A 33 años de un asesinato de Estado

En memoria del profesor Misael Núñez Acosta

* El 30 de enero de 1981 un hombre llamado Clemente Villegas Villegas, auxiliar de Ramón Martínez, en ese momento secretario de la Sección 36, se reuniría en un Burger Boy de Ciudad Nezahualcóyotl con Rufino Vences Peña, Jorge Mejía Pizaña y Joel Vences Hernández, ex policías judiciales del Estado de México, quienes cobrarían 300 mil pesos por asesinar al profesor Misael.

Félix Santana Ángeles

Nació en el estado de Hidalgo en 1950, dieciséis años después ingresó a la escuela normal Luis Villareal, ubicada en El Mexe. Fue expulsado de esa institución tras denunciar los malos manejos de los recursos destinados para la alimentación de los alumnos por parte de las autoridades. Intentó reincorporarse a la normal de Atequiza, Jalisco, pero su solicitud fue rechazada. Finalmente logró su incorporación a la normal de Tenería en el municipio de Tenancingo, Estado de México. Una vez concluida su formación magisterial ingresó a la Universidad Autónoma Metropolitana para estudiar Derecho e inscribirse posteriormente a la carrera de Sociología.

Misael Núñez fue formado en los más importantes centros de divulgación del pensamiento socialista y comunista, que postulaban que bajo la visión del Estado postrevolucionario, el maestro debería de ser más que un educador y su tarea no sólo atender la instrucción de sus alumnos, sino las necesidades propias de sus comunidades, enseñando por las noches a los adultos, trabajando por el mejoramiento de su comunidad en todos los aspectos y convirtiéndose en los líderes sociales del pueblo para mostrar al proletariado la manera de convivir mejor, creando una existencia más humana y justa, como lo conceptualizó el general Lázaro Cárdenas del Río al impulsar estas instituciones.

Su primer trabajo como profesor lo llevó a Yalhuitlalpan, Puebla, donde organizó a los pobladores para demandar la construcción de un camino vecinal y una telesecundaria. En 1974 se trasladaría a Ecatepec, Estado de México, como maestro en las comunidades de Cardenal y Xalostoc, para que finalmente asumiera la dirección del turno vespertino de la primaria “Héroes de Churubusco”, en Tulpetlac.

Ubicado en las zonas de mayor crecimiento poblacional, la colonia de La Loma, donde se encontraba su escuela, carecía de agua potable, drenaje y pavimentación y era el asiento de miles de campesinos provenientes de Hidalgo, Zacatecas, Edomex y Querétaro. Víctimas de fraccionadores abusivos y la indiferencia de las autoridades municipales, los predios eran vendidos a más de una familia, lo que creaba un ambiente de incertidumbre permanente y los desalojos eran escenas tristes y frecuentes.

En 1976 el maestro Misael conformó la Coalición de Colonos de Tulpetlac, que tenía como objetivo central la introducción de servicios públicos a la colonia, además de la construcción de escuelas. Su éxito instó a sumarse a otras colonias cercanas como Texalpa, Tecuexcomac y Los Reyes, con las que impulsaron el Plan Integral de Obras, convirtiéndolo en bandera de lucha para mejorar las condiciones de vida de miles de familias encabezadas por obreros sobre-explotados en las fábricas donde laboraban.

El establecimiento de nuevas fábricas en el municipio de Ecatepec conlleva la demanda permanente de mejores condiciones laborales y salariales. Ante la precarización del empleo las movilizaciones exigen pago completo de sus salarios, alto a los despidos injustificados y las consecuentes huelgas, paros y mítines en las puertas de las fábricas.

Además de la efervescencia del movimiento obrero, el magisterial por su parte sale a las calles a repudiar la corrupción y la violencia del charrismo sindical y es desde la Sección 36 del Valle de México, donde el maestro Misael, que encabezan marchas, mítines y asambleas informativas articulando a obreros, maestros y colonos en paros de labores respaldados por los padres de familia.

El sistema político mexicano y mexiquense observa que la inestabilidad social crecía exponencialmente, para lo cual, creó el Batallón de Radio Patrullas del Estado de México (BARAPEM) con la finalidad de detener las huelgas, paros, marchas, asambleas y mítines imponiendo mano dura y un Estado de represión, terrorismo y persecución en contra de los dirigentes sociales.

Concluía la década de la guerra sucia en contra de la Liga 23 de Septiembre, la lucha guerrillera de Lucio Cabañas y Genaro Vázquez y era también el escenario ideal para la persecución política, desapariciones forzosas y cientos de ejecuciones que le atribuían a la guerrilla, aunque fueran operadas desde el Estado mismo.

En este contexto las demandas del profesor Misael se centraban en el incremento salarial al 100 por ciento del sobresueldo. La respuesta del gobierno federal y de Jongitud Barrios fue las plazas dobles, es decir, si un maestro aspiraba a ganar más, tendría que trabajar el doble para lograrlo.

Con la celebración del Primer Congreso de Masas de los maestros del Valle de México, desarrollado el 13 de noviembre de 1980, registrando una asistencia de 13 mil profesores, se acordó exigir la democratización del sindicato. Posteriormente se prepararon las tareas para articular a las bases de apoyo para que el 2 de febrero de 1981 estallara un paro indefinido a nivel nacional.

El 30 de enero de 1981 un hombre llamado Clemente Villegas Villegas, auxiliar de Ramón Martínez, en ese momento secretario de la Sección 36, se reuniría en un Burger Boy de Ciudad Nezahualcóyotl con Rufino Vences Peña, Jorge Mejía Pizaña y Joel Vences Hernández, ex policías judiciales del Estado de México, quienes cobrarían 300 mil pesos por asesinar al profesor Misael.

Viajando en un automóvil Le Barón color negro con placas número 729 del Distrito Federal, arribaron a las calles de Chihuahua y Sonora de Santa María Tulpetlac, a las afueras de la escuela Héroes de Churubusco, a esperar la salida del profesor Misael. El auto se acercó y a un metro de distancia dispararon varias veces con una arma .45 y .38 Súper, según lo describen documentos desclasificados de la Dirección Federal de Seguridad y la Dirección de Investigaciones Políticas y Sociales, recientemente disponibles en el Archivo General de la Nación.

La impunidad del artero y cobarde asesinato quedó en evidencia cuando al dictar el Jjez su sentencia por 30 años en contra de los sicarios, los tres se dieron a la fuga y según los informes oficiales, nunca más se ha sabido nada de ellos.

La complicidad del sistema político, el gobierno y el sindicato quedó expuesta cuando el 29 de junio en la carretera de San Luis Potosí-Matehuala detuvieron a 2 de los 3 asesinos, quienes confesaron que “el trabajo” lo hicieron por encargo de Villegas Villegas, ayudante del secretario de la Sección 36, impuesto por Elba Esther Gordillo Morales, integrante en esos momentos del CEN del SNTE.

A 33 años de distancia exigimos justicia por el asesinato del compañero Misael Núñez Acosta, pues el encarcelamiento de Elba Esther Gordillo, autora intelectual de su muerte, no es más que un ajuste de cuentas entre gángsteres de la política.

IVA México

* Como históricamente nada se celebra, pueden cambiar ese grito por “IVA México”, como circula en las redes sociales, al fin y al cabo hasta la fecha del inicio de nuestra Independencia nos ha sido cambiada.

 Luis Zamora Calzada

Juan Garrido delató el movimiento ante el intendente de Guanajuato, Juan Antonio Riaño. A su modo, le habló de los planes de los “bandoleros”, incluso detalló que el primero de octubre incitarían a la gente contra los españoles con la imagen de la virgen de Guadalupe por delante para alocar al pueblo, usando las armas adquiridas con dinero de una guapa señora de la ciudad de México, María Ignacia Rodríguez de Velasco, mejor conocida como la “Güera Rodríguez”. Empezarían en Guanajuato o Querétaro, el lugar se determinaría a última hora.

