A 33 años de un asesinato de Estado

En memoria del profesor Misael Núñez Acosta

* El 30 de enero de 1981 un hombre llamado Clemente Villegas Villegas, auxiliar de Ramón Martínez, en ese momento secretario de la Sección 36, se reuniría en un Burger Boy de Ciudad Nezahualcóyotl con Rufino Vences Peña, Jorge Mejía Pizaña y Joel Vences Hernández, ex policías judiciales del Estado de México, quienes cobrarían 300 mil pesos por asesinar al profesor Misael.

Félix Santana Ángeles

Nació en el estado de Hidalgo en 1950, dieciséis años después ingresó a la escuela normal Luis Villareal, ubicada en El Mexe. Fue expulsado de esa institución tras denunciar los malos manejos de los recursos destinados para la alimentación de los alumnos por parte de las autoridades. Intentó reincorporarse a la normal de Atequiza, Jalisco, pero su solicitud fue rechazada. Finalmente logró su incorporación a la normal de Tenería en el municipio de Tenancingo, Estado de México. Una vez concluida su formación magisterial ingresó a la Universidad Autónoma Metropolitana para estudiar Derecho e inscribirse posteriormente a la carrera de Sociología.

Misael Núñez fue formado en los más importantes centros de divulgación del pensamiento socialista y comunista, que postulaban que bajo la visión del Estado postrevolucionario, el maestro debería de ser más que un educador y su tarea no sólo atender la instrucción de sus alumnos, sino las necesidades propias de sus comunidades, enseñando por las noches a los adultos, trabajando por el mejoramiento de su comunidad en todos los aspectos y convirtiéndose en los líderes sociales del pueblo para mostrar al proletariado la manera de convivir mejor, creando una existencia más humana y justa, como lo conceptualizó el general Lázaro Cárdenas del Río al impulsar estas instituciones.

Su primer trabajo como profesor lo llevó a Yalhuitlalpan, Puebla, donde organizó a los pobladores para demandar la construcción de un camino vecinal y una telesecundaria. En 1974 se trasladaría a Ecatepec, Estado de México, como maestro en las comunidades de Cardenal y Xalostoc, para que finalmente asumiera la dirección del turno vespertino de la primaria “Héroes de Churubusco”, en Tulpetlac.

Ubicado en las zonas de mayor crecimiento poblacional, la colonia de La Loma, donde se encontraba su escuela, carecía de agua potable, drenaje y pavimentación y era el asiento de miles de campesinos provenientes de Hidalgo, Zacatecas, Edomex y Querétaro. Víctimas de fraccionadores abusivos y la indiferencia de las autoridades municipales, los predios eran vendidos a más de una familia, lo que creaba un ambiente de incertidumbre permanente y los desalojos eran escenas tristes y frecuentes.

En 1976 el maestro Misael conformó la Coalición de Colonos de Tulpetlac, que tenía como objetivo central la introducción de servicios públicos a la colonia, además de la construcción de escuelas. Su éxito instó a sumarse a otras colonias cercanas como Texalpa, Tecuexcomac y Los Reyes, con las que impulsaron el Plan Integral de Obras, convirtiéndolo en bandera de lucha para mejorar las condiciones de vida de miles de familias encabezadas por obreros sobre-explotados en las fábricas donde laboraban.

El establecimiento de nuevas fábricas en el municipio de Ecatepec conlleva la demanda permanente de mejores condiciones laborales y salariales. Ante la precarización del empleo las movilizaciones exigen pago completo de sus salarios, alto a los despidos injustificados y las consecuentes huelgas, paros y mítines en las puertas de las fábricas.

Además de la efervescencia del movimiento obrero, el magisterial por su parte sale a las calles a repudiar la corrupción y la violencia del charrismo sindical y es desde la Sección 36 del Valle de México, donde el maestro Misael, que encabezan marchas, mítines y asambleas informativas articulando a obreros, maestros y colonos en paros de labores respaldados por los padres de familia.

El sistema político mexicano y mexiquense observa que la inestabilidad social crecía exponencialmente, para lo cual, creó el Batallón de Radio Patrullas del Estado de México (BARAPEM) con la finalidad de detener las huelgas, paros, marchas, asambleas y mítines imponiendo mano dura y un Estado de represión, terrorismo y persecución en contra de los dirigentes sociales.

Concluía la década de la guerra sucia en contra de la Liga 23 de Septiembre, la lucha guerrillera de Lucio Cabañas y Genaro Vázquez y era también el escenario ideal para la persecución política, desapariciones forzosas y cientos de ejecuciones que le atribuían a la guerrilla, aunque fueran operadas desde el Estado mismo.

En este contexto las demandas del profesor Misael se centraban en el incremento salarial al 100 por ciento del sobresueldo. La respuesta del gobierno federal y de Jongitud Barrios fue las plazas dobles, es decir, si un maestro aspiraba a ganar más, tendría que trabajar el doble para lograrlo.

Con la celebración del Primer Congreso de Masas de los maestros del Valle de México, desarrollado el 13 de noviembre de 1980, registrando una asistencia de 13 mil profesores, se acordó exigir la democratización del sindicato. Posteriormente se prepararon las tareas para articular a las bases de apoyo para que el 2 de febrero de 1981 estallara un paro indefinido a nivel nacional.

El 30 de enero de 1981 un hombre llamado Clemente Villegas Villegas, auxiliar de Ramón Martínez, en ese momento secretario de la Sección 36, se reuniría en un Burger Boy de Ciudad Nezahualcóyotl con Rufino Vences Peña, Jorge Mejía Pizaña y Joel Vences Hernández, ex policías judiciales del Estado de México, quienes cobrarían 300 mil pesos por asesinar al profesor Misael.

Viajando en un automóvil Le Barón color negro con placas número 729 del Distrito Federal, arribaron a las calles de Chihuahua y Sonora de Santa María Tulpetlac, a las afueras de la escuela Héroes de Churubusco, a esperar la salida del profesor Misael. El auto se acercó y a un metro de distancia dispararon varias veces con una arma .45 y .38 Súper, según lo describen documentos desclasificados de la Dirección Federal de Seguridad y la Dirección de Investigaciones Políticas y Sociales, recientemente disponibles en el Archivo General de la Nación.

La impunidad del artero y cobarde asesinato quedó en evidencia cuando al dictar el Jjez su sentencia por 30 años en contra de los sicarios, los tres se dieron a la fuga y según los informes oficiales, nunca más se ha sabido nada de ellos.

La complicidad del sistema político, el gobierno y el sindicato quedó expuesta cuando el 29 de junio en la carretera de San Luis Potosí-Matehuala detuvieron a 2 de los 3 asesinos, quienes confesaron que “el trabajo” lo hicieron por encargo de Villegas Villegas, ayudante del secretario de la Sección 36, impuesto por Elba Esther Gordillo Morales, integrante en esos momentos del CEN del SNTE.

A 33 años de distancia exigimos justicia por el asesinato del compañero Misael Núñez Acosta, pues el encarcelamiento de Elba Esther Gordillo, autora intelectual de su muerte, no es más que un ajuste de cuentas entre gángsteres de la política.

IVA México

* Como históricamente nada se celebra, pueden cambiar ese grito por “IVA México”, como circula en las redes sociales, al fin y al cabo hasta la fecha del inicio de nuestra Independencia nos ha sido cambiada.

 Luis Zamora Calzada

Juan Garrido delató el movimiento ante el intendente de Guanajuato, Juan Antonio Riaño. A su modo, le habló de los planes de los “bandoleros”, incluso detalló que el primero de octubre incitarían a la gente contra los españoles con la imagen de la virgen de Guadalupe por delante para alocar al pueblo, usando las armas adquiridas con dinero de una guapa señora de la ciudad de México, María Ignacia Rodríguez de Velasco, mejor conocida como la “Güera Rodríguez”. Empezarían en Guanajuato o Querétaro, el lugar se determinaría a última hora.

