El saqueo de Grecia

* Actualmente Grecia está pagando un interés medio del 4,68% por su deuda, lo que representa que Atenas paga 15 mil 900 millones anuales sólo de intereses, sin reducir un céntimo su deuda. Es decir, dedica el 29% de sus ingresos anuales (55 mil 600 millones) al pago de intereses: casi un euro de cada tres va para los bancos.

 

Rafael Poch/ La Vanguardia/ Rebelión

El crack del capitalismo neoliberal –léase, “la crisis”- abrió en 2008 una oportunidad óptima para construir una Europa mejor. Para ello había que poner coto al dictado financiero y meterse en una profunda revisión institucional que diera un carácter ciudadano y social a una Unión Europea que fue construida a la medida de los negocios. Un “New Green Deal”, como se decía entonces, que utilizara la crisis para afrontar la super crisis del cambio climático y la transición energética. Para meterse en algo así había que arriesgarse, como hizo Gorbachov en la URSS, tener ideales y ser valiente. Demasiado para los políticos rutinarios que dominan el paisaje entre Lisboa y Varsovia. Así que siguieron con lo mismo. Con ello repiten la conducta de la era Brezhnev en la URSS, que evitó una crisis por la vía de negarla, lo que condujo a una crisis mucho mayor, con quiebra del superestado soviético veinte años después. No hay duda: esta gente nos lleva ahora a un segundo batacazo. Y no será en veinte, sino en bien pocos años.

Hacen creer que la crisis consiste en la insolvencia de los países del sur, sugiriendo colisiones de interés entre ciudadanos griegos y alemanes, cuando el problema está en el capital en su conjunto, porque los principales bancos europeos alemanes, franceses y británicos están implicados y expuestos hasta el cuello por la explosión de las burbujas inmobiliarias de todos ellos. En lugar de actuar en el orden de cosas que llevó a la crisis, es decir contra la desregulación neoliberal, Bruselas y Berlín, y detrás todos los demás, mantienen ese orden poniendo dinero en los países periféricos. Con ello sólo ganan tiempo con un mecanismo que se parece mucho a una pirámide financiera que sólo altera la estructura de la deuda, nacionalizándola, y no su monto.

 

El negocio de la financiación privada de los estados

 

En Grecia la deuda no disminuye, sino que crece. Lo único que disminuye es la exposición del sector privado (bancos, aseguradoras y fondos), gracias a la nacionalización de los riesgos que practica el Banco Central Europeo (BCE) con sus compras. Uno de los problemas es que los estados se financian a través de los mercados, y no directamente vía el BCE.

El BCE presta dinero a un interés de 1,25% a los bancos, que a su vez se lo prestan a los estados a intereses mucho mayores. A Austria, por ejemplo, se lo prestan a un interés del 4,05%. Si el país hubiera sido financiado directamente por el BCE en 2010 se habría ahorrado 4600 millones de euros. En el mismo escenario Alemania se ahorraría 25 mil millones anuales. Y el fardo de Grecia sería menos pesado.

Actualmente Grecia está pagando un interés medio del 4,68% por su deuda, lo que representa que Atenas paga 15 mil 900 millones anuales sólo de intereses, sin reducir un céntimo su deuda. Es decir, dedica el 29% de sus ingresos anuales (55 mil 600 millones) al pago de intereses: casi un euro de cada tres va para los bancos, sin cuya desregulación e irresponsabilidad (invirtiendo en negocios meridionales tan estúpidos y fantasiosos como rentables) nunca se habría llegado al actual problema. Si en lugar de ese esquema el BCE prestara el dinero a un interés, digamos, del 0,5%, Grecia habría pagado por intereses 1700 millones en lugar de los 15.900 y se habría endeudado por 6 mil 400 millones en lugar de por 20 mil 600 millones.