La noche del 15 de septiembre de 1810, don Miguel Hidalgo fue a jugar baraja a la casa de un amigo español, justo a dos cuadras de su iglesia; fue hasta las dos de la mañana del 16, cuando Juan Aldama e Ignacio Allende despertaron al señor cura, a los que se unió Mariano Hidalgo, hermano del sacerdote.

Es comprensible. Al saberse delatados, Allende y Aldama se encontraban nerviosos. Hablaban de escapar, de ponerse a salvo para no ser encarcelados, de planear para otros tiempos el inicio del movimiento. El señor cura escuchaba desde otra habitación y en lo que terminaba de vestirse pidió chocolate para todos, que les fue servido. En sus primeros sorbos don Miguel Hidalgo les dijo: “señores: somos perdidos. Aquí no hay más recurso que ir a coger gachupines”, según se narra en “La otra historia de México”, de Catón, quien precisa que esto fue a las tres y media de la mañana, tomando como fuente una carta escrita por Aldama, con la narración de esa madrugada crucial de día domingo 16 de septiembre de 1810. Fue hasta las cinco de la mañana cuando tocaron las campanas para reunir a la gente en el atrio de la iglesia, en donde Hidalgo pronunció su discurso, sin ningún grito, hoy festejado como el “Grito de Independencia” el día 15 del mes citado.

La fecha la corrobora Ignacio López Rayón en los “Elementos de Nuestra Constitución” y por don José María Morelos y Pavón en los “Sentimientos de la Nación”. Ambos se refieren al 16 de septiembre como “el día aniversario en que se levantó la voz de la Independencia y nuestra Santa Libertad comenzó”, por tanto a quienes se les antoja gritar “Viva México” el día 15 que lo hagan. Y como históricamente nada se celebra, pueden cambiar ese grito por “IVA México”, como circula en las redes sociales, al fin y al cabo hasta la fecha del inicio de nuestra Independencia nos ha sido cambiada.

Reformas que faltan

 

 

Entrados en fervor patrio, al Congreso de la Unión le faltan reformas a la Constitución para vulnerar totalmente a la población. Es incomprensible que no haya un agregado al artículo que quieran para normar el desalojo de un pueblo que se levanta en 2013 para festejar al pueblo que se levantó en1810, tal y como ocurrió el viernes 14 de septiembre del año en curso. Con brutalidad narrada en reducido número de medios, se desalojó a los maestros que no han sido escuchados, pero cruelmente satanizados por los “comunicadores” al servicio del poder, para despertar ira social en contra de un magisterio mal pagado y mal tratado en nuestro país.

Las televisoras todo lo dictan. A su modo pregonan lo que al gobierno en turno conviene, crean sus propias realidades, sus propias víctimas, pobres policías atacados por los malvados maestros que no merecen ni ser llamados ciudadanos. Urge la reforma de los artículos 35, 36, 37 constitucionales, en particular el inciso C) del 37, sugiriendo se agregue que la ciudadanía mexicana la pierde “todo individuo que se manifieste en contra de leyes que aprueba el poder legislativo, a dictado de iniciativas del Poder Ejecutivo, así como los que participen en plantones que serán disuelto y sancionados por el Poder Judicial, correrán igual suerte los que escriban contraviniendo cualquier dictado proveniente del poder”, acompañado todo de spots, con referencias de imágenes históricas de “revoltosos” diversos como un tal Hidalgo, Allende o Morelos entre otros.

El artículo 14 debe ser modificado de manera inmediata. ¿Cómo es posible, señores senadores y diputados, que permanezca en el texto que “a ninguna ley se dará efecto retroactivo en perjuicio de persona alguna”? Esto no permitirá examinar y correr a los maestros, debe eliminarse en su totalidad el que “nadie podrá ser privado de la libertad o de sus propiedades, posesiones o derechos, sino mediante juicio seguido ante los tribunales previamente establecidos, en el que se cumplan las formalidades esenciales del procedimiento y conforme a las Leyes expedidas con anterioridad al hecho”, totalmente contrario a lo que dice la Ley para la Profesionalización Docente, respecto al periodo de inducción al servicio con duración de tres años, con una evaluación anual y que si cumple con las exigencias, recibirá el nombramiento definitivo. Si no, será separado del servicio público sin responsabilidad para la autoridad educativa.

Sabemos que estas probables iniciativas serán aplaudidas por sus correligionarios, dispuestos a instaurar el siglo XVII en pleno siglo XXI de esta segunda década que transcurre.

Amistades de nómina

* Como funcionario público y diputado, Peña descubrió que su atractivo personal sustituía en lo inmediato otras capacidades. Montiel también se dio cuenta y le propuso trabajar para conseguir, si se podía, la candidatura presidencial. El proyecto empezó a cuajar. Ya nadie se acuerda de que su camino siguió los mismos pasos que su antecesor, el ex gobernador Arturo Montiel, quien se enfrentó a políticos tan indecentes como él, pero más listos. Este es un fragmento del libro Los Golden Boy’s, escrito por Francisco Cruz y editad por Planeta en el 2012.

 

Francisco Cruz Jiménez

Como gobernador, Peña también otorgó la Secretaría de Comunicaciones a uno de los personajes emblemáticos delmacistas: Gerardo Ruiz Esparza. En 1997, éste fue el coordinador general de la desastrosa campaña electoral de Alfredo del Mazo González en el Distrito Federal. En la Secretaría de Energía, Minas e Industria Paraestatal fue su asesor especial, y en 1987, cuando Del Mazo le heredó la gubernatura a Alfredo Baranda García, lo impuso como secretario general de Gobierno.

Peña se llevó a su estimada prima Carolina Monroy del Mazo (sobrina consentida de Del Mazo González) a ocupar cargos tan disímbolos como la dirección general del Instituto Mexiquense de Cultura o la del Instituto de Seguridad Social del Estado de México y sus Municipios (ISSEMyM), así como la de Radio y Televisión Mexiquense. Para cerrar la pinza, o para compensar y mantener quieta a la familia, también le concedió la Coordinación General de Comunicación Social a otro delmacista: David López Gutiérrez.

Según reza el dicho, “él los hace y ellos se juntan”, pues se juntaron: a Ernesto Javier Némer Álvarez, esposo de Carolina Monroy y quien, como ella, había perdido los comicios cuando disputó la alcaldía de Metepec en 2000, tampoco le fue mal. Peña lo amparó con todo y familia. Gracias al parentesco, había sido secretario de Administración en el sexenio de Montiel. Peña lo nombró secretario de Desarrollo Social, una especie de supersecretario, y en la nómina del gobierno no sólo se respetaron las quincenas de su esposa, sino las de una decena de sus familiares, ubicados en puestos públicos clave.

La lista es larga, pero el primer día de gobierno en 2005 los hilos se movieron para integrar a su hermano Manuel Némer Álvarez a la dirección general de Administración y Finanzas de la Secretaría de Educación, Cultura y Bienestar Social. En sus manos quedó parte del destino de 80 mil educadores agrupados en el Sindicato de Maestros al Servicio del Estado de México (SMSEM), a disposición de las filas del PRI.

Si se habla del campo de la rentabilidad política o, lo que es lo mismo, de los parientes con ganancias y utilidades conjuntas, su primo Luis Felipe Némer fue puesto al frente de la Dirección de Administración y Finanzas de los Servicios de Educación Integrados (SEIEM), que tiene el control de otros 50 mil maestros de la sección XXXVI del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), encabezado por la maestra Elba Esther Gordillo Morales. Cuando los educadores mexiquenses ponen en duda el poder de esta sección, sólo se les recuerda que de allí salió Gordillo Morales.