La noche del 15 de septiembre de 1810, don Miguel Hidalgo fue a jugar baraja a la casa de un amigo español, justo a dos cuadras de su iglesia; fue hasta las dos de la mañana del 16, cuando Juan Aldama e Ignacio Allende despertaron al señor cura, a los que se unió Mariano Hidalgo, hermano del sacerdote.

Es comprensible. Al saberse delatados, Allende y Aldama se encontraban nerviosos. Hablaban de escapar, de ponerse a salvo para no ser encarcelados, de planear para otros tiempos el inicio del movimiento. El señor cura escuchaba desde otra habitación y en lo que terminaba de vestirse pidió chocolate para todos, que les fue servido. En sus primeros sorbos don Miguel Hidalgo les dijo: “señores: somos perdidos. Aquí no hay más recurso que ir a coger gachupines”, según se narra en “La otra historia de México”, de Catón, quien precisa que esto fue a las tres y media de la mañana, tomando como fuente una carta escrita por Aldama, con la narración de esa madrugada crucial de día domingo 16 de septiembre de 1810. Fue hasta las cinco de la mañana cuando tocaron las campanas para reunir a la gente en el atrio de la iglesia, en donde Hidalgo pronunció su discurso, sin ningún grito, hoy festejado como el “Grito de Independencia” el día 15 del mes citado.

La fecha la corrobora Ignacio López Rayón en los “Elementos de Nuestra Constitución” y por don José María Morelos y Pavón en los “Sentimientos de la Nación”. Ambos se refieren al 16 de septiembre como “el día aniversario en que se levantó la voz de la Independencia y nuestra Santa Libertad comenzó”, por tanto a quienes se les antoja gritar “Viva México” el día 15 que lo hagan. Y como históricamente nada se celebra, pueden cambiar ese grito por “IVA México”, como circula en las redes sociales, al fin y al cabo hasta la fecha del inicio de nuestra Independencia nos ha sido cambiada.

Reformas que faltan

 

 

Entrados en fervor patrio, al Congreso de la Unión le faltan reformas a la Constitución para vulnerar totalmente a la población. Es incomprensible que no haya un agregado al artículo que quieran para normar el desalojo de un pueblo que se levanta en 2013 para festejar al pueblo que se levantó en1810, tal y como ocurrió el viernes 14 de septiembre del año en curso. Con brutalidad narrada en reducido número de medios, se desalojó a los maestros que no han sido escuchados, pero cruelmente satanizados por los “comunicadores” al servicio del poder, para despertar ira social en contra de un magisterio mal pagado y mal tratado en nuestro país.

Las televisoras todo lo dictan. A su modo pregonan lo que al gobierno en turno conviene, crean sus propias realidades, sus propias víctimas, pobres policías atacados por los malvados maestros que no merecen ni ser llamados ciudadanos. Urge la reforma de los artículos 35, 36, 37 constitucionales, en particular el inciso C) del 37, sugiriendo se agregue que la ciudadanía mexicana la pierde “todo individuo que se manifieste en contra de leyes que aprueba el poder legislativo, a dictado de iniciativas del Poder Ejecutivo, así como los que participen en plantones que serán disuelto y sancionados por el Poder Judicial, correrán igual suerte los que escriban contraviniendo cualquier dictado proveniente del poder”, acompañado todo de spots, con referencias de imágenes históricas de “revoltosos” diversos como un tal Hidalgo, Allende o Morelos entre otros.

El artículo 14 debe ser modificado de manera inmediata. ¿Cómo es posible, señores senadores y diputados, que permanezca en el texto que “a ninguna ley se dará efecto retroactivo en perjuicio de persona alguna”? Esto no permitirá examinar y correr a los maestros, debe eliminarse en su totalidad el que “nadie podrá ser privado de la libertad o de sus propiedades, posesiones o derechos, sino mediante juicio seguido ante los tribunales previamente establecidos, en el que se cumplan las formalidades esenciales del procedimiento y conforme a las Leyes expedidas con anterioridad al hecho”, totalmente contrario a lo que dice la Ley para la Profesionalización Docente, respecto al periodo de inducción al servicio con duración de tres años, con una evaluación anual y que si cumple con las exigencias, recibirá el nombramiento definitivo. Si no, será separado del servicio público sin responsabilidad para la autoridad educativa.

Sabemos que estas probables iniciativas serán aplaudidas por sus correligionarios, dispuestos a instaurar el siglo XVII en pleno siglo XXI de esta segunda década que transcurre.

Fidel y Hank: el cacique y el caudillo

* Carlos Hank, quien años antes había encabezado un club de Atlacomulco que ostentaba el nombre de “La República Ideal”, se relacionó con varios estudiantes y maestros normalistas, y por intermedio de éstos conoció, en sus tiempos de alcalde, a un joven cubano un año mayor que él: Fidel Castro Ruz, quien se convertiría en el mítico comandante de la Revolución cubana. Aquel par de jóvenes políticos se identificaron y se hicieron amigos, a tal grado que la relación entre ambos fue determinante. De esta manera, el Profesor fue uno de los primeros amigos mexicanos de Castro y de Camilo Cienfuegos, quienes siempre andaban juntos, aun antes de que el Che Guevara conociera a Fidel.

 

José Martínez/ Parte I

México. Después de seis meses de haber desaparecido de la escena pública y seis años después de haber dejado el poder en manos de su hermano Raúl, el mítico Fidel Castro ha sorprendido a sus críticos al salir nuevamente de su escondrijo. El comandante reapareció para desmentir las versiones de que estaba postrado a causa de un derrame cerebral “no recuerdo siquiera qué es un dolor de cabeza”, dijo y calificó como “aves de mal agüero” a los que difunden “las más insólitas estupideces” sobre su salud, según un escrito divulgado en el portal oficialista Cubadebate (cubadebate.cu). A sus 86 años Fidel apareció en unas imágenes apoyándose en un bastón vistiendo camisa oscura a cuadros, pantalón deportivo y sombrero típico de campesino cubano, tejido con fibra de yarey. La noticia le dio la vuelta al mundo.

A propósito de Fidel Castro ha comenzado a circular en las librerías de Estados Unidos el ensayo “Las cartas del Armagedón”, un libro escrito por los académicos James G. Blight y Janet M. Lang donde dan cuenta del intercambio epistolar sobre la crisis cubana de los misiles. No obstante que se encuentra en el ostracismo Fidel Castro, es, y seguirá siendo noticia. Es uno de los pocos personajes del siglo XX que aún sobreviven.

La leyenda de Fidel comenzó en México a mediados de la pasada década de los cincuenta. Una historia poca conocida del legendario comandante cubano fue su relación con el profesor Carlos Hank González.

Cuando me dispuse a reeditar mi libro “Las enseñanzas del Profesor”, publicado por primera vez a finales de los noventa por editorial Océano, tres lustros después tuve oportunidad de rastrear la relación entre el líder de la revolución cubana y el también mítico profesor Hank González. Fue así que en la nueva versión de 2012 del libro “Las enseñanzas del Profesor. De Hank a Peña Nieto”, escribí:

Después de varios años de hacer méritos en la burocracia, a la edad de 28 años, Carlos Hank González ocupó su primer cargo político importante apoyado por el gobernador Salvador Sánchez Colín: la presidencia municipal de Toluca. Entonces el país era gobernador por Adolfo Ruiz Cortines, conocido como el presidente conciliador por dialogar con todos los sectores sociales y políticos del país. Eran los tiempos de la llamada guerra fría, la cual dominó la segunda mitad del siglo XX, época en la que el comunismo era visto como una amenaza para el mundo occidental.

Carlos Hank, quien años antes había encabezado un club de Atlacomulco que ostentaba el nombre de “La República Ideal”, se relacionó con varios estudiantes y maestros normalistas, y por intermedio de éstos conoció, en sus tiempos de alcalde, a un joven cubano un año mayor que él: Fidel Castro Ruz, quien se convertiría en el mítico comandante de la Revolución cubana.

