Ya miedo no nos queda

* El Estado de México apoyó a Peña Nieto con la idea infantiloide de que ganando Peña íbamos a ganar todos los mexiquenses… no hemos ganado absolutamente nada… se han restringido las inversiones en el Estado de México, ha sido presa (el Estado de México) de fuerzas delincuenciales que han venido de otros estados, en específico, de Michoacán… la tasa de feminicidios se triplicó, cuatruplicó… tenemos más muertas que en la propia Ciudad Juárez… y pese a todo ello, seguimos creyendo, de manera infantil, que con Peña Nieto vamos a llegar a un desarrollo, a un progreso… pero, bueno, no voy a juzgar esa idea…

 

Christian Hernández/ http://hernandezesquivel.blogspot.mx/

Recientemente estuve en Chilpancingo, Guerrero, una de las capitales del Estado mexicano donde se han concentrado las mayores protestas por parte de asociaciones civiles, grupos magisteriales y, por supuesto, de estudiantes… no solamente de los normalistas, y en específico, de Ayotzinapa, sino, en general, de todos los estudiantes de escuelas públicas, a nivel medio superior y superior del estado de Guerrero…

Chilpancingo, a diferencia de lo que pueden pensar muchas personas (o muchas de las personas que no conocen el estado de Guerrero, o que nunca han estado en Chilpancingo), ha dejado de ser un pueblito en la sierra: se ha convertido en una de las ciudades con mayor cantidad de transacciones comerciales y financieras del Estado… un poco por debajo, todavía, de Acapulco… pero con grandes proyectos de infraestructura, con grandes proyectos inmobiliarios e, incluso, con unas famosas Galerías Chilpancingo… que pertenecen a este consorcio (Galerías, el consorcio Galerías) que tiene sedes, por ejemplo, en el municipio de Metepec, Estado de México y el recién inaugurado Galerías Toluca (la capital del Estado de México)…

(Chilpancingo) es una ciudad con una clase media en boga… es una ciudad que tiene bastantes servicios… es una ciudad que, a diferencia de lo que pueden pensar muchas de las personas que no conocen esa realidad, no es una comunidad agrícola ni una comunidad campesina…

Escuchando lo que dice la gente de Chilpancingo, lo que se publica en portales amarillistas como SoloenChilpancingo.com e incluso hablando con personas afectadas directamente por el paro (educativo) como son algunos comerciantes pequeños y como lo son los dueños o concesionarios de transporte público, me he dado cuenta de cómo ha llegado un momento de decidir en colectivo, más allá de la resolución de la tragedia de los estudiantes desaparecidos de Ayotzinapa…

Tenemos que empezar a vislumbrar qué pasaría si nosotros otorgamos un voto de confianza a las autoridades mexicanas y decimos: “okey, lo que dice el procurador Murillo Karam es cierto: los estudiantes fueron entregados a los Guerreros Unidos, fueron acribillados, se les privó de la vida, y luego fueron convertidos en cenizas…”, ya sea que hubieran sido enterrados o que hubieran sido entregados al río, allá en Cocula…

Qué pasaría si, en lugar de hacer protestas (como tanto se quejan en Chilpancingo y en otras partes del país)… qué pasaría si dijéramos: “sí, eso fue lo que pasó… nosotros creemos en las instituciones… nosotros creemos, todavía, en la PGR… nosotros (pese a que la Historia nos indica una versión completamente diferente de esta idea)… nosotros creemos que el PRI puede ser un partido político que lleve la justicia al país”…

Quiero decir que eso no pasó ni en el 68, ni en la masacre del Jueves de Corpus en 1971, eso no pasó en Aguas Blancas, eso no ha pasado con todos los desaparecidos en la Guerra Sucia, eso no pasó en Acteal y eso no está pasando, en el Estado de México, con todos los feminicidios…

El Estado de México apoyó a Peña Nieto con la idea infantiloide de que ganando Peña íbamos a ganar todos los mexiquenses… no hemos ganado absolutamente nada… se han restringido las inversiones en el Estado de México, ha sido presa (el Estado de México) de fuerzas delincuenciales que han venido de otros estados, en específico, de Michoacán… la tasa de feminicidios se triplicó, cuatruplicó… tenemos más muertas que en la propia Ciudad Juárez… y pese a todo ello, seguimos creyendo, de manera infantil, que con Peña Nieto vamos a llegar a un desarrollo, a un progreso… pero, bueno, no voy a juzgar esa idea…

Sin embargo, hay un procentaje, hay una franja poblacional que ya no quiere ver más marchas, que ya no quiere ver que los estudiantes saqueen los camiones con mercancía de transnacionales y de comida chatarra, como ellos bien lo señalan, comida que no nos hace ningún bien… ya no quieren ver que tomen las casetas (de peaje de las autopistas)… quieren ver un clima de paz, aunque sea artificial, aunque sea una paz bajo las armas, como ha ocurrido en otras partes del mundo… y ellos quieren ver que el turismo regrese a Acapulco, que todos los negocios prosperen, que puedan seguir todos los proyectos de infraestructura, inmobiliarios, etcétera, etcétera, etcétera…

Pero, sobre todo, quieren ver a la sociedad de nuevo en paz o en aparente paz…

No quieren enseñar a los estudiantes de la Universidad, la Universidad Autónoma de Guerrero, por ejemplo… no quieren enseñar a los estudiantes de las diversas preparatorias públicas de Chilpancingo que la vía de la protesta social es la única manera de obtener, más o menos, lo que se busca… y el argumento que esgrimen es: “¡pues si ya los encontraron! ¡Ya las autoridades dijeron que están muertos! ¡Qué quieren ahora!”.

Gracias a que hay un sector de la Izquierda en México, fuera del estado de Guerrero, sobre todo en la Ciudad de México, que somos gente que ha estudiado, que tenemos un nivel de Posgrado, que hemos visitado otros países y que sabemos, sobre todo, cómo en otros países se maneja la justicia: con evidencias científicas, con un rigor en la presentación de resultados y, sobre todo, con jueces que no se prestan a sospechas de corrupción, es decir, todo un sistema muy diferente al que existe en México…

Nosotros, los que estamos alentando estas protestas, los que estamos viendo con buenos ojos estas protestas, y nosotros que hemos (sido) señalados por esa pequeña franja de comerciantes, propietarios de transporte público y algunos sectores que están, todavía, a favor del priismo o del panismo, nosotros les decimos: “[el caso Ayotzinapa] no puede quedarse así… ya hemos pasado, históricamente, por muchísimos incidentes donde el gobierno no ha asumido su responsabilidad histórica… Ayotzinapa es el pretexto perfecto para que, por una vez, de una vez por todas, el gobierno asuma su responsabilidad”…

“¿Y Peña Nieto qué tiene que ver? ¡Ni modo que Peña Nieto los haya mandado a matar (a los estudiantes)!”.

Discúlpenme, pero Peña Nieto sabía, desde que anduvo en campaña, cómo estaba la situación en Guerrero. Igual que López Obrador. López Obrador no puede decir que “él no sabía” cómo estaba la situación en Guerrero. Tiene que afrontarlo. Pero el Presidente no es López Obrador. Si el Presidente de la República fuera López Obrador, habría marchas, habría una movilización ciudadana demandándole a López Obrador exactamente lo mismo que se le está demandando a Enrique Peña Nieto: que haya una investigación transparente, con hechos científicos, con una metodología que no dé (espacio a la) duda, y que si es cierto que los estudiantes de Ayotzinapa están muertos, se presenten todas las evidencias (de esto)…

Y (si el anuncio de su muerte) no es cierto, y si quizás, como apareció en una manta, una narcomanta, en un narcomensaje publicado por uno de los líderes de Guerreros Unidos que hasta el día de hoy sigue libre, por cierto… dice (los estudiantes de Ayotzinapa desaparecidos) están vivos… no todos, algunos… pero para que yo pueda entregar esos estudiantes vivos, el gobierno tiene que atrapar, primero, a los verdaderos líderes… a los verdaderos líderes de Guerreros Unidos… que no son más que políticos que, apoyados con dinero del narco llegaron a posiciones de poder civil… es decir, regidores… es decir, presidentes municipales… es decir, diputados locales… es decir, inclusive, personas que trabajan en el gobierno del, ahora, Gobernador con licencia (Ángel Aguirre Rivero) de Guerrero…

Es decir, lo que se le pide al Estado Mexicano, lo que se le pide a Peña Nieto no es otra cosa más que su obligación… una obligación constitucional… una obligación que es lo mínimo básico necesario que se le pediría a cualquier otro Presidente en cualquier otra parte del mundo…

Se le pediría lo mismo al Presidente Obama, en Estados Unidos… se le pediría lo mismo al Primer Ministro de Japón o al Primer Ministro de Gran Bretaña… se le pediría o mismo a Evo Morales, en Bolivia… se le pediría lo mismo a Bachelet, en Chile… se le pediría lo mismo a la Presidenta de Brasil, Dilma Rousseff… si (la tragedia de] Ayotzinapa hubiera pasado en alguno de esos países, nosotros, como mexicanos, estaríamos solidarizándonos con los estudiantes muertos… y estaríamos demandando que el gobierno (no solamente el Presidente o la Presidenta, sino el Gobierno en su conjunto) entregara las cuentas claras a los ciudadanos de ese país… eso es lo que se pide…

Y sí, sí duele que los negocios no tengan clientela, no tengan ventas… y sí, sí duele que los normalistas secuestren camiones, que secuestren autobuses de pasajeros, que cierren carreteras… y sí, sí duele que los bancos tengan que ser cerrados, los centros comerciales tengan que ser cerrados y los supermercados tengan que ser cerrados… pero ya estamos hasta la madre… hasta la reverenda madre… estamos realmente cansados ya… de que los gobiernos vengan, cambien de siglas, sea el PRI, sea el PAN, sea el PRD… y no nos den una respuesta a los ciudadanos… a los ciudadanos que (nosotros) con nuestros impuestos, que (nosotros) con nuestro voto estamos legitimando…

Hoy es momento de decirles a esos políticos, a esos partidos políticos: “¡ya estoy cansado, estamos cansados, estamos hasta la madre, de verdad, de que nos sigan tomando el pelo!”

¿Quieren nuestro voto? ¿Quieren que sigamos respetando el sistema electoral mexicano? Hagan su trabajo, entonces.