Villamil en su libro antes mencionado argumenta que Azcárraga y Peña sellaron su alianza la primera semana de febrero de 2006, cuatro meses y medio después de que el atlacomulquense juramentara como gobernador del Estado de México. Pero si en la política la forma es tan importante como el fondo, el mismo periodista encontró que el pacto entre ambos se remontaba hasta octubre de 2005, a través de una serie de acuerdos publicitarios.

Sin fuerza política ni capacidad de movilización —ni siquiera en el estado de México, donde había serios cuestionamientos por la forma sucia e inmoral en la que fue impuesto en la gubernatura—, la incipiente alianza dio a Televisa la confianza para lanzar, desde Toluca, la capital mexiquense, una campaña de posicionamiento de marca que lo situaría como “el bonito de Televisa”. Fue un movimiento de tablero de ajedrez porque acaparó para Peña la atención nacional.

Pocos comentarios hubo de asombro. Y pocos se atrevieron a cuestionar a Televisa y,  menos todavía, se detuvieron a analizar el papel que jugarían el ex presidente Salinas, Montiel y Alfredo del Mazo, además de algunos personajes encumbrados por el salinismo, entre ellos la lideresa magisterial Elba Esther Gordillo Morales, el dirigente sindical petrolero Carlos Romero Deschamps, el político yucateco Emilio Gamboa Patrón y el tecnócrata Pedro Aspe Armella.

Bajo la sombra de Televisa, así como de la protección y asesoramiento de algunos personajes de la vieja política negra priista, se puso a buen resguardo otro pasado que se comenta en pequeños clubes y algunas reuniones de amigos.

Miguel Alvarado, el periodista toluqueño que más ha escrito sobre el nuevo Presidente recuerda que, de joven, Enrique siempre fue melancólico. Quienes lo trataron hace más de 20 años recuerdan de él su buen carácter y su propensión a obedecer y servir a los demás, pero también su soledad, que lo obligaba a separarse de los grupos que se formaban en las reuniones familiares en Atlacomulco, donde acudían las familias Montiel, Del Mazo, Velasco, Peña, Colín, Vélez y Monroy.

Sólo el tiempo y, lo fundamental, su posterior inclusión al círculo selecto de Arturo Montiel y, por lo tanto, la cúpula del Grupo Atlacomulco, cambiaron su carácter. Poco a poco, lo fueron acostumbrando a los apegos del poder. Su carrera política no sería la misma si no perteneciera al Grupo Atlacomulco, esa organización fantasmal tan negada siempre y tan viva como nunca, invisible, que puede comprobarse por tres tipos de relaciones: empresarial, de parentesco y compadrazgo.

Se sabe que el padre de Enrique, Gilberto Enrique Peña del Mazo, desaprobaba que su hijo se involucrara laboralmente con el grupo de Montiel, aunque aceptaba las decisiones del vástago. Muy conservador y ferviente católico, habría preferido ver a su hijo convertido en cura y amparado en el poder eclesial. La vocación religiosa, dicen los viejos atlacomulquenses, no se pierde en un país profundamente católico como México.

Como funcionario público y diputado, Peña descubrió que su atractivo personal sustituía en lo inmediato otras capacidades. Montiel también se dio cuenta y le propuso trabajar para conseguir, si se podía, la candidatura presidencial. El proyecto empezó a cuajar. Ya nadie se acuerda de que su camino siguió los mismos pasos que su antecesor, el ex gobernador Arturo Montiel, quien se enfrentó a políticos tan indecentes como él, pero más listos.

En aquel tiempo, como dicen las Escrituras, Roberto Madrazo destruyó para siempre la carrera de Arturo Montiel, a quien sus cercanos colaboradores calificaron en su momento de “tonto” e “inseguro”, como narró en su momento el ex presidente estatal del PRI, Isidro Pastor Medrano, citado por Alvarado en una análisis que publicó en el semanario Nuestro Tiempo Toluca.

“Pastor —precisa—, el segundo hombre con más poder dentro del montielismo, consideraba a su ex jefe Montiel como un tipo falto del empuje para orquestar, ni siquiera, una negociación con capitalistas extranjeros, pues no entendía los términos en los que se le hablaba cuando le presentaban las estrategias de inversión y mercado.

”Dice que a veces debía intervenir su ex esposa, la francesa Maude Versini, para enderezar las sinrazones del ex mandatario y mantener las relaciones comerciales. Así, el propio Pastor no cree ni tantito que Montiel hubiera sido capaz de organizar, y menos concluir, el misterioso asesinato del maestro de ping-pong de la ex primera dama mexiquense —Mario Palacios Montarcé ejecutado de un balzo en la cabeza el 21 de noviembre de 2003, de quien se rumoraba que era amante de Versini—, y una pre-campaña lo suficientemente inteligente como para llegar a la Presidencia de la República en 2006.

”Alguna vez comentó que Peña es una calca de su propio tío y que también es incapaz de planes maquiavélicos para beneficiar a sus allegados. Alguien está detrás de ellos. Y se ubica a la figura de Carlos Salinas. Otros, como el investigador Jorge Toribio Cruz Montiel, coinciden en parte con Pastor, pero añade además que los propios priistas se daban cuenta de aquella actitud ambiciosa en extremo de Montiel, acompañada de cierto grado de incapacidad, lo que redundaría en una especie de caos incontrolable, pues Arturo sacaría de la jugada, y de los negocios, a las planas tradicionales de aquel partido que participa de chanchullos y beneficios.

”Pero todos los políticos hacen lo mismo. ¿Por qué a Peña no le funcionaría una campaña adelantadísima soportada incluso en una atlacomulquense profecía que lo ubicaba al frente del país? Peña usa todos los medios para darse publicidad. Paga por salir al aire como nunca antes pagó ningún otro gobernador mexiquense. Pero la administración de Montiel le enseñó aquello.

”La memoria no alcanza para recordar que un recuento del 24 de enero de 2006 situaba al ya desgraciado Arturo como el aspirante presidencial priista que más promocionales pagó, con un total de 5 mil 220. Nadie recuerda qué decía, si iba en mangas de camisa o si su dicción era menos obtusa. Nadie recuerda su lema de precampaña ni aquella enorme sonrisa enmarcada por ojos pequeños y el pelo encanecido. Hoy su sobrino sigue el camino, pero lo recorre de diferente manera aunque el final sea el mismo”.

A partir de 2005, a Peña le costó mucho lidiar con aquello que no tuviera que ver con su imagen ni con guiones establecidos. Era bien sabido que no le gusta leer, como lo recordó el periodista Álvaro Delgado, de la revista Proceso, en la crónica de un encuentro con Manuel Espino, ex presidente nacional del PAN, en 2008 cuando le regaló a Enrique su libro, Señal de alerta, sobre el lado sórdido del legislador sonorense Manlio Fabio Beltrones Rivera, le contestó: “La verdad es que no me gusta leer. Voy a pedirle a mis asesores que me hagan unas tarjetas con lo más importante”, arengó Peña.

De pronto, algunos “sicarios” informativos de Televisa parecen crucificar a Peña en algunos segmentos noticiosos. Lo mismo sucede cuando ocupan espacios en las páginas de diarios de circulación “nacional”, aunque la palabra sólo signifique que se editan en el Distrito Federal. La trampa radica en que se siga hablando, bien o mal y se resalten algunas cualidades del verdadero Golden Boy, como su apostura rígida, su “enorme” popularidad —ya luego las firmas encuestadoras darían en qué pensar—, lo bien vestido que va o lo bien que le sienta a La Gaviota el apodo de Primera Dama de la nación.

Y se desliza, como no queriendo, algún problema del Estado de México, alguna coyuntura que por allí aparece. Nada que no se pueda resolver con una declaración. Peña tiene razón cuando cree que una campaña negra se orquesta en su contra, aunque sabe que el principal promotor de ella es él mismo.