Aquel par de jóvenes políticos se identificaron y se hicieron amigos, a tal grado que la relación entre ambos fue determinante. De esta manera, el Profesor fue uno de los primeros amigos mexicanos de Castro y de Camilo Cienfuegos, quienes siempre andaban juntos, aun antes de que el Che Guevara conociera a Fidel.

Carlos Hank fue un joven que padeció muchas carencias. Se vio obligado a salir de su natal Tianguistenco con la ayuda del alcalde su pueblo, José Palacios, quien le otorgó una beca de diez pesos mensuales para cursar la secundaria en Toluca, la capital del estado. Después, con algunas dificultades, prosiguió sus estudios en la Escuela Normal donde, a la edad de 19 años, fue electo secretario general de la Federación de Jóvenes Revolucionarios del Estado de México.

Hank se ganaba la vida como profesor mientras continuaba con sus estudios en ciencias biológicas e incursionaba en la política como líder estudiantil. En contraste, Fidel Castro provenía de una familia burguesa y había sido formado dentro de una educación elitista. Sin embargo, Fidel destacó por su activa militancia política en la universidad. Y fue en las aulas de la Universidad de La Habana donde surgió su sueño de derrocar la dictadura de Fulgencio Batista por medio de las armas.

Antes de su llegada a México y de conocer a Hank, Fidel había encabezado, el 26 de julio de 1953, el frustrado asalto al cuartel Moncada, en la provincia de Santiago. El hecho coincidió con el centenario del héroe cubano de la independencia, el poeta José Martí. Durante la refriega, más de 60 de los 135 alzados perdieron la vida, en combate o ajusticiados. El joven líder fue encarcelado después de su célebre alegato ante el tribunal, que tituló “La Historia me absolverá”. Por esos hechos, Fidel Castro fue condenado a 15 años de prisión en la Isla de Pinos, a 94 kilómetros de La Habana. Fidel Castro sólo cumplió dos de los 15 años a que fue sentenciado, merced a un indulto que lo puso en libertad en 1955.

Fidel conoció al Che Guevara en México. De hecho, la relación de Ernesto Guevara con los hermanos Fidel y Raúl Castro se dio cuando el Che emigró a México, en 1954, tras salir de Guatemala donde conoció a Ñico López cuando fue derrocado el gobierno de Jacobo Arbenz. Fue Ñico quien presentó al Che con Raúl Castro, recién llegado de La Habana a México. Raúl y Ernesto se hicieron inseparables, convivían casi todos los días. Raúl le confió al Che la historia del asalto al cuartel Moncada y lo puso al tanto de su hermano Fidel, quien pronto se vería obligado a exiliarse, pues su vida corría peligro en Cuba.

Fidel Castro llegó a México el 8 de julio de 1955. Lo hizo sin solicitar asilo político en la embajada de México, sino mediante una visa de turista. A su llegada a la ciudad de México, Fidel organizó su cuartel general en casa de María Antonia González, una cubana que era el alma grande de todos los refugiados cubanos. Allí, Raúl presentó al Che con su hermano Fidel y dio comienzo a una de las leyendas de la Revolución cubana.

Durante su estancia en México, de julio de 1955 a noviembre de 1956, Fidel Castro escuchó historias sobre los personajes de la Revolución mexicana. Uno de ellos llamó su atención: el doctor Gustavo Baz Prada, un mexiquense que en 1915, poco antes de cumplir 21 años y al triunfo del Plan de Ayala, había sido habilitado como general de brigada para ser designado, por primera vez, gobernador revolucionario del Estado de México, hasta que las fuerzas carrancistas tomaron el control de ese estado. Baz Prada tuvo que abandonar el poder y enseguida renunció a su grado de general brigadier zapatista para continuar con sus estudios de medicina. Cuatro décadas después, Gustavo Baz, durante el gobierno de Ruiz Cortines, fue postulado por el PRI como candidato a gobernador e invitó a uno de sus actos de campaña al joven Fidel Castro. (En septiembre de 1957 Gustavo Baz tomaría posesión como gobernador constitucional del Estado de México.)

Carlos Hank González, entonces alcalde de la capital mexiquense conoció en ese acto de campaña a Fidel Castro. En ese encuentro ambos congeniaron y se hicieron amigos. Comenzaron a frecuentarse y, un par de meses después, Fidel Castro solicitó su ayuda; lo puso al tanto de sus planes y le contó que en Cuba había miles de personas dispuestas a tomar las armas para derrocar al dictador Fulgencio Batista.

Hank lo apoyó con armas y municiones y, por supuesto, dinero. Asimismo, el profesor Hank le pidió a sus más allegados que, con la mayor discreción, se dieran a la tarea de buscar un lugar para el entrenamiento de los hombres de Fidel. Un lugar con cerros que se asemejara a lo que eventualmente tendrían que enfrentar en la Sierra Maestra.

 

* José Martínez es periodista y escritor. Es Consejero de la Fundación para la Libertad de Expresión (Fundalex). Es autor del libro Carlos Slim, Los secretos del hombre más rico del mundo, y otros títulos, como Las enseñanzas del profesor. Indagación de Carlos Hank González. Lecciones de Poder, impunidad y Corrupción y La Maestra, vida y hechos del Elba Esther Gordillo.

Enrique Peña Montiel

* En el 2004, Arturo Montiel tío del nuevo mandatario de México, Enrique Peña, buscaba la silla de Los Pinos. Al igual que su sobrino, era catalogado como un político intelectualmente desfavorecido y representante de aquel viejo PRI que finalmente nunca se fue pero tampoco se transformó. La periodista Selene Hernández elaboraba el perfil hace 8 años de aquel ex gobernador mexiquense y las coincidencias resultan sorprendentes. A la distancia representa un retrato fiel de lo que será México con un hombre que tiene detrás suyo al propio Montiel y a Carlos Salinas de Gortari. Por fin, el sueño de Arturo se ha cumplido: despachar en Los Pinos sin necesidad de dar explicaciones.

 

Selene Hernández

Las cualidades de un político pueden ser fácilmente identificables, observables a partir de su desempeño público en el poder, de la capacidad para afrontar problemas y de la rapidez de respuesta a las demandas del sistema político y social en el que se desarrolla.

En contraparte, la decisión ciudadana está limitada a la solitaria participación a través del voto. Ya en el poder, cualquier acto por parte de los gobernantes es justificable y las leyes se flexibilizan para otros, no para la gente común.

La necesidad de tomar las riendas de la ley, la economía, educación a niveles nacionales es el juego político.

El discurso de Arturo Montiel Rojas, gobernador del Estado de México, el 2 de marzo de 2004 en el marco de la ceremonia conmemorativa de la CLXXX erección del estado, se vio opacado por los videos de corrupción que irrumpieron en la escena política nacional, pero deja clara su disposición de asumir la cabeza de un leviatán social fuera de control.

Lo cierto es que los medios nacionales, para quienes dirigió el pretendido autodestape, pasaron por alto el hecho, salvo pequeñas menciones en noticieros por internet, cuyo alcance es estrecho y limitado.

A su favor se cuenta el desenvolvimiento que ha tenido para sortear los obstáculos políticos. En ese estricto sentido, su origen dentro del Grupo Atlacomulco, uno de los principales operadores dentro del Revolucionario Institucional; su imagen como centro aglutinante de apoyo por parte de los miembros de la clase política estatal; la aparente debilidad y descomposición del grupo contendiente, liderado por Roberto Madrazo en el PRI nacional, y el apoyo del frente de gobernadores al que pertenece, le amparan.

 

En busca de la tierra prometida

 

Montiel como candidato no sólo tendría que recuperar una presidencia perdida el 2 de julio de 2000, tendrá también que demostrar que no sólo busca trasladar la lucha al campo más ordinario de la economía: el monopolio de cargos administrativos y sus jugosos sueldos, si no que su llamado a la reflexión se basa en una propuesta legítima por la instauración de una estructura política viable.

