La cola limpia

* Miguel Ángel Osorio no es un político tan vistoso como Videgaray, ni es tan cercano como Miranda Nava o María Elena Barrera Tapia; tampoco es del Estado de México, pero ha demostrado que, en la operación electoral, es un Golden de verdad. ¿Quién y cómo prevalecerá? México ya lo descubrirá. La profecía se cumplió: “Seis gobernadores saldrán de Atlacomulco. Y, de ellos, uno será Presidente”.

 

Francisco Cruz Jiménez

Xóchitl Gálvez ha sido claridosa y temeraria: el 20 de mayo de 2012, como candidata panista al Senado denunció que Osorio Chong era propietario de una residencia de 2.5 millones de dólares en el Fraccionamiento Los Arcos, ubicado en Pachuca.

En una entrevista con el periódico Reforma, Gálvez exigió al colaborador de Peña explicar “cómo se puede construir una propiedad de ese tipo con un sueldo de 75 mil pesos al mes, como los que cobró cuando fue gobernador del estado. Y dijo que el fraccionamiento fue edificado por el empresario Ernesto Blanco, uno de los constructores favoritos de la gestión de Osorio Chong. “El puro terreno vale 20 millones de pesos y se construyó esa casa en los últimos dos años que fue gobernador. Yo puedo abrir la boca porque tengo la cola limpia”.

Su poder, el de Osorio Chong, ciertamente emana del Grupo Huichapan en el que se formó; empero, como diputado federal en 2003, hizo otras alianzas perdurables y vigorosas. Aquel año era parte de los subordinados militantes priistas que seguían las órdenes —además de protegerla— de la efímera coordinadora de los legisladores priistas en San Lázaro, Elba Esther Gordillo Morales.

Con él hacían mancuerna Miguel Ángel Yunes Linares, Tomás Ruiz González y Roberto Rafael Campa Cifrián. Esos cuatro eran, entonces, los alumnos consentidos de la profesora Gordillo. No es, por tanto, una sorpresa que el último haya sido incluido en el equipo de transición de Peña, en la coordinación de seguridad.

“Sólo Osorio Chong fue instruido de permanecer en el PRI, donde la maestra las puede todavía, y por eso alcanzó hace tres años la postulación al gobierno de Hidalgo”, escribió Granados Chapa el 22 de febrero de 2008. Y Elba Esther ha sabido apreciar su lealtad. La confianza entre ambos es total.

El martes 7 de diciembre de 2010, por ejemplo, el Partido Acción Nacional (PAN) sacó a relucir una cadena de corrupción que involucraba a funcionarios del gobierno de Osorio, dirigentes de PRI en el estado y maestro del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), cuyo liderazgo vitalicio recae en Elba Esther.

Una demanda levantada ante la Fiscalía Especializada para la Atención de Delitos Electorales (Fepade) destacaba nombres de personajes que cobraban en la Secretaría de Educación Pública de Hidalgo (SEPH), entre ellos, la hermana de la titular del Instituto de Transparencia del Estado, Flor de María López González.

“Ahora entendemos por qué nunca obtuvimos información aquí en el estado y tuvimos que recurrir a instancias federales para conocer información pública”, denunció Gonzalo Trejo Amador, dirigente del Partido Acción Nacional (PAN) en Hidalgo. Y aparecían, como aviadores, Miguel Ángel Cuatepotzo Costeira, coordinador del equipo de transición de José Francisco Olvera Ruiz —“delfín” de Osorio y quien en 2011 ganó los comicios estatales—, así como Lucio Escudero Pando, ex alcalde priista de Tianguistengo, quien fuera encarcelado por fraude, peculado y otros delitos durante su gobierno en 2006.

Los panistas aportaron más nombres: Manuel Hernández Zamora, secretario de organización del PRI, quien llevaba, hasta entonces, 20 años cobrando en la SEPH como maestro, aunque nunca había estado frente a un grupo escolar. Jairo Vargas aparecía como otro de los aviadores que cobraban en la nómina educativa. La denuncia se regodeaba: él si funge como maestro… pero de ceremonias de las actividades del gobernador Osorio Chong.

Más tarde, el 28 de febrero de 2011, poco antes de entregar la estafeta a Olvera Ruiz, Osorio fue obligado a salir al paso para aceptar que su gobierno sí dispuso de recursos del Fondo de Aportaciones para la Educación Básica (FAEB) para cumplir acuerdos firmados con el sindicato del magisterio.

Esta vez no había acusaciones de nadie. Bueno, a decir verdad, la Auditoría Superior de la Federación (ASF) había encontrado irregularidades y desvío en el gasto y destino de algunos dineros en 2009. Apresurado, Osorio señaló: “Nosotros firmamos acuerdos con el sindicato y eso nos obliga a usar un recurso destinado para el sector educativo, sin incurrir en faltas, y eso es lo que vamos a aclarar”.

Su larga permanencia al servicio del PRI y, por supuesto, en la nómina pública, así como la confianza que ahora le profesa Peña, han servido para remarcar algunas otras de las maneras de Osorio. El 19 de septiembre de 2007, dos años y medio después del inicio de su sexenio, en el pueblo de Ocotillos le ejecutaron a Marcos Manuel Souverbille González, secretario estatal de Seguridad Pública.

De 56 años de edad y abogado de profesión, Souverbille ocupaba el cargo de jefe la policía del estado desde 2005. Si fue o no coincidencia, ya nunca se sabrá, pero seis días antes, el 13, fue asesinado Jaime Flores Escamilla, titular de la Secretaría de Seguridad Pública de San Luis Potosí.

Souverbille fue emboscado en la carretera Pachuca-Huasca de Ocampo, a la altura del poblado de Ocotillos, y sus victimarios hicieron, al menos, 20 disparos con proyectiles calibres 223 y 9 milímetros. Su acompañante el empresario hidalguense Mario Covarrubias Melo, dedicado al área  de las telecomunicaciones, resultó herido en el atentado.

“El artero atentado perpetrado en contra de Souverbille González, derrumbó el reiterativo discurso oficial en el sentido de que Hidalgo es una entidad segura. Con esas versiones se ha intentado minimizar el incremento de la violencia criminal registrada en los últimos años en el estado”, escribió en la revista Contralínea, el 2 de noviembre de 2007, Sergio Islas Medina.

“Antes del 19 de septiembre, fecha del asesinato, para el procurador Alberto Rodríguez Calderón y para otras autoridades estatales, como el secretario de gobierno, Francisco Olvera Ruiz, e incluso para el extinto responsable de Seguridad Pública, Hidalgo era un estado seguro comparado con la ola de violencia que azota a las entidades del norte y sureste de México”.