Fidel y Hank: pasajes de la Revolución

* El profesor Carlos Hank mantenía una estrecha relación con Fidel y con Camilo Cienfuegos. De vez en cuando comían o cenaban en casa de Hank. Según una anécdota (ratificada en Cuba, por el propio Jorge Hank Rhon), la noche del 27 de enero de 1956, durante una cena en la casa del Profesor, en Toluca, su esposa la señora Guadalupe Rhon comenzó a sentir los primeros dolores de parto. En casa de los Hank estaban como invitados Fidel Castro y Camilo Cienfuegos.

 

José Martínez

Durante su estancia en México Fidel Castro le pidió a Carlos Hank González un lugar para preparar a sus combatientes para la Revolución cubana. Fidel le pidió a Hank un lugar que se asemejara a la cadena montañosa en la región suroriental de Cuba, en las provincias de Granma y Santiago. Días después Hank recibió un reporte confidencial de sus allegados. De acuerdo a las necesidades de Fidel y sus huestes sugerían un paraje en las faldas del Nevado de Toluca; como segunda opción se le ofreció a Fidel unos terrenos cercanos a Ixtapan de la Sal. Ninguno de estos parajes convenció al mítico comandante, hasta que por fin se decidió por un lugar cercano a Chalco, la Hacienda de Santa Rosa, a la que vio como el lugar ideal, pues en ese entonces la zona se encontraba alejada de la mancha urbana y estaba rodeada de cerros.

Mientras tanto, informes de la CIA reportaban a Washington y La Habana sobre los movimientos de Fidel Castro y sus hombres en territorio mexicano. Incluso el dictador Fulgencio Batista envió esbirros para asesinarlo. Durante un buen tiempo los guerrilleros pasaron inadvertidos.

El profesor Carlos Hank mantenía una estrecha relación con Fidel y con Camilo Cienfuegos. De vez en cuando comían o cenaban en casa de Hank. Según una anécdota (ratificada en Cuba, por el propio Jorge Hank Rhon), la noche del 27 de enero de 1956, durante una cena en la casa del Profesor, en Toluca, su esposa la señora Guadalupe Rhon comenzó a sentir los primeros dolores de parto. En casa de los Hank estaban como invitados Fidel Castro y Camilo Cienfuegos.

Jorge Hank Rhon lo contó así: “el 27 de enero de 1956 estaban cenando en la casa mi papá, Fidel Castro, creo que el Che Guevara, mi tío y dos o tres personas más. En ese momento mi mamá se fue al hospital para tenerme; ¡nací el 28 a la una de la tarde!”.

Meses después, por un hecho circunstancial, los disidentes cubanos fueron detenidos por policías preventivos de la ciudad de México, pero jamás delataron al Profesor, aun cuando fueron torturados. Algunos detalles de su detención constan en documentos provenientes del Archivo General de la Nación.

De acuerdo con los expedientes policiacos, Fidel Castro y el Che Guevara fueron detenidos cinco meses antes de que partieran en el Granma hacia la isla para iniciar su lucha armada.

Los documentos contienen la declaración inicial y una ampliación de la misma, ambas realizadas en algún lugar del Distrito Federal. Estaban en la sección Investigaciones Políticas y Sociales de la Secretaría de Gobernación, que se encuentra en el Archivo General de la Nación bajo resguardo y clasificación de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla.

Según uno de los expedientes, Fidel Castro fue aprehendido accidentalmente por policías preventivos el 20 de junio de 1956, y fue entregado para su custodia a la Dirección Federal de Seguridad, donde se mantuvo literalmente secuestrado. Luego se supo que para dejarlo en libertad debieron intervenir varios personajes de la política mexicana, entre otros el ex presidente Lázaro Cárdenas y el propio presidente Adolfo Ruiz Cortines, así como Fernando Gutiérrez Barrios.

Casi una semana después de su detención, Fidel Castro fue presentado ante el Ministerio Público para que rindiera su declaración. El 24 de junio fue aprehendido Ernesto Guevara, junto con otras doce personas, tras un operativo de la Federal de Seguridad en la Hacienda de Santa Rosa, en Chalco, que el profesor Hank les había facilitado a través de intermediarios.

En los expedientes del Ministerio Público Federal no aparece ningún número de folio, ni el nombre del agente ministerial, sólo una firma ilegible; tampoco se registra la ubicación de la oficina. Lo único que aparece al calce es el logotipo que identifica a la Procuraduría General de la República.

Ernesto Guevara manifestó en sus declaraciones tener más o menos año y medio de vivir en México, procedente de Guatemala, con pasaporte argentino y visa de turista. Dijo contar con 28 años de edad y ser originario de Rosario, provincia de Santa Fe, Argentina, y que realizó sus estudios de médico en la Universidad de Buenos Aires, mismos que concluyó en 1953.

Aseguró haber salido de su país en ese año y haber residido en Bolivia, Perú, Ecuador, Panamá, Costa Rica, Nicaragua, Honduras, El Salvador y nueve meses después haber partido a Guatemala. En ese país se dio de alta en el ejército, bajo el mando del coronel De León, jefe de operaciones del presidente Jacobo Arbenz, quien fue derrocado un día antes de que Guevara fuera mandado al frente. En su declaración niega ser comunista militante, pero reconoce la inquietud que le había despertado la teoría marxista, la cual consideraba que no se interpretaba exactamente en la URSS. Acerca del Movimiento 26 de Julio en México, expuso en su declaración que a su llegada a la capital del país ingresó a la Agencia Latina de Noticias, que era mantenida extraoficialmente por el gobierno argentino, y que al mismo tiempo prestaba sus servicios en el Hospital General y en la Facultad de Medicina de la UNAM.

El Che afirmó que, un año antes, un amigo, cuyo nombre no identifica, lo llevó a la calle de José Amparán 49, donde conoció a Fidel Alejandro Castro Ruz, quien preparaba un movimiento revolucionario contra el gobierno de Fulgencio Batista, y que después le pidió de favor arrendar el rancho Santa Rosa, a 10 ó 12 kilómetros al sureste de Chalco, Estado de México.

Por su parte, Fidel Castro declaró haber salido de una reunión donde se ingirió ron, y cuando caminaba tranquilamente con otros dos cubanos, unos policías preventivos capitalinos les marcaron el alto y, al darse cuenta de que estaban armados sin poder explicar las causas, fueron remitidos a la autoridad superior, que los entregó a la Dirección Federal de Seguridad.

Relató, además, que el 7 u 8 de julio de 1955 llegó como turista a la ciudad de Mérida por vía aérea y de inmediato voló al puerto de Veracruz. De allí viajó en camión al Distrito Federal, donde permaneció hasta octubre para salir a Estados Unidos a organizar clubes patrióticos de cubanos, y que regresó a México en diciembre para viajar luego a Costa Rica, cuando se le vencía la visa, y que retornó a los cuatro días con sus documentos en regla.

Manifestó que las casas de residencia de los cubanos exiliados, con 8 a 10 habitantes, estaban en Insurgentes Norte 5, en Kepler y Copérnico, en Avenida México 33, y que en el Rancho Santa Rosa había entre 15 y 20 personas.

Durante su declaración, Fidel hizo constar varias cosas: que la Revolución cubana no la estaban organizando desde México, sino que se planeaba en Cuba por miles de ciudadanos. Insistió que él era el dirigente del Movimiento Revolucionario 26 de Julio en Cuba, Estados Unidos y México y que en ningún momento había incluido en sus planes revolucionarios atentar contra el dictador Batista. E hizo constar que Ernesto Guevara no era miembro activo de su organización, sino que únicamente actuaba en calidad de médico.