Si lo importante no es el político sino la estructura política que éste pueda establecer en un cargo de honor nacional, se concede el derecho al ciudadano para ver la acción con efecto político, más allá de una exhortación, y queda por analizar el contexto estatal del que parte.

El discurso de Arturo Montiel, su posicionamiento político, plantea la necesidad de un liderazgo político firme y eficaz, el crecimiento económico urgente, educación moderna, competitiva y de calidad, disminuir la desigualdad, lograr un desarrollo social y humano sustentable y vivir bajo el imperio de la ley.

Más allá de lo aparentemente correcto y preciso de la propuesta, se presenta con oportuno tono a lo que quiere y necesita escuchar el ámbito social y político mexicano.

El elemento de liderazgo proporciona a Montiel un elemento del que no puede prescindir la política, a pesar de ser una figura retórica del pasado pre democrático.

Estudiosos de los fenómenos políticos, como el sociólogo Sergio Zermeño, explican que las figuras de los líderes se vuelven apropiadas porque son los únicos que actúan como nudos que unen y solventan las fracturas y desajustes en los partidos políticos.

El liderazgo es un fenómeno que tiende a presentarse en escenarios oportunistas y, ni siquiera políticas como las europeas o las norteamericanas, pueden dejar de acudir a él.

 

¿Quién es Arturo Montiel?

 

Divorciado, vuelto a casar y padre de 4 hijos, dos de ellos recién nacidos de su actual esposa, la francocanadiense Maude Versini de 30 años, Arturo Montiel buscará ser postulado a la candidatura priista por la presidencia.

Montiel, de 60 años, fue visto como el líder natural rumbo al 2006 inmediatamente después de la derrota de Labastida, en el 2002, porque gobierna al estado más poblado del país y donde se decidirá las elecciones. No se trata en este caso de carisma o de capacidad, sino del abultado padrón electoral.

Arturo Montiel es oriundo de Atlacomulco; estudió Administración de Empresas y Contaduría Pública en la UNAM.

Fue presidente municipal de Naucalpan y secretario de Desarrollo estatal, así como director general de Protección Civil en Gobernación; fue representante de Gobernación ante la Comisión Intersecretarial de Investigación Oceanográfica y director general de Talleres Gráficos de México. Fue líder estatal del PRI y de allí surgió como gobernador, en 1999.

Montiel debía ser el punto de armonía entre los distintos grupos priistas que buscarán tanto la gubernatura en el Edomex como la silla presidencial, pero no es así. Al menos no todavía.

A Montiel Rojas se le apunta como el sucesor de Carlos Hank González. La fuerza política y económica de este grupo llevó a posiciones claves a sus integrantes durante décadas.

 

Las referencias

 

La imagen de Arturo Montiel no se ha visto envuelta en ningún escándalo de corrupción, todavía. Pero durante su ejercicio como gobernador, la deuda estatal ocupa la segunda posición a nivel nacional, con 31 mil millones de pesos y se espera que al dejar su mandato llegue a 40 mil millones. Cada habitante debe 2 mil 500 pesos al nacer. Sin embargo, el PIB es de 5.2 por ciento.

En educación, el estado ocupa el tercer lugar en desatención a la demanda del nivel escolar primario y de cada 10 estudiantes egresados de preparatoria sólo 3 podrán acceder a la universidad. Con 14 y medio millones de personas y con la tasa de crecimiento poblacional más alta de la nación, el desempleo aquí ha llegado a ocupar las filas más destacadas a nivel nacional durante su mandato.

Ejemplo de la falta de planeación al invertir en obra pública, el Centro Médico ISSEMyM, a un año de su construcción, no cuenta con recursos para mantenimiento de su equipo, a pesar de ser uno de los mejores hospitales del país. El hospital Adolfo López Mateos presenta una crisis de desabasto de medicinas y falta de material quirúrgico que lleva ya más de tres meses. En éste último se realizaron remodelaciones y se retiró equipo que nunca se utilizó por falta de personal capacitado para manejarlo.

 

El posicionamiento político

 

José Antonio Trejo, especialista en temas sociales y políticos, profesor de tiempo completo de la facultad de Ciencias Políticas y Administración Pública de la UAEM, sociólogo y etnosociólogo, plantea que en el escenario a la candidatura se encuentran elementos como la competencia entre partidos y viejos grupos políticos y de poder de la clase tradicional del estado.

“El lanzamiento de Montiel como candidato, el 2 de marzo, presenta lo que llaman los mercadólogos posicionamiento. A pesar de haber sido importante su destape, donde propone toda una agenda política para hacer campaña, no fue cubierto por los reflectores que tenía esperado.”

Montiel ha sido un centro político, apunta Trejo, que ha podido aglutinar lo que en primera instancia fue un club de gobernadores, la Conago, y que se ha convertido ya en todo un frente en el que ya comienzan a confluir sectores de extracción panista.

La imagen de Montiel, en su condición de político regional, no lo expone a nivel nacional ante un movimiento político desfavorable. La manera en que venda la reforma de su partido político y la habilidad con que logre consolidar su imagen en este tiempo son, apunta Trejo, un capital político importante.

La efectividad política de Montiel Rojas radica, según el investigador, en permitir subsistir a la clase política del estado y en construirse una imagen política propia, que no tenía al principio del sexenio y en que, más que un político democrático, se muestra como un político eficiente, con oficio.

“Socialmente, todavía cultiva las viejas costumbres clientelares y corporativas. En ese sentido ha significado un retroceso, más que un avance en la cultura política. En lo social ha mantenido sólo una estabilidad política, que no social. Hay cantidad de organizaciones sociales de todo tipo, sobre todo campesinas, que están intentando romper este cascarón corporativo que todavía existe a nivel estatal. En el estado, a diferencia de lo que sucede a nivel nacional, la figura del presidente ya no liga a nadie ni es el centro político de la nación ni del Estado mexicano. Está en competencia hasta con su esposa, con la primera dama. Lo que ha permitido la legitimidad es la obra y la imagen del gobernador; y en ese sentido, la praxis. La virtud de este gobierno es mantener el centro político, con todo lo criticable que pueda tener.”

 

Madrazo de frente

 

Como contrincante político se puede observar que a Montiel se le inclina más favorablemente la balanza por las desventajas que presenta Madrazo, actual presidente nacional del PRI, que por fuerza propia.

Madrazo está disminuido porque no ha logrado construir un liderazgo nacional. Además del rompimiento que tiene con Elba Esther Gordillo.

”Pesan más ahora los liderazgos regionales y, en ese sentido, Montiel sería un fuerte contendiente”, dijo José Antonio Trejo.

“Recordemos que el Estado de México, como clase política, no le apostó a Madrazo en las elecciones internas del PRI nacional. Su candidata era Beatriz Paredes y desde allí existe una obvia competencia.

“Lo interesante del escenario priista es que son los políticos estatales quienes le muestran lealtad y fidelidad a Madrazo y, más allá, profunda eficacia política. Son los operadores más avezados que tiene el PRI y son los que le están sacando adelante los problemas.

”El aparato político del Estado de México es su aval y se ha mantenido firme a diferencia de los golpeteos y resquebrajamientos nacionales. Toda la maquinaria política estatal priista está con todas sus piezas. Sin embargo, esto mismo puede convertirse en un problema porque es una estructura y una clase política de viejo cuño.

“Montiel no es el candidato de la modernidad política que esperamos, es un candidato todavía hecho a la antigua, rodeado de corporativismos de la CTM, CNC. Hay que recordar la línea dura que representa su secretario de gobierno, sobre todo contra los movimientos sociales, esa forma de operar políticamente, acosando a los movimientos, no buscando el diálogo o su desmantelamiento. La manera de operar de este grupo todavía es muy tradicional, muy corporativa y sumamente autoritaria”, dice Trejo.