Reportes de las autoridades policiacas enlistaban, en la administración de Osorio, la ejecución de ocho policías y ex policías. En 2007, se dio cuenta de 22 asesinatos violentos, relacionados, por algunas de sus características, con el crimen organizado.

“La ejecución de Souverbille —puntualizó Islas— puso en entredicho las tesis de las ‘muertes por motivos pasionales y de ‘hechos aislados’. De la misma forma, puso en entredicho la idea de que la entidad se había convertido en un ‘tiradero de cadáveres’. Esas versiones, pretendían desviar la atención pública del gran problema que vive el país y la entidad: el incremento de la violencia criminal”.

Los nombres de los agentes y ex agentes asesinados se apilaron en las corporaciones policiacas: Ignacio Pérez Martínez, tres balazos; Elizabeth Heredia Chávez, tres tiros también; comandante Héctor Daniel Cruz Becerra, dos disparos; ex comandante Jorge Jiménez Vega, secuestrado, torturado y ejecutado. Su cadáver fue arrojado a un canal de aguas negras en las afueras de Pachuca, la capital hidalguense.

Subcomandante Roberto Muñoz Licona, cazado en la carretera La Loma-Huasca; comandante Mario Silva Zamora Mario Félix Cisneros, emboscados; comandante Leonel Martínez Hernández, ejecutado. “En los círculos de gobierno y de la policía, se especula casi a susurros que las ejecuciones son fruto de la lucha entre el crimen organizado y los narcos por hacer de Hidalgo su centro de operaciones”, escribió Islas. Si los números no engañan, durante su administración el número de asesinatos ligados al narcotráfico pasó de 16 en 2006 a 40 en 2011. Pese a las reiteradas negativas, la entidad sirvió como santuario del cártel de Los Zetas.

Osorio no es un político tan vistoso como Videgaray, ni es tan cercano como Miranda Nava o María Elena Barrera Tapia; tampoco es del Estado de México, pero ha demostrado que, en la operación electoral, es un Golden de verdad. ¿Quién y cómo prevalecerá? México ya lo descubrirá. La profecía se cumplió: “Seis gobernadores saldrán de Atlacomulco. Y, de ellos, uno será Presidente”.

Peña es.

Hidalgo de Chong

* “Xóchitl Gálvez ha sido claridosa y temeraria: el 20 de mayo de 2012, como candidata panista al Senado denunció que Osorio Chong era propietario de una residencia de 2.5 millones de dólares en el Fraccionamiento Los Arcos, ubicado en Pachuca. En una entrevista con el periódico Reforma, Gálvez exigió al colaborador de Peña explicar “cómo se puede construir una propiedad de ese tipo con un sueldo de 75 mil pesos al mes, como los que cobró cuando fue gobernador del estado”, escribe el periodista Francisco Cruz en el libro Los Golden Boy´s, editado por Planeta en el 2012.

 

Francisco Cruz Jiménez

Considerado un icono priista del autoritarismo, acoso, espionaje político, abuso del poder y persecución a los adversarios, Miguel Ángel Osorio carga la sombra de un pasado que lo acecha. Y su pasado dice más de lo que parece, un superhéroe del PRI que llevó a Peña a la Presidencia de la República.

La segunda quincena de julio de 2012, Xóchitl Gálvez Ruiz, titular de la Comisión para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas durante el sexenio de Vicente Fox, fue muy clara cuando se informó que Osorio Chong sería coordinador general de Política y Seguridad en el equipo de transición de Peña Nieto: “Quiero irme de México. […] Lo que debería ir pensando es en irme del país. Debo confesar que tengo miedo”.

En una entrevista con Raúl Tortolero que se publicó el martes 17 de julio en la revista Reporte Índigo, la también ex candidata a la gubernatura hidalguense recordó que “empezamos a tener muchos problemas por la corrupción” en Hidalgo. “Me entero que las obras ni se licitan, se asignan de manera directa, que es un contubernio con  un montón de constructoras locales.

Conocí el autoritarismo —de Osorio Chong— en toda su extensión. Vi cómo a la gente la compraron y cuando no pudieron, la amenazaron. Tuve que pedir auxilio al Presidente de la República. (Felipe) Calderón se empezó a espantar de cómo fueron subiendo de tono las amenazas.

Cuando matan al candidato a gobernador en Tamaulipas —el priista Rodolfo Torre Cantú, la mañana del lunes 28 de junio de 2010 en el municipio de Soto La Marina y cuando alistaba su cierre de campaña—, me doy cuenta que esto no sólo son amenazas, sino que van en serio”.

Xóchitl no se guardó nada. Y algunas cosas no las tuvo que decir. Eran públicas desde mediados de 2010, cuando era candidata a gobernadora. A finales de junio de ese año, por ejemplo, dio a conocer que, por el clima de inseguridad y hostigamiento a su familia, decidió sacar de Hidalgo a sus dos hijos y familiares cercanos, luego de que sospecha, intentaran secuestrar a una de sus tías y “levantaran” a un trabajador de su familia.

“Hoy por la mañana me enteré de que levantaron a un trabajador de mis primas y le hicieron preguntas sobre mi tía, se lo llevaron y lo pasearon; después echaron luces al interior de mi casa en Tepatepec. El trabajador vio vendas en el carro en que lo llevaron y me hace sospechar que se querían llevar a mi tía, que es como una segunda madre para mí”, dio en una conferencia de prensa.

“La gente está apanicada —en comunidades como su natal Francisco I. Madero—, dicen que me van hacer lo que a (Luis Donaldo) Colosio, se habla mucho de ello en el pueblo”. Ella era en esa época candidata a gobernadora y se acercaba en forma muy “peligrosa”. No, no la mataron, pero se documentó la intimidación a su familia —incluida su tía Manuela Ruiz, una anciana de 78 años—, a través de gente armada y encapuchada.

Los señalamientos tenían su razón de ser: durante la campaña por la gubernatura, 12 colaboradores de Gálvez fueron detenidos injustificadamente, sus simpatizantes fueron amenazados y su Centro de Información Estratégica fue cateado un día antes de la jornada electoral, con una orden “debidamente” emitida por las autoridades correspondientes.

Antes, en 2009, con el avance firme de Gálvez, quien buscaba la candidatura panista, y por el temor a perder la gubernatura Osorio impulsó una reforma al Código Electoral estatal para adelantar siete meses la elección de gobernador y reducir de 90 a 45 días el periodo de campaña. Más tarde Peña le copiaría la estrategia, cuando fue pillado su acuerdo secreto con el PAN para evitar las alianzas partidistas en el Estado de México.

