Colchonización

 

 

 

Un barco naufraga en una bolsa de papel.

La vida cae fruto a fruto.

Las manos del sol se deslizan en la ventana ciega y ciego el día, mercurio, resabios, flechas de aire. Convulso silencio de un país que tiene voz de bala.

Lejos los unos de los otros, ambigüedad del idioma, inutilidad de los medios, muertos inexistentes, aparatos ineficaces.

La revolución no se hace sentados.

La revolución ya está hecha.

Es un camino trazado en los ojos de la barbarie, un destino huérfano y anónimo, un barco que zozobra donde no hay agua.

Juan Carlos Barreto.

 

 

Miguel Alvarado

Para el comisionado federal para la Seguridad de Michoacán, Alfredo Castillo Cervantes, los enfrentamientos entre Templarios y Autodefensas son cualquier cosa, menos reales. Al menos eso deja translucir cuando afirmaba, en entrevistas a medios, el 23 de enero del 2014, apenas 8 días después de llegar con una fuerza militar y federal, a aquel estado para hacerse cargo de la seguridad.

La Federación tardó en reaccionar, como si observara para decidir el rumbo de acción que debería tomar, sobre los combates, que para algunos tienen características de guerra civil. Porque la llegada de Castillo, el 15 de enero, como virrey de facto, por encima incluso del poder público del gobernador priista Fausto Vallejo, se había planeado para poner orden o al menos negociar con los bandos en un conflicto bizarro, donde los Autodefensas acusan al gobierno de proteger o al menos hacerse de la vista gorda con las actividades del narco. Y es que la presencia de estos últimos en Michoacán, el tercer estado productor de mariguana y adormidera en el país, no es reciente. Hace más de 30 años que la explotación de esos productos se da con la mayor naturalidad, estableciendo un mercado que en la última década estalló en violencia. Presidentes y gobernadores llegaban a acuerdos en los márgenes de la legalidad y establecían lineamientos de trabajo, pero de pronto ya no se pudo.

Alfredo Castillo y su equipo han sido rebasados por la efectividad de las Autodefensas. Son ella quienes se baten a tiros con los Templarios y quienes realizan labores de denuncia pública. La red social en Facebook, Michoacán Sin Censura, publica la ubicación de domicilios de asesinos y operadores, además de movimientos tácticos del crimen organizado. Y funciona, pero no para las autoridades, que necesitan de una denuncia para actuar.

Castillo tuvo su oportunidad para demostrar que iba en serio y que no se trataba, nada más, de un personero construido desde el  gobierno del Estado de México, en el 2010, cuando Enrique Peña era mandatario, pero el 21 de enero del 2014 tuvo que aguantar el primer ridículo público en tierras tarascas.

Un enfrentamiento que duró cuatro horas y media entre narcos y civiles extrañó a quienes “se hacen cargo, a partir de este momento, de la seguridad pública”. Ni ejército ni federales se asomaron a las comunidades de La Cofradía y El Carrizo, entre Apatzingán y Parácuaro, donde se registró el encuentro. Para ellos, esa batalla no existió y solamente se trató de un hecho aislado con fuego intermitente, “con casquillos por aquí y por allá”.

Cuestionado luego, Castillo soltó la explicación más inverosímil desde que es funcionario federal y apuntó primero que se enteraron por las redes sociales. No hubo nada, concluyeron los encargados de seguridad y el comisionado respaldó esa versión con otra todavía más trágica: que sí hubo enfrentamiento, pero “como fue en la noche y era en un lugar totalmente despoblado, en un cerro, podía ser también una emboscada. Entonces había que tener mucho cuidado para no arriesgar también a las fuerzas federales”.

Así, los encargados de la ley y el orden no se arriesgaron y dejaron a los Autodefensas enfrentar a los Caballeros Templarios, que ya registran bajas importantes, algunos cabecillas entre ellos, no parecen desarticularse ni abandonar los pueblos totalmente. Quienes sí se van son los habitantes, y forman ya un consistente fenómeno de desplazados que no sabe dónde establecerse.

Castillo encabezaba, hasta el 15 de enero, la Procuraduría Federal del Consumidor y anteriormente había sido procurador de Justicia del Estado de México, cargo al que llegó luego de sustituir a Alberto Bazbaz tras resolver la muerte de la niña Paulette Gebara, en Huixquilucan y a quien hallaron debajo de su colchón tres días después de desaparecida. Amante del deporte blanco, apuntan algunas crónicas, a Castillo y a sus fuerzas se les cuestiona por qué ellos no tienen o no utilizan la información sobre el paradero de los narcotraficantes en aquella región.

Michoacán Sin Censura publicaba el 23 de enero el paradero de Nazario Moreno González, El Chayo o El Más Loco, muerto en un enfrentamiento el 10 de diciembre del 2010 en Michoacán, pero que versiones de los narcos detenidos en los últimos operativos dan como vivo. Esa red indica que vive en el rancho El Tacote, “más allá de Aguililla”, en Michoacán. Otras pruebas, éstas documentales y que provienen también de testigos y víctimas del narco, lo confirman.

El teatro michoacano de operaciones es enorme, pero es literalmente un circo de varias pistas donde se fraguan costosas operaciones -algunas milimétricas simulaciones- por parte de las autoridades. Militares que disparan a civiles, que no intervienen, que procesan a delincuentes  capturados por Autodefensas, y que parecen estar en Michoacán para crear miedo y prohijar el abandono de tierras y pueblos es tan sólo una parte de ese escenario encaminado a acelerar un proceso de legalización de la mariguana, al menos.

Apatzingán, la ciudad-bastión de los Templarios fue ocupada por el gobernador Vallejo para dar a entender que la situación no era tan grave. Llegó blindado por federales y soldados y se dedicó a caminar por calles y parques, en espera de una reacción favorable. Pero alrededor, en los municipios en disputa, los combates seguían presentándose y los muertos levantándose de sus tumbas.

Y es que una grabación obtenida por el diario El Universal, el 21 de enero del 2014, muestra una conversación entre los Autodefensas y Francisco Galeana, El Pantera, jefe Templario de Apatzinga y abatido y muerto, según la Comisión Nacional de Seguridad, en abril del 2013. “Fíjate bien lo que te voy a decir: Apatzingán te lo quito porque te lo quito. Tú vas a ver”, le dicen los civiles a El Pantera. Galeana les responde que hay criminales protegidos por el gobierno en las filas de los comunitarios.

El 23 de enero, otro combate en el poblado de Puerto del Quirreño, municipio de Aguililla, dejó saldo de un muerto y cinco heridos, todos pertenecientes a los Autodefensas, sobre los que a pesar de todo se dudaba. Paramilitares, creación de la Federación -asociada con el general colombiano Óscar Naranjo y que asesoraba al gobierno de Peña Nieto hasta la última semana de enero del 2014- o una genuina expresión de ciudadanos reprimidos, acosados por el miedo, no se sabrá todavía a ciencia cierta. Pero el 27 de enero los Autodefensas tuvieron que someterse al poder público. La firma para un acuerdo que los transformaba legalmente en policías acarreaba una andanada de críticas y suspicacias. Porque entonces, aliados a los administradores de la milicia, debían seguir las reglas y las órdenes de una autoridad que a las claras se preocupa casi exclusivamente de que no estalle una rebelión, pero no de descabezar cárteles, oponerse a la impunidad, la corrupción. “No queremos, pero no nos queda de otra”, decía Hipólito Mora, uno de los líderes civiles. Las armas, registradas y debidamente censadas, serían autorizadas por las fuerzas federales. Una desactivación parece haber comenzado. Los Caballeros Templarios, por su lado y con más de 100 detenidos, sólo esperan reorganizarse.

Alfredo Castillo ha dado resultados a sus jefes, pero no a la sociedad. Saltó a la fama cuando la niña Paulette Gebara fue reportada como desaparecida y el entonces procurador de Justicia del Edomex, Alberto Bazbaz, encargó a Castillo las investigaciones. El informe fue desastroso y le costó el cargo al procurador, pero exhibió la parcialidad de la justicia y la simulación a la que son sometidas las instituciones cuando los gobernantes deben ayudar a sus intereses. La niña estaba, según Castillo, debajo del colchón de su cama desde hacía tres días. Nadie la mató. Ella se escurrió por uno de los costados y no pudo salir, asfixiándose. La versión causó estupor pero más el que Castillo fuera el reemplazo de Bazbaz y luego, ya Peña como presidente, que los llamara para que trabajaran en su equipo cercano.

Como procurador del Edomex, no resolvió pendientes graves, que pintan un panorama desolador que además contradice al propio Peña. La inseguridad en el Estado de México es, desde hace años el principal problema y no puede resolverse. Castillo dejaba 328 ejecuciones tan sólo en el 2012 y un ominoso señalamiento de la propia ONU donde se ubica a la entidad como una de las que concentras mayor número de feminicidios.

La periodista Anabel Hernández describe que Castillo, “durante los pocos meses que fue subprocurador de Control Regional, Procedimientos Penales y Amparo de la PGR, al inicio del gobierno de Peña Nieto, pretendió designar de manera ilegal a 16 de los 31 delegados estatales de la PGR en las entidades más vulnerables al narcotráfico. Según información obtenida por este semanario, eso le valió a Castillo que lo sacaran abruptamente de la PGR. Cuando se anunció que el ex procurador mexiquense sería el comisionado para Michoacán, los primeros sorprendidos fueron integrantes de las áreas de seguridad y justicia del gobierno de Peña Nieto, quienes califican a Castillo de imprudente e incapaz”, en un reportaje para la revista Proceso.

Nunca quiso encarar a la Tierra Caliente mexiquense, donde otro cártel michoacano mantiene aún su base de operaciones y la dejó hacer. Hoy, esa región comienza a ser escenario de enfrentamientos entre Templarios y La Familia. La detención de jefes policiacos, a finales de enero, de Valle de Bravo, Donato Guerra y Santo Tomás de los Plátanos confirma la colusión de autoridades con el narco, una situación que tiene décadas. La repentina eficacia de las autoridades mexiquenses no es casualidad pero tampoco representa mejoras. Obedece a los acomodos en Michoacán, en un previsible panorama de “cambio de dueño de plaza”, o la llegada de “nuevos administradores” para el mismo negocio de los Templarios.

A los jefes policiacos mexiquenses les tocó perder. Fueron ellos, León Tule, Raúl Gómez Gómez, directores de Seguridad Pública de los municipios de Donato Guerra y Santo Tomás de los Plátanos, y Paulino Tule -hermano de León- subdirector de Valle de Bravo, a quienes se les imputaron cargos de protección a asesinos y trabajar para cárteles, pero hasta el momento no hay investigación contra funcionarios públicos, diputados locales ni alcaldes o ex presidentes municipales, también señalados de pertenecer al narcotráfico.

Colorines, pueblo de Valle de Bravo, es el escenario de las batallas templarias. No obedece a lo que el gobierno estatal de Eruviel Ávila califica como Efecto Cucaracha. Representa el ascenso de un grupo y la caída de otro. Los Templarios ni siquiera han abandonado Michoacán. Más bien, se extienden en las narices de militares y policías. Colorines, dicen sus habitantes, está sometida a toque de queda. Nadie puede salir de sus casas después de las 7 de la noche. Las escuelas están cerradas. Hay “levantones” y enfrentamientos a tiros todos los días y el homicidio de una familia entera en San Juan Atezcapan, de la misma localidad, presuntamente cometido por José Luis Garduño, alias El Donas, y quien delató a los jefes policiacos. Garduño habría matado también a un jefe de turno policial en Valle de Bravo, a mediados de enero. Otro hombre, el 27 de enero, fue acribillado en la plaza de Colorines para aumentar la cuenta.