¿Quieren paz social? ¿Quieren que la gente que estamos como académicos, como profesionistas, como creadores nos dediquemos a “hacer lo que nos toca”? (porque hasta eso es la crítica: “haga lo que a usted le toca”). ¡Pues lo vamos a hacer cuando hagan ¡lo que les toca a ustedes!

Y como dirían los estudiantes, compañeros de Ayotzinapa: ya no tenemos miedo. Ya no tenemos miedo.

Tuvimos miedo al inicio del Calderonato (2006-2012) y después de 60 mil muertos, ya miedo no nos queda…

Tuvimos miedo cuando empezaron los cárteles de la droga a pelearse los territorios, a disputarse las ganancias, a disputarse las rutas de la droga… ya no tenemos miedo.

¿Qué es lo peor que puede pasar? ¿Que nos maten? Mátenos. Ya lo han hecho con otros twitteros, ya lo han hecho con otros feisbuqueros, ya lo han hecho con otras personas, en otras partes del mundo. De verdad, miedo ya no tenemos.

Enlazados

* Arturo Montiel, tío de Enrique Peña, define así al Grupo Atlacomulco, en un libro llamado “Arturo Montiel desde Atlacomulco”, dictado por él mismo. “¿Existe el Grupo Atlacomulco? Si por ello entendemos un conjunto de personas unidas por intereses perversos de índole política o económica, no hay tal. Es curioso, pero siempre que escucho el término Grupo Atlacomulco se refiere a un grupo cuya divisa es conspirar para alcanzar el poder. Me parece que es una invención que ha servido para mencionar el peso relevante y notorio que algunos políticos mexiquenses han tenido en la vida pública del Estado de México y del país. No, el Grupo Atlacomulco no es una cofradía, una mafia ni un club de políticos o empresarios”.

 

Miguel Alvarado

Los lazos familiares en las cúpulas de los gobiernos mexicanos han consolidado una extensa red de compromisos y clanes que trascienden las obligaciones públicas. Los vínculos de sangre y parentescos adquiridos han sido para los grupos políticos del Estado de México la forma más simple pero más eficaz para hacerse del poder y administrarlo. Por más de 70 años, la formación de grupos como el Atlacomulco, nunca reconocido por sus integrantes pero sí demostrable por los nexos familiares, empresariales, laborales y de compadrazgos que generan, han dependido de esa forma de organización, muy semejante a las utilizadas por los linajes medievales de los antiguos apellidos de “sangre azul”. Prácticamente todos los sectores políticos utilizan el mismo sistema, que es más evidente cuando los personajes se hacen del poder, lo ejercen y extienden desde lo familiar. Los cuadros se renuevan. Las siguientes generaciones dan paso a los hijos, sobrinos y nietos en el poder público.

Luis Videgaray, secretario federal de Hacienda y ex secretario de Finanzas del Estado de México con Arturo Montiel y Enrique Peña como gobernadores, es un priista formado en la empresa Protego, de Pedro Aspe. Fue el encargado de convertir la deuda pública mexiquense de pesos a UDIS, y luego reconvertirla de vuelta. A partir de ese ejercicio, con Luis Miranda como secretario de Finanzas estatal, Videgaray fue “contratado por Montiel para hacerse cargo de la administración del dinero público estatal. Ahora lo hace con la recaudación hacendaria del país y aunque es priista no deja de tejer relaciones desde otros partidos. Su esposa es Virginia Gómez del Campo, prima de la senadora panista Mariana Gómez del Campo, quien es prima de la esposa del ex preside nte Felipe Calderón, la ex primera dama de México Margarita Zavala.

El lazo familiar para Videgaray lo hermana con el panista más poderoso de México durante el sexenio pasado. Las posturas políticas se borran y se convive desde una base familiar que, según los valores esenciales, está para ponerse de acuerdo. Desde allí se arman campañas políticas y discuten reformas constitucionales.

La hija de Pedro Aspe, Sofía Aspe Bernal, ha mantenido relaciones sentimentales con Aurelio Nuño Mayer, jefe de la Oficina de la Presidencia de la República y uno de los funcionarios apuntados en la sucesión presidencial desde ahora.

Miguel Ángel Osorio Chong está casado con Laura Vargas Carillo. Ella fue nombrada el año pasado directora del DIF nacional y, junto con Angélica Rivera, actriz de Televisa y esposa del presidente Peña, conducen esa instancia. Pero junto con ella llegó un grupo que apoyó a Osorio durante su gobierno en Hidalgo y en las campañas de peña Nieto. Destaca, por ejemplo, Carolina Viggiano, esposa del gobernador de Coahuila, Rubén Moreira, y quien asumió en el 2012 la Dirección del Consejo Nacional de Fomento Educativo (Conafe). “Uno de sus testigos de boda fueron el ex Gobernador de Hidalgo, Miguel Ángel Osorio Chong; el actual Gobernador de esa entidad, Francisco Olvera Ruiz, y los entonces diputados Luis de Garay y Felipe Enrique. Por parte de Moreira, los testigos fueron su hermano Humberto, el ahora Presidente Enrique Peña Nieto, David Aguillón y Juan Luis Llia”, destaca la reportera Ana Leticia Hernández. Osorio es cabeza visible de un grupo político que controla políticamente el estado de Hidalgo y al cual se la ha señalado por corrupción.

A nivel estatal, la hija del nuevo secretario de Gobierno estatal, José Manzur, tomó posesión como directora general de la Comisión Estatal de Parques Naturales y de la Fauna (CEPANAF), apenas el 19 de febrero del 2014. Ana Sofía Manzur García-Maass era coordinadora del Zoológico de Zacango y encargada de Educación Ambiental, Promoción y Difusión de la CEPANAF. Recientemente casó con Werner Cristhof Maletz Ramírez, quien fue ubicado en la Subsecretaría de Desarrollo Regional Valle de Toluca.

David López Cárdenas es hijo de David Epifanio López Gutiérrez, titular de Comunicación Social con Arturo Montiel y Peña en el Edomex. Hoy es coordinador de Comunicación Social de la Oficina de la Presidencia. Su hijo fue alcalde interino de Metepec y hoy es diputado local. Su padre, uno de los fundadores del Sistema de Radio y Televisión Mexiquense busca desde el año pasado la candidatura a la gubernatura por el estado de Sinaloa. La hija de David Epifanio, Leticia López, desposó el año pasado en Valle de Bravo en una fiesta donde la reseña política, la asistencia de gran parte del gabinete presidencial y empresarial de Peña fue la noticia central. “En el evento destacó la presencia de varios miembros del gabinete del presidente Enrique Peña, tales como Aurelio Nuño, jefe de la Oficina de la Presidencia; José Antonio Meade, secretario de Relaciones Exteriores; Gerardo Ruiz Esparza, titular de la SCT; Julián Olivas Ugalde, titular de la Función Pública; Juan José Guerra, titular de la Semarnat; Alfredo del Mazo; Roberto Campa Cifrián, así como los periodistas Guillermo Ochoa, Miguel Reyes Razo y Joaquín López-Dóriga, el más fotografiado”, apunta el diario El Debate de Sinaloa.

Rocío Dosal es esposa de Gerardo Ruiz Esparza, actual secretario federal de Comunicaciones. Ella en cabeza el Voluntariado Nacional de la Secretaría de Comunicaciones pero él es pariente del ex presidente Miguel de la Madrid Hurtado y nieto del ex gobernador de Colima, Jorge Hurtado. Luis Gutiérrez Dosal, un ex presidente deportivo del club de futbol Toluca, era también dueño de la fábrica de pasta La Moderna, cuyos activos pasaron, al morir, Luis, a la familia Monroy, parientes de Carolina Monroy del Mazo, prima-hermana de Peña Nieto y esposa de Ernesto Nemer, subsecretario federal de Desarrollo Social.

Hasta el 2009, cinco empresarios mexiquenses figuraban entre los 100 más ricos de México. Ellos eran Carlos Hank Rohn, Carlos Peralta Quintero, Carlos Hank González, Eduardo Monroy Cárdenas y Roberto Alcántara Rojas, todos ellos miembros del círculo político de Peña, mecenas y patrocinadores de campañas para el negado Grupo Atlacomulco. “Oriundo de Atlacomulco, es Presidente del Grupo industrial La Moderna, considerada hoy la fábrica de pastas más importante de México, con mercado en Centro, Sudamérica y sur de los Estados Unidos. Hace casi 90 años, para ser exactos en el año de 1920, se fundó la Fábrica de Pastas Alimenticias La Moderna en la ciudad de Toluca, mediante una sociedad con los empresarios españoles Dionisio Vendrell y Esteban Abascal, además de los mexiquenses Alberto Henkel, Rafael Acosta y Javier Reverter”, dice el diario local Alfa. Monroy Cárdenas murió apena en mayo del 2014. Mecenas de escuelas como el Tec. de Monterrey.

Arturo Montiel, tío de Enrique Peña, define así al Grupo Atlacomulco, en un libro llamado “Arturo Montiel desde Atlacomulco”, dictado por él mismo. “¿Existe el Grupo Atlacomulco? Si por ello entendemos un conjunto de personas unidas por intereses perversos de índole política o económica, no hay tal. Es curioso, pero siempre que escucho el término Grupo Atlacomulco se refiere a un grupo cuya divisa es conspirar para alcanzar el poder. Me parece que es una invención que ha servido para mencionar el peso relevante y notorio que algunos políticos mexiquenses han tenido en la vida pública del Estado de México y del país. No, el Grupo Atlacomulco no es una cofradía, una mafia ni un club de políticos o empresarios. Creo que este término más bien se refiere a algunos mexiquenses distinguidos y exitosos, que no sólo han sido artistas, deportistas, empresarios o industriales, sino políticos, diputados federales, senadores, secretarios de Estado o incluso, uno de ellos, presidente de México”.

Enlazados

* Arturo Montiel, tío de Enrique Peña, define así al Grupo Atlacomulco, en un libro llamado “Arturo Montiel desde Atlacomulco”, dictado por él mismo. “¿Existe el Grupo Atlacomulco? Si por ello entendemos un conjunto de personas unidas por intereses perversos de índole política o económica, no hay tal. Es curioso, pero siempre que escucho el término Grupo Atlacomulco se refiere a un grupo cuya divisa es conspirar para alcanzar el poder. Me parece que es una invención que ha servido para mencionar el peso relevante y notorio que algunos políticos mexiquenses han tenido en la vida pública del Estado de México y del país. No, el Grupo Atlacomulco no es una cofradía, una mafia ni un club de políticos o empresarios”.