Al ampliar su declaración, Fidel Castro contó sus orígenes políticos, su formación en la que obtuvo los títulos de doctor en derecho civil, licenciado en derecho diplomático, licenciado en derecho administrativo y doctor en ciencias sociales, así como su afiliación al Partido del Pueblo Cubano, denominado allá como ortodoxo, al que perteneció desde el 22 de marzo de 1952. Precisó no tener ningún nexo con el Partido Comunista (de Cuba) ni participar de la ideología comunista.

Días después de ser liberados, los guerrilleros se dieron a la tarea de organizar su partida rumbo a Cuba. No obstante, faltaba un medio de transporte que los llevara a la isla. Por fortuna, Fidel conoció a Antonio del Conde, quien se dedicaba a la venta de armas, un negocio legal entonces en México.

Del Conde le habló de una barcaza de su propiedad, la cual Fidel no conocía físicamente. Se trataba de un viejo yate destartalado, con el motor y la quilla descompuestos. A pesar de ello, Fidel Castro le dijo: “si usted me arregla ese barco, en ese barco me voy a Cuba”.

Así se escribió el inicio de la Revolución cubana.

 

* Periodista y escritor. Es Consejero de la Fundación para la Libertad de Expresión (Fundalex). Es autor del libro Carlos Slim, Los secretos del hombre más rico del mundo, y otros títulos, como Las enseñanzas del profesor. Indagación de Carlos Hank González. Lecciones de Poder, impunidad y Corrupción y La Maestra, vida y hechos del Elba Esther Gordillo.

Fidel y Hank: el cacique y el caudillo

* Carlos Hank, quien años antes había encabezado un club de Atlacomulco que ostentaba el nombre de “La República Ideal”, se relacionó con varios estudiantes y maestros normalistas, y por intermedio de éstos conoció, en sus tiempos de alcalde, a un joven cubano un año mayor que él: Fidel Castro Ruz, quien se convertiría en el mítico comandante de la Revolución cubana. Aquel par de jóvenes políticos se identificaron y se hicieron amigos, a tal grado que la relación entre ambos fue determinante. De esta manera, el Profesor fue uno de los primeros amigos mexicanos de Castro y de Camilo Cienfuegos, quienes siempre andaban juntos, aun antes de que el Che Guevara conociera a Fidel.

 

José Martínez/ Parte I

México. Después de seis meses de haber desaparecido de la escena pública y seis años después de haber dejado el poder en manos de su hermano Raúl, el mítico Fidel Castro ha sorprendido a sus críticos al salir nuevamente de su escondrijo. El comandante reapareció para desmentir las versiones de que estaba postrado a causa de un derrame cerebral “no recuerdo siquiera qué es un dolor de cabeza”, dijo y calificó como “aves de mal agüero” a los que difunden “las más insólitas estupideces” sobre su salud, según un escrito divulgado en el portal oficialista Cubadebate (cubadebate.cu). A sus 86 años Fidel apareció en unas imágenes apoyándose en un bastón vistiendo camisa oscura a cuadros, pantalón deportivo y sombrero típico de campesino cubano, tejido con fibra de yarey. La noticia le dio la vuelta al mundo.

A propósito de Fidel Castro ha comenzado a circular en las librerías de Estados Unidos el ensayo “Las cartas del Armagedón”, un libro escrito por los académicos James G. Blight y Janet M. Lang donde dan cuenta del intercambio epistolar sobre la crisis cubana de los misiles. No obstante que se encuentra en el ostracismo Fidel Castro, es, y seguirá siendo noticia. Es uno de los pocos personajes del siglo XX que aún sobreviven.

La leyenda de Fidel comenzó en México a mediados de la pasada década de los cincuenta. Una historia poca conocida del legendario comandante cubano fue su relación con el profesor Carlos Hank González.

Cuando me dispuse a reeditar mi libro “Las enseñanzas del Profesor”, publicado por primera vez a finales de los noventa por editorial Océano, tres lustros después tuve oportunidad de rastrear la relación entre el líder de la revolución cubana y el también mítico profesor Hank González. Fue así que en la nueva versión de 2012 del libro “Las enseñanzas del Profesor. De Hank a Peña Nieto”, escribí:

Después de varios años de hacer méritos en la burocracia, a la edad de 28 años, Carlos Hank González ocupó su primer cargo político importante apoyado por el gobernador Salvador Sánchez Colín: la presidencia municipal de Toluca. Entonces el país era gobernador por Adolfo Ruiz Cortines, conocido como el presidente conciliador por dialogar con todos los sectores sociales y políticos del país. Eran los tiempos de la llamada guerra fría, la cual dominó la segunda mitad del siglo XX, época en la que el comunismo era visto como una amenaza para el mundo occidental.

Carlos Hank, quien años antes había encabezado un club de Atlacomulco que ostentaba el nombre de “La República Ideal”, se relacionó con varios estudiantes y maestros normalistas, y por intermedio de éstos conoció, en sus tiempos de alcalde, a un joven cubano un año mayor que él: Fidel Castro Ruz, quien se convertiría en el mítico comandante de la Revolución cubana.

Aquel par de jóvenes políticos se identificaron y se hicieron amigos, a tal grado que la relación entre ambos fue determinante. De esta manera, el Profesor fue uno de los primeros amigos mexicanos de Castro y de Camilo Cienfuegos, quienes siempre andaban juntos, aun antes de que el Che Guevara conociera a Fidel.

Carlos Hank fue un joven que padeció muchas carencias. Se vio obligado a salir de su natal Tianguistenco con la ayuda del alcalde su pueblo, José Palacios, quien le otorgó una beca de diez pesos mensuales para cursar la secundaria en Toluca, la capital del estado. Después, con algunas dificultades, prosiguió sus estudios en la Escuela Normal donde, a la edad de 19 años, fue electo secretario general de la Federación de Jóvenes Revolucionarios del Estado de México.

Hank se ganaba la vida como profesor mientras continuaba con sus estudios en ciencias biológicas e incursionaba en la política como líder estudiantil. En contraste, Fidel Castro provenía de una familia burguesa y había sido formado dentro de una educación elitista. Sin embargo, Fidel destacó por su activa militancia política en la universidad. Y fue en las aulas de la Universidad de La Habana donde surgió su sueño de derrocar la dictadura de Fulgencio Batista por medio de las armas.

Antes de su llegada a México y de conocer a Hank, Fidel había encabezado, el 26 de julio de 1953, el frustrado asalto al cuartel Moncada, en la provincia de Santiago. El hecho coincidió con el centenario del héroe cubano de la independencia, el poeta José Martí. Durante la refriega, más de 60 de los 135 alzados perdieron la vida, en combate o ajusticiados. El joven líder fue encarcelado después de su célebre alegato ante el tribunal, que tituló “La Historia me absolverá”. Por esos hechos, Fidel Castro fue condenado a 15 años de prisión en la Isla de Pinos, a 94 kilómetros de La Habana. Fidel Castro sólo cumplió dos de los 15 años a que fue sentenciado, merced a un indulto que lo puso en libertad en 1955.

Fidel conoció al Che Guevara en México. De hecho, la relación de Ernesto Guevara con los hermanos Fidel y Raúl Castro se dio cuando el Che emigró a México, en 1954, tras salir de Guatemala donde conoció a Ñico López cuando fue derrocado el gobierno de Jacobo Arbenz. Fue Ñico quien presentó al Che con Raúl Castro, recién llegado de La Habana a México. Raúl y Ernesto se hicieron inseparables, convivían casi todos los días. Raúl le confió al Che la historia del asalto al cuartel Moncada y lo puso al tanto de su hermano Fidel, quien pronto se vería obligado a exiliarse, pues su vida corría peligro en Cuba.