La guerra michoacana es cruenta pero extraña. Los niveles de exposición alcanzan cualquier esfera y revelan cómo los narcotraficantes y sus familias están en todos los negocios, desde la exportación de acero a China hasta la promoción de estrellas del espectáculo. En esto último, dos hijos del narcotraficante Enrique Plancarte son cantantes gruperos. Melissa Blancarte incluso grabó un video en el antiguo palacio de Justica de Morelia y “Kike”, su hermano, apareció en algunos programas de televisión por cable.

Otro fenómeno que ha desatado el enfrentamiento entre narcos y civiles es la explotación de las redes sociales, donde hasta los propios sicarios se han convertido en una especie de estrellas, anti-héroes de sesgos humanos, que trabajan con el narco porque “es la única solución a sus problemas”. Las redes sociales, Facebook y Twitter, han sustituido al periodismo tradicional e incluso han superado la influencia de medios impresos, pues los usuarios se convierten en reporteros instantáneos. Suben fotos, hacen entrevistas, revelan búnkeres secretos y opinan desde el mismo lugar de los hechos, de los cuales a veces son protagonistas directos. La corroboración de esa información pronto correrá la misma suerte que experimenta por los canales normales: una vez publicada, pocos dudan de ella, su veracidad es una anécdota.

Pero el fenómeno también ha derribado consideración. Es normal ser narco. No pasa nada si alguien trabaja de sicario y mata por órdenes de los jefes. Traficar droga está relacionado con el grado de pobreza de los operadores, de su marginación. Eso se dice en las redes. El mensaje no viene enlatado. No hay filtros, revisiones ortográficas. Lo toma como viene. Un ejemplo es una entrevista a un sicario templario, publicada en el blog narconoticias.blogspot.com, administrado por un aficionado al tema, que publica las fotos de Broly Banderas, un sicario de ojos azules, moreno y vestido con utilitarios de combate. “Uno de nuestros lectores nos mando una entrevista que le hizo al sicario más popular de los Caballeros Templarios mejor conocido como Broly Banderas”, dice el blog en el comienzo, y promete revelar cómo vive un hombre como él.

“- ¿Por qué convertirse en un sicario?

“- Por que deseaba morir, en ese entonces cuando entre a esto no me importaba la vida, no me gustaba mi estilo de vida que tengo. Antes era muy cohibido y no podía mantener una buena conversación con las mujeres pero ahora con el facebook todo mundo me saca platica y me ah echo convivir mas con mucha gente y quieren cotorrear conmigo. Antes estaba muy solo y para mi era triste y la verdad que no quiero volver a ser esa persona otra ves, era humillante triste feo, era chido por que era uno inocente pero desafortunadamente nadie se fija en los angelitos, todos se fijan en los demonios en las personas malas, y a las personas buenas nadie las pela. Antes nadie me pelaba y ahorita nombre las mujeres son las que me sobran, y aunque sepan que ando con muchas aun así mas me siguen y asta se pelean por mi, unas asta vienen desde lejos nada mas a estar un rato conmigo, solo para hacer el amor. Antes no era así, ahora soy de lo peor pero es de lo que mas buscan, y pues me eh ido adaptando, ya no es como antes aunque ya se que tengo los días contados, el gobierno me busca con todo y los contras también me buscan con todo, y pues ya no hay forma de salirse, ya no me puedo echar para atrás”, dice Banderas en un parte de esa entrevista, que se puede leer en el link http://narcconoticias.blogspot.mx/2013/10/broly-banderas-sicario-de-los.html

Así, existe un circuito en internet que publica fotos de narcos, los chismes alrededor de ellos, sus mujeres y aventuras. Y se ha convertido en una industria rentable. La exhibición pública, lejos de asustarlos, los atrae como si fueran artistas. El crimen organizado en Michoacán y el resto del país es una actividad demasiado pública, tanto que hasta pareciera un montaje, pero no lo es.

Banderas fue reportado como muerto a principios de enero, luego de un enfrentamiento entre Templarios y narcos de Jalisco, a principios de enero del 2014. El rumor se espació pronto y se desconoce si esté muerto. Era conocido como “el sicario más famoso de las redes sociales” y se dio a conocer hace unos dos años, cuando se reveló que mantenía siete cuentas en Facebook y las actualizaba constantemente. Banderas en realidad se llama Antonio Olalde y narra, con un estilo directo y crudo, el rostro michoacano ante los cárteles de la droga. Al estilo de Batman, tenía un ayudante, el Niño de Oro, un joven acompañante. Otro antihéroe es El Diablo, un renegado gatillero que ahora milita con los Autodefensas. “Yo sé cómo se mueven, yo sé desde donde nos disparan y desde los lugares en los que operan, por lo que muy pronto van a caer y de eso nos vamos a encargar nosotros”, dice este ex asesino, quien se pasó a los comunitarios por razones personales.

Michoacán es literalmente un teatro donde la entrada no vale nada, pero no es un foro que funcione por sí solo, sin relación con el resto del país. La visita a Toluca del presidente norteamericano Barak Obama, el 19 de febrero, presupone un ingrediente extraordinario al caldo que se cocina en la región. Si Obama recorriera Toluca, leyera los diarios, encontraría que en el 2014, hasta el 28 d enero, se han registrado 50 ejecuciones en la entidad. Otro conteo, este del diario local Tres PM, asegura que hay 17 asesinatos en las últimas 96 horas, hasta ese mismo día 28, nada más en Ecatepec, el municipio que gobernara el actual Ejecutivo mexiquense.

Enrique Peña aseguraba desde Davos, en Suiza, que en México han disminuido los crímenes. Pero aunque usa las cifras de manera que le favorecieran, la violencia en su estado, el de México, ya no puede ocultarse. México no es un país más democrático n está en vías de serlo y el Edomex es un ejemplo de cómo el presidente termina y entrega un sexenio. Su entidad destina 87 de cada 10 pesos a inversiones sociales. Obra pública, pues. Pero no hay respuesta para los temas de fondo. Inseguridad, desempleo y desamparo abruman a la población.

El diario local Alfa recuerda que la entidad ocupa el segundo lugar nacional como las violenta, según el Sistema Nacional de Seguridad Pública, pues registra mil 932 asesinatos en el 2013., por encima de Michoacán. Es el quinto lugar nacional en secuestros, con 191 y primer lugar en extorsiones, con mil 688 durante 2013.

La administración norteamericana conoce los números, incluso su lista debe ser más exacta. El Estado de México es un espejo michoacano que presenta realidades mucho más complejas que grupos de autodefensas enfrentadas a narcos. El poder político radica en Toluca, al menos en lo simbólico y la capital mexiquense es el ejemplo de la capacidad de Enrique Peña Nieto como gobernante. Obama no eligió Toluca por su jardín botánico o su estadio de futbol. Viene a preguntar cómo va el negocio y cuáles son las ganancias. Porque las pérdidas ya las conoce.

Autodefensas: juegos de guerra en el Edomex

* Los nuevos vigilantes o paramilitares comunitarios mexiquenses están lejos de aquellas policías comunitarias guerrerenses creadas hace casi dos décadas. Los riesgos del oficio de imponer justicia han sido insuficientes para evitar la ola expansiva michoacana: entre junio y agosto de 2013, choferes y líderes transportistas de la zona oriente del Estado de México, pero en especial de Chalco y Chalco Solidaridad, decidieron organizarse para hacer frente a la delincuencia. Y Luvianos espera, sea guerra civil o levantamiento. La amenaza está a la vuelta de la esquina.

 

Francisco Cruz Jiménez

La mañana del viernes 20 de diciembre de 2013, mis amigos en Luvianos, municipio mexiquense de Tierra Caliente, colindante con Michoacán, me esperaban. Apenas bajé del colectivo, me hicieron partícipe de su desasosiego: en pleno centro de la cabecera municipal, allí donde cada año se realiza —o realizaba— la feria ganadera anual, se había “levantado” el cuartel “permanente” de la Marina, equipado con dos helicópteros artillados y un sinnúmero de vehículos, artillados también.

Desde ese mes de junio, otro destacamento de marines hacía sentir su presencia en los pueblos de Cañadas de Nanchititla y Caja de Agua. Una movilización de tal naturaleza puso nerviosos a los habitantes y, por supuesto, a los destacamentos del Ejército y de la Procuraduría General de la República enviados a esa zona limítrofe con los estados de Michoacán y Guerrero. Al poniente con el primero y al sur con el segundo.

Entre improvisaciones y una evidente desorganización porque la Marina, la PGR y el Ejército “trabajaba” cada una por su lado, con objetivos distintos, los abusos constantes de los marines —levantones, detenciones arbitrarias, golpes y torturas— propiciaron una serie de protestas públicas, con al menos dos bloqueos a la carretera Toluca-Ciudad Altamirano y un plantón el 9 de julio. Nada cambió para los atribulados luvianenses. A las amenazas que representan Los Zetas, Los Templarios, La Familia Michoacana, agentes judiciales y los soldados se sumaron los marines.

Hasta el sábado 3 de agosto se justificó la presencia de estos últimos y, por si hiciera falta, se mostró la incapacidad, poquísima efectividad o complicidad de soldados y judiciales —federales y estatales— con los jefes del crimen organizado: poco antes del mediodía fue abatido, en un paraje de la comunidad de Ojo de Agua, La Marrana, Pablo Jaimes Castrejón, jefe de  operaciones de La Familia Michoacana en Luvianos.

Además de confirmar hora, lugar y número de muertos —cuatro—, el reporte de seguridad compartido por autoridades castrenses, así como las judiciales federales y estatales, establece además que se produjo un enfrentamiento entre fuerzas de seguridad y los presuntos delincuentes caídos.

La información debía calmar los nervios de los afligidos luvianenses, pero en realidad disparó las alarmas de poblaciones circunvecinas —Arcelia, Altamirano, Coyuca de Catalán, Tlatlaya, Amatepec, Ixtapan del Oro, Valle de Bravo, Temascaltepec, Zacazonapan, San Simón de Guerrero, Colorines y Tejupilco—: esa era la segunda vez que se informaba oficialmente sobre la muerte de La Marrana. Así que, sigilosos, levantaron interrogantes.

Acostumbradas desde la década de 1990 a las visitas regulares de los jefes que controlan la delincuencia organizada en el país, a los abusos de militares y policías, así como al desdén del gobierno estatal cuya mira se centra en el vecino Tejupilco, las 250 comunidades, caseríos y rancherías asentadas en las cinco regiones que dan vida al municipio de Luvianos, ocultan secretos que llegan desde lejos, y eso significa los poblados de Guerrero y Michoacán.

Las respuestas les llegaron desde allá. La presencia cada vez más numerosa de soldados y judiciales a la que se sumaba la de marines, se utilizó para desviar la atención de lo que pasaba en otros municipios cercanos: el reclutamiento, formación y consolidación de grupos de autodefensa o “policías”, “guardias”, “comunitarios en el Estado de México cuyo significado real es el de preparación de cuerpos paramilitares para enfrentar al crimen organizado y desmantelar el “orden”, cualquiera que este sea, establecido por los criminales.