 

Manda el politburó

 

Desde hace casi tres años, el BCE viene practicando esta subvención a la banca privada a cuenta del contribuyente sin que las instituciones digan ni pío al respecto. Desde hace un año el seudónimo de esta subvención pública a los bancos se llama “rescate de Grecia”, “rescate de Irlanda”, “rescate de Portugal” (con mucho dinero español en riesgo), etc.

Nuestros parlamentos e “instituciones democráticas” tienen en este proceso un papel parecido al de la Asamblea Suprema del Pueblo de Corea del Norte sobre el devenir del país, es decir igual a cero. Quien manda es un politburó no electo de poderes fácticos oligárquicos. Desde la central (Bruselas, Berlín, FMI) ese politburó ha chantajeado descaradamente a Grecia diciéndole textualmente que si no aprobaba nuevos recortes sociales y privatizaciones no le concedería los nuevos créditos del segundo rescate e incluso le retiraría los ya acordados. Es lo que Marlon Brando designa en “El Padrino”, como hacerle a alguien,“una propuesta que no podrá rechazar”.

El nuevo ministro de finanzas griego, Evangelos Venizelos, reconoce que el gabinete de Atenas no gobierna sino que se limita a “cumplir órdenes”. El diario Kathimerini constata que “un país al completo ha sido convertido en provincia de un imperio más económico que político, que, a su vez, está secuestrado por toda una serie de compañías de inversión y agencias de calificación con monstruosos poderes y codiciosas aspiraciones”.

 

Recortar, privatizar, enloquecer

 

Con el segundo paquete de rescate, Grecia deberá recortar gastos por valor de 28 mil millones hasta el año 2015, el 12% de su PIB. Esa nueva mordaza asfixiará aun más toda perspectiva de crecimiento. Los impuestos aumentarán, pero no se recaudará más porque muchos ciudadanos se negarán a pagarlos en protesta. Otros 50 mil millones se deberán obtener mediante privatizaciones de 850 puertos, 39 aeropuertos, autopistas, ferrocarriles, casinos, bancos, compañías eléctricas y hasta de la lotería nacional, pero muchos observadores consideran que, incluso a precios de ganga, todo eso será complicado de vender. El motivo es que en el politburó ya no se discute si Grecia quebrará, sino cuando lo hará y en qué condiciones. Ante la perspectiva de una quiebra y de un regreso al dracma, nadie comprará nada griego, por barato que se lo ofrezcan.

El saqueo de Grecia es una empresa puramente destructiva y cortoplacista. Más allá de una defensa inercial de intereses egoístas, lo más probable es que el politburó no tenga ni idea de adonde nos lleva. De lo que se trata ahora es de organizar una “quiebra suave” para Grecia, lo menos traumática posible para el conjunto del sistema europeo y seguir tirando. Después ya se verá.

El horizonte es un colapso social en Grecia. Se invita a toda una sociedad a enloquecer y postrarse. El régimen político acorde con una sociedad enloquecida no es la democracia, ni siquiera su actual caricatura, sino la dictadura. Eso es lo que ocurre cuando los ahorros de toda una vida pasan de alcanzar para una jubilación digna a costear un par de zapatos, como ocurrió en 1992 en la Rusia de Boris Yeltsin, instaurador, en 1993, de la actual autocracia presidencial-oligárquica rusa con el aplauso de Occidente. La actual política europea apunta a desmantelar las conquistas y logros de medio siglo. Ya ocurrió en América Latina, ya ocurrió en Rusia. Ahora lo están imponiendo en Grecia, pero después de Grecia vienen los demás, primero Irlanda y Portugal, luego España, Italia. Detrás aparece Francia. Hasta en la supuestamente exitosa Alemania es patente la degradación laboral y social.

Estamos en los primeros compases de una reacción, conservadora y catastrófica, de ámbito europeo. No creo que los europeos sean tan mansos como los rusos de los años noventa. Con su próximo gobierno postfranquista de mayoría absoluta y sus indignados, que han venido para quedarse, España podría ser un escenario central. Ha quedado claro que el “New Green Deal” europeo es completamente imposible sin intervención de la ciudadanía. Nos esperan grandes acontecimientos.