Para las votaciones del 2005, el investigador dijo que si la ventaja la llevan las regiones, sería Montiel el candidato más adecuado para una coyuntura de ese tipo. Si nuevamente se impone el centro, será Madrazo.

 

AMLO versus Montiel

 

Frente al actual jefe de gobierno del DF, Andrés Manuel López Obrador, el investigador observó que todo dependerá de cómo recomponga su imagen López Obrador. Si lo logra, Montiel no sería un contendiente tan fuerte y tan popular. Sin embargo, no hay que descartar sorpresas.

 

No nos interesan

 

A la pregunta, Trejo responde que “en general los políticos viven de la política, llámense como se llamen. Nos hemos quedado ya sin esos personajes que a pesar de todo vivían para la política. No hay un político que no se esté sirviendo de la política. El gran problema de los políticos es que desafortunadamente administran nuestro dinero. Si no, en la actualidad no tendrían ninguna importancia su vida ni su trayectoria. Fuera de que manejan nuestros recursos, ya su apuesta, su compromiso por la nación, la sociedad, los ideales democráticos, no nos interesan.

 

Las aduanas

 

Nuestro Tiempo: ¿Carisma?

José Antonio Trejo: Nulo. Tiene más carisma su mujer, e incluso por eso gran parte del juego de su imagen es poner siempre “y la esposa del gobernador…”

NT: Mago, profeta, jefe de bando o de partido…

JAT: Jefe de bando.

NT: Medios auxiliares con los que cuenta, el as bajo la manga…

JAT: La descomposición de su propio partido, él es el único que parece que está fuerte.

NT: Orientación a la obediencia hacia él…

JAT: Efectiva.

NT: El empresariado…

JAT: También se retrata con obispos.

NT: Personal administrativo y medios materiales de la administración…

JAT: Buenos.

NT: Determinantes de interés personal, retribución material, honor social

JAT: Buenos, en términos de legitimar y crear esa representación propia, es perceptivamente buena.

NT: Premios para el séquito…

JAT: Vida política y puestos muy bien remunerados.

NT: El monopolio de los cargos: estructura que puede ofrecer para trasladarla a nivel nacional…

JAT: Esa es la gran pregunta, porque todos los presidentes siempre han tenido que hacer una gran alianza con distintos grupos y gran parte de los gabinetes era producto de ese equilibrio con los grupos. Con el advenimiento de la posibilidad de alternancia en el poder, esto se ha roto. Pero aún así el propio Fox tuvo que hacerlo. Es difícil pensar que a nivel nacional se va a repetir la estructura de gobierno del Estado de México. Es más, corre el riesgo de llegar a su mínima expresión en un gobierno federal, porque de llegar Montiel a la presidencia tendría que equilibrar, negociar con otros grupos mucho más fuerte y mucho más dinámicos que los grupos que actualmente se encuentran en el gobierno del estado.

Jorge y El Gato

* A casi 25 años del crimen, el expediente del caso Félix está en espera de ser reabierto donde Jorge Hank Rhon es señalado como el autor intelectual del abominable crimen que pesa como una mancha en la justicia mexicana.

 

José Martínez

Un 20 de abril de hace 24 años, el periodista Héctor Félix Miranda –al que popularmente se le conocía como “El Gato” Félix– fue asesinado por órdenes de Jorge Hank Rhon. Los autores materiales se encuentran en prisión cumpliendo una condena de 27 años, pero el autor intelectual aún se encuentra libre. Ya es hora de que la justicia haga algo porque todo parece apuntar a que el autor intelectual se salga con la suya, pues es evidente que de triunfar en las elecciones presidenciales el candidato del PRI, Enrique Peña Nieto, ofrezca protección a su amigo Jorge Hank.

Es de sobra conocido que como gobernador del Estado de México, Peña Nieto autorizó a la Procuraduría de Justicia de esa entidad para que fuera la instancia que proporcionara armas y “charolas” de policías judiciales a los escoltas de Jorge Hank.

El presidente Carlos Salinas de Gortari debería ser llamado a rendir cuentas por la justicia mexicana porque él, directamente, se encargó de proteger al hijo del profesor Carlos Hank González, quien fue una estrella rutilante en el gabinete de Salinas. El ex presidente Salinas usó la fuerza del Estado para que el crimen de Félix Miranda no “manchara” el “honor” de los Hank, cuando todo México sabe que los Hank son los Carleone mexicanos.

En los últimos días, un ex reportero del semanario Zeta, Antonio Heras, y el equipo editorial de esa publicación, que encabeza la periodista Adela Navarro han recibido amenazas provenientes de las mafias del narcotráfico. El semanario Zeta de Tijuana ha pasado desde su fundación un calvario de ataques sistemáticos. Hoy atraviesa una de esas crisis, por lo que un número indeterminado de organizaciones defensoras de la libertad de expresión y de los derechos humanos se han solidarizado con los periodistas de Zeta y han exigido del gobierno mexicano su intervención.

Zeta es el ejemplo emblemático de los ataques a la libertad de expresión en nuestro país. Tal vez ningún medio ha padecido las consecuencias que este semanario ha sufrido por mantener su política editorial aún a costa de la vida de dos de sus editores y un atentado que casi le cuesta la vida a Jesús Blancornelas, el director fundador de esta publicación, cuyo lema se resume en las siguientes palabras: “Libre como el viento”.

Después de cinco lustros, Zeta sigue esperando que se haga justicia en el caso de Héctor Félix Miranda y otro tanto en el caso del artero crimen del editor Francisco Ortiz Franco. En efecto, el 11 de marzo de 1997, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), recibió una denuncia presentada por la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP), en la que imputa responsabilidad internacional a los Estados Unidos Mexicanos por la falta de una investigación exhaustiva en el caso del asesinato del periodista Héctor Félix Miranda, ocurrido el 20 de abril de 1988.

Los peticionarios denuncian la violación de varios derechos consagrados en la Convención Americana sobre Derechos Humanos: a la vida (artículo 4); a la integridad personal (artículo 5); a las garantías judiciales (artículo 8); a la igualdad ante la ley (artículo 24); y a la protección judicial (artículo 25).

El Estado argumentó inicialmente que la petición se había presentado fuera del plazo de seis meses establecido en el artículo 46(1)(b) de la Convención Americana, y se refirió en tal sentido a la fecha de las sentencias definitivas en los juicios contra Antonio Vera Palestina (27 de marzo de 1991) y Victoriano Medina Moreno (23 de agosto de 1989).

Igualmente, manifestó el Estado que la Comisión Nacional de Derechos Humanos de México (CNDH) había abierto un expediente el 10 de septiembre de 1990, y que las conclusiones finales fueron notificadas a los representantes de la víctima el 17 de julio de 1992.

Al respecto, la CIDH observó que la petición no se refiere al castigo de los señores Vera Palestina y Medina Moreno, sino a la falta de investigación por los órganos del Estado mexicano de la existencia de autor o autores intelectuales, a pesar de que –a criterio de los peticionarios– había suficientes elementos para ello. Por otro lado, el Estado indicó en una comunicación posterior que “las autoridades siguen investigando la posibilidad de una tercera persona involucrada”, como parte de su argumento sobre la falta de agotamiento de los recursos internos. En la misma comunicación, que contradice la posición anterior del Estado, éste omitió toda referencia a su argumento sobre la presentación extemporánea de la petición. Por lo tanto, la CIDH desestimó la respectiva objeción del Estado, y concluyó que el artículo 46(1)(b) de la Convención Americana no es aplicable al presente caso.