Grupos al servicio privado operaban ya en Tlatlaya y Tejupilco —municipios también mexiquenses, enclavados en el Triángulo de la Brecha o Tierra Caliente, región donde se creó la mayor industria regional para elaborar drogas sintéticas y heroína, con amplias zona de tierra fértil para producir la mejor marihuana del mundo—. Operativos de hombres armados ajenos a los cárteles de la zona y a otros delincuentes insertos en el crimen organizado habían sido detectados desde el 2 de febrero de 2012.

Mientras se agudizaban los enfrentamientos en Michoacán, los partidos políticos de oposición mostraban sus carencias o lealtades al gobierno de Enrique Peña Nieto y se dejaban sentir los efectos de una crisis de proporciones sólo imperceptibles para la gran prensa nacional. En el Estado de México se consolidaban grupos comunitarios armados para hacer justicia por mano propia.

Aunque lo han ignorado, apenas a la entrada de San Pablo Autopan, uno de los pueblos de la capital mexiquense, podía leerse muy claro, en una manta: “No entres porque te ponemos en la madre si te agarramos robando”. Sencilla como parece la situación, los rumores boca en boca aplicaban a otras actividades. Ante la ausencia de las autoridades constituidas o a pesar de ellas, cero tolerancia a narcotraficantes y criminales

Aunque se ha documentados que las autodefensas surgieron en febrero de 2013 en Michoacán, principalmente en municipios organizados no indígenas, y la atención se ha centrado en aquella entidad, la lucha por restablecer la seguridad o, mejor, contra la inseguridad, se convirtió una obsesión también en Ecatepec, donde ocho mil transportistas crearon su propia defensa, las “Águilas Vigilantes”, quizás el mejor símil de los grupos paramilitares que se levantaron en Colombia.

Para noviembre se habían unido unos 500 taxistas encabezados por Martín Soto Rosales, de la Organización de Servicios Colectivos Melchor Muzquiz; el 26 de ese mes, los conductores utilizaron sus unidades para hacer pública su decisión, bloqueando las principales avenidas de la zona centro como Insurgentes, avenida Morelos y calles aledañas al palacio municipal.

Los medallones o vidrio traseros de los taxis aclaraban la situación: “Fuera policías municipales de Ecatepec, que protegen más a la delincuencia; no más muertes ni robos”. Los grupos de autodefensa que patrullan las rutas en caravanas de diez automotores se formaron a raíz del asesinato de dos de sus compañeros, además de que diariamente se registran diez asaltos a choferes y semanalmente sufren cuatro hurtos de unidades que brindan el servicio entres los municipios de Ecatapec, Coacalco y Nezahualcóyotl.

Irritados, impacientes y cansados de la ola de inseguridad y la ingobernabilidad, un mes más tarde residentes de la colonia Tolotzin I, en el mismo Ecatepec, tomaron una decisión: crear patrullas de vigilancia para evitar las palabras “grupos de autodefensa”, para cuidar la comunidad y detener a los ladrones que sorprendan en flagrancia. No descartaron el linchamiento ante la incapacidad y complicidad de las autoridades con delincuentes y criminales.

Los riesgos del oficio de imponer justicia han sido insuficientes para evitar la ola expansiva michoacana: entre junio y agosto de 2013, choferes y líderes transportistas de la zona oriente del Estado de México, pero en especial de Chalco y Chalco Solidaridad, decidieron organizarse para hacer frente a la delincuencia.

En Chalco no se escondieron: vecinos de la delegación de San Mateo Tezoquipan Miraflores se organizaron para vigilar, armados, la entrada y salida de la delegación. En el curso de una entrevista de prensa, Emiliano Flores Martínez, líder vecinal y presidente de la Organización Vecinos Cúmplele a México A.C, hizo algunas precisiones: los ciudadanos ya no confían en las autoridades. […] A pesar de las denuncias los índices delictivos no bajan y las peticiones que se envían al alcalde Francisco Osorno Soberón nunca prosperan.

La multiplicación de nuevos grupos se opaca por la información en Michoacán, pero para el 14 de enero en el Edomex se habían reportado brotes de autodefensas, guardias comunitarias y civiles armados, todos alzamientos armados, en los municipios de Melchor Ocampo, Otzolotepec, San José del Rincón —el de mayor marginación y donde los líderes políticos pasean en autos que portan placas fundidas en oro— y Amatepec, dirigidos y subvencionados por ganaderos, empresarios, comerciantes, terratenientes y prósperos agricultores.

Los nuevos vigilantes o paramilitares comunitarios mexiquenses están lejos de aquellas policías comunitarias guerrerenses creadas hace casi dos décadas, controladas a través de la Coordinadora Regional de Autoridades Comunitarias, que van más allá de la autodefensa y se inscriben en un proyecto de desarrollo integral autosustentable y la creación de un sistema de justicia único, porque carecen de líderes; tienen una estructura horizontal e intentan evitar las ligas con el gobierno, se han separado de las organizaciones de guardias comunitarios de la Unión de Pueblos y Organizaciones del Estado de Guerrero.

Llámense como sea, como alertan los especialistas, estos grupos tienen un común denominador, se defienden de la creciente inseguridad, que se traduce en ejecuciones, robos, secuestros, narcotráfico, venta de protección o trata de blancas.

Luvianos espera, sea guerra civil o levantamiento. La amenaza está a la vuelta de la esquina.

Las mejores noticias

* Para Obama será una agradable sorpresa que Michoacán esté reducido para el 19 de febrero, aunque sólo queden cenizas, y que alguien le informe, de primera mano y confidencialmente, que el abasto de mariguana para Estados Unidos no tendrá ninguna dificultad. Luego, tal vez, lea los avances sobre la reforma energética y pasee un poco por la ciudad, antes de volver a su país llevando las mejores noticias.

 

Miguel Alvarado.

Enrique Peña Nieto prepara la visita de Barak Obama, mandatario norteamericano, a Toluca, la ciudad donde el mexicano despachó por seis años, desde el 2005, cuando era gobernador. Obama viene a la capital del Estado de México porque se organizó una cumbre tripartita entre EU, Canadá y México, para el 19 de febrero y que. Según los voceros de Washington, tocará temas regionales como la seguridad ciudadana.

Toluca, a dos horas por carretera de Morelia, capital michoacana, es una ciudad emblemática para el priismo y el Grupo Atlacomulco, que domina de manera total los ejes fundamentales de la vida en el país. Peña es uno de sus miembros distinguidos aunque se le reclame que funciona como una cortina que oscurece y vuelve discretos a quienes deciden en realidad las políticas públicas importantes. Peña da la cara y articula como puede algunos discursos pero no tiene el poder ni tampoco diseña las reformas hacendarias, energéticas o educativas, aunque está de acuerdo con ellas.

El 1 3 de enero del 2014 el secretario de Gobierno federal, Miguel Ángel Osorio Chong, visitaba Morelia para formalizar un pacto con el gobierno michoacano y asumir la “seguridad” del territorio con militares enviados horas después. Fausto Vallejo, el Ejecutivo estatal, anunciaba que cambiaría su gobierno a la ciudad de Apatzingán, enclavada en la Tierra Caliente purépecha, con unos 100 mil habitantes y sede principal de Los Caballeros Templarios, un cártel escindido desde La Familia Michoacana y que desde el 2010, al mando de Servando Gómez Martínez, se apoderó de las actividades de extorsión, secuestro y tráfico de drogas. La Familia, relegada al sur del Estado de México, salía de territorio michoacano y los Templarios se convertían, cuatro años después, en el tercer cártel más poderos de México, detrás de los de Sinaloa y los Zetas.

Fausto Vallejo, avejentado y enfermo es señalado de permitir que los Caballeros Templarios patrocinaran parte de su campaña electoral, donde derrotó a la hermana de Felipe Calderón, todavía presidente de México, en el 2011. Luisa María Calderón señalaba que el narco había infiltrado el proceso, pero en el 2013 el propio Servando Martínez desmentía a la hermana presidencial y afirmaba que ella se había acercado al cártel de La Familia Michoacana. Las declaraciones acrecentaron la confusión y ponían en un terreno cada vez más nebuloso los nombres de los socios del crimen organizado y su estructura, que se revela cada más identificada con los gobiernos de los tres niveles.

Al mismo tiempo que los Templarios, otro cártel, La Mano con Ojos, había establecido sus operaciones en el valle de México. Los nombres que escogían estas agrupaciones se relacionaban con símbolos masones, grupos a los que son afectos los integrantes de la clase política. Casualidad o apenas una circunstancia menor, los de La Mano funcionaron poco tiempo y sus cabecillas atrapados y reducidos, pero los Templarios pudieron desarrollarse y establecer una estrategia de trabajo, basada en el miedo y la coerción, que posteriormente les permitió hacer negocios a otra escala, convertirse en empresarios, afirmar relaciones políticas.

México es el segundo productor mundial de mariguana, opio y heroína, según el Reporte Mundial sobre Drogas 2012, publicado por la Organización de las Naciones Unidas, detrás de Afganistán.

Hasta el 2003, una investigación publicada por la Universidad Autónoma Metropolitana, enel sitio http://www.uam.es/personal_pdi/economicas/cresa/nota0205.pdf, ubicaba a municipios de Guerrero y Oaxaca como los principales productores de mota y adormideras, entre 100 territorios. El municipio de Tumbiscatío aparece como el líder michoacano “en actividad de los cultivadores de drogas”, y en “actividad de los cultivadores de marihuana y adormidera”, mientras que Apatzingán aparece a la cabeza de la clasificación de “ciudades por cultivo de drogas”, junto con Tacámbaro y Lázaro Cárdenas.

Michoacán ocupa el tercer lugar nacional como estado, “con más densidad de cultivos de drogas de México”, sólo detrás de Guerrero y Oaxaca. Michoacán es el segundo lugar nacional en densidad de cultivo de marihuana”, sólo detrás de Sinaloa, y séptimo lugar en “densidad de cultivos de amapola”. Además es sexto lugar en el rubro de “cultivadores de drogas más activos de México”, cuarto lugar nacional en el apartado de “cultivadores de marihuana más activos”

La producción de mota representa unos 2 mil millones de dólares para los cárteles, sin tomar en cuenta los negocios generados de manera indirecta. En México, dice el diario El Economista, un cigarro de mariguana vale de 10 a 15 pesos pero en Estados Unidos cuesta entre 10 y 15 dólares. De manera periférica, los Templarios obtienen en extorsiones, nada más a aguacateros de Michoacán, 2 mil millones de pesos al año. Se calcula que 600 mil personas se dedican en México al cultivo de drogas.

Este enorme supermercado de estupefacientes que representa Michoacán no tiene un dueño absoluto y no existe un acuerdo total para comercializarlo. Allí se dan cita las facciones más representativas de una sociedad: el poder militar, aliado y representante del gobierno en este caso; el narcotráfico, protegido por autoridades locales, y las defensas civiles, cuya estructura genera incertidumbre en los sectores sociales.