 

* Rafael Poch, amigo y colaborador ocasional de SinPermiso, es el corresponsal en Berlín del diario barcelonés La Vanguardia.

 

http://www.sinpermiso.info/textos/index.php?id=4266

El papel de Wall Street en el narcotráfico

* Si da la impresión de que Obama está haciendo todo lo que puede para convertir México en una dictadura militar, es porque es lo que está haciendo. El Plan México es una farsa que esconde los verdaderos motivos de la administración, que consiste en asegurarse de que los beneficios del tráfico de drogas acaben en los bolsillos de la gente adecuada.

 

Mike Whitney/ Argenpress     

La Guerra contra las Drogas es un fraude. Esto no tiene que ver con la prohibición, tiene que ver con el control. Washington pone la fuerza para los bancos. Imaginen cuál sería su reacción si el gobierno mexicano conviniera en pagar mil 400 millones de dólares a Barak Obama por desplegar tropas norteamericanas y vehículos blindados en Nueva York, Los Ángeles y Chicago para llevar a cabo operaciones militares, establecer puestos de control y verse envuelto en tiroteos que acaben por causar la muerte de 35 mil civiles en las calles de ciudades norteamericanas.

Si el gobierno mexicano tratara así a los Estados Unidos, ¿lo considerarían ustedes amigo o enemigo?

Así es exactamente cómo tratan los EU a México, y así ha venido siendo desde 2006.

La política mexicana de Norteamérica –la Iniciativa de Mérida– es una pesadilla. Ha minado la soberanía mexicana, ha corrompido el sistema político y ha militarizado el país. Ha tenido también como resultado la muerte violenta de miles de civiles, pobres en su mayoría. Pero a Washington le importan una higa los “daños colaterales” mientras pueda vender más armamento, fortalecer su régimen de libre comercio y lavar más beneficios de las drogas en sus grandes bancos.

Entonces es todo de lo más agradable.

¿No ha lugar a dignificar esta carnicería llamándola “Guerra contra las drogas”?

No tiene sentido. Lo que vemos es una oportunidad descomunal de hacerse con poder por parte de las grandes empresas, las altas finanzas y los servicios de inteligencia norteamericanos. Lo único que hace Obama es ocuparse de la subasta, razón por la cual –no es de sorprender– las cosas se han puesto bastante peor bajo su administración. No sólo ha incrementado Obama la financiación del Plan México (también conocido como Mérida) sino que ha desplegado más agentes norteamericanos para que trabajen en secreto, mientras aviones no tripulados llevan a cabo labores de vigilancia. ¿Lo captan? No se trata de una pequeña redada antidroga, es otro capítulo de la Guerra Norteamericana contra la Civilización. He aquí un pasaje de un artículo de CounterPunch escrito por Laura Carlsen que nos muestra algo del trasfondo:

“La guerra contra las drogas se ha convertido en el vehículo principal de militarización de América Latina. Un vehículo financiado e impulsado por el gobierno norteamericano y alimentado por una combinación de falsa moral, hipocresía y mucho de temor duro y frío. La llamada ‘guerra contra las drogas’ constituye en realidad una guerra contra la gente, sobre todo contra los jóvenes, las mujeres, los pueblos indígenas y los disidentes. La guerra contra las drogas se ha convertido en la forma principal del Pentágono de ocupar y controlar países a expensas de sociedades enteras y de muchas, muchas vidas”.

“La militarización en nombre de la guerra contra las drogas está sucediendo más rápida y concienzudamente de lo que la mayoría de nosotros probablemente anticipó con la administración de Obama. El acuerdo para establecer bases en Colombia, posteriormente suspendido, mostró una de las señales de la estrategia. Y ya hemos visto la extensión indefinida de la Iniciativa de Mérida en México y América Central e incluso, tristemente, las cañoneras enviadas a Costa Rica, una nación con una historia de paz y sin ejército…”

“La Iniciativa de Mérida financia intereses norteamericanos para entrenar a fuerzas de seguridad, proporciona inteligencia y tecnología bélica, aconseja sobre las reformas de la justicia y el sistema penal y la promoción de los derechos humanos, todo ello en México”. (“The Drug War Can’t Be Improved, It Can Only be Ended” [“No se puede mejorar la guerra contra las drogas, sólo se puede concluir”] Laura Carlsen, Counterpunch).