En la entrevista con Reporte Índigo, que se publicó el martes 17 de julio de 2012, con el sugestivo encabezado de “El retorno de los brujos”, Gálvez le envió un mensaje directo a Miguel Ángel Osorio Chong: “Que ya le pare. Que no siga interviniendo mis teléfonos. Tengo un aparato que detecta cuando están intervenidos y lo están. He empezado a tener miedo por primera vez. Porque soy un testimonio viviente de todo lo que sé de él”.

Xóchitl Gálvez ha sido claridosa y temeraria: el 20 de mayo de 2012, como candidata panista al Senado denunció que Osorio Chong era propietario de una residencia de 2.5 millones de dólares en el Fraccionamiento Los Arcos, ubicado en Pachuca.

En una entrevista con el periódico Reforma, Gálvez exigió al colaborador de Peña explicar “cómo se puede construir una propiedad de ese tipo con un sueldo de 75 mil pesos al mes, como los que cobró cuando fue gobernador del estado. Y dijo que el fraccionamiento fue edificado por el empresario Ernesto Blanco, uno de los constructores favoritos de la gestión de Osorio Chong. “El puro terreno vale 20 millones de pesos y se construyó esa casa en los últimos dos años que fue gobernador. Yo puedo abrir la boca porque tengo la cola limpia”.

Su poder, el de Osorio Chong, ciertamente emana del Grupo Huichapan en el que se formó; empero, como diputado federal en 2003, hizo otras alianzas perdurables y vigorosas. Aquel año era parte de los subordinados militantes priistas que seguían las órdenes —además de protegerla— de la efímera coordinadora de los legisladores priistas en San Lázaro, Elba Esther Gordillo Morales.

Con él hacían mancuerna Miguel Ángel Yunes Linares, Tomás Ruiz González y Roberto Rafael Campa Cifrián. Esos cuatro eran, entonces, los alumnos consentidos de la profesora Gordillo. No es, por tanto, una sorpresa que el último haya sido incluido en el equipo de transición de Peña, en la coordinación de seguridad.

“Sólo Osorio Chong fue instruido de permanecer en el PRI, donde la maestra las puede todavía, y por eso alcanzó hace tres años la postulación al gobierno de Hidalgo”, escribió Granados Chapa el 22 de febrero de 2008. Y Elba Esther ha sabido apreciar su lealtad. La confianza entre ambos es total.

El martes 7 de diciembre de 2010, por ejemplo, el Partido Acción Nacional (PAN) sacó a relucir una cadena de corrupción que involucraba a funcionarios del gobierno de Osorio, dirigentes de PRI en el estado y maestro del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), cuyo liderazgo vitalicio recae en Elba Esther.

Una demanda levantada ante la Fiscalía Especializada para la Atención de Delitos Electorales (Fepade) destacaba nombres de personajes que cobraban en la Secretaría de Educación Pública de Hidalgo (SEPH), entre ellos, la hermana de la titular del Instituto de Transparencia del Estado, Flor de María López González.

El Grupo Hidalgo

* “Jesús Murillo ha sido un político con mucha suerte. El domingo 18 de febrero de 2007 llegó a la Secretaría General del PRI, haciendo mancuerna con la tlaxcalteca Beatriz Paredes Rangel, quien ganó la presidencia del Comité Ejecutivo Nacional (CEN) priista. Todo parecía perfecto, hasta que, en algunos estados, se denunció el regreso —si alguna vez se fue— del viejo estilo del PRI, empezando por el acarreo”, escribe el periodista Francisco Cruz en el libro Los Golden Boy’s”, editado por Planeta en el 2012.

 

Francisco Cruz Jiménez

A su paso por la gubernatura hidalguense, Jesús Murillo dejó “algunos” muy amargos recuerdos, por la proliferación de presuntos negocios personales y otros entuertos que propiciaron, por ejemplo, que la tercera semana de mayo de 2007 unos 160 comuneros de Dios Padre “invadieran” y recuperaran las tierras del rancho Damasco, en el corazón del Valle el Mezquital, cuya propiedad se atribuyó a Murillo Karam, y que se mantenían en litigio en los tribunales agrarios federales.

Las tierras se mantenían en litigio desde finales de la década de 1940, pero aquel mayo de 2007 los comuneros se enteraron que, de pronto, ya tenían dueño. Un mes antes, los comuneros habían lanzado una pregunta que nadie supo cómo responder: ¿a quién le debe dar preferencia la ley, al comunero huarachudo o a los políticos?”.

La propiedad se disputaba a balazos desde principios de la década de 1970 pero nadie, por lo menos no en el gobierno hidalguense, quiso recordar que la región Dios Padre fue decretada propiedad comunal por una resolución presidencial de 1947. Y luego se hizo público que el “nuevo” dueño del rancho damasco era un personaje conocido como Alejandro González Murillo, sobrino del entonces secretario general del PRI y ex gobernador hidalguense, Jesús Murillo Karam.

Los comuneros también volvieron la vista a Roberto Pedraza, suplente de Murillo Karam en el Senado, como presunto operador de la compra del rancho de la discordia. El “litigio” público llegó a la prensa del Distrito Federal. Emilio Ruiz, del periódico Reforma escribió el 8 de abril de 2007: “Pedraza es el hombre fuerte del PRI en el Valle del Mezquital y líder moral del Consejo Supremo Hñahñú. Ha sido presidente municipal y legislador por Ixmiquilpan. Cada primero de mayo celebra su cumpleaños en Dios Padre con miles de invitados.

Aun sabiendo los políticos que estaba en conflicto, porque es comunal, lo compra el sobrino de Murillo Karam. Se sabe que quien está detrás de esta operación es Roberto Pedraza, afirma Manuel Canales, abogado de los comuneros. […] El Rancho, si bien está dentro de un terreno comunal, tiene también un ‘certificado de inafectabilidad agrícola’ expedido por la Presidencia de la República en 1946, un año antes de que todo el terreno fuera decretado como régimen comunal. […] Según González Murillo, el certificado de inafectabilidad ampara su propiedad. La tendencia es muy clara que va a salir la sentencia a favor mío”.

Murillo ha sido un político con mucha suerte. El domingo 18 de febrero de 2007 llegó a la Secretaría General del PRI, haciendo mancuerna con la tlaxcalteca Beatriz Paredes Rangel, quien ganó la presidencia del Comité Ejecutivo Nacional (CEN) priista. Todo parecía perfecto, hasta que, en algunos estados, se denunció el regreso —si alguna vez se fue— del viejo estilo del PRI, empezando por el acarreo.