Pero si los Autodefensas dan la cara y usan redes sociales abiertamente para denunciar una guerra que ya toma forma en aquella Tierra Caliente, el gobierno apenas da señales de posturas públicas. Luego de que Osorio Chong visitara Morelia, cuatro helicópteros Hércules aterrizaron en Uruapan, donde dejaron tropas militares, que tomaron algunos pueblos y desarmaron a las defensas civiles. La población, liberada apenas unos días antes, protestó alegando que sin armas los templarios los acabarían fácilmente. Un convoy del ejército fue rodeado por Autodefensas, en un cruce de caminos llamado Antúnez, en el municipio de Parácuaro. Una grabación, tomada por civiles muestra a soldados al descubierto en una Pick Up del ejército y a la gente increpando. Uno de ellos apunta repentinamente contra la multitud, que le grita deje de apuntarles. En la oscuridad y confusión, se escuchan disparos y alguien grita que “ya mataron a uno”. La gente corre y los disparos se suceden. Quien porta la cámara también corre y pregunta, metros adelante que “¿a quién mataron?”.

Los gritos llenan el audio y la grabación se corta. El recuento de los muertos, por parte de los Autodefensas, señala que mataron a 4 personas, una niña incluida y al otro día, el 14 de enero, falleció un herido. Ese mismo día llegaba Fausto Vallejo a Apatzingán donde el ejército desarmaba y retenía a policías municipales para sustituirlos por una guardia militar. Decenas de helicópteros transportaron efectivos y funcionarios y en Morelia la Marina tomaba el control de la seguridad pública. Vallejo iniciaba su mandato en la nueva capital pero nada cambió. Los Autodefensas no se cansaron de divulgar que su gobernador estaba involucrado con el narcotráfico y que en Apatzingán, repleto de templarios, no se había registrado una sola detención a pesar de que todos los habitantes saben quiénes trabajan para el narco.

El desprestigiado gobierno de Vallejo no puede explicar gran cosa. El primer día el mandatario se dedicó a pasear por el centro de aquella ciudad, diciendo a los medios que allí no pasaba nada, que lo miraran nomás. Y era verdad. Allí nada pasaba sin que los miles de militares se dieran cuenta. Todavía la movilización hacia Michoacán continuaba y desde Jalisco y Colima llegaban más efectivos. En Uruapan, el desarme de algunos Autodefensa terminaba por concretarse, pese a las protestas y a los mensajes por redes sociales. Quienes forman esos grupos vieron de pronto detenido su avance, sorprendidos también por un anuncio televisivo de José Mireles, su líder principal, en donde deponía las armas. Horas después, otro video de Mireles decía todo lo contrario.

La televisión puede transformar una guerra en un acto de proselitismos en pocos segundos y utiliza su influencia para obsequiar verdades a medias. El circo mediático que representa Michoacán para el gobierno federal, que mostrará el músculo luego de más de una semana de batallas, encubre el valor mercantil que se le da a la actividad del narcotráfico. Porque no importará quién gane o de qué lado estén los malos, sino quiénes controlarán el negocio y cómo lo operarán. Este negocio, que comenzó hace setenta años, ha cambiado la vida de las comunidades, que se quejan de asesinatos, secuestros, violaciones, cobro de piso, extorsiones desde hace doce años.

En Uruapan, reportaba la página en facebook Michoacán Sin Censura Sdr, los templarios organizaban manifestaciones contra los militares usando a la población civil, a la que obligaba  marchar por las calles. No fue igual en otros lados., aunque sí se supo de la orden para el desarme. Al mismo tiempo, tanques y tanquetas en convoyes de tráileres llegaban al puerto de Lázaro Cárdenas mientras la red social Valor por Michoacán publicaba mensajes como “las campanas suenan para salir nuevamente a apoyar a la Plaza de Armas, el gobierno no estará satisfecho hasta desarmarnos, si quiere guerra, guerra tendrá, somos miles, superamos el número de esos marinos, federales y militares que nos quieren desarmar. ¿Por qué no atrapan a los Templarios? Solo con el pueblo se meten los cobardes”.

En Apatzingán también hubo manifestación, pero esta vez contra los Autodefensas, antes de la llegada de Vallejo, pero también fue organizada por los Templarios, que llevaron a personas desde Zamora para llenar las calles, en una especie de moderna leva, pues son los mismos que se encuentran sujetos a la protección a cambio de dinero.

La respuesta de las Autodefensas no se hizo esperar demasiado. “NO DAREMOS UN PASO ATRÁS, hemos restablecido nuestros controles de seguridad en Cuatro Caminos y en cada trinchera de los pueblos levantados en armas, ahora somos más, el pueblo ayer se unió como nunca. Gobierno, te salió el tiro por la culata, mataste a inocentes y tenemos sed de justicia, no descansaremos hasta encontrar a esos malditos militares que mataron a nuestros hermanos”, decían en las redes sociales.

La sensación de que en México manda un narcogobierno no es nueva. Ha estado presente al menos los últimos 5 sexenios y ha ayudado a definir y responder por qué las administración han tomado decisiones que, a simple vista, lucen contrarias a toda lógica social, como si las autoridades desconocieran la ley, trabajaran al margen de ella.

El poderío militar del ejército es incuestionable y la visita de Barak Obama sucederá en menos de un mes. Nadie se explica por qué Toluca fue la ciudad elegida, salvo por el hecho emblemático de ser la sede del Grupo Atlacomulco. Michoacán, tan cercano, es un infierno que apenas rozará el entendimiento del afroamericano, que viene precisamente a recibir las cuentas más alegres. Treinta y cuatro asesinatos en el Edomex, en apenas 14 días no detendrán la comitiva tripartita ni tampoco quitan el sueño a Eruviel Ávila, gobernador mexiquense, quien para combatir la inseguridad ideó, como tanos otros, poner una pared entre la opinión pública y sus invisibles resultados. Así, Indalecio Ríos, ex alcalde de Ecatepec, suplente del mismo Ávila, era nombrado vocero de Seguridad, un farragoso cargo que en la ciudad no tendrá problemas debido al contrapeso que ejercen los medios y la opinión pública, que prefiere enojarse por un partido de futbol a involucrase en la exigencia hacia su gobierno.

Para Obama será una agradable sorpresa que Michoacán esté reducido para el 19 de febrero, aunque sólo queden cenizas, y que alguien le informe, de primera mano y confidencialmente, que el abasto de mariguana para Estados Unidos no tendrá ninguna dificultad. Luego, tal vez, lea los avances sobre la reforma energética y pasee un poco por la ciudad, antes de volver a su país llevando las mejores noticias.

Un asunto pendiente

* La michoacanización del Estado de México deberá revisarse. El modelo debe tomarse al revés. La entidad da la impresión de que funciona ya con las órdenes del crimen organizado, que ha logrado matizar y cierta clase de orden y que los estados vecinos ahora copian lo que sucede aquí pagando su propia cuota de sangre y balas.

 

Miguel Alvarado

Michoacán es un territorio levantado en armas. Allí se encuentra reunida toda la realidad mexicana y se expresa lo mejor que puede. Lo que llaman Estado fallido opera por los cauces y rendijas que le permite la inercia, las buenas intenciones. Allá está el narcotráfico dictando leyes  aplicándolas, convirtiéndose en autoridades más competentes y sanguinarias que las oficiales. Junto a ellos, la clase política, corrompida hasta el tuétano y amagada por el miedo, prefiere cooperar y alguna ganancia, aunque sea la conservación de la vida, que obtener soluciones definitivas. Sindicatos y sectores sociales paralizan sus actividades y exigen, de manera confusa, derechos que hasta hace pocos años, “se respetaban”. En la misma escena, las organizaciones de autodefensa, pueblos enteros levantados en armas que se defienden con sus propios medios del crimen organizado y de paso de lo que ellos califican como gobiernos corruptos. En el margen, apareciendo de vez en cuando, las distintas policías, el Ejército y la Marina patrullan, ejecutando órdenes que la mayoría no puede identificar su origen, pero sí las consecuencias de sus cumplimientos o lo contrario. ¿Hay guerra en México? ¿Quiénes participan en ella? ¿Cómo puede ocultarse un levantamiento armado de tales magnitudes? Hasta las redes sociales se involucran, no sólo con reportajes periodísticos sino con páginas dedicadas a difundir información “en caliente”: movimiento de tropas, actividad de grupos criminales, solicitud de apoyo a comuneros o autodefensas. Por su carácter anónimo, no puede saberse de qué lado está, a qué intereses responde. Nadie cuestiona la veracidad vertida, pero sí las intenciones. Casi todas las zonas en estado de sitio usan internet para comunicarse, en todos los bandos, de ida y vuelta. Ls herramientas son eficaces pero igualmente peligrosas.

Michoacán y parte de Guerrero forman una zona con vida propia, ajena a la imaginería que se escribe y promueve desde la Federación. No es distinta de otros lugares del país, pero sí la más violenta y confusa. Un país dentro de otro país, Michoacán exhibe el fracaso continuo de políticas públicas y la instalación de la impunidad y corrupción en leyes, reglamentos y costumbres de los pueblos, divididos irremediablemente en los dictámenes del caos, la contradicción, la polaridad.

El Estado de México, el más poblado del país con unos 15 millones de habitantes y sede natural del grupo en el poder presidencial, el Atlacomulco, es vecino y testigo casi pétreo de los fenómenos michoacanos y guerrerenses. Tiene su Tierra Caliente, justamente en la frontera con estos dos estados, el sur mexiquense es lo que uno ve, no pretende engaños. Cuarto lugar nacional en pobreza, según el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval), con 7.328 millones, el 50 por ciento de su población, sin embargo ha apuntalado al Grupo Atlacomulco por cerca de ocho décadas y le ha permitido en lo que le corresponde, legitimarlo en el poder público. En la entidad miserable se formaron fortunas como las de la familia Hank y se empoderaron clanes como los de Montiel Rojas y Peña Nieto. Una oligarquía regional aprovechó los beneficios del poder público y a poco se extendió territorialmente. La obtención de la presidencia completó la obra en el 2012. Enrique Peña, rostro y figura pública del Grupo, es hoy la realización concreta de un esfuerzo feroz, pero eso no beneficia sino a unos cuantos. Peña heredó un país en vías de convertirse en una especie de propiedad privada con una constitución de primer mundo pero intérpretes y ejecutantes habilitados en calabozos políticos, mentalmente incapaces de oponer alguna objeción. La clase gobernante –una sola en el país, conveniente dividida para cuando se necesite la ruptura- administra un negocio donde los daños colaterales están calculados, presupuestados y se atienden cuando ya no sea posible ignorarlos. Ha pasado un año desde que el priismo regresó al poder oficialmente, que en realidad nunca abandonó y el crimen organizado –la colusión entre autoridades y, precisamente, criminales- se instaló definitivamente. Las cifras, una abstracción de la violencia que nos toca, no pueden detallar causas y consecuencias. Y si lo hacen, se interpretan de todas las maneras posibles. La información es tan libre que ha credo su propio cerco. Nadie sabe a ciencia cierta qué significa.