Si da la impresión de que Obama está haciendo todo lo que puede para convertir México en una dictadura militar, es porque es lo que está haciendo. El Plan México es una farsa que esconde los verdaderos motivos de la administración, que consiste en asegurarse de que los beneficios del tráfico de drogas acaben en los bolsillos de la gente adecuada. De eso es de lo que se trata, de muchísimo dinero. Y por eso es por lo que se ha disparado el número de víctimas, mientras la credibilidad del gobierno mexicano ha caído como nunca en décadas. La política norteamericana ha convertido grandes extensiones del país en campos de muerte y la cosa no hace más que empeorar.

Véase esta entrevista con Charles Bowden, que describe cómo es la vida de la gente que vive en la Zona Cero de la guerra de las drogas en México, Ciudad Juárez:

“Esto sucede en una ciudad en la que en ocasiones la gente vive en cajas de cartón. En el último año han cerrado diez mil negocios, tirando la toalla. De treinta a sesenta mil personas, sobre todo los ricos, se han mudado a El Paso, al otro lado del río, por razones de seguridad, entre ellos el alcalde de Juárez, que prefiere largarse a dormir en El Paso. El editor del diario local también vive en El Paso. Entre 100 mil y 400 mil personas sencillamente se marcharon de la ciudad. Buena parte del problema es económico, y no simplemente de violencia. Durante esta recesión han desaparecido por lo menos 100 mil empleos de las empresas fronterizas debido a la competencia asiática. Las estimaciones cifran las bandas de delincuentes entre 500 y 900”.

“De modo que lo que tenemos son 10 mil soldados de las tropas federales y agentes de la policía federal merodeando por allí. Una ciudad en la que nadie sale de noche, en la que los pequeños negocios pagan todos extorsión, donde oficialmente se robaron 20 mil coches el año pasado, en el que oficialmente fueron asesinadas más de 2 mil 600 personas el pasado año, donde nadie sigue el rastro de la gente que ha sido secuestrada y no regresa, en donde nadie cuenta la gente enterrada en cementerios secretos de los que, de forma indecorosa, parecen de cuando en cuando salir algunos escarbando. Lo que tenemos es un desastre y un millón de personas, demasiado pobres para poder marcharse, atrapadas en él. La ciudad es eso”. (Charles Bowden, Democracy Now)

Esto no tiene que ver con las drogas; se trata de una política exterior chiflada que apoya a ejércitos por delegación para imponer el orden por medio de la represión y militarización del Estado policial. Se trata de expandir el poder norteamericano y de que engorden los beneficios de Wall Street.

Veamos más datos de fondo proporcionados por Lawrence M. Vance en la Future of Freedom Foundation:

“Un número no revelado de agentes de la ley norteamericanos trabajan en México (…) La DEA tiene más de 60 agentes en México. A ellos se suman 40 agentes de Inmigración y Aduanas, 20 ayudantes del Servicio de Comisarios de Policía y 18 Agentes de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos, más agentes del FBI, del Servicio de Ciudadanos e Inmigración, Aduanas y Protección de Fronteras, Servicio Secreto, Guardacostas y Agencia de Seguridad en el Transporte. El Departamento de Estado mantiene también una Sección de Asuntos de Narcóticos. Los Estados Unidos también han suministrado helicópteros, perros antidroga y unidades de polígrafos para examinar a quienes solicitan ingresar en organismos de aplicación de las leyes”.