Para amarrar el “triunfo”, en estados como Durango, por ejemplo, se apalabró a los consejeros políticos estatales. Se les acuarteló en un desayuno. Al término, el gobernador Ismael Hernández Deras, hizo sentir su malestar por la chamaqueada: “es una falta de respeto, no estamos tratando con retrasados mentales ni estamos tratando con gente que no tenga capacidad política para reflexionar su voto, ¿usted cree que con un desayuno, con un acarreo a un consejero (se pueda influenciar el voto)? Pues es una falta de respeto a la gente de nuestro partido”.

En Oaxaca, escribieron Claudia Salazar y Claudia Guerrero, del periódico Reforma, “el gobernador Ulises Ruiz también desayunó con los consejeros de su entidad en un hotel cercano a la sede del tricolor y después se los llevó a votar. Durante una hora, Ruiz se reunió con 445 de los 635 consejeros de Oaxaca, y lo acompañaron el presidente del Congreso local, Bulmaro Rito; el dirigente estatal de la CNC, Elpidio Concha Arellano, así como legisladores federales y funcionarios de su gabinete. Al filo de las 12 horas, Ruiz encabezó la caminata del hotel al edificio del tricolor, acompañado por unos 50 consejeros priistas”.

Paredes, con su compañero Murillo, triunfó en 26 de las 32 entidades.

Situaciones de esa naturaleza no le eran desconocidas al ex gobernador hidalguense. El 23 de febrero de 1998 el senador José Guadarrama lo responsabilizó de un fraude interno para imponer a Manuel Ángel Núñez Soto como candidato priista a la gubernatura de Hidalgo.

“He demandado que se le retire el registro a Núñez porque, con el gobernador Murillo, son los responsables de un fraude grotesco en Hidalgo. […] Voy a luchar por la democracia en el estado, a luchar en el interior del partido y ante las últimas instancias”.

La suerte de Murillo persigue a su paisano Miguel Ángel Osorio Chong, un político de mano dura, clave en el reclutamiento de gobernadores para lograr el apoyo a la candidatura presidencial de Peña. También fue fundamental en la estructura de promoción del voto. La periodista Martha Martínez, del periódico Reforma, encontró que Osorio es el enlace entre la vieja clase política priista, como lo escribió el 9 de septiembre de 2012.

“Durante la campaña presidencial fungió como coordinador de Diálogo Político, desde donde operó la comunicación entre Peña y los gobernadores priistas. […] Ya como parte del equipo de Peña, el 5 de junio de 2012 fue artífice de uno de los eventos más comentados durante la campaña del mexiquense: la presentación de Concertación Mexicana, un grupo de políticos que habían militado en el PAN y el PRD y que a partir de ese día se sumaron formalmente a las filas del equipo peñista. Entre los integrantes de ese grupo se encuentran René Arce, Lía Limón, Víctor Hugo Círigo, Ramón Sosamontes y dos ex dirigentes nacionales de la oposición al PRI: el ex panista Manuel Espino y la ex perredista Rosario Robles, ambos expulsados de sus partidos”.

Pupilo de la lideresa sindical Elba Esther Gordillo, Osorio y su equipo operativo —entre ellos Eugenio Ímaz, David Hernández Madrid, Cuauhtémoc Ochoa y Alejandro Márquez— fueron claves en la campaña de Eruviel Ávila Villegas y el aislamientos que sufrió su rival el izquierdista Alejandro Encinas Rodríguez. En julio de 2011, Ávila ganó la gubernatura mexiquense con una mano en la cintura.

El equipo compacto de Osorio lo complementaba la diputada Nuvia Mayorga Delgado, secretaria de Finanzas en el sexenio de Osorio; Paula Hernández, ex secretaria estatal de Obras Públicas y Alma Carolina Viggiano Austria, esposa de Rubén Moreira, (ex) gobernador de Coahuila. Esta última fue incluida como coordinadora de Vinculación con Organizaciones de la Sociedad Civil en el equipo de transición presidencial de Peña.

Murillo

* No hace ruido, pero está muy cerca de Peña, tanto como Miranda o Videgaray. Y quienes lo conocen le atribuyen la imagen fresca, alineada y sin corbata de Peña Nieto. También afirman que si Peña ganó en 2005 la gubernatura mexiquense fue, en mucho, por la oportuna intervención de Murillo Karam, un político de ascendencia libanesa de 65 años de edad que gobernó su estado de 1993 a 1998.

 

Francisco Cruz Jiménez

Tanto poder lo tuvieron Gilberto Flores Muñoz, Ernesto P. Uruchurtu, Arsenio Farell Cubillas, Arturo “El Negro” Durazo Moreno, Manuel Camacho Solís, Alfredo del Mazo González, “el hermano que nunca tuve”, como lo llamaba De La Madrid, y Emilio Chuayffet. Puede verse también, como buen segundo o segundón, en los zapatos del francés-mexicano José María Córdoba Montoya o en los del chihuahuense Liébano Sáenz Ortiz, marginados hoy de la responsabilidad política de “conducir” a un país.

 

De superhéroes a bad boys

 

Miguel Ángel Osorio Chong no llegó solo a los nuevos Golden Boy’s. Este ex gobernador hidalguense se presentó agarrado de la mano con su paisano y también ex gobernador Jesús Murillo Karam. Ambos han probado, como decía el extinto cacique guerrerense Rubén Figueroa Figueroa, que “la política es una carga muy pesada, pero los fletes compensan el esfuerzo”.

Los dos son políticos de viejo cuño. Formados en eso que se da en llamar la “democracia” de intereses grupales o, como dijo alguna vez el extinto dirigente obrero Fidel Velázquez Sánchez, de la política de “el que se mueve no sale en la foto”, ambos conocen todo lo que hay que conocer sobre las tramas e intrigas del poder, tanto como los coordinadores priistas en la Cámara de Diputados, Manlio Fabio Beltrones, y en el Senado, Emilio Gamboa Patrón.

Forman parte de las escuelas del futurismo y tapadismo, presidencialismo que sobrevivió más de 60 años, “la dictadura perfecta”, como la llamó el escritor peruano Mario Vargas Llosa. Murillo y Osorio crecieron y sobrevivieron en un sistema político de herencias familiares que ha prevalecido en el estado de Hidalgo desde 1937.

El 1 de enero de aquel año, llegó a la gubernatura “el patriarca” Javier Rojo Gómez, fundador del “Grupo Huichapan”, el cual ha mantenido la hegemonía política del estado de Hidalgo y al que han pertenecido los gobernadores José Lugo Guerrero, Alfonso Corona del Rosal, Jorge Rojo Lugo, Adolfo Lugo Verduzco, Murillo Karam, Humberto Lugo Gil, Manuel Ángel Núñez Soto y Osorio Chong.