Fidel Castro llegó a México el 8 de julio de 1955. Lo hizo sin solicitar asilo político en la embajada de México, sino mediante una visa de turista. A su llegada a la ciudad de México, Fidel organizó su cuartel general en casa de María Antonia González, una cubana que era el alma grande de todos los refugiados cubanos. Allí, Raúl presentó al Che con su hermano Fidel y dio comienzo a una de las leyendas de la Revolución cubana.

Durante su estancia en México, de julio de 1955 a noviembre de 1956, Fidel Castro escuchó historias sobre los personajes de la Revolución mexicana. Uno de ellos llamó su atención: el doctor Gustavo Baz Prada, un mexiquense que en 1915, poco antes de cumplir 21 años y al triunfo del Plan de Ayala, había sido habilitado como general de brigada para ser designado, por primera vez, gobernador revolucionario del Estado de México, hasta que las fuerzas carrancistas tomaron el control de ese estado. Baz Prada tuvo que abandonar el poder y enseguida renunció a su grado de general brigadier zapatista para continuar con sus estudios de medicina. Cuatro décadas después, Gustavo Baz, durante el gobierno de Ruiz Cortines, fue postulado por el PRI como candidato a gobernador e invitó a uno de sus actos de campaña al joven Fidel Castro. (En septiembre de 1957 Gustavo Baz tomaría posesión como gobernador constitucional del Estado de México.)

Carlos Hank González, entonces alcalde de la capital mexiquense conoció en ese acto de campaña a Fidel Castro. En ese encuentro ambos congeniaron y se hicieron amigos. Comenzaron a frecuentarse y, un par de meses después, Fidel Castro solicitó su ayuda; lo puso al tanto de sus planes y le contó que en Cuba había miles de personas dispuestas a tomar las armas para derrocar al dictador Fulgencio Batista.

Hank lo apoyó con armas y municiones y, por supuesto, dinero. Asimismo, el profesor Hank le pidió a sus más allegados que, con la mayor discreción, se dieran a la tarea de buscar un lugar para el entrenamiento de los hombres de Fidel. Un lugar con cerros que se asemejara a lo que eventualmente tendrían que enfrentar en la Sierra Maestra.

 

* José Martínez es periodista y escritor. Es Consejero de la Fundación para la Libertad de Expresión (Fundalex). Es autor del libro Carlos Slim, Los secretos del hombre más rico del mundo, y otros títulos, como Las enseñanzas del profesor. Indagación de Carlos Hank González. Lecciones de Poder, impunidad y Corrupción y La Maestra, vida y hechos del Elba Esther Gordillo.

El Castillo de Paulette

* El ex procurador del Edomex, Alfredo Castillo, es custodio de uno de los secretos más penosos generados en la administración de Peña Nieto al frente del Estado de México y que reveló el grado de corrupción en la Procuraduría estatal, confirmando que ésta es efectiva solamente para quienes pueden comprar la justicia.

 

Miguel Alvarado

Alfredo Castillo Cervantes abandonó la titularidad de la Procuraduría General del Estado de México para incorporarse al equipo del virtual presidente de México, Enrique Peña Nieto. El caso de Castillo es curioso. Premiado siempre por sus fallas, ha escalado en la esfera política desde que el caso de la muerte de la niña Paulette Gebara lo catapultó al primer círculo del entonces gobernador del Estado de México.

Castillo deja pendientes graves, que pintan un panorama desolador que además contradice al propio Peña. La inseguridad en el Estado de México es, desde hace años el principal problema y no puede resolverse. El diario local Alfa recuerda que Castillo deja tras de sí 328 ejecuciones tan sólo en el 2012 y un ominoso señalamiento de la propia ONU donde se ubica a la entidad como una de las que concentras mayor número de feminicidios.

Los políticos mexiquenses atraviesan por una crisis de credibilidad. Peña mismo, desaparecido del escenario público luego de ganar las elecciones más cuestionadas de la historia nacional, se encuentra todavía en el nudo de una demanda perredista por compra de votos y uso ilegal de recursos. Una cuenta bancaria exhibida por el senador Ricardo Monreal que involucra al gobierno del Edomex y al coordinador de la campaña priista, Luis Videgaray, indica movimientos por más de 8 mil millones de pesos en meses electorales. La cuenta, ubicada en Scotiabank, ha sido defendida y “aclarada” por el gobernador mexiquense Eruviel Ávila y por el secretario de Finanzas, Raúl Murrieta, quienes consideran demandar al senador. En respuesta, Monreal volvió a mostrar movimientos por 50 millones de pesos hacia un particular, Marco Antonio González, desde esa misma cuenta.

En ese contexto, el ex procurador Castillo volverá a hacer equipo con Peña, a quien reportaba los avances del caso de la niña Paulette en el 2010, cuando se encargaba de las investigaciones dirigidas por Alberto Bazbaz. Castillo fue el cuarto procurador en la era de Peña y el primero en la de Ávila. Era subprocurador en Cuautitlán Izcalli cuando la niña murió. Castillo “olvidó” asegurar el sitio de las investigaciones, lo que entorpeció todo el proceso. El caso de niña, hallada en su propia cama días después de desaparecida, tuvo que pasar por 14 reconstrucciones, el despido de Bazbaz y hasta una página web para aclarar a la opinión púbica los dislates del equipo de la Procuraduría. La actuación de Castillo fue documentada en un libro, “Paulette. Lo que no se dijo”, del periodista Martín Moreno, quien en recupera parte de las declaraciones oficiales de los padres, Mauricio Gebara y Lisette Fara, a la PGJEM:

“Sí, yo sé dónde se encuentra Paulette, y solamente se los diré si me ayudan, de forma legal, para que yo no tenga ningún problema con la justicia… tengo el temor de irme a la cárcel… estoy desesperado —reveló Mauricio al subcomandante Juan José Granjeno Olascuaga y al policía ministerial R-3, Ricardo Arturo Prida Galicia, quienes formaron parte de la investigación para encontrar a Paulette Gebara Farah…”, recuerda el autor.

La madre también declaró y confirmó lo dicho por el esposo:

“Yo sé dónde está Paulette, y también sé quiénes la desaparecieron… fue mi esposo Mauricio —declaró Lisette Farah, madre de la niña, a Granjeno Olascuaga y a Prida Galicia—. Los agentes de la Procuraduría General de Justicia del Estado de México (PGJEM), tras la confesión de Lisette, regresaron con Mauricio. “Su esposa lo acusa de haberlo planeado todo”, le dijeron.

– Como les dije, yo sé dónde está mi hija, y también están involucradas mi esposa y las nanas, Erika y Martha…”, corroboró Mauricio.

Martín Moreno apunta que lo anterior se encuentra asentado en la averiguación previa AM/HUIX/III/286/2010. Aquel año, Castillo justificaría que el cadáver de la niña no oliera porque “estaba como embalsamada”.

El caso le costó a Bazbaz, jefe de Castillo, el cargo de procurador, pero al segundo le abrió la oportunidad política de su vida. Primero fue nombrado por Peña encargado del despacho y luego fue oficializado al frente de la PGJEM. Castillo, dicen, habría presentado su renuncia dos veces a Eruviel Ávila, quien la rechazó sin argumentos públicos.

Castillo es custodio de uno de los secretos más penosos generados en la administración de Peña Nieto al frente del Estado de México y que reveló el grado de corrupción en la Procuraduría estatal, confirmando que ésta es efectiva solamente para quienes pueden comprar la justicia.

Pronto, Castillo comprendió que su nuevo encargo necesitaba de publicidad y que no bastaban los golpes de suerte mediáticos, de los que se ufanaba por meses, aunque el resultado de los procesos no se diera a conocer al público. Así, se enroló en las filas de los comentaristas del diario El Universal, donde narraba “casos estremecedores” que sus servidores públicos enfrentaban y resolvía con atingencia inusitada. Siempre estuvo ahí, en medios masivos, otorgando entrevistas y puntos de vista, aunque los resultados reales eran otra cosa.