 

Miguel Alvarado

Los lazos familiares en las cúpulas de los gobiernos mexicanos han consolidado una extensa red de compromisos y clanes que trascienden las obligaciones públicas. Los vínculos de sangre y parentescos adquiridos han sido para los grupos políticos del Estado de México la forma más simple pero más eficaz para hacerse del poder y administrarlo. Por más de 70 años, la formación de grupos como el Atlacomulco, nunca reconocido por sus integrantes pero sí demostrable por los nexos familiares, empresariales, laborales y de compadrazgos que generan, han dependido de esa forma de organización, muy semejante a las utilizadas por los linajes medievales de los antiguos apellidos de “sangre azul”. Prácticamente todos los sectores políticos utilizan el mismo sistema, que es más evidente cuando los personajes se hacen del poder, lo ejercen y extienden desde lo familiar. Los cuadros se renuevan. Las siguientes generaciones dan paso a los hijos, sobrinos y nietos en el poder público.

Luis Videgaray, secretario federal de Hacienda y ex secretario de Finanzas del Estado de México con Arturo Montiel y Enrique Peña como gobernadores, es un priista formado en la empresa Protego, de Pedro Aspe. Fue el encargado de convertir la deuda pública mexiquense de pesos a UDIS, y luego reconvertirla de vuelta. A partir de ese ejercicio, con Luis Miranda como secretario de Finanzas estatal, Videgaray fue “contratado por Montiel para hacerse cargo de la administración del dinero público estatal. Ahora lo hace con la recaudación hacendaria del país y aunque es priista no deja de tejer relaciones desde otros partidos. Su esposa es Virginia Gómez del Campo, prima de la senadora panista Mariana Gómez del Campo, quien es prima de la esposa del ex preside nte Felipe Calderón, la ex primera dama de México Margarita Zavala.

El lazo familiar para Videgaray lo hermana con el panista más poderoso de México durante el sexenio pasado. Las posturas políticas se borran y se convive desde una base familiar que, según los valores esenciales, está para ponerse de acuerdo. Desde allí se arman campañas políticas y discuten reformas constitucionales.

La hija de Pedro Aspe, Sofía Aspe Bernal, ha mantenido relaciones sentimentales con Aurelio Nuño Mayer, jefe de la Oficina de la Presidencia de la República y uno de los funcionarios apuntados en la sucesión presidencial desde ahora.

Miguel Ángel Osorio Chong está casado con Laura Vargas Carillo. Ella fue nombrada el año pasado directora del DIF nacional y, junto con Angélica Rivera, actriz de Televisa y esposa del presidente Peña, conducen esa instancia. Pero junto con ella llegó un grupo que apoyó a Osorio durante su gobierno en Hidalgo y en las campañas de peña Nieto. Destaca, por ejemplo, Carolina Viggiano, esposa del gobernador de Coahuila, Rubén Moreira, y quien asumió en el 2012 la Dirección del Consejo Nacional de Fomento Educativo (Conafe). “Uno de sus testigos de boda fueron el ex Gobernador de Hidalgo, Miguel Ángel Osorio Chong; el actual Gobernador de esa entidad, Francisco Olvera Ruiz, y los entonces diputados Luis de Garay y Felipe Enrique. Por parte de Moreira, los testigos fueron su hermano Humberto, el ahora Presidente Enrique Peña Nieto, David Aguillón y Juan Luis Llia”, destaca la reportera Ana Leticia Hernández. Osorio es cabeza visible de un grupo político que controla políticamente el estado de Hidalgo y al cual se la ha señalado por corrupción.

A nivel estatal, la hija del nuevo secretario de Gobierno estatal, José Manzur, tomó posesión como directora general de la Comisión Estatal de Parques Naturales y de la Fauna (CEPANAF), apenas el 19 de febrero del 2014. Ana Sofía Manzur García-Maass era coordinadora del Zoológico de Zacango y encargada de Educación Ambiental, Promoción y Difusión de la CEPANAF. Recientemente casó con Werner Cristhof Maletz Ramírez, quien fue ubicado en la Subsecretaría de Desarrollo Regional Valle de Toluca.

David López Cárdenas es hijo de David Epifanio López Gutiérrez, titular de Comunicación Social con Arturo Montiel y Peña en el Edomex. Hoy es coordinador de Comunicación Social de la Oficina de la Presidencia. Su hijo fue alcalde interino de Metepec y hoy es diputado local. Su padre, uno de los fundadores del Sistema de Radio y Televisión Mexiquense busca desde el año pasado la candidatura a la gubernatura por el estado de Sinaloa. La hija de David Epifanio, Leticia López, desposó el año pasado en Valle de Bravo en una fiesta donde la reseña política, la asistencia de gran parte del gabinete presidencial y empresarial de Peña fue la noticia central. “En el evento destacó la presencia de varios miembros del gabinete del presidente Enrique Peña, tales como Aurelio Nuño, jefe de la Oficina de la Presidencia; José Antonio Meade, secretario de Relaciones Exteriores; Gerardo Ruiz Esparza, titular de la SCT; Julián Olivas Ugalde, titular de la Función Pública; Juan José Guerra, titular de la Semarnat; Alfredo del Mazo; Roberto Campa Cifrián, así como los periodistas Guillermo Ochoa, Miguel Reyes Razo y Joaquín López-Dóriga, el más fotografiado”, apunta el diario El Debate de Sinaloa.

Rocío Dosal es esposa de Gerardo Ruiz Esparza, actual secretario federal de Comunicaciones. Ella en cabeza el Voluntariado Nacional de la Secretaría de Comunicaciones pero él es pariente del ex presidente Miguel de la Madrid Hurtado y nieto del ex gobernador de Colima, Jorge Hurtado. Luis Gutiérrez Dosal, un ex presidente deportivo del club de futbol Toluca, era también dueño de la fábrica de pasta La Moderna, cuyos activos pasaron, al morir, Luis, a la familia Monroy, parientes de Carolina Monroy del Mazo, prima-hermana de Peña Nieto y esposa de Ernesto Nemer, subsecretario federal de Desarrollo Social.

Hasta el 2009, cinco empresarios mexiquenses figuraban entre los 100 más ricos de México. Ellos eran Carlos Hank Rohn, Carlos Peralta Quintero, Carlos Hank González, Eduardo Monroy Cárdenas y Roberto Alcántara Rojas, todos ellos miembros del círculo político de Peña, mecenas y patrocinadores de campañas para el negado Grupo Atlacomulco. “Oriundo de Atlacomulco, es Presidente del Grupo industrial La Moderna, considerada hoy la fábrica de pastas más importante de México, con mercado en Centro, Sudamérica y sur de los Estados Unidos. Hace casi 90 años, para ser exactos en el año de 1920, se fundó la Fábrica de Pastas Alimenticias La Moderna en la ciudad de Toluca, mediante una sociedad con los empresarios españoles Dionisio Vendrell y Esteban Abascal, además de los mexiquenses Alberto Henkel, Rafael Acosta y Javier Reverter”, dice el diario local Alfa. Monroy Cárdenas murió apena en mayo del 2014. Mecenas de escuelas como el Tec. de Monterrey.

Arturo Montiel, tío de Enrique Peña, define así al Grupo Atlacomulco, en un libro llamado “Arturo Montiel desde Atlacomulco”, dictado por él mismo. “¿Existe el Grupo Atlacomulco? Si por ello entendemos un conjunto de personas unidas por intereses perversos de índole política o económica, no hay tal. Es curioso, pero siempre que escucho el término Grupo Atlacomulco se refiere a un grupo cuya divisa es conspirar para alcanzar el poder. Me parece que es una invención que ha servido para mencionar el peso relevante y notorio que algunos políticos mexiquenses han tenido en la vida pública del Estado de México y del país. No, el Grupo Atlacomulco no es una cofradía, una mafia ni un club de políticos o empresarios. Creo que este término más bien se refiere a algunos mexiquenses distinguidos y exitosos, que no sólo han sido artistas, deportistas, empresarios o industriales, sino políticos, diputados federales, senadores, secretarios de Estado o incluso, uno de ellos, presidente de México”.

La cola limpia

* Miguel Ángel Osorio no es un político tan vistoso como Videgaray, ni es tan cercano como Miranda Nava o María Elena Barrera Tapia; tampoco es del Estado de México, pero ha demostrado que, en la operación electoral, es un Golden de verdad. ¿Quién y cómo prevalecerá? México ya lo descubrirá. La profecía se cumplió: “Seis gobernadores saldrán de Atlacomulco. Y, de ellos, uno será Presidente”.

 

Francisco Cruz Jiménez

Xóchitl Gálvez ha sido claridosa y temeraria: el 20 de mayo de 2012, como candidata panista al Senado denunció que Osorio Chong era propietario de una residencia de 2.5 millones de dólares en el Fraccionamiento Los Arcos, ubicado en Pachuca.

En una entrevista con el periódico Reforma, Gálvez exigió al colaborador de Peña explicar “cómo se puede construir una propiedad de ese tipo con un sueldo de 75 mil pesos al mes, como los que cobró cuando fue gobernador del estado. Y dijo que el fraccionamiento fue edificado por el empresario Ernesto Blanco, uno de los constructores favoritos de la gestión de Osorio Chong. “El puro terreno vale 20 millones de pesos y se construyó esa casa en los últimos dos años que fue gobernador. Yo puedo abrir la boca porque tengo la cola limpia”.

Su poder, el de Osorio Chong, ciertamente emana del Grupo Huichapan en el que se formó; empero, como diputado federal en 2003, hizo otras alianzas perdurables y vigorosas. Aquel año era parte de los subordinados militantes priistas que seguían las órdenes —además de protegerla— de la efímera coordinadora de los legisladores priistas en San Lázaro, Elba Esther Gordillo Morales.

Con él hacían mancuerna Miguel Ángel Yunes Linares, Tomás Ruiz González y Roberto Rafael Campa Cifrián. Esos cuatro eran, entonces, los alumnos consentidos de la profesora Gordillo. No es, por tanto, una sorpresa que el último haya sido incluido en el equipo de transición de Peña, en la coordinación de seguridad.

“Sólo Osorio Chong fue instruido de permanecer en el PRI, donde la maestra las puede todavía, y por eso alcanzó hace tres años la postulación al gobierno de Hidalgo”, escribió Granados Chapa el 22 de febrero de 2008. Y Elba Esther ha sabido apreciar su lealtad. La confianza entre ambos es total.