Nacido en Huichapan, Rojo Lugo dejó la gubernatura el 13 de febrero de 1940, pero su poder se extendió un poco más allá. No llegó a la Presidencia de la República en 1946 porque en el camino se le atravesó el veracruzano Miguel Alemán Valdés. Seis años antes, el presidente Manuel Ávila Camacho lo había nombrado jefe del Departamento del Distrito Federal. El 2 de junio de 1967, cuando estaba por cumplir 71 años de edad y ya declarado un cáncer terminal, el presidente Gustavo Díaz Ordaz lo nombró gobernador del territorio de Quintana Roo. En ese cargo, en el que lo ratificó Luis Echeverría Álvarez, murió el 31 de diciembre de 1970.

Con la filosofía práctica de “siempre estar en la jugada, sin mucho ruido y con muchas nueces”, en 1988, Murillo Karam obtuvo un escaño —de minoría, por cierto, quizás por el temor a perder—en el Senado, hasta que, en 1990, el presidente Carlos Salinas aprobó su candidatura como gobernador del estado de Hidalgo. Si se hacen sumas y restas, ha sido cuatro veces diputado federal, dos veces senador, oficial mayor de la Secretaría de la Reforma Agraria y subsecretario de Seguridad Pública de Gobernación.

No hace ruido, pero está muy cerca de Peña, tanto como Miranda o Videgaray. Y quienes lo conocen le atribuyen la imagen fresca, alineada y sin corbata de Peña Nieto. También afirman que si Peña ganó en 2005 la gubernatura mexiquense fue, en mucho, por la oportuna intervención de Murillo Karam, un político de ascendencia libanesa de 65 años de edad que gobernó su estado de 1993 a 1998.

“En 2005 las encuestas advirtieron que el PRI se encaminaba a la derrota en el Estado de México. El partido estaba dividido y la oposición era fuerte. Peña se acercó a un político de experiencia que aceptó coordinar el plan de campaña: Jesús Murillo Karam, quien no sólo lo ayudó a ganar dos a uno, sino que, desde entonces, se convirtió en su principal asesor y fue el estratega detrás de los reflectores en la reciente campaña presidencial”, escribieron el 2 de septiembre de 2009 Leticia Robles de la Rosa y Jaime Contreras, del periódico Excélsior.

“Peña le debe mucho a Chucho, refiere uno de sus más cercanos colaboradores. Pero el hidalguense no quiere puestos o reconocimientos. O no exhibe sus ambiciones”. Y ambiciones las debe tener, el 4 de mayo de 2006, el extinto periodista Miguel Ángel Granados Chapa —él mismo ex candidato a la gubernatura de Hidalgo— señaló “rehúsa apartarse de la política, de la que ya obtuvo pingües beneficios, y se prepara a volver al Senado, del que fue miembro, sin pena ni gloria, durante dos años, inmediatamente antes de que el presidente Salinas lo enviara a gobernar su estado.

Su desempeño público más reciente (no en el ámbito partidario, donde fue delegado priista en las elecciones locales mexiquenses) fue la Subsecretaría de Gobernación encargada de la seguridad pública. De sus oficinas salieron a pasto credenciales de empleado de Gobernación como la que permitía a Paco Stanley portar armas, identificación que fue hallada en el vehículo del animador victimado en junio de 1999 junto con evidencias de su adicción a la droga. El enriquecimiento de Murillo Karam es una de las razones de su perseverancia”.

A su paso por la gubernatura hidalguense, Murillo dejó “algunos” muy amargos recuerdos, por la proliferación de presuntos negocios personales y otros entuertos que propiciaron, por ejemplo, que la tercera semana de mayo de 2007 unos 160 comuneros de Dios Padre “invadieran” y recuperaran las tierras del rancho Damasco, en el corazón del Valle el Mezquital, cuya propiedad se atribuyó a Murillo Karam, y que se mantenían en litigio en los tribunales agrarios federales.

En el camino

* Luis Videgaray tiene muchas otras cualidades. Sabe, por ejemplo, rodearse de profesionales brillantes. A él y a Aspe se le atribuye el reclutamiento de otro verdadero Golden: el chihuahuense Emilio Lozoya Austin, a quien, de no sufrir un traspié político, se le augura un futuro brillante en la presidencia de Enrique Peña Nieto.

 

Francisco Cruz Jiménez

En mayo de 2010, el periodista Alberto Aguirre escribió en la columna que publica en El Economista: “Pero no todo es política, entre la fuerza mexiquense. Una historia reciente así lo comprueba. Resulta que Videgaray había consultado con el personal de la oficina del gobernador Peña si tendría una fecha disponible, entre marzo y abril. Quería asegurar que su ex jefe —Videgaray ya era diputado federal— estuviera presente en la fiesta que ofrecería, después de la primera comunión de su primogénita.

Después de las vacaciones de Semana Santa, le respondieron. El segundo sábado de abril, completaron más adelante. Así pues, el legislador y su esposa se abocaron a preparar el banquete, al que Peña y su actual pareja, la actriz Angélica Rivera, serían invitados de honor… no obstante que entre ambas mujeres ha habido una relación ríspida. Belicosa.

Todo estaba listo. Se giraron las invitaciones. La catedral estaba apartada… pero tres días antes de la fiesta llegó una llamada de la oficina de Peña, disculpándolo. No podría acompañar a su amigo en tan importante ocasión. El mismo sábado que Videgaray daba su fiesta, Angélica Rivera ofrecía otra, para celebrar la primera comunión de Fernanda, la menor de las hijas que tuvo con Jorge Alberto “El Güero” Castro. El padrino fue Enrique Peña Nieto.

A esa fiesta sí se presentó el gobernador mexiquense. En la lista de invitados la mayoría eran actores, productores y cantantes de Televisa. En la mesa de honor, sin embargo, llamó la atención la presencia de dos personajes cercanísimos a la pareja Peña-Rivera: el empresario Juan Armando Hinojosa —propietario de la constructora Teya, a quien le apodan “El Rey Midas” en territorio mexiquense y el diputado local Ernesto Némer Álvarez.

Ya se sabía que Rivera tiene un control casi absoluto sobre la agenda social del mandatario mexiquense. Al grado de que en el último cumpleaños de Peña hubo dos fiestas: una para la clase política y los aliados. Y otra, para el elenco de El Canal de las Estrellas”.