Michoacán y su gobierno criminal es también una entidad guerrillera. A simple vista, la sociedad rural ha podido organizarse para plantarle cara a los grupos que la extorsionan. Primeros los Zetas y luego La Familia Michoacana, fueron combatidos de diversas formas, y en ciertos casos con eficacia pero transformaron al territorio en área de combate, que durará hasta que el más débil desista. Nadie entiende cómo el Edomex no se ha michoacanizado o, si ya sucedió, cómo puede guardar discreto perfil. La Tierra Caliente mexiquense ha estado por años bajo el control del narcotráfico, que hace lo mismo que en Michoacán. El modelo de esa michoacanización proviene en realidad del Estado de México, donde al menos 10 municipios son territorio del narco, que impone reglas, aplica leyes y escribe su propia historia. Amatepec, Luvianos, Tlatalaya, Tejupilco, Zacazonapan, Alquisiras, Otzoloapan, Valle de Bravo, Zacualpan, Ixtapan de la Sal, Ixtapan del Oro, Donato Guerra, Sultepec y Tonatico, entre otros, prefiguran el modelo. Allá también se presentan los mismos actores: gobiernos corrompidos por miedo o dinero; comunidades organizadas aunque sin éxito, presencia militar e ineficacia policiaca medran entre la narcosociedad establecida.

Los grupos de autodefensa existen en el Estado de México, pero son discretos porque la tierra del Grupo Atlacomulco permite todo, excepto rebeliones. El 13 de febrero del 2013 el procurador mexiquense Miguel Ángel Contreras Nieto aclaraba que las autodefensas organizadas no constituían ningún delito cuando se había anunciado una agrupación de este tipo, desde Tlatlaya y Amatepec, el Frente Popular Campesino Revolucionario Francisco Villa, que se arrogaba públicamente el ejercicio de la vigilancia y de los poderes populares.

Tres días después se daba a conocer que el líder y organizador de aquel Frente Popular Campesino, Luis Enrique Granillo, había desaparecido tras ser levantado por un grupo armado. Una llamada habría aclarado que Granillo estaba a salvo y que no regresaría a Amatepec, aunque nadie tenía la certeza. Más violenta y eficaz la respuesta que en Michoacán, en el Edomex se cortó de tajo aquella primera intención de la autodefensa. “Tenemos un asunto pendiente con él”, dirían quienes lo levantaron, junto con otras 5 personas.

Granillo tenía además otros fines, políticos y territoriales, luego de ver por años el abandono de las autoridades para aquella zona. Lo que buscaba también lo ha intentado la comunidad otomí de Toluca, por ejemplo, que intenta hace años formar su propio municipios. Pero Granillo iba un poco más lejos. Organizaba a 37 poblaciones para formar una nueva entidad, que según él se llamaría Calentano y que involucraba precisamente al Triángulo de la Brecha, Guerrero y Michoacán incluidos. “Las comunidades alrededor del Frente Popular han decidido el día de hoy conformar, en un proceso lento, violento y a la vez muy peligroso, tomar la seguridad en sus comunidades; sabemos perfectamente el riesgo que esto representa, la vida de los que estamos aquí presentes el día de hoy, lo sabemos perfectamente señores, pero no tenemos miedo de dar la vida por el sur del Estado de México. Si es necesario tomar las armas para que nos hagan caso y resolver este grave atraso, los compañeros del Frente Popular estamos dispuestos a dar ese paso”, diría Granillo en un acto público que involucraba a la prensa local.

“Estamos en la conformación de estos grupos, pero lo que estamos buscando es tener un movimiento de revolución social que ponga fin al atraso criminal en que está sumida esta zona por culpa de los gobiernos estatal y federal. Vamos a desconocer a las autoridades municipales y al diputado que representa al sur del estado”. A pesar de llamar a sus compañeros y asegurar que estaba salvo, la ficha de Granillo sigue apareciendo en portales de las procuradurías estatales, como en Colima, donde se le considera todavía desaparecido.

El caso de Granillo, a quien se denomina activista, confirma que es más peligroso serlo que entrar al narco y que mantener actividades políticas contrarias a la opinión oficial resultan a veces catastróficas.

En Guerrero se han contabilizado unas 100 comunidades que mantienen o mantuvieron grupos de autodefensa.

A finales de julio del 2013 otro municipio en pobreza extrema, San José del Rincón, amenazaba formar sus propios grupos en 20 comunidades cuando las autoridades no pudieron responder por asaltos y secuestros, que costaron tres vidas en ese periodo. En el valle de México, en municipios como Ecatepec y Neza se opta por algo más focalizado. Cada colonia o comunidad organiza sus propios grupos de vigilancia.

La michoacanización del Estado de México deberá revisarse. El modelo debe tomarse al revés. La entidad da la impresión de que funciona ya con las órdenes del crimen organizado, que ha logrado matizar y cierta clase de orden y que los estados vecinos ahora copian lo que sucede aquí pagando su propia cuota de sangre y balas.

El centro de la guerra

* La agresión mediática y militar contra Siria está directamente relacionada con la competencia mundial por los recursos energéticos, explica el profesor Imad Shuebi en el magistral artículo que les proponemos. En momentos en que asistimos al derrumbe de la eurozona, en que una grave crisis económica ha llevado a Estados Unidos a acumular una deuda que sobrepasa los 14,940 billones de dólares, en momentos en que la influencia estadounidense declina ante las potencias emergentes que conforman el BRICS, se hace evidente que la clave del éxito económico y del predominio político reside principalmente en el control de la energía del siglo XXI: el gas. Y Siria se ha convertido en blanco precisamente porque de halla en medio de la más importante reserva de gas del planeta. El petróleo fue la causa de las guerras del siglo XX. Hoy estamos viendo el surgimiento de una nueva era: la de las guerras del gas.

 

Red Voltaire/ Imad Fawzi Shueibi

Con la caída de la Unión Soviética, los rusos se dieron cuenta de que la carrera armamentista los había dejado exangües, sobre todo por falta del aprovisionamiento energético que todo país industrializado necesita. Estados Unidos, por el contrario, había logrado desarrollarse e imponer sin mucha dificultad su política internacional gracias a su presencia de décadas en las zonas petrolíferas. Los rusos decidieron entonces posicionarse en las fuentes energéticas, tanto en las que producen petróleo como en las productoras de gas. Considerando que, debido a su repartición internacional, el sector petrolero no ofrecía buenas perspectivas, Moscú apostó por el gas, por su producción, su transporte y su comercialización a gran escala.

La partida comenzó en 1995, cuando Vladimir Putin trazó la estrategia de Gazprom: partir desde las zonas gasíferas de Rusia hacia Azerbaiyán, Turkmenistán, Irán (para la comercialización), hasta el Medio Oriente. La verdad es que los proyectos North Stream y South Stream demostrarán ante la historia el mérito y los esfuerzos de Vladimir Putin por situar nuevamente a Rusia en la arena internacional y por desempeñar un papel importante en la economía europea, que durante las próximas décadas dependerá del gas como alternativa al petróleo o como complemento de este, dando la prioridad al gas por encima del petróleo. A partir de entonces, era urgente para Washington instrumentar el proyecto Nabbuco, como competidor de los proyectos rusos y con la esperanza de desempeñar un papel decisivo en la determinación de la estrategia y la política para los próximos 100 años.

El hecho es que el gas será la principal fuente de energía del siglo XXI, como alternativa ante la reducción de las reservas mundiales de petróleo y, al mismo tiempo, como fuente de energía no contaminante. El control de las zonas gasíferas del mundo por parte de las antiguas potencias y de las potencias emergentes es el elemento que da origen a un conflicto internacional con manifestaciones de carácter regional.

Es evidente que Rusia ha sabido leer las cartas y que ha aprendido las lecciones del pasado ya que el factor que provocó el derrumbe de la Unión Soviética fue precisamente la falta de control de los recursos energéticos globales, indispensables para inyectar el capital y la energía que necesita la estructura industrial. Rusia ha comprendido además que el gas está destinado a ser la fuente energética del próximo siglo.

 

Historia de la «partida de ajedrez» del gas

 

Una primera ojeada al mapa del gas nos revela que ese recurso se halla en las siguientes regiones, tanto en lo tocante a la situación de los yacimientos como al acceso a las zonas de consumo:

1. Rusia: Vyborg y Beregvya.

2. Anexo a Rusia: Turkmenistán.

3. En los alrededores más o menos inmediatos de Rusia: Azerbaiyán e Irán.

4. Arrancado a Rusia: Georgia.

5. Mediterráneo Oriental: Siria y Líbano.

6. Qatar y Egipto.

Moscú trabajó rápidamente sobre dos ejes estratégicos: el primero es la creación de un proyecto sino-ruso a largo plazo basado en el crecimiento económico del Bloque de Shangai; el segundo es garantizar el control de los recursos gasíferos. Se sentaron así las bases de los proyectos South Stream y North Stream, frente al proyecto estadounidense Nabucco, respaldado por la Unión Europea, que apuntaba al gas del Mar Negro y de Azerbaiyán. Una carrera estratégica por el control de Europa y de los recursos gasíferos se estableció entre los proyectos de ambas partes.

 

Los proyectos de Rusia

 

El proyecto North Stream conecta directamente a Rusia con Alemania a través del Mar Báltico, hasta Weinberg y Sassnitz, sin pasar por Bielorrusia. El proyecto South Stream comienza en Rusia, atraviesa el Mar Negro hasta Bulgaria y se divide pasando por Grecia y el sur de Italia, por un lado, y por Hungría y Austria, por el otro lado.

 

El proyecto de Estados Unidos

 

El proyecto Nabucco parte de Asia Central y de los alrededores del Mar Negro, pasa por Turquía –donde se sitúa la infraestructura de almacenamiento–, y recorre Bulgaria, atraviesa Rumania, Hungría y llega hasta Austria, desde donde se dirige hacia la República Checa, Croacia, Eslovenia e Italia. Originalmente debía pasar por Grecia, idea que se abandonó debido a la presión de Turquía.

Se suponía que Nabucco debía ser el competidor de los proyectos rusos. Nabucco estaba previsto para el 2014, pero diversos problemas técnicos provocaron su posposición hasta 2017. A partir de esa posposición, el proyecto ruso comenzó a ganar la batalla por el gas, pero cada parte trata siempre de extender su propio proyecto hacia nuevas zonas.

Lo anterior tiene que ver por una parte con el gas iraní, que Estados Unidos pretendía incorporar al proyecto Nabucco conectándolo al punto de almacenamiento de Erzurum, en Turquía. Y también tiene que ver con el gas proveniente del Mediterráneo oriental, o sea Siria, Líbano e Israel.

Pero en julio de 2011, Irán firmó varios acuerdos para el transporte de su gas a través de Irak y de Siria. Por consiguiente, Siria se convierte así en el principal centro de almacenamiento y producción, vinculado además con las reservas del Líbano. Se abre así un espacio geográfico, estratégico y energético completamente nuevo que abarca Irán, Irak, Siria y el Líbano. Los obstáculos que ese nuevo proyecto viene enfrentando desde hace más de un año dan una idea del grado de intensidad de la lucha que se está desarrollando por el control de Siria y del Líbano. Y al mismo tiempo aclaran el papel que ha venido desempeñando Francia, país que considera el Mediterráneo oriental como su propia zona de influencia histórica, destinada por lo tanto a satisfacer los intereses franceses, y donde Francia necesita recuperar el terreno perdido desde la Segunda Guerra Mundial. En otras palabras, Francia pretende desempeñar un papel en el mundo del gas donde, después de adquirir en Libia una especie de «seguro médico», ahora pretende obtener un «seguro de vida» a través de Siria y del Líbano.

Turquía, por su parte, se siente excluida de esta guerra del gas debido al retraso del proyecto Nabucco y porque no tiene nada que ver con los proyectos South y North Stream. El gas del Mediterráneo oriental parece escapársele inexorablemente a medida que se aleja del proyecto Nabucco.