“Los aviones no tripulados norteamericanos espían los escondites de los cárteles y las balizas rastreadoras norteamericanas ubican con exactitud los coches y teléfonos de los sospechosos. Agentes norteamericanos siguen los rastros, localizan llamadas telefónicas, leen correos electrónicos, estudian patrones de comportamiento, siguen rutas de contrabando y procesan datos sobre traficantes de droga, responsables del lavado de dinero y jefes de los cárteles. De acuerdo con un antiguo fiscal antidroga mexicano, los agentes norteamericanos no están limitados en sus escuchas en México por las leyes norteamericanas, mientras no se encuentren en territorio norteamericano y no pinchen a ciudadanos norteamericanos. (“Why Is the U.S. Fighting Mexico’s Drug War?” [ “¿Por qué libran los Estados Unidos la Guerra contra las drogas de México?”] Laurence M. Vance, The Future of Freedom Foundation)

Esto no es política exterior; es otra ocupación norteamericana. ¿Y adivinan quién hace caja a lo grande con este pequeño timo sórdido? Wall Street. Eso es: los grandes bancos le sacan un pico como hacen siempre. Echemos un vistazo a este pasaje de un artículo de James Petras títulado “How Drug Profits saved Capitalism” [“Cómo los beneficios de las drogas salvaron al capitalismo”] en Global Research. Es un estupendo resumen de los objetivos que están configurando esa política:

“Mientras el Pentágono arma al gobierno mexicano y la DEA (Drug Enforcement Agency, la agencia antidroga) norteamericana ponen en práctica la ‘solución militar’, los mayores bancos de los EU reciben, lavan y transfieren cientos de miles de millones de dólares a las cuentas de los señores de la droga, que compran así armas modernas, pagan ejércitos privados de asesinos y corrompen a un número indeterminado de funcionarios encargados de hacer cumplir las leyes a ambos lados de la frontera…”

“Los beneficios de la droga, en el sentido más básico, se aseguran mediante la capacidad de los cárteles de lavar y transferir miles de millones de dólares al sistema bancario norteamericano. La escala y envergadura de la alianza entre la banca norteamericana y los cárteles de la droga sobrepasa cualquier otra actividad del sistema de la banca privada norteamericana. De acuerdo con los registros del Departamento de Justicia norteamericano, un banco sólo, el Wachovia Bank (propiedad hoy de Wells Fargo), lavó 378 mil 300 millones de dólares entre el 1 de mayo de 2004 y el 31 de mayo de 2007 (The Guardian, 11 de mayo de 2011). Todos los bancos principales de los EU han hecho de socios financieros activos de los cárteles asesinos de la droga.

“Si los principales bancos norteamericanos son los instrumentos financieros que permiten operar a los imperios multimillonarios de la droga, la Casa Blanca, el Congreso norteamericanos y los organismos de aplicación de las leyes son los protectores esenciales de estos bancos (…) El lavado de dinero de la droga es una de las fuente más lucrativas de beneficios para Wall Street, los bancos cargan abultadas comisiones por transferencias de beneficios de la droga, que a su vez prestan a instituciones crediticias a tasas de interés muy superiores a las que pagan – si es que pagan- a los depositantes de los traficantes de drogas. Inundados por los beneficios de las drogas ya desinfectados, estos titanes norteamericanos de las finanzas mundiales pueden comprar fácilmente a los funcionarios electos para que perpetúen el sistema. (“How Drug Profits saved Capitalism”, James Petras, Global Research)

Repitámoslo: “Todos los bancos principales de los EUhan hecho de socios financieros activos de los cárteles asesinos de la droga…”

La Guerra contra las Drogas es un fraude. Esto no tiene que ver con la prohibición, tiene que ver con el control. Washington pone la fuerza para que los bancos puedan llevarse una buena pieza. Una mano lava a la otra, igual que con la Mafia.

 

* Counterpunch.org, 1 de junio de 2011. Traducción para sinpermiso.info de Lucas Antón

Después de Strauss-Kahn

* A Strauss-Kahn se le consideraba involucrado de lleno en la crisis que abate a estos países, no solo a Grecia, España y Portugal, por citar solo los tres casos más descollantes ahora.