El martes 7 de diciembre de 2010, por ejemplo, el Partido Acción Nacional (PAN) sacó a relucir una cadena de corrupción que involucraba a funcionarios del gobierno de Osorio, dirigentes de PRI en el estado y maestro del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), cuyo liderazgo vitalicio recae en Elba Esther.

Una demanda levantada ante la Fiscalía Especializada para la Atención de Delitos Electorales (Fepade) destacaba nombres de personajes que cobraban en la Secretaría de Educación Pública de Hidalgo (SEPH), entre ellos, la hermana de la titular del Instituto de Transparencia del Estado, Flor de María López González.

“Ahora entendemos por qué nunca obtuvimos información aquí en el estado y tuvimos que recurrir a instancias federales para conocer información pública”, denunció Gonzalo Trejo Amador, dirigente del Partido Acción Nacional (PAN) en Hidalgo. Y aparecían, como aviadores, Miguel Ángel Cuatepotzo Costeira, coordinador del equipo de transición de José Francisco Olvera Ruiz —“delfín” de Osorio y quien en 2011 ganó los comicios estatales—, así como Lucio Escudero Pando, ex alcalde priista de Tianguistengo, quien fuera encarcelado por fraude, peculado y otros delitos durante su gobierno en 2006.

Los panistas aportaron más nombres: Manuel Hernández Zamora, secretario de organización del PRI, quien llevaba, hasta entonces, 20 años cobrando en la SEPH como maestro, aunque nunca había estado frente a un grupo escolar. Jairo Vargas aparecía como otro de los aviadores que cobraban en la nómina educativa. La denuncia se regodeaba: él si funge como maestro… pero de ceremonias de las actividades del gobernador Osorio Chong.

Más tarde, el 28 de febrero de 2011, poco antes de entregar la estafeta a Olvera Ruiz, Osorio fue obligado a salir al paso para aceptar que su gobierno sí dispuso de recursos del Fondo de Aportaciones para la Educación Básica (FAEB) para cumplir acuerdos firmados con el sindicato del magisterio.

Esta vez no había acusaciones de nadie. Bueno, a decir verdad, la Auditoría Superior de la Federación (ASF) había encontrado irregularidades y desvío en el gasto y destino de algunos dineros en 2009. Apresurado, Osorio señaló: “Nosotros firmamos acuerdos con el sindicato y eso nos obliga a usar un recurso destinado para el sector educativo, sin incurrir en faltas, y eso es lo que vamos a aclarar”.

Su larga permanencia al servicio del PRI y, por supuesto, en la nómina pública, así como la confianza que ahora le profesa Peña, han servido para remarcar algunas otras de las maneras de Osorio. El 19 de septiembre de 2007, dos años y medio después del inicio de su sexenio, en el pueblo de Ocotillos le ejecutaron a Marcos Manuel Souverbille González, secretario estatal de Seguridad Pública.

De 56 años de edad y abogado de profesión, Souverbille ocupaba el cargo de jefe la policía del estado desde 2005. Si fue o no coincidencia, ya nunca se sabrá, pero seis días antes, el 13, fue asesinado Jaime Flores Escamilla, titular de la Secretaría de Seguridad Pública de San Luis Potosí.

Souverbille fue emboscado en la carretera Pachuca-Huasca de Ocampo, a la altura del poblado de Ocotillos, y sus victimarios hicieron, al menos, 20 disparos con proyectiles calibres 223 y 9 milímetros. Su acompañante el empresario hidalguense Mario Covarrubias Melo, dedicado al área  de las telecomunicaciones, resultó herido en el atentado.

“El artero atentado perpetrado en contra de Souverbille González, derrumbó el reiterativo discurso oficial en el sentido de que Hidalgo es una entidad segura. Con esas versiones se ha intentado minimizar el incremento de la violencia criminal registrada en los últimos años en el estado”, escribió en la revista Contralínea, el 2 de noviembre de 2007, Sergio Islas Medina.

“Antes del 19 de septiembre, fecha del asesinato, para el procurador Alberto Rodríguez Calderón y para otras autoridades estatales, como el secretario de gobierno, Francisco Olvera Ruiz, e incluso para el extinto responsable de Seguridad Pública, Hidalgo era un estado seguro comparado con la ola de violencia que azota a las entidades del norte y sureste de México”.

Reportes de las autoridades policiacas enlistaban, en la administración de Osorio, la ejecución de ocho policías y ex policías. En 2007, se dio cuenta de 22 asesinatos violentos, relacionados, por algunas de sus características, con el crimen organizado.

“La ejecución de Souverbille —puntualizó Islas— puso en entredicho las tesis de las ‘muertes por motivos pasionales y de ‘hechos aislados’. De la misma forma, puso en entredicho la idea de que la entidad se había convertido en un ‘tiradero de cadáveres’. Esas versiones, pretendían desviar la atención pública del gran problema que vive el país y la entidad: el incremento de la violencia criminal”.

Los nombres de los agentes y ex agentes asesinados se apilaron en las corporaciones policiacas: Ignacio Pérez Martínez, tres balazos; Elizabeth Heredia Chávez, tres tiros también; comandante Héctor Daniel Cruz Becerra, dos disparos; ex comandante Jorge Jiménez Vega, secuestrado, torturado y ejecutado. Su cadáver fue arrojado a un canal de aguas negras en las afueras de Pachuca, la capital hidalguense.

Subcomandante Roberto Muñoz Licona, cazado en la carretera La Loma-Huasca; comandante Mario Silva Zamora Mario Félix Cisneros, emboscados; comandante Leonel Martínez Hernández, ejecutado. “En los círculos de gobierno y de la policía, se especula casi a susurros que las ejecuciones son fruto de la lucha entre el crimen organizado y los narcos por hacer de Hidalgo su centro de operaciones”, escribió Islas. Si los números no engañan, durante su administración el número de asesinatos ligados al narcotráfico pasó de 16 en 2006 a 40 en 2011. Pese a las reiteradas negativas, la entidad sirvió como santuario del cártel de Los Zetas.

Osorio no es un político tan vistoso como Videgaray, ni es tan cercano como Miranda Nava o María Elena Barrera Tapia; tampoco es del Estado de México, pero ha demostrado que, en la operación electoral, es un Golden de verdad. ¿Quién y cómo prevalecerá? México ya lo descubrirá. La profecía se cumplió: “Seis gobernadores saldrán de Atlacomulco. Y, de ellos, uno será Presidente”.

Peña es.

Hidalgo de Chong

* “Xóchitl Gálvez ha sido claridosa y temeraria: el 20 de mayo de 2012, como candidata panista al Senado denunció que Osorio Chong era propietario de una residencia de 2.5 millones de dólares en el Fraccionamiento Los Arcos, ubicado en Pachuca. En una entrevista con el periódico Reforma, Gálvez exigió al colaborador de Peña explicar “cómo se puede construir una propiedad de ese tipo con un sueldo de 75 mil pesos al mes, como los que cobró cuando fue gobernador del estado”, escribe el periodista Francisco Cruz en el libro Los Golden Boy´s, editado por Planeta en el 2012.

 

Francisco Cruz Jiménez

Considerado un icono priista del autoritarismo, acoso, espionaje político, abuso del poder y persecución a los adversarios, Miguel Ángel Osorio carga la sombra de un pasado que lo acecha. Y su pasado dice más de lo que parece, un superhéroe del PRI que llevó a Peña a la Presidencia de la República.

La segunda quincena de julio de 2012, Xóchitl Gálvez Ruiz, titular de la Comisión para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas durante el sexenio de Vicente Fox, fue muy clara cuando se informó que Osorio Chong sería coordinador general de Política y Seguridad en el equipo de transición de Peña Nieto: “Quiero irme de México. […] Lo que debería ir pensando es en irme del país. Debo confesar que tengo miedo”.

En una entrevista con Raúl Tortolero que se publicó el martes 17 de julio en la revista Reporte Índigo, la también ex candidata a la gubernatura hidalguense recordó que “empezamos a tener muchos problemas por la corrupción” en Hidalgo. “Me entero que las obras ni se licitan, se asignan de manera directa, que es un contubernio con  un montón de constructoras locales.

Conocí el autoritarismo —de Osorio Chong— en toda su extensión. Vi cómo a la gente la compraron y cuando no pudieron, la amenazaron. Tuve que pedir auxilio al Presidente de la República. (Felipe) Calderón se empezó a espantar de cómo fueron subiendo de tono las amenazas.

Cuando matan al candidato a gobernador en Tamaulipas —el priista Rodolfo Torre Cantú, la mañana del lunes 28 de junio de 2010 en el municipio de Soto La Marina y cuando alistaba su cierre de campaña—, me doy cuenta que esto no sólo son amenazas, sino que van en serio”.

Xóchitl no se guardó nada. Y algunas cosas no las tuvo que decir. Eran públicas desde mediados de 2010, cuando era candidata a gobernadora. A finales de junio de ese año, por ejemplo, dio a conocer que, por el clima de inseguridad y hostigamiento a su familia, decidió sacar de Hidalgo a sus dos hijos y familiares cercanos, luego de que sospecha, intentaran secuestrar a una de sus tías y “levantaran” a un trabajador de su familia.

“Hoy por la mañana me enteré de que levantaron a un trabajador de mis primas y le hicieron preguntas sobre mi tía, se lo llevaron y lo pasearon; después echaron luces al interior de mi casa en Tepatepec. El trabajador vio vendas en el carro en que lo llevaron y me hace sospechar que se querían llevar a mi tía, que es como una segunda madre para mí”, dio en una conferencia de prensa.

“La gente está apanicada —en comunidades como su natal Francisco I. Madero—, dicen que me van hacer lo que a (Luis Donaldo) Colosio, se habla mucho de ello en el pueblo”. Ella era en esa época candidata a gobernadora y se acercaba en forma muy “peligrosa”. No, no la mataron, pero se documentó la intimidación a su familia —incluida su tía Manuela Ruiz, una anciana de 78 años—, a través de gente armada y encapuchada.

Los señalamientos tenían su razón de ser: durante la campaña por la gubernatura, 12 colaboradores de Gálvez fueron detenidos injustificadamente, sus simpatizantes fueron amenazados y su Centro de Información Estratégica fue cateado un día antes de la jornada electoral, con una orden “debidamente” emitida por las autoridades correspondientes.