En su comunicación del 29 de abril de 1998, el Estado sostuvo que la petición no cumplía con el requisito del artículo 46(1)(a) de la Convención Americana sobre agotamiento de los recursos de la jurisdicción interna. Al respecto, indicó: “Debido a la importancia que las autoridades y la sociedad mexicana otorgan al total esclarecimiento de cualquier delito cometido en contra de un periodista, la investigación aún no ha sido cerrada… ante la perspicacia y dudas manifestadas por los peticionarios de que los hoy sentenciados no hayan sido los autores intelectuales de la comisión del citado ilícito [las autoridades] han realizado diversas diligencias y actuaciones con el fin de disipar cualquier duda sobre las conclusiones arrojadas tanto por las investigaciones como por el propio proceso penal respectivo”.

A efecto de precisar la posición de las partes en el presente caso, la Comisión observó que los peticionarios no se han expresado de manera dubitativa, como surge del texto de la denuncia trasladada al Estado mexicano: “El hecho de que la investigación se haya interrumpido luego de la captura de los autores materiales y no se haya investigado la instancia intelectual… significa que hubo ‘tolerancia’ de parte del poder público, hecho que quedó reflejado que en los últimos años (sic), a pesar de que el caso permanece legalmente abierto, no se hicieron mayores avances para esclarecer el crimen”.

Una de las excepciones a la regla del agotamiento de los recursos internos es, precisamente, el retardo injustificado en la decisión sobre los mismos. El asesinato del señor Héctor Félix Miranda se produjo en abril de 1988, y en los tres años posteriores los órganos jurisdiccionales internos procesaron y condenaron a los autores materiales. Sin embargo, el expediente no revela la misma celeridad para establecer la autoría intelectual. El hecho de mantener abierta la investigación durante un plazo tan holgado como el transcurrido desde que ocurrieron los hechos hasta la fecha no demuestra, en sí mismo, la voluntad de establecer de manera plena la responsabilidad, ni de solucionar el caso. Por el contrario, la CIDH considera que si las autoridades mexicanas tienen elementos suficientes para continuar la investigación, en la que no se evidencia complejidad alguna, el plazo de diez años transcurrido desde el asesinato es evidentemente irrazonable. La Comisión determinó en consecuencia que se ha producido un retardo injustificado en la decisión sobre este caso, y le aplica la excepción del artículo 46(2)(c) de la Convención Americana. Esta cuestión deberá ser analizada con mayor detalle en la sección sobre el derecho a las garantías judiciales.

Independientemente de las actuaciones de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos en el caso del asesinato de Héctor Félix Miranda, el tema de Jorge Hank Rhon siempre ha estado vinculado con actividades criminales. Ha sido declarado “indeseable” por el gobierno de Estados Unidos, por lo que desde hace tres años le fue cancelada su visa de forma indefinida.

Desde mediados de los noventa la DEA, el FBI, el Departamento del Tesoro, el Servicio de Inmigración y el Servicio de Aduanas abrieron investigaciones conjuntas en la llamada Operación Tigre Blanco, que lo vinculaban a los cárteles de la droga mexicanos, específicamente el clan de los Arellano Félix y el referente al del desaparecido Amado Carrillo Fuentes, mejor conocido como “El Señor de los cielos”.

Sin embargo, la sombra que lo ha seguido en toda su vida ha sido la del periodista Héctor Félix Miranda. De acuerdo a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos sólo con una “falla” en el expediente, es decir, en la integración de la averiguación sobre el asesinato del periodista Héctor Félix Miranda, se podría reabrir el caso de este crimen que fue archivado por decisión política del entonces presidente Carlos Salinas de Gortari. El motivo: Jorge Hank Rhon, hijo menor del que fuera el mítico Carlos Hank González, ha sido permanentemente señalado como autor intelectual.

Después de 16 años, en el 2004, la presión de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos –dependiente de la Organización de Estados Americanos– a instancias de la Sociedad Interamericana de Prensa había logrado obtener del gobierno mexicano, a través de la Secretaría de Relaciones Exteriores, la aprobación para que un grupo independiente de peritos y abogados revisaran el expediente, bajo la única condición de que por el simple hecho de encontrar alguna “falla” en la integración de la averiguación, se permitiría reabrir el caso, mismo que había sido “cerrado” luego de la detención de dos de los autores materiales.

“Todo apunta al hipódromo”, dijo en su momento Ernesto Ruffo, el primer gobernador de extracción panista. El atentado tuvo lugar el 20 de abril de 1988, en el ocaso del gobierno del presidente Miguel de la Madrid, cuatro años después del cobarde crimen de Manuel Buendía.

En el asesinato de “El Gato” Félix, las autoridades estatales sentenciaron a 27 años de prisión a Antonio Vera Palestina, quien había sido celoso guardaespaldas del profesor Hank, quien lo mandó comisionado a Tijuana a resguardar la seguridad de Jorge Hank Rhon. En abril de 2004, un grupo de peritos y abogados de la CIDH se trasladaron a Tijuana para analizar las más de 14 mil hojas del expediente, aunque la revisión que presumiblemente se llevaría una semana en la que revisarían los documentos, al final resultaría una tarea que requeriría de varios años.

Para los editores del semanario Zeta, el crimen de “El Gato” Félix debe reabrirse porque aún están libres los autores intelectuales. Así, bajo el encabezado de la que fuera la columna periodística de “El Gato” Félix, Un Poco de Algo, sus compañeros de Zeta dedican semana a semana una página en señal de luto donde exponen lo siguiente:

“Jorge Hank Rhon: ¿Por qué me asesinó tu guardaespaldas Antonio Vera Palestina? Lic. José Guadalupe Osuna Millán. Los ex gobernadores Lic. Xicoténcatl Leyva, Ing. Óscar Baylón Chacón, Lic. Héctor Terán Terán y Lic. Alejandro González Alcocer, no quisieron ordenar la captura de los que planearon asesinarme.

“El Lic. Ernesto Ruffo Appel sí pudo encarcelar al que me mató, y dijo que en este caso ‘todos los caminos conducen al Hipódromo de Agua Caliente’. ¿Podrá su gobierno capturar a los que ordenaron mi crimen? Héctor ‘Gato’ Félix Miranda.

“Esta plana aparecerá cada semana hasta que se aclare y detenga a los autores del asesinato de Héctor Félix Miranda”.

Como se recordará, Jesús Blancornelas y Héctor “El Gato” Félix formaron una mancuerna explosiva. Los dos trabajaron juntos en el periódico ABC, donde protagonizaron uno de los episodios más combativos del periodismo de las últimas décadas, al confrontar los excesos del poder, el centralismo del gobierno, la subordinación de los gobernantes a Estados Unidos, el nepotismo, la corrupción política y empresarial, además de que denunciaron a los grupos de presión y enarbolaron la defensa de las causas populares, hasta llegar a convertirse en los verdaderos voceros de la sociedad civil.

Cuando llegó a Tijuana, Jorge Hank Rhon era un ilustre desconocido y buscó a “El Gato” Félix que era el periodista más leído en esa parte de la frontera, para que lo hiciera un personaje popular. Gracias a las columnas de “El Gato” Félix dejó de ser “el hijo del profesor” para convertirse, ahora sí, en el ingeniero Jorge Hank Rhon.

Contaba el periodista Jesús Blancornelas que “las fiestas de Jorge eran famosas y Héctor se encargó de hacerlas más; bautizó al joven Hank Rhon como “El Pirrurris” y le llamó ‘el hijo de papi’; y así como lo escribía lo entendía el hijo del profesor: era pura buena onda. Por eso, la amistad entre los dos creció y se afianzó”.

Blancornelas afirmaba que en el proyecto periodístico que ambos compartían jamás le pidió cuentas de lo que escribía, ni tampoco “El Gato” a él. “Cuando me decían que ‘El Gato’ era grosero, que no gustaba lo que escribía, a los quejosos les sugería que se lo dijeran a él mismo.

“Y era muy leído. A las señoronas de sociedad les encantaba; ellas, igual que los pobretones, le hablaban para contarle lo mismo chismes de fulanita o zutanita, que para mentarle la madre a cierto policía que se distinguía por transa; le hablaban para compartirle chistes acerca del gobernador o del Presidente.