 

El eje Moscú-Berlín

 

Gerhard Schroeder y Alexei Miller. El 30 de marzo de 2006, el ex canciller alemán fue nombrado a la cabeza de la construcción de North Stream. Para concretar sus dos proyectos, Moscú creó la sociedad Gazprom en los años 1990. Alemania, deseosa de liberarse de una vez de todas las consecuencias de la Segunda Guerra Mundial, se preparó para incorporarse a ambos proyectos, tanto en materia de instalaciones como de revisión del gasoducto norte o de las instalaciones de almacenamiento del conducto South Stream en su zona de influencia, principalmente en Austria.

La empresa Gazprom fue fundada con la cooperación de Hans-Joachim Gornig, un alemán conocido en Moscú, ex vicepresidente de la compañía alemana de petróleo y de gas industrial que supervisó la construcción de la red de gasoductos de la RDA. Hasta octubre de 2011, el director de Gazprom fue Vladimir Kotenev, ex embajador de Rusia en Alemania.

Gazprom firmó numerosas transacciones con empresas alemanas, en primer lugar con las que cooperan con el proyecto North Stream, como los gigantes E.ON, del sector de la energía, y BASF, del sector de los productos químicos. En el caso de E.ON existen cláusulas que garantizan tarifas preferenciales en caso de alza de precios, con lo cual Rusia concede una especie de subvención «política» a las empresas del sector energético alemán.

Moscú aprovechó la liberalización de los mercados europeos del gas para forzarlos a desconectar las redes de distribución de las instalaciones de producción. Ya superados los antiguos enfrentamientos entre Rusia y Berlín, se abrió una fase de cooperación económica basada en aligerar la enorme deuda que pesaba sobre los hombros de Alemania, la de una Europa excesivamente endeudada por el yugo estadounidense. Se trata de una Alemania que considera que el espacio germánico (Alemania, Austria, la República Checa y Suiza) está destinado a convertirse en el centro de Europa, sin tener que soportar las consecuencias del envejecimiento de todo un continente, ni las de la caída de otra superpotencia.

Las iniciativas alemanas de Gazprom la empresa conjunta (joint venture) de Wingas con Wintershall, una filial de BASF, que es el mayor productor de petróleo y de gas de Alemania y controla el 18% del mercado del gas. Gazprom otorgó a sus principales socios alemanes participaciones en sus activos rusos nunca vistas anteriormente. De esta forma BASF y E.ON controlan cada una cerca de la cuarta parte de los campos gasíferos de Lujno-Rousskoie que alimentarán en gran parte el circuito North Stream. Y no se trata de una simple coincidencia si la equivalente alemana de Gazprom, llamada «la Gazprom germana», llegará a ser dueña del 40% de la compañía austriaca Austrian Centrex Co, que se especializa en el almacenamiento de gas y que está destinada a ampliarse hacia Chipre.

Esta expansión no es ciertamente del agrado de Turquía, país muy necesitado de participar en el proyecto Nabucco. Esa participación consistiría en almacenar, comercializar y transportar un volumen de gas que alcanzaría los 31,000 millones de metros cúbicos de gas al año, cifra que se elevaría posteriormente a 40 mil millones al año, un proyecto que hace que Ankara sea cada vez más dependiente de las decisiones de Washington y de la OTAN, sobre todo teniendo en cuenta los repetidos rechazos a sus pedidos de incorporación a la Unión Europea.

Los vínculos estratégicos que determina el gas son cada vez más decisivos en el plano político debido al cabildeo de Moscú en el Partido Socialdemócrata Alemán en Renania del Norte-Westfalia, importante base industrial y centro del conglomerado alemán RWE, proveedor de electricidad y filial de E.ON.

Hans-Joseph Fell, responsable de políticas energéticas de los Verdes, ha reconocido la existencia de esa influencia. Según el propio Fell, las 4 empresas alemanas vinculadas a Rusia tienen un importante papel en la definición de la política energética alemana. Estas empresas se apoyan en el Comité de Relaciones Económicas de Europa del este –o sea, en empresas que mantienen contactos económicos muy estrechos con Rusia y con los países del antiguo bloque soviético–, Comité que dispone a su vez de una red muy compleja de influencias sobre los ministros y la opinión pública. En Alemania, sin embargo, la discreción es la regla en lo tocante a la creciente influencia de Rusia, en base al principio de que es altamente necesario mejorar la «seguridad energética» de Europa.

Es interesante subrayar que Alemania considera que la política de la Unión Europea destinada a resolver la crisis del euro puede llegar a obstaculizar las inversiones germano-rusas. Esta razón, entre otras, explica el desgano de Alemania ante el salvamento del euro, moneda ya muy lastrada por las deudas europeas, a pesar de que el bloque germánico podría soportar esas deudas él solo. Además, cada vez que los europeos se oponen a su política hacia Rusia, Alemania afirma que los utópicos planes de Europa no son realizables y que incluso pudieran llevar a Rusia a vender su gas en Asia, lo cual pondría en peligro la seguridad energética europea.

Este matrimonio de intereses germano-rusos tiene sus bases en la herencia de la guerra fría, a raíz de la cual 3 millones de rusoparlantes viven actualmente en Alemania, conformando así la mayor comunidad extranjera en ese país, sólo después de la comunidad turca. Putin también era favorable a la utilización de la red de ex responsables de la RDA, que favorecieron los intereses de las compañías rusas en Alemania, sin entrar a mencionar el reclutamiento de ex agentes de la Stassi, como los directores de personal y finanzas de Gazprom Germania, así como el director financiero del Consorcio North Stream, Warnig Matthias quien, según el Wall Street Journal, ayudó a Putin en el reclutamiento de espías en Dresde en la época en que el propio Putin era agente del KGB. Hay que reconocer, sin embargo, que el uso que Rusia ha dado a sus antiguas relaciones no ha sido perjudicial para Alemania, ya que los intereses de ambas partes se han visto beneficiados sin favoritismo para ninguna de las dos.

El proyecto North Stream, principal vínculo entre Rusia y Alemania, fue inaugurado recientemente con una conductora que costó 4 mil 700 millones de euros. Aunque esa conductora conecta a Rusia con Alemania, dado el reconocimiento por parte de los europeos del hecho que ese proyecto garantizaba la seguridad energética de Europa, Francia y Holanda se vieron obligadas a declarar que se trataba, en efecto, de un proyecto «europeo». Es importante mencionar en ese sentido que el señor Lindner, director ejecutivo del Comité Alemán para las Relaciones Económicas con los Países de Europa del Este declaró, con toda la seriedad del mundo, que se trataba efectivamente de «un proyecto europeo y no de un proyecto alemán y que [el proyecto] no encerraría a Alemania en una mayor dependencia con respecto a Rusia». Esa declaración subraya la inquietud que suscita el incremento de la influencia rusa en Alemania. Lo cierto es que el proyecto North Stream es, por su estructura, moscovita y no europeo.

Los rusos pueden paralizar a su antojo la distribución de energía en Polonia y en varios países más y estarán en condiciones de vender el gas al mejor postor. Sin embargo, la importancia que Alemania reviste para Rusia reside en el hecho que Alemania es la plataforma que Rusia necesita para desarrollar su estrategia continental, sobre todo teniendo en cuenta que Gazprom Germania posee partes en 25 proyectos cruzados, en países como Gran Bretaña, Italia, Turquía, Hungría, entre otros. Lo anterior nos hace decir que Gazprom está destinada a convertirse, en algún tiempo, en una de las empresas más importante del mundo, si no se convierte en la más importante.

 

Un nuevo mapa de Europa, y después un nuevo mapa del mundo

 

Los dirigentes de Gazprom no sólo han desarrollado su proyecto sino que también se las han arreglado para contrarrestar el proyecto Nabucco. Gazprom posee el 30% del proyecto consistente en la construcción de una segunda línea conductora de gas hacia el este, siguiendo más o menos el mismo trazado que Nabucco. Los propios partidarios de esa segunda conductora confiesan que se trata de un proyecto «político» destinado a proporcionar una demostración de fuerza al frenar, e incluso bloquear, el proyecto Nabucco. Moscú se esforzó además por comprar gas en Asia central y en el Mar Caspio para enterrar ese proyecto y ridiculizar a Washington políticamente, económicamente y estratégicamente.

Gazprom está explotando instalaciones vinculadas al gas en Austria, o sea en el entorno estratégico de Alemania, además de alquilar instalaciones en Gran Bretaña y Francia. Son, sin embargo, las importantes estructuras de almacenamiento en Austria las que servirán para rediseñar el mapa energético de Europa, ya que alimentarán a Eslovenia, Eslovaquia, Croacia, Hungría, Italia y Alemania. A esas instalaciones hay que agregar el centro de almacenamiento que Gazprom está construyendo en Katrina con la cooperación de Alemania, para poder exportar el gas hacia los grandes centros de consumo de Europa occidental.

Gazprom creó una instalación común de almacenamiento con Serbia para proporcionar gas a Bosnia-Herzegovina y a la propia Serbia. También se han realizado estudios de factibilidad sobre métodos de almacenamiento similares en la República Checa, Rumania, Bélgica, gran Bretaña, Eslovaquia, Turquía, Grecia et incluso en Francia. Gazprom fortalece así la posición de Moscú, proveedor del 41% del gas que se consume en Europa. Esto representa un cambio sustancial en las relaciones entre el este y el oeste a corto, mediano y largo plazo. Presagia además un declive de la influencia estadounidense, representada por los escudos antimisiles, y se avizora el establecimiento de una nueva organización internacional cuyo pilar fundamental será el gas. Para terminar, todo esto explica la intensificación de la lucha por el gas, desde la costa oriental del Mediterráneo hasta el Medio Oriente.

 

Nabucco y Turquía en dificultades

 

Se suponía que Nabucco transportaría gas hacia Austria a través de 3 mil 900 kilómetros de territorio turco y estaba concebido para proporcionar anualmente a los mercados europeos 31 000 millones de m³ de gas natural proveniente del Medio Oriente y de la cuenca del Caspio. El apuro de la coalición OTAN-Estados Unidos-Francia por eliminar los obstáculos que se oponían a sus intereses en materia de aprovisionamiento en gas en el Medio Oriente, esencialmente en Siria y Líbano, reside en la necesidad de garantizar la estabilidad y el consentimiento del entorno cuando se habla de las infraestructuras e inversiones que exige la industria del gas. La respuesta siria fue firmar un contrato para trasladar el gas iraní hacia su territorio, pasando por Irak. La batalla se focaliza, por lo tanto, alrededor del gas sirio y del gas libanés. ¿Alimentará a Nabucco o a South Stream?

El consorcio Nabucco se compone de varias empresas: la alemana REW, la austriaca OML, la turca Botas, la búlgara Energy Company Holding y la rumana Transgaz. Hace 5 años, los costos iniciales se estimaban en 11 mil 200 millones de dólares, pero de aquí al año 2017 podrían elevarse a 21,400 millones. Esto plantea numerosas interrogantes en cuanto a su viabilidad económica ya que Gazprom ha logrado contratos con varios países que debían alimentar a Nabucco, que no podrá contar ya con los excedentes de Turkmenistán, sobre todo luego de los infructuosos intentos por apoderarse del gas iraní. Este último factor es uno de los secretos que se desconocen sobre la batalla por Irán, país que traspasó la línea roja en su desafío a Estados Unidos y Europa al escoger Irak y Siria como trayectos para el transporte de una parte de su gas.