Los casos de feminicidio en la entidad suman hasta la fecha 522 impunes, según datos del Observatorio Ciudadano del Femenicidio. Otros casos, como la fuga del asesino César Librado Legorreta, “El Coqueto”, ubicaron a su dependencia en el centro de una serie de burlas en redes sociales y a Castillo como un hombre con poca suerte, a quien el lado político se le daba muy bien mientras la efectividad laboral no interfiriera.

Como sea, Castillo es uno de los hombres más importantes para Peña Nieto, quien prefiere tenerlo cerca de él, aunque no precisamente por sus logros públicos. El próximo presidente de México se dedica a amarrar sus cabos sueltos.  Para Castillo, la experiencia al frente de la Procuraduría deja una institución con avances significativos y destaca la detención de personajes importantes del crimen organizado.

Citado por el órgano oficial de comunicación del gobierno estatal, El Sol de Toluca de Mario Vázquez Raña, el ex procurador cree que las cifras que entrega lo pintan de cuerpo entero: “de 52 asuntos registrados el año pasado, 51 se resolvieron; mientras este año de 35, van 25 aclarados, y la entidad es la que tiene más sentencias condenatorias por feminicidios, 12. Somos el área que mejor trabaja, tenemos un porcentaje mayor que cualquier no sólo estado, inclusive yo podría afirmar de cualquier país del mundo. Tenemos una fiscalía que se dedica única y exclusivamente a la atención de homicidios contra las mujeres y es un tema que a lo mejor no ha permeado mucho, pero trabaja muy bien”, dijo de sí mismo.

Mientras, el grupo de Peña cabildea cuotas con gobernadores priistas bajo el pretexto de discutir un paradójico Plan Nacional Anticorrupción y prepara una política de desagravio para Televisa que comenzó el 8 de agosto, cuando la Secretaría de Comunicación y Transportes canceló 68 concesiones de la banda de 2.5 gigahercios (GHz) a 11 compañías, entre ellas MVS, para beneficiar la entrada de nuevos operadores. Esto significa entregar a gigantes corporativos el servicio de internet para comunicaciones móviles.

Enrique Peña Montiel

* En el 2004, Arturo Montiel tío del nuevo mandatario de México, Enrique Peña, buscaba la silla de Los Pinos. Al igual que su sobrino, era catalogado como un político intelectualmente desfavorecido y representante de aquel viejo PRI que finalmente nunca se fue pero tampoco se transformó. La periodista Selene Hernández elaboraba el perfil hace 8 años de aquel ex gobernador mexiquense y las coincidencias resultan sorprendentes. A la distancia representa un retrato fiel de lo que será México con un hombre que tiene detrás suyo al propio Montiel y a Carlos Salinas de Gortari. Por fin, el sueño de Arturo se ha cumplido: despachar en Los Pinos sin necesidad de dar explicaciones.

 

Selene Hernández

Las cualidades de un político pueden ser fácilmente identificables, observables a partir de su desempeño público en el poder, de la capacidad para afrontar problemas y de la rapidez de respuesta a las demandas del sistema político y social en el que se desarrolla.

En contraparte, la decisión ciudadana está limitada a la solitaria participación a través del voto. Ya en el poder, cualquier acto por parte de los gobernantes es justificable y las leyes se flexibilizan para otros, no para la gente común.

La necesidad de tomar las riendas de la ley, la economía, educación a niveles nacionales es el juego político.

El discurso de Arturo Montiel Rojas, gobernador del Estado de México, el 2 de marzo de 2004 en el marco de la ceremonia conmemorativa de la CLXXX erección del estado, se vio opacado por los videos de corrupción que irrumpieron en la escena política nacional, pero deja clara su disposición de asumir la cabeza de un leviatán social fuera de control.

Lo cierto es que los medios nacionales, para quienes dirigió el pretendido autodestape, pasaron por alto el hecho, salvo pequeñas menciones en noticieros por internet, cuyo alcance es estrecho y limitado.

A su favor se cuenta el desenvolvimiento que ha tenido para sortear los obstáculos políticos. En ese estricto sentido, su origen dentro del Grupo Atlacomulco, uno de los principales operadores dentro del Revolucionario Institucional; su imagen como centro aglutinante de apoyo por parte de los miembros de la clase política estatal; la aparente debilidad y descomposición del grupo contendiente, liderado por Roberto Madrazo en el PRI nacional, y el apoyo del frente de gobernadores al que pertenece, le amparan.

 

En busca de la tierra prometida

 

Montiel como candidato no sólo tendría que recuperar una presidencia perdida el 2 de julio de 2000, tendrá también que demostrar que no sólo busca trasladar la lucha al campo más ordinario de la economía: el monopolio de cargos administrativos y sus jugosos sueldos, si no que su llamado a la reflexión se basa en una propuesta legítima por la instauración de una estructura política viable.

Si lo importante no es el político sino la estructura política que éste pueda establecer en un cargo de honor nacional, se concede el derecho al ciudadano para ver la acción con efecto político, más allá de una exhortación, y queda por analizar el contexto estatal del que parte.

El discurso de Arturo Montiel, su posicionamiento político, plantea la necesidad de un liderazgo político firme y eficaz, el crecimiento económico urgente, educación moderna, competitiva y de calidad, disminuir la desigualdad, lograr un desarrollo social y humano sustentable y vivir bajo el imperio de la ley.

Más allá de lo aparentemente correcto y preciso de la propuesta, se presenta con oportuno tono a lo que quiere y necesita escuchar el ámbito social y político mexicano.

El elemento de liderazgo proporciona a Montiel un elemento del que no puede prescindir la política, a pesar de ser una figura retórica del pasado pre democrático.

Estudiosos de los fenómenos políticos, como el sociólogo Sergio Zermeño, explican que las figuras de los líderes se vuelven apropiadas porque son los únicos que actúan como nudos que unen y solventan las fracturas y desajustes en los partidos políticos.

El liderazgo es un fenómeno que tiende a presentarse en escenarios oportunistas y, ni siquiera políticas como las europeas o las norteamericanas, pueden dejar de acudir a él.

 

¿Quién es Arturo Montiel?

 

Divorciado, vuelto a casar y padre de 4 hijos, dos de ellos recién nacidos de su actual esposa, la francocanadiense Maude Versini de 30 años, Arturo Montiel buscará ser postulado a la candidatura priista por la presidencia.

Montiel, de 60 años, fue visto como el líder natural rumbo al 2006 inmediatamente después de la derrota de Labastida, en el 2002, porque gobierna al estado más poblado del país y donde se decidirá las elecciones. No se trata en este caso de carisma o de capacidad, sino del abultado padrón electoral.

Arturo Montiel es oriundo de Atlacomulco; estudió Administración de Empresas y Contaduría Pública en la UNAM.

Fue presidente municipal de Naucalpan y secretario de Desarrollo estatal, así como director general de Protección Civil en Gobernación; fue representante de Gobernación ante la Comisión Intersecretarial de Investigación Oceanográfica y director general de Talleres Gráficos de México. Fue líder estatal del PRI y de allí surgió como gobernador, en 1999.

Montiel debía ser el punto de armonía entre los distintos grupos priistas que buscarán tanto la gubernatura en el Edomex como la silla presidencial, pero no es así. Al menos no todavía.

A Montiel Rojas se le apunta como el sucesor de Carlos Hank González. La fuerza política y económica de este grupo llevó a posiciones claves a sus integrantes durante décadas.