 

Ernesto Montero Acuña/ PL

Como una demostración de que mientras mayor es la altura, peor es la caída, el escándalo en torno a Dominique Strauss-Kahn, exdirector gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), introdujo numerosas dudas en el contexto internacional, no solo europeo, ni únicamente económico y político.

Días después de la detención en Nueva York, el secretario del Tesoro estadounidense, Timothy Geithner, reconoció el 16 de mayo que su gobierno se encuentra en el límite del endeudamiento autorizado por el Congreso, lo que traerá catastróficas consecuencias, incluida la suspensión de inversiones en dos importantes planes de pensiones.

Medios periodísticos difundían, por otro lado, que la mayor parte de los créditos o compromisos de otorgarlos por el FMI, más del 60 por ciento, son destinados a países de la Unión Europea (UE), para la cual alcanzan unos 92 mil 400 millones de euros (un euro igual 1.40776 dólares estadounidenses).

Polonia cuenta con una línea flexible de 21 mil millones de euros, de la que todavía no ha hecho uso, y Portugal recibió el más reciente préstamo, por cerca de 26 mil millones de dólares, para encabezar una lista que también integran Grecia, con enormes recortes y manifestaciones, e Irlanda y Rumania.

A Strauss-Kahn se le consideraba involucrado de lleno en la crisis que abate a estos países, no solo a Grecia, España y Portugal, por citar solo los tres casos más descollantes ahora.

Se insiste en que el economista galo aspiraba a competir por la presidencia francesa en las próximas elecciones ante Nicolás Sarkozy, impulsor de los bombardeos a Libia, y se le suponía interesado en evitar cualquier desastre bajo su mandato al frente del Fondo.

Si esto era así respecto del organismo financiero, se supone que mucho más lo sería acerca de un escándalo de faldas, a las que no parecía ajeno, aunque sin tan elevadas consecuencias como en este caso.

La oportunidad en que el hecho ocurre, provoca conjeturas, pues el ejecutivo trataba de maniobrar, en lo posible, para que la crisis económica y financiera europea fuera menos desastrosa en aquella región, lo que a su vez tendría consecuencias para Estados Unidos, el país donde fue detenido como un vulgar delincuente.

Como circunstancia adicional figura que su defenestración ocurre, como antes se apuntó, cuando se le consideraba seguro competidor por la primera magistratura de su país, al frente de los socialistas, con máximas posibilidades de éxito.

¿Beneficiaba aquel futuro previsible a todas las naciones europeas? Podría asegurarse que posiblemente no a todas; aunque, si bien Strauss-Kahn no se encuentra nada distante de las fórmulas económicas neoliberales, parece evidente que favorecía a sectores y países dominantes en la UE.

¿Hubieran sido favorable el saldo para Estados Unidos? Parece que no, según la tendencia republicana prevaleciente en la Unión Americana, ante el presidente Barack Obama, cuya reelección dependerá mucho de cómo pueda capear las adversidades.

El estadounidense John Lipsky se mantiene ahora como director gerente del FMI, que se afirma continúa “su trabajo normal” y anuncia una “elección transparente” hasta la primera decena de junio, en la que esperan competir por primera vez figuras del mundo en desarrollo contra las tradicionales europeas, al frente del FMI desde 1946.

Estados Unidos ha ocupado, por su parte, la presidencia del Banco Mundial (BM) también desde entonces y, entre ambos, ostentan hoy el máximo poder de voto, con el 50 por ciento, en un mundo financiero globalizado y polarizado, a juicio de las mayorías.

Con posterioridad a que Strauss-Kahn fuera detenido en el aeropuerto John F. Kennedy, de Nueva York, a bordo de un avión de Air France que lo trasladaría a París, se abren agudas interrogantes sobre un hecho que no parece deberse a las posibles veleidades del prominente funcionario internacional.

Al menos, no solo a ello.