Así que la mayor esperanza de Nabucco es aprovisionarse con el gas de Azerbaiyán y el yacimiento de Shah Deniz, convertido en casi la única fuente de aprovisionamiento de un proyecto que parece haber fracasado sin haber comenzado. Eso es lo que se desprende, por un lado, de la aceleración de la firma de contratos que Moscú ha concluido para la compra de fuentes inicialmente destinadas a Nabucco y de las dificultades surgidas, por otro lado, al tratar de imponer cambios geopolíticos en Irán, Siria y Líbano. Y todo esto se produce en momentos en que Turquía reclama su tajada en el proyecto Nabucco, ya sea mediante la firma de un contrato con Azerbaiyán para la compra de 6 mil millones de metros cúbicos de gas en 2017 o a través de la anexión de Siria y del Líbano, con la esperanza de obstaculizar el tránsito del petróleo iraní o de recibir parte de la riqueza gasífera de Líbano y Siria. Parece que la posibilidad de hacerse de un lugar en el nuevo orden mundial exige prestar cierta cantidad de servicios, que van desde el apoyo militar hasta servir de base al dispositivo estratégico del escudo antimisiles.

Lo que quizás sea la principal amenaza para Nabucco es el intento ruso de hacerlo fracasar mediante la negociación de contratos más ventajosos que los suyos a favor de Gazprom para North Stream y South Stream, lo cual invalidaría los esfuerzos de Estados Unidos y de Europa, disminuiría la influencia de ambos y perturbaría la política energética de esos contendientes en Irán y/o en el Mediterráneo. Además, Gazprom podría convertirse en uno de los inversionistas u operadores más importantes de los nuevos yacimientos de gas en Siria y Líbano. No por casualidad el ministro sirio del Petróleo anunció, el 16 de agosto de 2011, el descubrimiento de un pozo de gas en Qara, cerca de Homs, cuya capacidad sería de 400 mil metros cúbicos diarios (146 millones de metros cúbicos al año), por no mencionar la importancia del gas existente en el Mediterráneo.

Los proyectos North Stream y South Stream han reducido, por lo tanto, la influencia política de Estados Unidos, que ahora parece haberse rezagado. Los síntomas de hostilidad entre los Estados europeos y Rusia se han atenuado, pero Polonia y Estados Unidos no parecen dispuestos a renunciar. A finales de octubre de 2011, estos dos países anunciaron la modificación de su política energética como consecuencia del descubrimiento de yacimientos europeos de carbón que deberían disminuir la dependencia con respecto a Rusia y al Medio Oriente. Ese parece ser un objetivo ambicioso, pero sólo posible a largo plazo debido a los numerosos pasos previos que exige la comercialización ya que se trata de un tipo de carbón hallado en rocas sedimentarias a miles de metros bajo tierra, por lo cual exige el empleo de técnicas hidráulicas de fractura a altas presiones para liberar el gas, y eso sin entrar a considerar los riesgos para el medio ambiente.

 

La participación de China

La cooperación chino-rusa en el campo energético es el motor de la asociación estratégica entre los dos gigantes. Según los expertos, constituye incluso la «base» de su reiterado doble veto a favor de Siria.

Esta operación no tiene que ver únicamente con el aprovisionamiento de China en condiciones preferenciales. China está llamada a vincularse directamente con la distribución del gas a través de la adquisición de activos y de instalaciones, además de un proyecto de control conjunto de las redes de distribución. Paralelamente, Moscú da muestras de su flexibilidad en cuanto a los precios del gas, a condición de que se le conceda acceso al muy provechoso mercado interno chino. Se ha acordado, por lo tanto, que los expertos rusos y chinos trabajen juntos en los siguientes campos: «La coordinación de estrategias energéticas, la previsión y la prospección, el desarrollo de los mercados, la eficacia energética y las fuentes alternativas de energía».

Otros intereses estratégicos comunes están vinculados a los riesgos que representa el proyecto estadounidense de «escudo antimisiles». Washington no sólo ha implicado a Japón y Corea del Sur sino que, a principios de septiembre de 2011, también invitó a la India a sumarse al proyecto. Esto trae como consecuencia que las preocupaciones de los dos países se cruzan en momentos en que Washington trata de reactivar su estrategia en Asia central, o sea en la Ruta de la Seda. Y esa estrategia es la misma que George Bush había emprendido (el proyecto Gran Asia Central) con vistas a contrarrestar –con la colaboración de Turquía– la influencia de Rusia y China, resolver la situación en Afganistán de aquí al año 2014 e imponer la fuerza militar de la OTAN en toda la región. Uzbekistán ya ha dado a entender que podría acoger a la OTAN, y Vladimir Putin ha estimado que lo que pudiera hacer fracasar la intrusión occidental e impedir que Estados Unidos perjudique a Rusia sería la expansión del espacio Rusia-Kazajstán-Bielorrusia, en cooperación con Pekín.

Este panorama de los mecanismos de la actual lucha internacional da una idea del proceso de formación del nuevo orden internacional, basado en la lucha por la supremacía militar y cuyo elemento central es la energía, con el gas en primer lugar.

 

El gas de Siria

 

La «revolución siria» es una pantalla mediática que esconde la intervención militar occidental para la conquista del gas. Cuando Israel emprendió la extracción de petróleo y gas, a partir de 2009, estaba claro que la cuenca del Mediterráneo se había sumado al juego y que había dos posibilidades: o bien Siria iba a ser objeto de un ataque o toda la región lograría vivir en paz, ya que se supone que el siglo XXI sea el siglo de la energía limpia.

Según el Washington Institute for Near East Policy (WINEP, el think-tank del AIPAC), la cuenca del Mediterráneo encierra las mayores reservas de gas y es precisamente en Siria donde se hallan las más importantes. Ese mismo instituto ha emitido también la hipótesis de que la batalla entre Turquía y Chipre se intensificará porque Turquía no puede aceptar la pérdida del proyecto Nabucco (a pesar del contrato firmado con Moscú en diciembre de 2011 para el transporte de gran parte del gas de South Stream a través de Turquía).

La revelación del secreto del gas sirio da una idea de la enorme importancia de lo que está en juego. Quien tenga el control de Siria podrá controlar el Medio Oriente. Y a partir de Siria, puerta de Asia, tendrá en sus manos «la llave la Casa Rusia», como decía la emperatriz rusa Catalina la Grande, y también la de China, a través de la Ruta de la Seda, lo que le permitirá dominar el mundo ya que este siglo es el Siglo del Gas.

Es por esa razón que los firmantes del acuerdo de Damasco, que permite que el gas iraní pase a través de Irak y llegue al Mediterráneo, creando un nuevo espacio geopolítico y cortando la línea vital de Nabucco, declararon en su momento que «Siria es la llave de la nueva era».

Apocalipsis Now

* El grado de desconfianza entre los afganos y los estadounidenses es cósmico. Según un estudio de 2011 que fue clasificado por el Pentágono después que se filtrara al Wall Street Journal los militares estadounidenses ven esencialmente a los afganos como cobardes corruptos mientras los afganos ven a los militares estadounidenses como matones cobardes.

 

José Escobar/ Red Voltaire

Comenzó mucho antes de que un asesino solitario, un sargento del Ejército de EU, casado, con dos hijos, entrara en las aldeas de Panjwayi, al sudoeste de la ciudad de Kandahar y «supuestamente» se lanzara a una matanza indiscriminada, causando la muerte de 16 civiles por lo menos. (Tampoco es la primera vez que algo similar ocurre, es una estrategia diabólicamente calculada y utilizada). Fue el momento Haditha de Afganistán como en Iraq, o como el My Lai de Vietnam.

Se había intensificado por medio de bombardeos en serie de drones con misiles Hellfire contra las bodas en las tribus; las series de «incursiones nocturnas» secretas de Fuerzas Especiales de EU; los asesinatos seriales «de equipos de asesinato» en 2010; las meadas rituales sobre los afganos muertos por parte de «nuestros hombres de uniforme»; y por último pero no menos importante, la quema de Coranes en Bagram. Misión… ¿cumplida?

 

Los afganos reclaman justicia por la matanza

 

Según el último sondeo del Post-ABC News –realizado antes de la masacre de Kandahar– 55% de los estadounidenses quiere que acabe la guerra afgana.

El presidente Barack Obama volvió a subrayar que tras 10 años desde el comienzo de una guerra que ha costado por lo menos 400 mil millones de dólares, el «rol de combate» de las tropas de la OTAN terminará en 2014.

Según Obama, Washington solo quiere asegurar que «al-Qaida no opere allí, que exista suficiente estabilidad y que no termine en una refriega de todos contra todos».

Al Qaida «no opera allí» desde hace tiempo; solo hay un puñado de instructores que no están «allí» sino en los Waziristanes, en las áreas tribales paquistaníes.

Y olviden la «estabilidad». Las «fuerzas de seguridad afganas» que estarán teóricamente a cargo en 2014, o incluso antes, están condenadas. Su tasa de analfabetismo es de un asombroso 80%. Por lo menos el 25% deserta. La violación de niños es endémica. Más de un 50% está permanente drogado con hachís, con esteroides.

El grado de desconfianza entre los afganos y los estadounidenses es cósmico. Según un estudio de 2011 que fue clasificado por el Pentágono después que se filtrara al Wall Street Journal los militares estadounidenses ven esencialmente a los afganos como cobardes corruptos mientras los afganos ven a los militares estadounidenses como matones cobardes. Consideremos un momento cómo en 1975 en Saigón, ahora o en 2014 los hechos en el terreno serán los mismos: inestabilidad que sacude el Hindu Kush.

 

Cara o cruz

 

Afganistán fue siempre una tragedia traspasada por la farsa. Pensemos en las 83 restricciones de las reglas de enfrentamiento originales de la OTAN, que llevaron, por ejemplo, a una racha de soldados franceses muertos en 2008 porque Francia, presionada por EU, dejó de pagar por protección a los talibanes; o en Berlín que no la calificó de guerra, sino de «misión humanitaria».

Las batallas internas –a diferencia de Vietnam– se hicieron leyenda. Como la banda de la contrainsurgencia, apoyada por el entonces jefe del Pentágono, Bob Gates, investido en una «nueva misión» y un «nuevo liderazgo militar», ganando contra la estrategia CT (contraterrorismo) Plus del vicepresidente Joe Biden, de menos soldados en el terreno realizando contraterrorismo.

El vencedor, como todos recuerdan, fue la estrella de rock, el general Stanley McChrystal, quien insistió en que el plan Biden llevaría a un «Caosistán», que fue el nombre de un análisis clasificado de la CIA.

Stanley McChrystal –portavoz del Pentágono durante la invasión de Iraq en marzo de 2003– quería cambiar a toda costa la cultura de la OTAN y del Ejército de EU en Afganistán. Quería destruir la cultura de dispara-primero-y-reviéntalos y orientarse hacia «la protección de la población civil». En sus propias palabras, subrayó que las «municiones aire-tierra» y los «fuegos indirectos» contra casas afganas «solo estaban autorizados bajo condiciones muy limitadas y prescritas».

Se impuso -protegido por su estatus de estrella de rock– solo por un breve momento.

Mientras tanto, incluso si por una parte el Departamento de Estado, la DEA y el FBI advertían de los repugnantes contrabandistas de drogas y criminales de todo tipo, por la otra la CIA y el Pentágono, elogiándolos por buena inteligencia, siempre vencían.