“Félix escribía lo que muchos querían decir y no podían. De ser una simple columnita, la suya pasó a ser una plana, y el día menos pensado hasta dos.

“Funcionarios y gente conocida condenaron que era muy ‘mandado’, que se le debía quitar del periódico. Pero todos lo leían, y cuando no se publicaba la columna, ellos eran los que reclamaban”.

Y fue justamente por eso que la historia del crimen del periodista Héctor Félix Miranda está ligada al Hipódromo de Agua Caliente. Antonio Vera Palestina, jefe de guardaespaldas de Jorge Hank perteneció al escuadrón del Grupo Jaguar, adscrito a la División de Investigaciones para la Prevención de la Delincuencia, la temible DIPD que comandaba el sanguinario Francisco Sahagún Baca, incondicional del “general” Arturo Durazo Moreno, cuyo jefe inmediato era el profesor en su calidad de regente del Distrito Federal, durante el sexenio de José López Portillo.

Al servicio de Jorge Hank Rhon, del que era como su sombra, Vera Palestina creó un cuerpo especial de seguridad integrado por agentes de varias corporaciones, cuyo rasgo en común era estar adiestrados para matar –ante la más mínima provocación–, para proteger a su jefe.

El camino de Lerdo

* “Cuando en octubre de 2005 hacía agua la barca del montielismo y se ponía en tela de juicio su decencia y honorabilidad (si alguna vez las tuvo) y la sombra del escarnio público cubría de Arturo el ex gobernador a su esposa Maude Versini, su ex esposa Paula Yáñez Villegas, así como a sus hijos mayores Arturo y Juan Pablo Montiel Yáñez, la secretaria general del PRI estatal, Ana Lilia Herrera Anzaldo, citó a un reportero para aclararle: “Montielista no soy […] Yo me hice aparte”, desmenuza el escritor Francisco Cruz.

Miguel Alvarado

La priista Ana Lilia Herrera, un caso extremo de “éxito político”, ha logrado en 13 años lo que algunos nunca consiguen o emplean toda su vida. Metepec, uno de los dos municipios más prósperos del Estado de México pero considerado tierra narca desde hace años debido a la llegada de los familiares de capos presos en el penal federal del Altiplano a fraccionamientos exclusivos que compraron en parte o totalmente y la presencia del cártel de La Familia, que se encarga del negocio de la piratería de videodiscos apoyados por elementos de la policía local, vio en el 2009 cómo Ana Lilia recuperaba para el priismo la alcaldía luego de arrasar en las elecciones donde derrotó al panista Xavier Maawad y al empresario perredista Julio Lujambio, de filiación priista. Herrera arrasó en aquellos comicios y arrebató al PT una alcaldía que tocó fondo con el folclórico Óscar González pero que también el PAN explotó sin conmiseración. Metepec, más que una meca política o un feudo de poder empresarial, es una sede narcotraficante muy importante para quienes controlan las plazas del Edomex. Quien controla políticamente al municipio, podrá hacerlo en sus diferentes actividades y garantizar al menos una paz interna a costa de las inevitables negociaciones.

Herrera llegaba a Metepec en el mejor momento que atravesaba la administración de Enrique Peña. Sobreexpuesto en medios, con romance de telenovela y en vías de acceder a la candidatura por la presidencia de México, al entonces gobernador le convenía que una de sus leales estuviera en un cargo de poder y que ese municipio respondiera a sus demandas. A días de anunciado el triunfo priista, el panista Maawad se quejaba quedamente, argumentando que “el PRI a estas alturas no ha terminado de regresar las credenciales de elector que compró”. Las mediocres campañas de los opositores de Ana Lilia no permitían dudar del triunfo, a pesar de múltiples irregularidades registradas en ese municipio, que incluyeron la ayuda de la policía estatal como enlace para transportar papelería del PRI y conocer resultados incluso antes el cierre de las casillas.

Para Herrera no es nueva la competencia política. Nacida en el Distrito Federal, viviendo en Jardines de Morelos en Ecatepec y dedicada en sus primeros años laborales a la comunicación como reportera de la Cámara federal y la Fundación Colosio, una invitación de Sadot Fabila, ex titular de la Subdirección de Corresponsales de la Agencia Mexicana de Noticias (Notimex) y de la oficina de Prensa de la misma Fundación, la arrancó de aquellas oscuridades para traerla a la campaña que llevaría al de Atlacomulco a la gubernatura. Herrera redactaría en el PRI estatal los boletines oficiales con tesón y denuedo e incluso los entregaba ella misma en las redacciones de los periódicos locales.

Si alguien la recuerda bien es Francisco Cruz, periodista y escritor de Metepec avecindado en el DF, quien señala que a Herrera no se le habría ocurrido jamás ingresar en la política pero sí mejorar sus condiciones de vida. Y por ello vio en la invitación de Fabila, viejo periodista mexiquense, un escaparate para nuevos rumbos. Así, hizo las maletas y se mudó a Toluca.

“Una lectura de las primeras reflexiones muestra el poder descarnado a través de priistas sumisos, hombres y mujeres con una curiosa y disparatada ambigüedad en cuanto a las lealtades. Hablar de cuestiones ideológicas o de pensamiento político sería conceder demasiado. Los usos y costumbres del partido (¿de la Revolución?) muestran una orgía de ciega obediencia, así como de conveniencias bajo condiciones que se transmiten de generación en generación”, recuerda Cruz al analizar la primitiva estructura de poder que todavía se practica en los partidos políticos.

Ana Lilia aprendió a ser una política hecha y derecha. Sabe cuándo decir que no y cuándo alinearse. Luego de años en el servicio público y de pasar incluso unos días al frente del PRI estatal, a Herrera se le relacionaba naturalmente con Arturo Montiel, en lo público y lo privado, para bien y para mal. Antes de llegar a la presidencia municipal de Metepec y por supuesto de inscribirse en el 2012 para buscar un escaño en el Senado de la república, decidió dejar a un lado las ambigüedades sobre su filia evidente con el ex gobernador.

“Cuando en octubre de 2005 hacía agua la barca del montielismo y se ponía en tela de juicio su decencia y honorabilidad (si alguna vez las tuvo) y la sombra del escarnio público cubría de Arturo el ex gobernador a su esposa Maude Versini, su ex esposa Paula Yáñez Villegas, así como a sus hijos mayores Arturo y Juan Pablo Montiel Yáñez, la secretaria general del PRI estatal, Ana Lilia Herrera Anzaldo, citó a un reportero para aclararle: “Montielista no soy […] Yo me hice aparte”, desmenuza Cruz.

“Herrera fue quizás la primera y la única persona que intentó deslindarse del hombre que la encumbró. En un restaurante VIP’S de la avenida Alfredo del Mazo en Toluca, en octubre de aquel año fue un poco más prolífica: “Yo sólo tengo una propiedad y la estoy pagando (a plazos) en el barrio del Espíritu Santo en Metepec”. Claro, en ese momento no aclaró que su propiedad estaba enclavada en el residencial Villas Estefanía y que, gracias a los puestos ocupados en la administración de Arturo Montiel Rojas, ya tenía ahorros por unos dos millones de pesos”, señala el propio Cruz.

Herrera no tenía futuro en el periodismo, ni siquiera en el de comunicación social, pero era cuestión de encontrar la madeja. Y ésta apareció, luego de un fantasmal paso por una revista de temas aéreos, cuando Fabila le encargó cubrir la campaña de Montiel, en 1999. El candidato se dio cuenta de su labor y la elogió, justo como sólo él sabe hacerlo. Luego, todo sucedió sin dificultades. Herrera estaba al lado de Montiel hasta en actividades privadas. Paradójicamente, Sadot, aquel boy scout que descubrió en Herrera “ese no sé qué”, desapareció de la escena pública, asegura el propio Cruz, aunque por allí, en Toluca, a escasos metros del PRI, hay una calle muy pequeña que lleva el nombre de Fabila.