El portazo de “La Gaviota” hizo poca mella. Videgaray tiene muchas otras cualidades. Sabe, por ejemplo, rodearse de profesionales brillantes. A él y a Aspe se le atribuye el reclutamiento de otro verdadero Golden: el chihuahuense Emilio Lozoya Austin, a quien, de no sufrir un traspié político, se le augura un futuro brillante en la presidencia de Enrique Peña Nieto.

Licenciado en Economía por el Instituto Tecnológico Autónomo de México, maestro por la Universidad de Harvard y licenciado en Derecho por la UNAM, Lozoya Austin es hijo de Emilio Lozoya Thalmann, un tecnócrata que perteneció al primer grupo de la presidencia de Carlos Salinas de Gortari —como director general del ISSSTE y luego como secretario de Energía—, al lado de personajes como Manuel Camacho Solís.

En marzo de 2012, Lozoya Austin, de 37 años de edad, y ya integrado plenamente a la campaña peñista como coordinador de Asuntos Internacionales fue designado uno de los 192 Jóvenes Líderes Mundiales, elegidos de 59 países, por el Foro Económico Mundial de Davos, con sede en Ginebra, Suiza.

“Dentro de la comunidad del Foro Económico Mundial, los Jóvenes Líderes Mundiales representan la voz para el futuro y las esperanzas de la nueva generación. Me siento especialmente orgulloso de los honrados de este año y confío en que sabrán abordar los desafíos a los que nos enfrentamos de forma efectiva, mediante nuevas ideas y una verdadera participación”, señaló Klaus Schwab, fundador y presidente ejecutivo del foro.

Esa distinción la recibieron 38 jóvenes de Asia Oriental, 19 de Asia Meridional, 46 de Europa, 15 de Oriente Medio y África del Norte, 18 de África Subsahariana, 37 de América del Norte y 19 de América Latina, Lozoya entre ellos.

“La posición de México ante el mundo ha perdido espacios a lo largo de los últimos12 años. Después de haber gozado de una gran reputación en el ámbito global y diplomático durante más de 40 años, la imagen del país es cuestionada en el concierto internacional debido, principalmente, a los problemas que padece en materia de seguridad”, señaló en un amplio ensayo —Una visión de México para el futuro—, que escribió con Jorge Montaño Martínez, ex representante permanente de México ante la Organización de Naciones Unidas ONU) y ex embajador de México en Estados Unidos.

No dejó dudas sobre lo que piensa de los gobiernos panistas: “Tenemos12 años con una relación deteriorada, desgastada, poco constructiva, y enderezarla deberá ser una de las prioridades del próximo Presidente. Es preocupante que en ningún ámbito —ni comercial ni migratorio ni de seguridad— hayamos tenido el menor avance”.

Integrante del Consejo de Administración de OHL —una de las empresas más beneficiadas por el gobierno de Peña Nieto en el Estado de México—, Lozoya Austin también ha condenado a las administraciones panistas porque han dado malos resultados en seguridad, han generado un incremento de la violencia, una baja inversión en infraestructura y un incremento del poder monopólico de los grupos empresariales hegemónicos.

Videgaray cumplió años el 10 de agosto. Es un nuevo político que, como lo dicen en Toluca, lo tiene todo. Si bien en privado no tolera a personajes muy cercanos a la profesora Elba Esther Gordillo, como a Mónica Arriola, la hija de ésta, ganó una elección, nadie le puede probar jurídicamente que hizo  trampa en los comicios presidenciales y es amigo del “jefe de jefes”.

Además, tiene un hermano que trabaja en Televisa y es muy bueno para hacer cuentas. La vida le sonríe plenamente a un hombre que se gana el sustento con dinero público. La sonrisa, sin embargo, tendrá sus límites. Si el desarrollo político puede ser una primera realidad viciada, a su lado tendrá políticos de viejo cuño que pueden atragantarle el futuro. Ese es el caso de los gobernadores hidalguenses Jesús Murillo Karam y Miguel Ángel Osorio Chong.

Como quiera, a Videgaray le haría bien analizar la historia de los priistas de viejo cuño y sus malsanas pasiones políticas. Puede hacerlo con cualquiera, de los sexenios turbios de Gustavo Díaz Ordaz, Luis Echeverría, Carlos Salinas o al taimado de Adolfo Ruiz Cortines, el frívolo de José López Portillo, el oscuro de Miguel de la Madrid o el del traidor, como llaman los priistas al de Ernesto Zedillo Ponce de León. En todos, los “elegidos” se quedaron atrás o en el camino, valga decir.

Plan de vuelo

* “Muchos se preguntaron sobre el significado de la reforma tributaria, el plan para abrir algunos sectores de Petróleos Mexicanos (Pemex) a la iniciativa privada y algunos señalamientos sobre el sistema de salud. Sólo encontraron una respuesta: el peñismo intenta crear un sistema universal, de seguridad social, que implica el seguro de desempleo, acceso a la salud, pensión para la vejez y seguro de riesgo de trabajo, pero se hará sólo si se aprueba la reforma fiscal integral que eliminará, todavía más, si se puede,  impuestos a los empresarios, a cambio de aumentar los gravámenes al resto de la población —en especial el Impuesto al Valor Agregado (IVA) a medicamentos y alimentos”, escribió el periodista Francisco Cruz en el libo Los Golden Boys, editado por Planeta en el 2012.

 

Francisco Cruz Jiménez

A raíz de que Hugo Piña, director general de Seguridad Pública de la entidad, falleciera luego de que su helicóptero cayera sobre el edificio de la Procuraduría mexiquense en 2000, las naves estatales fueron depuradas porque Arturo Montiel era pasajero cotidiano de aquellas veleidades.

Fue hasta 2006 cuando la flotilla quedó por fin saneada. Curiosamente, Videgaray, entonces secretario de Finanzas, supervisó la venta de 12 helicópteros a la empresa Augusta, por 8 millones de dólares y que se integraría a un capital total de 13 millones de dólares que la misma Augusta facturó para entregar tres aeronaves nuevas.

El gobierno de Peña gastó 17 millones de pesos al año por mantenimiento y combustible. Luego, el remplazo de Videgaray en la Secretaría de Finanzas, Raúl Murrieta Cummings, completó compra-ventas por hasta 15 millones de dólares totales. Otros tres Augusta se agregaban a la flotilla estatal pero además se adquirían tres helicópteros Koala a la misma empresa, que prometió enviar un último embarque con otras tres unidades.

Hinojosa García era el encargado de Logística de la campaña de Peña. Oficialmente, preparaba la llegada y salidas del entonces candidato priista a las diversas plazas que recorrió en las giras. Le rendía cuentas a varios, entre ellos al encargado de las negociaciones del PRI para obtener fondos y apoyos económicos, Luis Miranda Nava, secretario de Gobierno con Arturo Montiel y el propio Peña.