Tal presunción la refuerza que este ciudadano francés, a quien el 57 por ciento de sus connacionales considera víctima de un complot, fue sometido a vigilancia especial en la Penitenciaría de Nueva York, debido a que presuntamente hubiera sido capaz de suicidarse, aunque nunca lo había intentado.

Un millón de dólares de fianza y una garantía de otros cinco millones, como aval bancario, le abrieron las puertas de la prisión extrema.

Mark Weisbrot, codirector del Center for Economic and Policy Research, ha afirmado a la prensa que la posterior dimisión del exdirector gerente del FMI podría hacer que las cosas cambien para peor en lo que a Europa se refiere.

Strauss-Kahn, también exministro de Finanzas francés, debería de haberse reunido en Europa el domingo posterior a su detención con la canciller alemana, Ángela Merkel, para tratar sobre el deterioro de la situación económica en Grecia.

Se trata de un país bajo una contracción del cuatro por ciento, este año, lo que se considera una consecuencia del draconiano ajuste acordado para reducir su deuda externa mediante el control del gasto público, privatizaciones, severas medidas de ajuste, y supresión de empleos y de beneficios sociales.

Era conocida la oposición de Strauss-Kahn, electo para dirigir el FMI en septiembre de 2007 en sustitución del español Rodrigo Rato, a la continuidad de las medidas llamadas de austeridad, por considerar que agravarían aún más la situación del país helénico.

Lacrónicavirtual, página web española, publicó en esos días que el economista galo jugó también un papel crucial en la negociación de los llamados paquetes de ayuda para Irlanda y Portugal, por lo que “su abrupta desaparición de escena se considera particularmente desafortunada”.

Algunos medios difunden que puede estar en peligro “la propia existencia del FMI como la principal institución encargada de ayudar a garantizar la estabilidad financiera” de varios países europeos afectados.

Con respecto a la situación en el norte de África y el Oriente Medio, Strauss-Kahn había dicho: “lo que ha ocurrido… es una buena lección para nosotros porque nos muestra que no es suficiente tener en cuenta sólo las grandes cifras macroeconómicas”, sino que “tenemos que ver mucho más allá de eso”.

¿Sería esto del agrado de sectores claves en las potencias dominantes?

Por lo pronto el diario francés Le Figaro ha publicado que la camarera presuntamente agredida conocía que el economista “era una personalidad importante”, pues su foto había sido dada a conocer a los empleados, según declaraciones de una limpiadora de habitaciones en el centro.

La presunta víctima, una inmigrante africana de 32 años procedente de Guinea, madre soltera de una adolescente y residente en el Bronx, se hace llamar Ofelia, pero se divulga que su verdadero nombre es Nafisatu Dialo.

La mujer, francófona y de cerca de 1,80 metros de estatura, según Le Figaro, se mudó a Nueva York el invierno pasado y posee un permiso permanente de residencia en Estados Unidos, en donde al parecer vive en un bloque de apartamentos.

Un hermano suyo la califica como “buena musulmana” y añade que desde que se desató el escándalo ha sido enviada “a un lugar secreto” de Nueva York, mientras que el futuro de Strauss-Kahn se muestra incierto, si bien menos que el de los países en crisis.

De todas formas, ¿a quién favorece su detención? Parece mejor esperar a que se defina su sucesor, designación de por sí portadora de precisiones.

Es bueno recordar que el 24 de abril de 2009, hace dos años, el BM y el FMI advirtieron que el anuncio de sacar a millones de pobres de la miseria hasta el 2015, entre los Objetivos del Milenio de Naciones Unidas, se había tornado ya irrealizable como consecuencia de la crisis, particularmente en África.

Muchos se preguntan: ¿es práctica habitual que se proteja a todos los africanos y africanas de abusos aún mayores? Ojalá así fuera, opinan analistas.

  • Calendario

    • julio 2017
      L M X J V S D
      « Ago    
       12
      3456789
      10111213141516
      17181920212223
      24252627282930
      31  
  • Buscar