Antes, en 2009, con el avance firme de Gálvez, quien buscaba la candidatura panista, y por el temor a perder la gubernatura Osorio impulsó una reforma al Código Electoral estatal para adelantar siete meses la elección de gobernador y reducir de 90 a 45 días el periodo de campaña. Más tarde Peña le copiaría la estrategia, cuando fue pillado su acuerdo secreto con el PAN para evitar las alianzas partidistas en el Estado de México.

En la entrevista con Reporte Índigo, que se publicó el martes 17 de julio de 2012, con el sugestivo encabezado de “El retorno de los brujos”, Gálvez le envió un mensaje directo a Miguel Ángel Osorio Chong: “Que ya le pare. Que no siga interviniendo mis teléfonos. Tengo un aparato que detecta cuando están intervenidos y lo están. He empezado a tener miedo por primera vez. Porque soy un testimonio viviente de todo lo que sé de él”.

Xóchitl Gálvez ha sido claridosa y temeraria: el 20 de mayo de 2012, como candidata panista al Senado denunció que Osorio Chong era propietario de una residencia de 2.5 millones de dólares en el Fraccionamiento Los Arcos, ubicado en Pachuca.

En una entrevista con el periódico Reforma, Gálvez exigió al colaborador de Peña explicar “cómo se puede construir una propiedad de ese tipo con un sueldo de 75 mil pesos al mes, como los que cobró cuando fue gobernador del estado. Y dijo que el fraccionamiento fue edificado por el empresario Ernesto Blanco, uno de los constructores favoritos de la gestión de Osorio Chong. “El puro terreno vale 20 millones de pesos y se construyó esa casa en los últimos dos años que fue gobernador. Yo puedo abrir la boca porque tengo la cola limpia”.

Su poder, el de Osorio Chong, ciertamente emana del Grupo Huichapan en el que se formó; empero, como diputado federal en 2003, hizo otras alianzas perdurables y vigorosas. Aquel año era parte de los subordinados militantes priistas que seguían las órdenes —además de protegerla— de la efímera coordinadora de los legisladores priistas en San Lázaro, Elba Esther Gordillo Morales.

Con él hacían mancuerna Miguel Ángel Yunes Linares, Tomás Ruiz González y Roberto Rafael Campa Cifrián. Esos cuatro eran, entonces, los alumnos consentidos de la profesora Gordillo. No es, por tanto, una sorpresa que el último haya sido incluido en el equipo de transición de Peña, en la coordinación de seguridad.

“Sólo Osorio Chong fue instruido de permanecer en el PRI, donde la maestra las puede todavía, y por eso alcanzó hace tres años la postulación al gobierno de Hidalgo”, escribió Granados Chapa el 22 de febrero de 2008. Y Elba Esther ha sabido apreciar su lealtad. La confianza entre ambos es total.

El martes 7 de diciembre de 2010, por ejemplo, el Partido Acción Nacional (PAN) sacó a relucir una cadena de corrupción que involucraba a funcionarios del gobierno de Osorio, dirigentes de PRI en el estado y maestro del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), cuyo liderazgo vitalicio recae en Elba Esther.

Una demanda levantada ante la Fiscalía Especializada para la Atención de Delitos Electorales (Fepade) destacaba nombres de personajes que cobraban en la Secretaría de Educación Pública de Hidalgo (SEPH), entre ellos, la hermana de la titular del Instituto de Transparencia del Estado, Flor de María López González.

En el camino

* Luis Videgaray tiene muchas otras cualidades. Sabe, por ejemplo, rodearse de profesionales brillantes. A él y a Aspe se le atribuye el reclutamiento de otro verdadero Golden: el chihuahuense Emilio Lozoya Austin, a quien, de no sufrir un traspié político, se le augura un futuro brillante en la presidencia de Enrique Peña Nieto.

 

Francisco Cruz Jiménez

En mayo de 2010, el periodista Alberto Aguirre escribió en la columna que publica en El Economista: “Pero no todo es política, entre la fuerza mexiquense. Una historia reciente así lo comprueba. Resulta que Videgaray había consultado con el personal de la oficina del gobernador Peña si tendría una fecha disponible, entre marzo y abril. Quería asegurar que su ex jefe —Videgaray ya era diputado federal— estuviera presente en la fiesta que ofrecería, después de la primera comunión de su primogénita.

Después de las vacaciones de Semana Santa, le respondieron. El segundo sábado de abril, completaron más adelante. Así pues, el legislador y su esposa se abocaron a preparar el banquete, al que Peña y su actual pareja, la actriz Angélica Rivera, serían invitados de honor… no obstante que entre ambas mujeres ha habido una relación ríspida. Belicosa.

Todo estaba listo. Se giraron las invitaciones. La catedral estaba apartada… pero tres días antes de la fiesta llegó una llamada de la oficina de Peña, disculpándolo. No podría acompañar a su amigo en tan importante ocasión. El mismo sábado que Videgaray daba su fiesta, Angélica Rivera ofrecía otra, para celebrar la primera comunión de Fernanda, la menor de las hijas que tuvo con Jorge Alberto “El Güero” Castro. El padrino fue Enrique Peña Nieto.

A esa fiesta sí se presentó el gobernador mexiquense. En la lista de invitados la mayoría eran actores, productores y cantantes de Televisa. En la mesa de honor, sin embargo, llamó la atención la presencia de dos personajes cercanísimos a la pareja Peña-Rivera: el empresario Juan Armando Hinojosa —propietario de la constructora Teya, a quien le apodan “El Rey Midas” en territorio mexiquense y el diputado local Ernesto Némer Álvarez.

Ya se sabía que Rivera tiene un control casi absoluto sobre la agenda social del mandatario mexiquense. Al grado de que en el último cumpleaños de Peña hubo dos fiestas: una para la clase política y los aliados. Y otra, para el elenco de El Canal de las Estrellas”.

El portazo de “La Gaviota” hizo poca mella. Videgaray tiene muchas otras cualidades. Sabe, por ejemplo, rodearse de profesionales brillantes. A él y a Aspe se le atribuye el reclutamiento de otro verdadero Golden: el chihuahuense Emilio Lozoya Austin, a quien, de no sufrir un traspié político, se le augura un futuro brillante en la presidencia de Enrique Peña Nieto.

Licenciado en Economía por el Instituto Tecnológico Autónomo de México, maestro por la Universidad de Harvard y licenciado en Derecho por la UNAM, Lozoya Austin es hijo de Emilio Lozoya Thalmann, un tecnócrata que perteneció al primer grupo de la presidencia de Carlos Salinas de Gortari —como director general del ISSSTE y luego como secretario de Energía—, al lado de personajes como Manuel Camacho Solís.

En marzo de 2012, Lozoya Austin, de 37 años de edad, y ya integrado plenamente a la campaña peñista como coordinador de Asuntos Internacionales fue designado uno de los 192 Jóvenes Líderes Mundiales, elegidos de 59 países, por el Foro Económico Mundial de Davos, con sede en Ginebra, Suiza.

“Dentro de la comunidad del Foro Económico Mundial, los Jóvenes Líderes Mundiales representan la voz para el futuro y las esperanzas de la nueva generación. Me siento especialmente orgulloso de los honrados de este año y confío en que sabrán abordar los desafíos a los que nos enfrentamos de forma efectiva, mediante nuevas ideas y una verdadera participación”, señaló Klaus Schwab, fundador y presidente ejecutivo del foro.

Esa distinción la recibieron 38 jóvenes de Asia Oriental, 19 de Asia Meridional, 46 de Europa, 15 de Oriente Medio y África del Norte, 18 de África Subsahariana, 37 de América del Norte y 19 de América Latina, Lozoya entre ellos.

“La posición de México ante el mundo ha perdido espacios a lo largo de los últimos12 años. Después de haber gozado de una gran reputación en el ámbito global y diplomático durante más de 40 años, la imagen del país es cuestionada en el concierto internacional debido, principalmente, a los problemas que padece en materia de seguridad”, señaló en un amplio ensayo —Una visión de México para el futuro—, que escribió con Jorge Montaño Martínez, ex representante permanente de México ante la Organización de Naciones Unidas ONU) y ex embajador de México en Estados Unidos.

No dejó dudas sobre lo que piensa de los gobiernos panistas: “Tenemos12 años con una relación deteriorada, desgastada, poco constructiva, y enderezarla deberá ser una de las prioridades del próximo Presidente. Es preocupante que en ningún ámbito —ni comercial ni migratorio ni de seguridad— hayamos tenido el menor avance”.

Integrante del Consejo de Administración de OHL —una de las empresas más beneficiadas por el gobierno de Peña Nieto en el Estado de México—, Lozoya Austin también ha condenado a las administraciones panistas porque han dado malos resultados en seguridad, han generado un incremento de la violencia, una baja inversión en infraestructura y un incremento del poder monopólico de los grupos empresariales hegemónicos.

Videgaray cumplió años el 10 de agosto. Es un nuevo político que, como lo dicen en Toluca, lo tiene todo. Si bien en privado no tolera a personajes muy cercanos a la profesora Elba Esther Gordillo, como a Mónica Arriola, la hija de ésta, ganó una elección, nadie le puede probar jurídicamente que hizo  trampa en los comicios presidenciales y es amigo del “jefe de jefes”.

Además, tiene un hermano que trabaja en Televisa y es muy bueno para hacer cuentas. La vida le sonríe plenamente a un hombre que se gana el sustento con dinero público. La sonrisa, sin embargo, tendrá sus límites. Si el desarrollo político puede ser una primera realidad viciada, a su lado tendrá políticos de viejo cuño que pueden atragantarle el futuro. Ese es el caso de los gobernadores hidalguenses Jesús Murillo Karam y Miguel Ángel Osorio Chong.

Como quiera, a Videgaray le haría bien analizar la historia de los priistas de viejo cuño y sus malsanas pasiones políticas. Puede hacerlo con cualquiera, de los sexenios turbios de Gustavo Díaz Ordaz, Luis Echeverría, Carlos Salinas o al taimado de Adolfo Ruiz Cortines, el frívolo de José López Portillo, el oscuro de Miguel de la Madrid o el del traidor, como llaman los priistas al de Ernesto Zedillo Ponce de León. En todos, los “elegidos” se quedaron atrás o en el camino, valga decir.