 

Las referencias

 

La imagen de Arturo Montiel no se ha visto envuelta en ningún escándalo de corrupción, todavía. Pero durante su ejercicio como gobernador, la deuda estatal ocupa la segunda posición a nivel nacional, con 31 mil millones de pesos y se espera que al dejar su mandato llegue a 40 mil millones. Cada habitante debe 2 mil 500 pesos al nacer. Sin embargo, el PIB es de 5.2 por ciento.

En educación, el estado ocupa el tercer lugar en desatención a la demanda del nivel escolar primario y de cada 10 estudiantes egresados de preparatoria sólo 3 podrán acceder a la universidad. Con 14 y medio millones de personas y con la tasa de crecimiento poblacional más alta de la nación, el desempleo aquí ha llegado a ocupar las filas más destacadas a nivel nacional durante su mandato.

Ejemplo de la falta de planeación al invertir en obra pública, el Centro Médico ISSEMyM, a un año de su construcción, no cuenta con recursos para mantenimiento de su equipo, a pesar de ser uno de los mejores hospitales del país. El hospital Adolfo López Mateos presenta una crisis de desabasto de medicinas y falta de material quirúrgico que lleva ya más de tres meses. En éste último se realizaron remodelaciones y se retiró equipo que nunca se utilizó por falta de personal capacitado para manejarlo.

 

El posicionamiento político

 

José Antonio Trejo, especialista en temas sociales y políticos, profesor de tiempo completo de la facultad de Ciencias Políticas y Administración Pública de la UAEM, sociólogo y etnosociólogo, plantea que en el escenario a la candidatura se encuentran elementos como la competencia entre partidos y viejos grupos políticos y de poder de la clase tradicional del estado.

“El lanzamiento de Montiel como candidato, el 2 de marzo, presenta lo que llaman los mercadólogos posicionamiento. A pesar de haber sido importante su destape, donde propone toda una agenda política para hacer campaña, no fue cubierto por los reflectores que tenía esperado.”

Montiel ha sido un centro político, apunta Trejo, que ha podido aglutinar lo que en primera instancia fue un club de gobernadores, la Conago, y que se ha convertido ya en todo un frente en el que ya comienzan a confluir sectores de extracción panista.

La imagen de Montiel, en su condición de político regional, no lo expone a nivel nacional ante un movimiento político desfavorable. La manera en que venda la reforma de su partido político y la habilidad con que logre consolidar su imagen en este tiempo son, apunta Trejo, un capital político importante.

La efectividad política de Montiel Rojas radica, según el investigador, en permitir subsistir a la clase política del estado y en construirse una imagen política propia, que no tenía al principio del sexenio y en que, más que un político democrático, se muestra como un político eficiente, con oficio.

“Socialmente, todavía cultiva las viejas costumbres clientelares y corporativas. En ese sentido ha significado un retroceso, más que un avance en la cultura política. En lo social ha mantenido sólo una estabilidad política, que no social. Hay cantidad de organizaciones sociales de todo tipo, sobre todo campesinas, que están intentando romper este cascarón corporativo que todavía existe a nivel estatal. En el estado, a diferencia de lo que sucede a nivel nacional, la figura del presidente ya no liga a nadie ni es el centro político de la nación ni del Estado mexicano. Está en competencia hasta con su esposa, con la primera dama. Lo que ha permitido la legitimidad es la obra y la imagen del gobernador; y en ese sentido, la praxis. La virtud de este gobierno es mantener el centro político, con todo lo criticable que pueda tener.”

 

Madrazo de frente

 

Como contrincante político se puede observar que a Montiel se le inclina más favorablemente la balanza por las desventajas que presenta Madrazo, actual presidente nacional del PRI, que por fuerza propia.

Madrazo está disminuido porque no ha logrado construir un liderazgo nacional. Además del rompimiento que tiene con Elba Esther Gordillo.

”Pesan más ahora los liderazgos regionales y, en ese sentido, Montiel sería un fuerte contendiente”, dijo José Antonio Trejo.

“Recordemos que el Estado de México, como clase política, no le apostó a Madrazo en las elecciones internas del PRI nacional. Su candidata era Beatriz Paredes y desde allí existe una obvia competencia.

“Lo interesante del escenario priista es que son los políticos estatales quienes le muestran lealtad y fidelidad a Madrazo y, más allá, profunda eficacia política. Son los operadores más avezados que tiene el PRI y son los que le están sacando adelante los problemas.

”El aparato político del Estado de México es su aval y se ha mantenido firme a diferencia de los golpeteos y resquebrajamientos nacionales. Toda la maquinaria política estatal priista está con todas sus piezas. Sin embargo, esto mismo puede convertirse en un problema porque es una estructura y una clase política de viejo cuño.

“Montiel no es el candidato de la modernidad política que esperamos, es un candidato todavía hecho a la antigua, rodeado de corporativismos de la CTM, CNC. Hay que recordar la línea dura que representa su secretario de gobierno, sobre todo contra los movimientos sociales, esa forma de operar políticamente, acosando a los movimientos, no buscando el diálogo o su desmantelamiento. La manera de operar de este grupo todavía es muy tradicional, muy corporativa y sumamente autoritaria”, dice Trejo.

Para las votaciones del 2005, el investigador dijo que si la ventaja la llevan las regiones, sería Montiel el candidato más adecuado para una coyuntura de ese tipo. Si nuevamente se impone el centro, será Madrazo.

 

AMLO versus Montiel

 

Frente al actual jefe de gobierno del DF, Andrés Manuel López Obrador, el investigador observó que todo dependerá de cómo recomponga su imagen López Obrador. Si lo logra, Montiel no sería un contendiente tan fuerte y tan popular. Sin embargo, no hay que descartar sorpresas.

 

No nos interesan

 

A la pregunta, Trejo responde que “en general los políticos viven de la política, llámense como se llamen. Nos hemos quedado ya sin esos personajes que a pesar de todo vivían para la política. No hay un político que no se esté sirviendo de la política. El gran problema de los políticos es que desafortunadamente administran nuestro dinero. Si no, en la actualidad no tendrían ninguna importancia su vida ni su trayectoria. Fuera de que manejan nuestros recursos, ya su apuesta, su compromiso por la nación, la sociedad, los ideales democráticos, no nos interesan.

 

Las aduanas

 

Nuestro Tiempo: ¿Carisma?

José Antonio Trejo: Nulo. Tiene más carisma su mujer, e incluso por eso gran parte del juego de su imagen es poner siempre “y la esposa del gobernador…”

NT: Mago, profeta, jefe de bando o de partido…

JAT: Jefe de bando.

NT: Medios auxiliares con los que cuenta, el as bajo la manga…

JAT: La descomposición de su propio partido, él es el único que parece que está fuerte.

NT: Orientación a la obediencia hacia él…

JAT: Efectiva.

NT: El empresariado…

JAT: También se retrata con obispos.

NT: Personal administrativo y medios materiales de la administración…

JAT: Buenos.

NT: Determinantes de interés personal, retribución material, honor social

JAT: Buenos, en términos de legitimar y crear esa representación propia, es perceptivamente buena.

NT: Premios para el séquito…

JAT: Vida política y puestos muy bien remunerados.

NT: El monopolio de los cargos: estructura que puede ofrecer para trasladarla a nivel nacional…

JAT: Esa es la gran pregunta, porque todos los presidentes siempre han tenido que hacer una gran alianza con distintos grupos y gran parte de los gabinetes era producto de ese equilibrio con los grupos. Con el advenimiento de la posibilidad de alternancia en el poder, esto se ha roto. Pero aún así el propio Fox tuvo que hacerlo. Es difícil pensar que a nivel nacional se va a repetir la estructura de gobierno del Estado de México. Es más, corre el riesgo de llegar a su mínima expresión en un gobierno federal, porque de llegar Montiel a la presidencia tendría que equilibrar, negociar con otros grupos mucho más fuerte y mucho más dinámicos que los grupos que actualmente se encuentran en el gobierno del estado.