Y todo estaba plenamente justificado por una cantidad de halcones «liberales» renuentes en sitios como el Centro por la Nueva Seguridad Estadounidense, repleto de periodistas «respetables».

Hamid Karzai ganó las elecciones mediante un fraude rotundo. Su hermanastro Ahmed Wali Karzai –entonces jefe del consejo en Kandahar– pudo seguir dirigiendo su masivo narcotráfico mientras desdeñaba las elecciones («la gente en esta región no las entiende»).

¿A quién interesaba que el gobierno afgano de Kabul fuera/es un sindicato del crimen? Comandantes locales «leales» –nuestros bastardos– conseguían cada vez más fondos e incluso los miembros de las Fuerzas Especiales como consejeros personales para ellos y sus escuadrones de la muerte.

McChrystal, dicho sea a su favor, admitió que los soviéticos hicieron bien las cosas en los años ochenta (por ejemplo, la construcción de carreteras, la promoción del gobierno central, la educación de niños y niñas por igual, la modernización del país). Pero se equivocaron en muchas cosas, como los «bombardeos de saturación» y la muerte de 1,5 millones de afganos.

El Pentágono nunca aceptará la fecha de retirada de 2014: choca frontalmente contra su propia doctrina de Full Spectrum Dominance (Dominación de Espectro Completo), que cuenta con numerosas bases en Afganistán para vigilar/controlar/acosar a los competidores estratégicos, Rusia y China.

La salida será una artimaña. El Pentágono transferirá sus operaciones especiales a la CIA; se convertirán en «espías», no en «tropas en el terreno».

Esto significará, esencialmente, una extensión ad-infinitum del Programa Phoenix en Vietnam, que realizó la matanza selectiva de más de 20 mil «presuntos» partidarios del Vietcong.

Y eso nos lleva al actual director de la CIA, el conocedor de los medios, general David Petraeus, y su bebé, el manual de campo FM 3-24 de COIN. Y esto, incluso después que un estudio RAND de 2008 titulado «Cómo terminan los grupos terroristas» subrayó que la única forma de derrotarlo es mediante una buena operación de mantenimiento del orden.

A Petraeus no le importaba un comino. Después de todo, sus «operaciones de información», como en una manipulación generalizada de los medios, combinada con la masiva distribución de la proverbial valija llena de dólares, habían vencido en la oleada «suya» y de George W. Bush en Iraq.

Los orgullosos pastunes son mucho más difíciles de derrotar que los jeques suníes en el desierto. Bajaron tanto su tecnología –fabricando decenas de miles de artefactos explosivos improvisados con fertilizante, madera y munición vieja– que en los hechos pararon en seco la tecnología estadounidense, llevando a innumerables informes en la neolengua del Pentágono sobre el «vasto aumento en la actividad de IED». Desde la toma de posesión de Obama, el Pentágono ha jugado extra-sucio para conseguir la guerra exacta que quería realizar en Afganistán.

La consiguieron. Petraeus se lanzó a un modo de continuo sesgo sobre el «progreso». Poblaciones locales se «hacían más abiertas a las tropas estadounidenses» incluso cuando un Estudio Nacional de Inteligencia (NIE) –el conocimiento acumulativo de 17 agencias de inteligencia de EU– se mantenía sombrío.

Petraeus hizo lo que hace mejor: hizo un remix del NIE. Nunca admitió que la guerra terminaría en 2014. Aumentó los ataques aéreos, dio rienda suelta a ataques de helicópteros Apache y Kiowa, triplicó la cantidad de incursiones nocturnas de Fuerzas Especiales, autorizó un mini conmoción-y-pavor, arrasando totalmente la ciudad de Tarok Kolache en el sur de Afganistán.

Hubo otra masacre estadounidense en febrero de 2011 en la provincia Kunar, con 64 civiles muertos, y Petraeus incluso tuvo el descaro de acusar a los afganos de quemar a sus propios hijos para que pareciera un daño colateral. ¡Que le aproveche! Entonces, su relación con Obama incluso estaba mejorando.

El gobierno de Obama está, de hecho, convencido de que la ‘oleada’ de Obama, dirigida por Petraeus y que debía terminar en septiembre, ha «estabilizado» Afganistán, por lo menos en la región conocida como «comando regional Este». Es lo que Petraeus llama «bastante buen afgano».

La mayor parte del país es en efecto, «bastante buen talibán», ¿pero a quién le interesa? En cuando a la quema de bebés, los cínicos podrían hablar de una característica del excepcionalismo estadounidense. Basta con recordar el Refugio Amiriya en Bagdad el 13 de febrero de 1991, con no menos de 408 niños y sus madres quemados vivos por EU.

Cómo no recordar al inimitable Dennis Hopper como el fotoperiodista psicodélico de Apocalipse Now, hablando del coronel Kurtz/Marlon Brando: «Es un poeta guerrero en el sentido clásico…»

El «poeta guerrero» McChrystal estaba convencido de que Afganistán no era Vietnam; en Vietnam, EU combatía contra una «insurgencia popular», a diferencia de Afganistán (erróneo: las numerosas tendencias aglomeradas bajo el mote «talibanes» se han hecho más populares en proporción directa con el desastre de Karzai, para no hablar de que en Vietnam el discurso político oficial del Pentágono era que el Vietcong nunca fue popular).

Los generales, en todo caso, no salen en las matanzas indiscriminadas al estilo de Kurtz. Petraus fue promovido para lanzar la Guerra en las Sombras & Cía. en la CIA. Después de que fue despedido tras la aparición de su foto en la revista Rolling Stone – ¿Qué estrella de rock es eso?– McChrystal terminó por ser rehabilitado por la Casa Blanca.

Enseñó en Yale, pasó a la consultoría, gana una fortuna en su circuito de conferencias –destilando sabiduría sobre el «liderazgo» y Gran Medio Oriente– y fue convertido en un asesor sin pago para familias militares por Obama.

McChrystal piensa que Afganistán está atrapado en «una especie de pesadilla post-apocalíptica». «El horror… el horror…» de Conrad es perenne. La lección clave de Vietnam es cómo precintar el horror, cómo colocarlo en cajas y cómo abrazarlo, voluptuosamente.

Por lo tanto no es sorprendente que McChrystal no pueda llegar a ver que tuvo el papel principal en el remix del coronel Kurtz – mientras Petraeus fue un más metódico, pero no menos mortífero, capitán Willard. A diferencia de Vietnam, sin embargo, esta vez no habrá un Coppola que gane la guerra para Hollywood. Pero quedarán muchos Hombres Huecos en el Pentágono.

 

* Traducido del inglés por Germán Leyens.

 

 

Militarismo light

* En 2008, el Congreso de Estados Unidos creó una comisión para investigar el impacto de la contratación de fabricantes de armas en Irak y Afganistán durante los periodos de conflicto armado y de ocupación. Los resultados del informe final muestran concesiones de contratos a dedo a algunas empresas paraestatales, que inflaban los presupuestos que le presentaban al gobierno para obtener más fondos. Hasta el 70% de los ingresos de estas empresas proviene de contratos públicos.

 

Carlos Míguélez Monroy/ Argenpress/ CCS

Han muerto más empleados de la empresa L-3 Communications que soldados de casi todos los países “aliados” en Irak y Afganistán, con la excepción de Estados Unidos y Reino Unido. L-3 ocupa el noveno puesto mundial de empresas que más dinero se embolsan como proveedores de armas y de servicios militares: más de 13 mil millones de dólares en 2010, según el Stockholm International Peace Research Institute (SIPRI).

La compañía especializada en sistemas electrónicos y de espionaje tiene entre sus clientes al Departamento de Defensa de Estados Unidos, a distintas agencias de inteligencia, al Departamento de Estado, al de Seguridad Nacional, al de Justicia y a otros países “aliados”. Algunos de los miembros de su equipo directivo habían alcanzado rangos elevados en el ejército antes de retirarse o trabajado en el gobierno, o como asesores en comités y think tanks relacionados con la política exterior de Estados Unidos. En 2005, la compañía adquirió en 2005 a otra llamada Titan, para la que trabajaban dos de los intérpretes investigados por torturas en la cárcel de Abu Ghraib, en Irak.

En el puesto 38 figura DynCorp International, una empresa militar que ofrece servicios de protección diplomática, de seguridad, inteligencia, formación y entrenamiento militar y policial, sistemas de espionaje, equipos de rescate en situaciones de catástrofe. Tiene presencia en países de América Latina, Asia y África.

En 2010, obtuvo ganancias por casi 2 mil 300 millones de dólares. En 2006, obtuvo un contrato de mil 200 millones de dólares del Departamento de Estado para proteger a personal diplomático en Irak. Un año más tarde obtuvo otro contrato, por la misma cantidad, para entrenar a la policía iraquí ante la escalada de violencia sectaria, provocada por la desmovilización del antiguo ejército local y la persecución de las facciones sunitas, leales a Saddam Hussein.

DynCorp también obtuvo un contrato millonario para proteger al presidente de Afganistán, Hamid Karzai, que luego cargó contra las empresas militares occidentales por su implicación en muertes indiscriminadas de civiles y en otros abusos.

También figura en la lista CACI, otra empresa estadounidense que fundaron dos genios de la informática y que ofrece servicios de espionaje y de información. En 2003 obtuvo un contrato del Departamento de Defensa para “apoyo” en los interrogatorios para la “lucha contra el terrorismo” en Irak. El consejero delegado de la empresa lanzó una campaña de lavado de imagen con su libro Our Good Name (nuestro buen nombre), donde cuestiona los datos y la evidencia que utilizaron investigadores militares y periodistas para señalar a algunos de sus empleados como cómplices en los abusos en la cárcel de Abu Ghraib.

En 2008, el Congreso de Estados Unidos creó una comisión para investigar el impacto de la contratación de estas empresas en Irak y Afganistán durante los periodos de conflicto armado y de ocupación. Los resultados del informe final muestran concesiones de contratos a dedo a algunas empresas paraestatales, que inflaban los presupuestos que le presentaban al gobierno para obtener más fondos. Hasta el 70% de los ingresos de estas empresas proviene de contratos públicos. El informe también denuncia la falta de control y de supervisión gubernamental, y advierte de una peligrosa dependencia en esas empresas “privadas”.

Al haber trabajado en el gobierno o formado parte de las filas del ejército a altos niveles, los directivos de empresas como DynCorp mantienen contactos en altas esferas de la política. Esto les facilita la concesión de contratos que se pagan con los impuestos de los ciudadanos. También destinan fondos a las campañas políticas para promover sus intereses.

Sus páginas web muestran imágenes de profesionales bien vestidos que sonríen, o de niños en algún país empobrecido pateando un balón de futbol, o de hombres y mujeres que construyen una casa o un colegio; el lenguaje que utilizan se asocia con la democracia y la libertad. Sus programas filantrópicos, de becas y de Responsabilidad Social Corporativa contribuyen a crear una imagen que convierte la guerra y la ocupación en una labor de reconstrucción y de ayuda humanitaria.

Con el creciente poder adquisitivo de estas empresas paraestatales en un sistema político que funciona a golpe de talonario – en detrimento de la democracia – se cumplen las advertencias del presidente Dwight Eisenhower contra el crecimiento metastático del complejo militar-industrial.

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