Plan de vuelo

* “Muchos se preguntaron sobre el significado de la reforma tributaria, el plan para abrir algunos sectores de Petróleos Mexicanos (Pemex) a la iniciativa privada y algunos señalamientos sobre el sistema de salud. Sólo encontraron una respuesta: el peñismo intenta crear un sistema universal, de seguridad social, que implica el seguro de desempleo, acceso a la salud, pensión para la vejez y seguro de riesgo de trabajo, pero se hará sólo si se aprueba la reforma fiscal integral que eliminará, todavía más, si se puede,  impuestos a los empresarios, a cambio de aumentar los gravámenes al resto de la población —en especial el Impuesto al Valor Agregado (IVA) a medicamentos y alimentos”, escribió el periodista Francisco Cruz en el libo Los Golden Boys, editado por Planeta en el 2012.

 

Francisco Cruz Jiménez

A raíz de que Hugo Piña, director general de Seguridad Pública de la entidad, falleciera luego de que su helicóptero cayera sobre el edificio de la Procuraduría mexiquense en 2000, las naves estatales fueron depuradas porque Arturo Montiel era pasajero cotidiano de aquellas veleidades.

Fue hasta 2006 cuando la flotilla quedó por fin saneada. Curiosamente, Videgaray, entonces secretario de Finanzas, supervisó la venta de 12 helicópteros a la empresa Augusta, por 8 millones de dólares y que se integraría a un capital total de 13 millones de dólares que la misma Augusta facturó para entregar tres aeronaves nuevas.

El gobierno de Peña gastó 17 millones de pesos al año por mantenimiento y combustible. Luego, el remplazo de Videgaray en la Secretaría de Finanzas, Raúl Murrieta Cummings, completó compra-ventas por hasta 15 millones de dólares totales. Otros tres Augusta se agregaban a la flotilla estatal pero además se adquirían tres helicópteros Koala a la misma empresa, que prometió enviar un último embarque con otras tres unidades.

Hinojosa García era el encargado de Logística de la campaña de Peña. Oficialmente, preparaba la llegada y salidas del entonces candidato priista a las diversas plazas que recorrió en las giras. Le rendía cuentas a varios, entre ellos al encargado de las negociaciones del PRI para obtener fondos y apoyos económicos, Luis Miranda Nava, secretario de Gobierno con Arturo Montiel y el propio Peña.

A Miranda se le ubica como el verdadero operador de la campaña presidencial, con un poder absoluto sobre el coordinador Videgaray, contratado para figurar en público por su aparente récord intachable.

El 2 de agosto, el senador petista Ricardo Monreal exhibió públicamente una cuenta bancaria de Videgaray, desde donde se habrían triangulado recursos dirigidos a las campañas presidenciales, ahora en el Estado de México. La cuenta, abierta en el Scotiabank a nombre del gobierno estatal, presentaba millonarios depósitos a partir de febrero del 2012, cuando se registró uno por mil 30 millones 724 mil 699 pesos.

Según la denuncia, esa cuenta era administrada por Videgaray, coordinador de las campañas de Peña y en su momento del ahora gobernador mexiquense Eruviel Ávila, y tiene el número 03800806935. Recibió depósitos desde otra cuenta abierta en BBVA Bancomer. Según los números de Monreal, hubo desde febrero 5 depósitos, que juntos daban la cantidad de 8 mil 600 millones de pesos.

La relación de estados de cuenta —que se hizo pública—  número 806935, con número de cliente 123941073, en marzo del 2012 se depositaron mil 621 millones 304 mil 570. En abril, se registraron 2 mil 584 millones 595 mil 854 pesos; en mayo hubo en la cuenta 3 mil 195 millones 35 mil 23 pesos y en junio un último depósito por 250 millones 73 mil 878 pesos fue realizado.

Videgaray, por su parte, calificó de “absolutamente falso” el informe del senador. El jueves 6 de septiembre, el todavía secretario de Finanzas del gobierno mexiquense, Raúl Murrieta aceptó que durante la campaña presidencial, desde su dependencia, se hicieron tres depósitos millonarios a particulares, pero aseguró que se trató de un error. En una comparecencia ante la Legislatura local en Toluca, admitió que durante y después de la campaña presidencial hubo tres errores en los registros de las cuentas bancarias del gobierno mexiquense.

Uno de esos pagos, explicó, fue reportado en el Sistema de Pagos Electrónicos Interbancarios (SPEI), donde el particular Marcos González Pak apareció como beneficiario de 50 millones de pesos. Sin especificar montos ni nombres, mencionó que los otros depósitos se hicieron después de los comicios del 1 de julio.

La mea culpa de Raúl Murrieta cayó como balde de agua fría porque, en su momento, el PRI aseguró que los documentos presentados por Monreal eran falsos.

Durante aquella visita a Nueva York en noviembre de 2011, se hizo hincapié en el sentido de que las huellas de Videgaray ya se notaban con claridad en las propuestas de Peña, que incluían una reforma tributaria y un ambicioso plan para abrir el sector de los hidrocarburo a inversionistas de la iniciativa privada.

Peña, escribió Luhnow en The Economist, “buscará reformar rápidamente la Constitución para permitir que las compañías privadas se asocien al monopolio estatal Petróleos Mexicanos (Pemex) en la exploración y producción de crudo, además de invertir abiertamente en refinación. […] El que un candidato del PRI abogue por la apertura del sector energético es histórico. Después de todo, el PRI nacionalizó la industria petrolera en 1938, un acontecimiento que celebró por décadas como el momento que definió el nacionalismo mexicano. ‘Ya es hora de que nos quitemos estas ataduras ideológicas’, dijo Videgaray. […] Debido a su formación técnica, Videgaray es considerado como alguien pragmático y ajeno a los círculos políticos tradicionales. Las críticas en su contra son escasas, incluso entre sus rivales políticos. La cuenta de Twitter del presidente Felipe Calderón muestra que la primera persona fuera de su partido a la cual siguió fue a Videgaray. […] No obstante, los críticos aseguran que la dependencia de Peña en Videgaray subraya sus falencias como candidato. Peña lo necesita ahora, dijo un legislador del opositor Partido de la Revolución Democrática. ¿Pero qué pasará cuando estén en el poder? ¿Y cuánto cambiará el poder a Luis?”.

Muchos se preguntaron sobre el significado de la reforma tributaria, el plan para abrir algunos sectores de Petróleos Mexicanos (Pemex) a la iniciativa privada y algunos señalamientos sobre el sistema de salud.

Sólo encontraron una respuesta: el peñismo intenta crear un sistema universal, de seguridad social, que implica el seguro de desempleo, acceso a la salud, pensión para la vejez y seguro de riesgo de trabajo, pero se hará sólo si se aprueba la reforma fiscal integral que eliminará, todavía más, si se puede,  impuestos a los empresarios, a cambio de aumentar los gravámenes al resto de la población —en especial el Impuesto al Valor Agregado (IVA) a medicamentos y alimentos.

En otras palabras, se pondrá en marcha el Seguro Popular de los panistas, pero con un aumento generalizado de impuestos; se busca que prevalezca el actual modelo de economía de libre mercado en beneficio de las grandes empresas que controlan la dinámica económica mexicana, con mano de obra todavía más barata, mientras se concreta abrir Pemex y la generación de energía eléctrica a la inversión privada, aunque ya más del 50 por ciento de la generación está a cargo de empresas privadas, las que se la venden a la Comisión Federal de Electricidad (CFE). Dicho sea de paso, quieren legalizar la situación y extenderla.

Si hay razón o no en los señalamientos, ya se verá. Pero de que hay influencias superiores a Videgaray, las hay. Él ya las probó y le dejaron un sabor amargo.

De alto nivel

* “De aquel Videgaray que en 2004 llegó a Toluca serio y callado, muy trabajador y que luego se transformó en un iracundo funcionario que lo mismo estallaba porque le tomaban una foto amarrándose las agujetas de sus zapatos que por un error en los protocolos, queda muy poco. Ni siquiera se recuerda que fue bautizado por un editor local como “Harry Potter” por hacer “magia” con las finanzas locales. Atrás quedó la historia que muy pocas veces contó públicamente y que ofrecía a una familia Videgaray sin figura paterna, donde la madre sacó adelante a tres hijos”, escribe el periodista Francisco Cruz en el libro Los Golden Boy’s, editado por Planeta en el 2012.

 

Francisco Cruz Jiménez

Será cuestión de tiempo para que los mexicanos nos enteremos quién verdaderamente lleva las cuentas del peñanietismo, aunque Peña envió los primeros guiños en un viaje que hizo a Nueva York, a mediados de noviembre de 2011, durante su precampaña presidencial. Y a propósito de esa visita, el 30 de abril de 2012, David Luhnow escribió para el diario estadounidense The Wall Street Journal que Luis Videgaray dejó satisfechos a los inversionistas en Estados Unidos.

“Peña le dio a los inversionistas de Wall Street una idea de cómo sería su gobierno cuando llegó a Nueva York acompañado de una sola persona. Mientras la mayoría de políticos mexicanos viajan con una verdadera corte, Peña llegó a finales de 2011 acompañado sólo por Videgaray, su jefe de campaña, asesor más cercano y tal vez el mexicano más influyente cuyo nombre pocos conocen”.

Si bien ambos fueron sometidos a una intensa sesión de preguntas, Luhnow recordó que “Peña es considerado un político fotogénico, pero carente de mucha sustancia, recibió buenos comentarios. Pero, para algunos, la verdadera estrella fue el economista convertido en político sentado a su lado, quien es visto como el cerebro detrás del candidato”.

Las intervenciones de ese hombre al lado de Peña impresionaron no sólo a los inversionistas, sino a algunos especialistas independientes, según los informes de Luhnow. “Un economista de Wall Street que escribe un boletín bisemanal dijo que Videgaray hizo preguntas detalladas sobre temas que él (el economista) había cuestionado durante el último año. Videgaray había hecho su tarea, lo cual no ocurre con muchos funcionarios mexicanos últimamente. […] Peña tiene cuatro asesores importantes: Videgaray, Videgaray, Videgaray y Videgaray, dijo en broma un alto dirigente del PRI”.

 

Recluta con sabor a Salinas

 

De aquel Videgaray que en 2004 llegó a Toluca serio y callado, muy trabajador y que luego se transformó en un iracundo funcionario que lo mismo estallaba porque le tomaban una foto amarrándose las agujetas de sus zapatos que por un error en los protocolos, queda muy poco, escribió el 23 de julio de 2012 el periodista Miguel Alvarado, quien se ha convertido en uno de los mayores críticos de la clase gobernante del Estado de México.