A Miranda se le ubica como el verdadero operador de la campaña presidencial, con un poder absoluto sobre el coordinador Videgaray, contratado para figurar en público por su aparente récord intachable.

El 2 de agosto, el senador petista Ricardo Monreal exhibió públicamente una cuenta bancaria de Videgaray, desde donde se habrían triangulado recursos dirigidos a las campañas presidenciales, ahora en el Estado de México. La cuenta, abierta en el Scotiabank a nombre del gobierno estatal, presentaba millonarios depósitos a partir de febrero del 2012, cuando se registró uno por mil 30 millones 724 mil 699 pesos.

Según la denuncia, esa cuenta era administrada por Videgaray, coordinador de las campañas de Peña y en su momento del ahora gobernador mexiquense Eruviel Ávila, y tiene el número 03800806935. Recibió depósitos desde otra cuenta abierta en BBVA Bancomer. Según los números de Monreal, hubo desde febrero 5 depósitos, que juntos daban la cantidad de 8 mil 600 millones de pesos.

La relación de estados de cuenta —que se hizo pública—  número 806935, con número de cliente 123941073, en marzo del 2012 se depositaron mil 621 millones 304 mil 570. En abril, se registraron 2 mil 584 millones 595 mil 854 pesos; en mayo hubo en la cuenta 3 mil 195 millones 35 mil 23 pesos y en junio un último depósito por 250 millones 73 mil 878 pesos fue realizado.

Videgaray, por su parte, calificó de “absolutamente falso” el informe del senador. El jueves 6 de septiembre, el todavía secretario de Finanzas del gobierno mexiquense, Raúl Murrieta aceptó que durante la campaña presidencial, desde su dependencia, se hicieron tres depósitos millonarios a particulares, pero aseguró que se trató de un error. En una comparecencia ante la Legislatura local en Toluca, admitió que durante y después de la campaña presidencial hubo tres errores en los registros de las cuentas bancarias del gobierno mexiquense.

Uno de esos pagos, explicó, fue reportado en el Sistema de Pagos Electrónicos Interbancarios (SPEI), donde el particular Marcos González Pak apareció como beneficiario de 50 millones de pesos. Sin especificar montos ni nombres, mencionó que los otros depósitos se hicieron después de los comicios del 1 de julio.

La mea culpa de Raúl Murrieta cayó como balde de agua fría porque, en su momento, el PRI aseguró que los documentos presentados por Monreal eran falsos.

Durante aquella visita a Nueva York en noviembre de 2011, se hizo hincapié en el sentido de que las huellas de Videgaray ya se notaban con claridad en las propuestas de Peña, que incluían una reforma tributaria y un ambicioso plan para abrir el sector de los hidrocarburo a inversionistas de la iniciativa privada.

Peña, escribió Luhnow en The Economist, “buscará reformar rápidamente la Constitución para permitir que las compañías privadas se asocien al monopolio estatal Petróleos Mexicanos (Pemex) en la exploración y producción de crudo, además de invertir abiertamente en refinación. […] El que un candidato del PRI abogue por la apertura del sector energético es histórico. Después de todo, el PRI nacionalizó la industria petrolera en 1938, un acontecimiento que celebró por décadas como el momento que definió el nacionalismo mexicano. ‘Ya es hora de que nos quitemos estas ataduras ideológicas’, dijo Videgaray. […] Debido a su formación técnica, Videgaray es considerado como alguien pragmático y ajeno a los círculos políticos tradicionales. Las críticas en su contra son escasas, incluso entre sus rivales políticos. La cuenta de Twitter del presidente Felipe Calderón muestra que la primera persona fuera de su partido a la cual siguió fue a Videgaray. […] No obstante, los críticos aseguran que la dependencia de Peña en Videgaray subraya sus falencias como candidato. Peña lo necesita ahora, dijo un legislador del opositor Partido de la Revolución Democrática. ¿Pero qué pasará cuando estén en el poder? ¿Y cuánto cambiará el poder a Luis?”.

Muchos se preguntaron sobre el significado de la reforma tributaria, el plan para abrir algunos sectores de Petróleos Mexicanos (Pemex) a la iniciativa privada y algunos señalamientos sobre el sistema de salud.

Sólo encontraron una respuesta: el peñismo intenta crear un sistema universal, de seguridad social, que implica el seguro de desempleo, acceso a la salud, pensión para la vejez y seguro de riesgo de trabajo, pero se hará sólo si se aprueba la reforma fiscal integral que eliminará, todavía más, si se puede,  impuestos a los empresarios, a cambio de aumentar los gravámenes al resto de la población —en especial el Impuesto al Valor Agregado (IVA) a medicamentos y alimentos.

En otras palabras, se pondrá en marcha el Seguro Popular de los panistas, pero con un aumento generalizado de impuestos; se busca que prevalezca el actual modelo de economía de libre mercado en beneficio de las grandes empresas que controlan la dinámica económica mexicana, con mano de obra todavía más barata, mientras se concreta abrir Pemex y la generación de energía eléctrica a la inversión privada, aunque ya más del 50 por ciento de la generación está a cargo de empresas privadas, las que se la venden a la Comisión Federal de Electricidad (CFE). Dicho sea de paso, quieren legalizar la situación y extenderla.

Si hay razón o no en los señalamientos, ya se verá. Pero de que hay influencias superiores a Videgaray, las hay. Él ya las probó y le dejaron un sabor amargo.

De alto nivel

* “De aquel Videgaray que en 2004 llegó a Toluca serio y callado, muy trabajador y que luego se transformó en un iracundo funcionario que lo mismo estallaba porque le tomaban una foto amarrándose las agujetas de sus zapatos que por un error en los protocolos, queda muy poco. Ni siquiera se recuerda que fue bautizado por un editor local como “Harry Potter” por hacer “magia” con las finanzas locales. Atrás quedó la historia que muy pocas veces contó públicamente y que ofrecía a una familia Videgaray sin figura paterna, donde la madre sacó adelante a tres hijos”, escribe el periodista Francisco Cruz en el libro Los Golden Boy’s, editado por Planeta en el 2012.

 

Francisco Cruz Jiménez

Será cuestión de tiempo para que los mexicanos nos enteremos quién verdaderamente lleva las cuentas del peñanietismo, aunque Peña envió los primeros guiños en un viaje que hizo a Nueva York, a mediados de noviembre de 2011, durante su precampaña presidencial. Y a propósito de esa visita, el 30 de abril de 2012, David Luhnow escribió para el diario estadounidense The Wall Street Journal que Luis Videgaray dejó satisfechos a los inversionistas en Estados Unidos.