Ni siquiera se recuerda que fue bautizado por un editor local como “Harry Potter” por hacer “magia” con las finanzas locales. Atrás quedó la historia que muy pocas veces contó públicamente y que ofrecía a una familia Videgaray sin figura paterna, donde la madre sacó adelante a tres hijos.

“La miseria de la cual dice venir —señaló Alvarado— no cuadra con el actual político, comprador delirante de elecciones presidenciales, artista burdo que no pudo mantener en la discreción los tratos que terminaron de deslegitimar a su jefe eterno. Su padre biológico, Luis Videgaray Alzada, murió joven, pero como empleado de la banca cultivó relaciones que años después aprovecharían los hijos. A ese padre le dio tiempo de fundar, el 15 de octubre de 1958, el Instituto Mexicano de Valuación con Antonio Fraga Magaña, alto funcionario de la banca y hermano de Gabino Fraga Magaña, prominente jurista y magistrado de la SCJN que fue siempre destacado representante de las élites postrevolucionarias”.

“La familia Fraga no sólo es priista de toda la vida, como reconoció Gabino Fraga Mouret, propietario del Grupo de Abogacía Profesional (GAP), sino que sus hijos Emilio y Gabino han prestado sus servicios a ese partido. […] Emilio Fraga Hilaire, dueño de la empresa Importadora y Comercializadora Efra que en la campaña presidencial pagó a Monex 91 millones de pesos por el servicio de un programa de monederos electrónicos, presuntamente usados para la compra masiva de votos a favor del PRI, aportó cuotas como militante entre 2000 y 2001. […] Su medio hermano Gabino Fraga Peña fue coordinador regional de compromisos de campaña de Enrique Peña Nieto en Tlaxcala y contratista del gobierno del Estado de México”, escribió Anabel Hernández el 22 de julio de 2012 en una nota para el periódico Reforma.

Nada es casualidad y nadie sabe para quién trabaja ni puede confiar en quienes contratan para contar dinero ajeno. La muerte de Juan Armando Hinojosa García, hijo del empresario mexiquense Armando Hinojosa Cantú, ha levantado toda clase de sospechas luego de que el helicóptero en el que viajaba se estrelló en Jiquipilco.

En otras fechas, el accidente sería eso, un error de alguien. Pero sucedió cuando el proceso electoral presidencial involucraba una demanda por fraude y compra de votos. Y la familia Hinojosa, que facturó unos 23 mil millones de pesos en la administración mexiquense de Peña, se veía como parte del entramado que los lopezobradoristas denunciaron como parte del plan priista que tiene a Peña en Los Pinos, advirtió el periodista mexiquense Miguel Alvarado.

Sobre la muerte del hijo del empresario —quien estuvo casado con Rosa Herrera, hija del ex gobernador de Veracruz, Fidel Herrera—, se sabe que, antes de su muerte aquella noche del 28 de agosto abandonó el hotel Cantalagua, en Contepec, Michoacán, donde se realizaba una fiesta para celebrar el cumpleaños desfasado del Peña. Y ahí estaban, entre otras figuras públicas, Videgaray, Miranda, Elba Esther Gordillo y el propio presidente electo.

Hinojosa García, de 30 años y con domicilio en el Fraccionamiento Providencia de Metepec, abordó, cerca de las 11 de la noche, uno de sus helicópteros de la marca Augusta, modelo 109 y que alquila a funcionarios mexiquenses desde hace años, para volar al aeropuerto de Toluca, a media hora de distancia.

Pero en el camino se le atravesaron el mal tiempo y la impericia del piloto, un oficial de primera línea porque tenía que llevar a destino a políticos que no perdonan. Incluso, altísimos árboles fueron involucrados en ese desastre, que comenzó el sábado 28 de julio y terminó el domingo por la mañana, cuando el ejército y la policía encontraron los restos.

La muerte de Hinojosa García sigue sin desviarse un ápice la línea de intriga y terror que la autollamada política de alto nivel practica desde tiempos de don Porfirio Díaz: quien no sirve a los intereses en turno, a pesar de su foja de servicios, debe ser desarticulado, por el bien de todos. Unos optan por el destierro diplomático. Otros, por la sumisión, el silencio y el retiro de la vida pública. Otros vuelven a obedecer pero algunos pocos deben sacrificarse.

La barbarie del poder, apuntaló Alvarado, alcanza para todos. Los Colosio, Posadas, Mouriño, Blake, los mismos Salinas, los Ruiz saben de esas historias. A Juan Armando Hinojosa García, el joven entusiasta que se encargó de la logística en la campaña presidencial priista, todavía le alcanzó para estar en Cantalagua, propiedad de la extensa familia de Peña Nieto y que administra Mayolo del Mazo, empresario local enriquecido a la sombra de sus poderosos parientes políticos, hace años.

Artífices del mal

* Las cuentas pendientes se acumularon una tras otra: el Estado de México se convirtió, en el sexenio de Peña, en santuario para los grandes capos del crimen organizado, mientras el gobierno daba muestras sobre cómo se debe someter a un gremio: en 2008 torció y violó las leyes laborales —además de perseguir, reprimir y amenazar a un grupo de profesores— para impedir la creación del Sindicato Unificado de Maestros y Académicos del Estado de México o las cuatro exoneraciones a su tío Arturo Montiel Rojas.

 

Francisco Cruz Jiménez

Consumada la imposición, avalados los resultados por el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF), desechadas las pruebas de compra del voto, ignorada la denuncia del periódico inglés The Guardian sobre la extraña, para evitar la palabra comprada, cobertura noticiosa de Televisa para favorecer a Enrique Peña Nieto y 72 años después, la profecía se ha cumplido.

Sobre Peña y su ascenso a la Presidencia se han levantado toda clase de sospechas, como dudas sobre sus más cercanos colaboradores, Miranda Nava, en terrenos de amistad, y Videgaray, en el manejo de recursos públicos.

El PRI es un hervidero de versiones: que si Miranda es el operador negro, amo y señor de todos los dineros que los priistas usaron de manera irregular para la jornada del 1 de julio, que Videgaray es un triste parapeto. Y que, también, los recelos son parte del karma ineludible que persigue a los que tienen el corazón a la derecha y lo combinan con profundos conocimientos financieros y estómago todo-terreno.

Desconfianzas hay para enumerar. de la muerte de su primera esposa Mónica Pretelini Sáenz, en circunstancias extrañas, hasta la muerte de Juan Armando Hinojosa García —hijo del empresario Armando Hinojosa Cantú—, luego de que el helicóptero en el que regresaba de una fiesta se estrellara, la noche del sábado 28 de agosto de 2012 en el municipio de Jiquipilco, al norte de Toluca.

Los saldos negros incluyen la ejecución de cuatro guardaespaldas de la familia Peña Pretelini en el puerto de Veracruz, la desaparición y muerte Paulette Gebara Farah, la violenta incursión, represión y violación de mujeres en San Salvador Atenco, la criminalización de movimientos sociales y la invención de delitos para encarcelar a líderes sociales.

El manejo mediático hizo que la profecía “seis gobernadores saldrán de Atlacomulco. Y de este grupo compacto, uno llegará a la Presidencia de la República” se convirtiera en un mito fundante, como establece el doctor José Antonio González en su ensayo La profecía de Atlacomulco: rumor, leyenda y mito mágico-político; pero todavía se debe una explicación sobre el escandaloso número de mujeres asesinadas y desparecidas durante el gobierno de Peña en el estado de México.

Entre 2005 y 2011, durante el peñismo, en territorio mexiquense fueron asesinadas 922 mujeres, mientras que en 2011 se reportaron 600 desapariciones de niñas y jóvenes de entre 10 y 20 años de edad. Pero también destaca la opacidad en la información.

Las cuentas pendientes se acumularon una tras otra: el Estado de México se convirtió, en el sexenio de Peña, en santuario para los grandes capos del crimen organizado, mientras el gobierno daba muestras sobre cómo se debe someter a un gremio: en 2008 torció y violó las leyes laborales —además de perseguir, reprimir y amenazar a un grupo de profesores— para impedir la creación del Sindicato Unificado de Maestros y Académicos del Estado de México o las cuatro exoneraciones a su tío Arturo Montiel Rojas.

Las sospechas brotan por donde se mire o donde uno se pare. El miércoles 16 de febrero del 2011 la Auditoría Superior de la Federación (ASF) entregó a la Cámara de Diputados del Congreso de la Unión, el informe sobre nueve auditorías practicadas a los recursos federales utilizados por el gobierno del Estado de México en 2009.

Poco alentadores, los resultados mostraron el desaseo con el que manejaba el presupuesto público, debido a que de cada cinco pesos de recursos federales, uno fue malversado, lo que implicaba presuntas violaciones graves a la normatividad, desviaciones, usos ilegales tipificados y posibles daños al erario.

En el Fondo de Aportaciones para la Educación Básica y Normal se observó como presunto desvío la cantidad de 2 mil 349 millones de pesos, de los cuales mil 198 millones no se transfirieron a Servicios Educativos del Estado de México (SEIEM), 331 millones se utilizaron para pagar a 948 personas que no se localizaron en ningún centro de trabajo del SEIEM.

Con 210 millones se realizaron pagos indebidos a 5 mil 642 trabajadores comisionados al Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación, 182 millones de pesos en apoyos indebidos al sindicato, 150 millones en pagos a personas con siete categorías no identificadas en el catálogo de cargos y puestos, 149 millones en pagos a 92 mil 107 trabajadores por 15 conceptos acordados por un convenio estatal con el sindicato y no registrados en las reglas generales del Fondo de aportaciones para la educación y 44 millones de pesos de productos financieros que no fueron transferidos al SEIEM.

Adicionalmente, dentro de los denominados montos menores, se utilizaron 30 millones de pesos en gastos no relacionados con la educación básica, 25 millones en el pago indebido a 262 trabajadores por honorarios, 19 millones gastados en 361 trabajadores de centros clausurados, 5 millones dirigidos a 115 personas que no se localizaron, 4 millones para pagar a 30 trabajadores que pidieron licencia sin goce de sueldo  y 102 mil pesos en pagos indebidos a siete trabajadores de la educación.

El resultado de las auditorías observa otros rubros como servicios de salud, infraestructura social, fondo de aportaciones múltiples, fondo para la educación tecnológica y de adultos, seguridad pública, fortalecimiento de entidades federativas, fondo metropolitano del Valle de México, entre otros, sin embargo, por cuestiones de espacio en esta columna sólo describimos los referentes a educación.

Este sintético reporte evidencia la forma en cómo se utilizan los recursos públicos en el gobierno encabezado por Peña. La mayor parte de los montos descritos contaba con sus respectivos pliegos de observaciones que son el antecedente para definir posibles sanciones resarcitorias a los funcionarios públicos implicados.

Junto a Peña, siempre estuvo, como consejero principal, su secretario de Finanzas, el doctor Luis Videgaray Caso, un consultor económico de 44 años de edad de quien no se tenían muchas, por no decir ninguna, referencia en el ámbito público, sino hasta que a finales de su administración, Arturo Montiel lo contrató en 2004, un año antes del término de su encargo, para renegociar la abultada deuda del gobierno del Estado de México.

Tecnócrata formado en el equipo de Pedro Aspe Armella —secretario de Hacienda en el salinato y “jefe” de la tecnocracia moderna—, con quien trabajó por varios años en la firma especializada Protego Asesores, Videgaray fue responsable de renegociar aquel 2004 una deuda pública de 30 mil millones de pesos.

La noticia se difundió con todas las de la ley en un boletín del gobierno montielista: “El artífice del milagro cuya negociación se llevó diez meses es la firma Protego, encabezada por Aspe y Videgaray. En tanto, el instrumento será un fideicomiso maestro en el que cabrá la totalidad de la deuda, cuyo respaldo único serán las participaciones del gobierno federal hacia el Estado de México”.

Cuando un reportero preguntó qué pasaría si el futuro gobernador intentaba hacer alguna enmienda, la respuesta fue simple: “El fideicomiso maestro está autorizado para apretar las tuercas, cobrarse a lo chino vía las participaciones federativas; cancelar los beneficios de la tasa fija o reducir los plazos de vencimiento del principal”.

Con esa frase de profeta, impuesto por Montiel, Videgaray llegó al gabinete estatal el 16 de septiembre de 2005. Fue ese el día del inicio del gobierno de Peña. En mayo de 2008, convenció a éste para entrar en otra renegociación, aunque suene a pleonasmo, para renegociar 25 mil 175 millones de pesos, u 87 por ciento de la deuda total.

Los intereses de Salinas

* “Los primeros 12 meses de Chuayffet en Gobernación tenían huellas claras de sobrada insolvencia e ingenuidad. El 28 de junio de 1996, bajo la proclama: ‘El gobierno se ha negado a satisfacer los reclamos de justicia, libertad y democracia del pueblo, y ha demostrado que jamás va a ceder, por lo que hemos decidido conquistarlos con la fuerza de las armas’. Esta arenga formaba parte del manifiesto que hacía público el Ejército Popular Revolucionario (EPR), durante la conmemoración del primer aniversario luctuoso de la masacre en Aguas Blancas, Guerrero”, escribe el periodista Francisco Cruz en el libro Los Golden Boy’s, publicado por Planeta en el 2012.

 

Francisco Cruz Jiménez

Desde el principio, no hubo confianza en la lealtad de Chuayffet. Las elecciones federales de 1988 se convirtieron en una miniguerra de espionaje interno porque el pequeño grupo cercano al gobernador tenía la certeza de que el secretario general de Gobierno y titular de la Comisión Estatal Electoral tejía en secreto sus redes para sustituir a Beteta, y lo hacía en forma directa a través de allegados al candidato presidencial priista Carlos Salinas. Al otro día de los comicios federales de julio de 1988, el PRI mexiquense recurrió a la manipulación de sufragios para sostener a sus candidatos a senadores y diputados, pero no puso igual empeño con los votos del candidato presidencial.

Había fuertes rumores sobre el inminente despido de Beteta, que ya había librado la crisis generada por los ataques a Pemex —empresa de la que había sido director general—, cuya engañosa culminación fue el encarcelamiento del líder Joaquín Hernández Galicia, ‘La Quina’. Los aduladores de Beteta lo aislaron, le hablaron bonito y él creyó que la gubernatura sería eterna. Todos lo alentaban, incluidos los seguidores de Chuayffet, que veían a éste como su sustituto. Chuayffet lo sabía y no hizo nada para frenar los rumores sobre la destitución.

Las elecciones presidenciales de 1988 se convirtieron en una pesadilla para el PRI en todo el país, particularmente en los estados de México, Michoacán y Baja California, donde el candidato del Frente Democrático Nacional (FDN), Cuauhtémoc Cárdenas, lo arrolló. El gobernante michoacano, Luis Martínez Villicaña, y el bajacaliforniano, Xicoténcatl Leyva Mortera, también fueron cesados de inmediato.

Al primero, se le degradó a la dirección general de Caminos y Puentes Federales; y el segundo, se marchó desterrado a Washington como representante de Nafinsa. Al gobernador “mexiquense” —más bien, al capitalino impuesto a los mexiquenses por capricho de Miguel de la Madrid—, lo toleraron un poco más. La debacle priista y la desgracia de Beteta debieron ser responsabilidad de Chuayffet, como titular de la Secretaría General de Gobierno y garante de la Comisión Estatal Electoral, en su calidad de operador político de un gobernador foráneo. Él debía tener el control de los hilos partidistas, así como de las tendencias del voto. Todo le salió mal o lo manejó a su favor. No hubo visión para prevenir el desastre.

Como trasfondo del despido de Beteta está la venganza de Carlos Salinas, quien cobraba al gobernador mexiquense, no sólo por llegar a su cargo desde la dirección de Pemex, sin vivir un solo día en la entidad; sino porque nunca hizo nada por la campaña presidencial cuando Salinas era candidato. Chuayffet lo secundó, dejó correr las aguas, pero no tomó ninguna precaución. Talentoso como parecía e inteligente como lo calificaban los priistas mexiquenses, debió haber previsto la catástrofe. Todas las “virtudes” del secretario general de Gobierno quedaron expuestas en su borrascosa indolencia o manifiesta incapacidad para dominar una entidad que estaba obligado a conocer como la palma de su mano.

De acuerdo con la lógica y los intereses de Salinas de Gortari, si Beteta y Chuayffet hubieran movido los hilos para conseguirle votos en las elecciones de 1988, cuando él era candidato a la presidencia, no se hubiera tenido que recurrir a la costosa “caída del sistema”, una  farsa electoral que sembró graves dudas sobre la legitimidad salinista. Así, en 1988 se diluyó la transición democrática para dar paso a un fraude cibernético entre la maraña de incoherencias oficiales, números irreales, acusaciones y los asesinatos de los cardenistas Francisco Xavier Ovando Hernández y Román Gil Heráldez.

Aquella estafa electoral sepultó al gobernador. Se separó del cargo con el fin de aceptar una asesoría especial con Salinas, así como la dirección general del Banco Mexicano de Comercio Exterior, o la llamada Multibanca Comermex. Sin embargo, para Emilio sólo hubo una despedida, pero por la puerta de atrás, pues el lunes 11 de septiembre fue juramentado  Humberto Lira Mora—protegido de Ignacio Pichardo Pagaza— para ocupar la Secretaría General de Gobierno.

En su destierro, Chuayffet llegó a la Profeco y se tomó tiempo para olvidar, terminó de enjugarse las lágrimas y amarró una negociación política con Fernando Gutiérrez Barrios, secretario de Gobernación salinista. El 16 de septiembre de 1993, Salinas y Gutiérrez Barrios llevaron a Emilio con los brazos en alto a la gubernatura como sucesor de Pichardo Pagaza. Los desmemoriados priistas echaron en saco roto la traición a Beteta y la hecatombe electoral. Todo fue perdonado y sepultado desde el primer minuto del aquél día.

La fuerza del nuevo gobernador se hizo patente, no con la persecución de quienes le disputaron la candidatura, sino con la decisión de adular al poder salinista dividiendo en dos al municipio de Chalco y creando el municipio ciento veintidós: Valle de Chalco Solidaridad, en homenaje al Programa Nacional de Solidaridad de Carlos Salinas—que consistía en dividir los gastos de servicios públicos como agua, drenaje, luz con la comunidad necesitada. Así, el gobierno federal  cooperaba con  un 50 por ciento y el otro porcentaje lo pagaban los interesados—.

Los primeros 12 meses de Chuayffet en Gobernación tenían huellas claras de sobrada insolvencia e ingenuidad. El 28 de junio de 1996, bajo la proclama: ‘El gobierno se ha negado a satisfacer los reclamos de justicia, libertad y democracia del pueblo, y ha demostrado que jamás va a ceder, por lo que hemos decidido conquistarlos con la fuerza de las armas’. Esta arenga formaba parte del manifiesto que hacía público el Ejército Popular Revolucionario (EPR), durante la conmemoración del primer aniversario luctuoso de la masacre en Aguas Blancas, Guerrero, donde, por órdenes del gobernador Rubén Figueroa Alcocer, la policía emboscó a un grupo de campesinos y disparó contra ellos; diecisiete murieron y hubo veinticuatro heridos. Por esa razón, se obligó a Figueroa  a renunciar el 12 de marzo de 1996.

El encumbrado Chuayffet respondió a las proclamas del movimiento armado con arrogancia: “Yo no admito que se le llame guerrilla. Fue una pantomima montada para ganar publicidad.” Ya tendría tiempo de rectificar. Por arriesgadas y por negarse a ver la realidad, las declaraciones del funcionario responsable de mantener la paz interna se volvieron un martirio. El 28 de agosto, el comando central rebelde le envió una respuesta menos teatral. Coordinó nuevos atentados en instalaciones militares y policiacas de cuatro estados. Luego del ataque en Huatulco, el más publicitado de ellos, Chuayffet inició una persecución abierta contra el grupo armado.

Los guerrilleros ampliarían su radio de acción a Guanajuato, Tlaxcala, Puebla, Hidalgo y Morelos e, incluso, llegaron a realizar ataques a instalaciones de Pemex. Los oficios de alerta roja militar mostrarían esa ‘ficción’ de 1996 en palabras del presidente Felipe Calderón, cuando el lunes 16 de julio de 2007 señaló que, frente a la acción criminal de los terroristas, “el combate a este mal exige decisión y firmeza. […] Enfrentamos riesgos a la seguridad internacional como lo son el crimen organizado o el terrorismo que actúa en nuestros países.”

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