“Peña le dio a los inversionistas de Wall Street una idea de cómo sería su gobierno cuando llegó a Nueva York acompañado de una sola persona. Mientras la mayoría de políticos mexicanos viajan con una verdadera corte, Peña llegó a finales de 2011 acompañado sólo por Videgaray, su jefe de campaña, asesor más cercano y tal vez el mexicano más influyente cuyo nombre pocos conocen”.

Si bien ambos fueron sometidos a una intensa sesión de preguntas, Luhnow recordó que “Peña es considerado un político fotogénico, pero carente de mucha sustancia, recibió buenos comentarios. Pero, para algunos, la verdadera estrella fue el economista convertido en político sentado a su lado, quien es visto como el cerebro detrás del candidato”.

Las intervenciones de ese hombre al lado de Peña impresionaron no sólo a los inversionistas, sino a algunos especialistas independientes, según los informes de Luhnow. “Un economista de Wall Street que escribe un boletín bisemanal dijo que Videgaray hizo preguntas detalladas sobre temas que él (el economista) había cuestionado durante el último año. Videgaray había hecho su tarea, lo cual no ocurre con muchos funcionarios mexicanos últimamente. […] Peña tiene cuatro asesores importantes: Videgaray, Videgaray, Videgaray y Videgaray, dijo en broma un alto dirigente del PRI”.

 

Recluta con sabor a Salinas

 

De aquel Videgaray que en 2004 llegó a Toluca serio y callado, muy trabajador y que luego se transformó en un iracundo funcionario que lo mismo estallaba porque le tomaban una foto amarrándose las agujetas de sus zapatos que por un error en los protocolos, queda muy poco, escribió el 23 de julio de 2012 el periodista Miguel Alvarado, quien se ha convertido en uno de los mayores críticos de la clase gobernante del Estado de México.

Ni siquiera se recuerda que fue bautizado por un editor local como “Harry Potter” por hacer “magia” con las finanzas locales. Atrás quedó la historia que muy pocas veces contó públicamente y que ofrecía a una familia Videgaray sin figura paterna, donde la madre sacó adelante a tres hijos.

“La miseria de la cual dice venir —señaló Alvarado— no cuadra con el actual político, comprador delirante de elecciones presidenciales, artista burdo que no pudo mantener en la discreción los tratos que terminaron de deslegitimar a su jefe eterno. Su padre biológico, Luis Videgaray Alzada, murió joven, pero como empleado de la banca cultivó relaciones que años después aprovecharían los hijos. A ese padre le dio tiempo de fundar, el 15 de octubre de 1958, el Instituto Mexicano de Valuación con Antonio Fraga Magaña, alto funcionario de la banca y hermano de Gabino Fraga Magaña, prominente jurista y magistrado de la SCJN que fue siempre destacado representante de las élites postrevolucionarias”.

“La familia Fraga no sólo es priista de toda la vida, como reconoció Gabino Fraga Mouret, propietario del Grupo de Abogacía Profesional (GAP), sino que sus hijos Emilio y Gabino han prestado sus servicios a ese partido. […] Emilio Fraga Hilaire, dueño de la empresa Importadora y Comercializadora Efra que en la campaña presidencial pagó a Monex 91 millones de pesos por el servicio de un programa de monederos electrónicos, presuntamente usados para la compra masiva de votos a favor del PRI, aportó cuotas como militante entre 2000 y 2001. […] Su medio hermano Gabino Fraga Peña fue coordinador regional de compromisos de campaña de Enrique Peña Nieto en Tlaxcala y contratista del gobierno del Estado de México”, escribió Anabel Hernández el 22 de julio de 2012 en una nota para el periódico Reforma.

Nada es casualidad y nadie sabe para quién trabaja ni puede confiar en quienes contratan para contar dinero ajeno. La muerte de Juan Armando Hinojosa García, hijo del empresario mexiquense Armando Hinojosa Cantú, ha levantado toda clase de sospechas luego de que el helicóptero en el que viajaba se estrelló en Jiquipilco.

En otras fechas, el accidente sería eso, un error de alguien. Pero sucedió cuando el proceso electoral presidencial involucraba una demanda por fraude y compra de votos. Y la familia Hinojosa, que facturó unos 23 mil millones de pesos en la administración mexiquense de Peña, se veía como parte del entramado que los lopezobradoristas denunciaron como parte del plan priista que tiene a Peña en Los Pinos, advirtió el periodista mexiquense Miguel Alvarado.

Sobre la muerte del hijo del empresario —quien estuvo casado con Rosa Herrera, hija del ex gobernador de Veracruz, Fidel Herrera—, se sabe que, antes de su muerte aquella noche del 28 de agosto abandonó el hotel Cantalagua, en Contepec, Michoacán, donde se realizaba una fiesta para celebrar el cumpleaños desfasado del Peña. Y ahí estaban, entre otras figuras públicas, Videgaray, Miranda, Elba Esther Gordillo y el propio presidente electo.

Hinojosa García, de 30 años y con domicilio en el Fraccionamiento Providencia de Metepec, abordó, cerca de las 11 de la noche, uno de sus helicópteros de la marca Augusta, modelo 109 y que alquila a funcionarios mexiquenses desde hace años, para volar al aeropuerto de Toluca, a media hora de distancia.

Pero en el camino se le atravesaron el mal tiempo y la impericia del piloto, un oficial de primera línea porque tenía que llevar a destino a políticos que no perdonan. Incluso, altísimos árboles fueron involucrados en ese desastre, que comenzó el sábado 28 de julio y terminó el domingo por la mañana, cuando el ejército y la policía encontraron los restos.

La muerte de Hinojosa García sigue sin desviarse un ápice la línea de intriga y terror que la autollamada política de alto nivel practica desde tiempos de don Porfirio Díaz: quien no sirve a los intereses en turno, a pesar de su foja de servicios, debe ser desarticulado, por el bien de todos. Unos optan por el destierro diplomático. Otros, por la sumisión, el silencio y el retiro de la vida pública. Otros vuelven a obedecer pero algunos pocos deben sacrificarse.

La barbarie del poder, apuntaló Alvarado, alcanza para todos. Los Colosio, Posadas, Mouriño, Blake, los mismos Salinas, los Ruiz saben de esas historias. A Juan Armando Hinojosa García, el joven entusiasta que se encargó de la logística en la campaña presidencial priista, todavía le alcanzó para estar en Cantalagua, propiedad de la extensa familia de Peña Nieto y que administra Mayolo del Mazo, empresario local enriquecido a la sombra de sus poderosos parientes políticos, hace años.

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