Nadie mejor que Cruz reseña el currículum de Ana Lilia: “Herrera siguió una carrera política ascendente: instalado en su despacho de la avenida Lerdo, Arturo -aquel personaje negado seis años más tarde- la llevó a la Coordinación de Comunicación Social. Después del escándalo por un desplegado salido desde la gubernatura mexiquense -y del que ella no tuvo ningún control- para apagar un escándalo de espionaje montielista a altísimos personajes del PRI, así como de los partidos de oposición y funcionarios del gobierno federal foxista ella se cayó para arriba y pasó al Consejo Estatal de Población (Coespo). Luego, Arturo la nombró titular de la Secretaría de Desarrollo Social. Al término del gobierno de éste en 2005 y la llegada de Peña, la nombraron directora general del Instituto Mexiquense de la Mujer. Apenas tuvo tiempo de hacer promesas. Cobró dos quincenas y la enviaron al Comité Directivo Estatal (CDE) del PRI. Más tarde ocupó por veintinueve días la presidencia priistas. El partido terminó premiándola con una diputación local por el distrito de Mexicalcingo y Metepec, su municipio de adopción”.

Ahora Ana Lilia buscará la Senaduría por el PRI, luego de 12 años sin un lugar. Enfrentará a dos pesos pesados de la política nacional, el perredista Alejandro Encinas, reciente perdedor en las elecciones para gobernador del 2011; y al panista José Luis Durán, curiosamente el candidato que perdió ante Montiel las elecciones de 1999.

Ningún político en México se forja a sí mismo. La democracia de este país, más parecida a una dictadura, no lo permite. Los esfuerzos destinados a servir a la ciudadanía se encaminan hacia otros corredores, más oscuros pero satisfactorios para intereses de grupo. Que Herrera niegue su marca montielista es entendible, pero en lo práctico no lo puede ocultar, como sucedió tras ganar la alcaldía de Metepec e integrar su primer equipo de trabajo. Allí, en su administración, encontraron refugio y cobijo muchos funcionarios que trabajaron con Montiel. Se les pudo ubicar: el síndico municipal Víctor Manuel Romero Salgado, subsecretario regional de Gobierno para la región Valle de Bravo-Tejupilco con Montiel y coordinador regional de Desarrollo Social en la Región II de Atlacomulco; el secretario del Ayuntamiento, Efraín Hernández González, presunto operador político en aquella zona. Ocupó la coordinación de Evaluación y Seguimiento de la Gubernatura; coordinador de Atención Ciudadana, secretario particular adjunto de Montiel y subsecretario regional de Gobierno en la región Zumpango-Amecameca.

Miguel Ángel Granados Camacho, primer regidor. Con Montiel fue subsecretario regional de Gobierno y “jefe b” de Proyecto. Luis Rivera López, director de la policía municipal y luego separado del cargo por supuestos actos de corrupción, era uno de los Golden Boy’s. “Director general de Previsión Social de la Secretaría del Trabajo, director general de Seguridad Pública y Tránsito en la entidad de 2004 a 2005 y director general de Protección Civil de 2005 a 2006, es hijo de Luis Rivera Montes de Oca, antiguo pero poderoso funcionario de la época montielista y quien ocupó el cargo de procurador estatal, magistrado y cabeza de la dirección de Readaptación Social, entre otros cargos. Luis Rivera Montes de Oca está ligado al grupo que protegió a una de las caciques más famosas del Estado de México, Guadalupe Buendía, mejor conocida como La Loba, quien se encuentra presa en “Almoloyita” junto con su esposo y otros de sus hijos”, recuerda el periodista Elpidio Hernández.

Marco Antonio Vázquez Nava, tesorero de Metepec, fue director de Administración y Finanzas del Comité de Instalaciones Educativas en el montielato (2003-2005); fue director de Control Contable de Organismos Auxiliares en la Secretaría de Finanzas (2005-2007). Fernando Portilla Galán, director de Desarrollo Urbano en el municipio alfarero, laboró como jefe en el área de Control de Gestión y Apoyo Administrativo y más tarde fue secretario particular adjunto del director general del ISSEMyM, de mayo de 2000 a septiembre de 2002, Santiago Velasco Monroy.

El equipo de Montiel estuvo con ella desde el principio, pero eso son costos que todo proyecto político cobra y se deben pagar porque es el sistema que se usa para crecer. Si Peña gana las elecciones presidenciales, un hombre con pobres capacidades políticas, como decía de él Isidro Pastor Medrano cuando fue alejado del priismo por el propio Arturo, se hará con el mayor poder del país, aconsejado o controlado por el salinato, y su sobrino, una estrella de las telenovelas más que un estadista, dará la cara por él cuando tenga que hacerlo. Así, las damas de compañía de don Arturo podrían cumplirle uno de sus más caros sueños: sentarse en Los Pinos.

Un viaje al corazón

* No sólo es que no gobiernen para los de abajo, sino que los consideran feos, sí, feos. Por eso, por ejemplo quieren desplazar a las vendedoras indígenas de Chichén Itza, por eso quieren sacar a los puestos del mercado de Texcoco, porque afean el paisaje y no son buenos para el turismo. La cámara de Déffossé responde a esta ignominia.

 

Luis Martín-Cabrera/ Rebelión

Hace ya mucho tiempo que llegó el momento de reconocer alto y claro que no todo el pensamiento crítico y la cultura vinieron de Europa o de los Estados Unidos, que cuando casi todos en el Norte estábamos tratando bien de recuperarnos de la caída del Muro de Berlín bien celebrando el final de la historia, tuvo que ser un grupo de indígenas chiapanecos en el Sureste de México el que nos enseñara otra vez el sentido de la dignidad rebelde, la fuerza de los corazones que laten abajo y a la izquierda. El 1 de enero de 1994, el mismo día que entraba en vigor el Tratado de Libre Comercio de las Américas (NAFTA), todo el planeta pudo escuchar el grito de “ya basta” de los zapatistas en la Selva Lacandona. Pero los zapatistas no sólo resistieron heroicamente las políticas neoliberales acordadas con nocturnidad, premeditación y alevosía por las élites financieras de México, Estados Unidos y Canadá, también y sobre todo, crearon una nueva forma de hacer y pensar la política: fueron la primera guerrilla en América Latina que disparó más palabras que balas, porque son soldados “para que un día no haya soldados”; en lugar de tratar de tomar el Estado para transformar la sociedad como habían hecho otras guerrillas trataron de forzar al mal gobierno para que “mandara obedeciendo a los de abajo”; frente al narcisismo e individualismo que impulsaban las políticas consumistas neoliberales gritaron “para nosotros nada, para todos todo”; frente a las políticas racistas del estado mexicano mostraron e hicieron visible su invisibilidad con el pasamontañas y le dijeron a la sociedad civil, “detrás de nosotros estamos ustedes”; renovaron el lenguaje y la forma de hacer política, se acercaron a todos los oprimidos –gays, lesbianas, transexuales, estudiantes, trabajadores, mujeres, campesinos, los jodidos, los de abajo—unieron distintas resistencias desde su indigenismo y desde la Lacandona dijeron muchas veces, “en este mundo caben muchos mundos, somos iguales, porque somos diferentes”

Es inevitable escuchar ecos de la Lacandona en los intentos de Tahir por hacer que la democracia sea democrática y no un significante vacío, es inevitable escuchar en el lenguaje no sexista o en el horizontalismo de las decisiones de la Puerta del Sol o de la Plaza Zucotti la misma dignidad rebelde que hizo a los zapatistas decir “ya basta” y es que los primeros indignados no fueron blancos europeos con Facebook y Twiter, fueron hombres y mujeres indígenas que en muchos casos ni siquiera hablaban una de las lenguas imperiales, sus sueños se decían y se dicen en tojolabal, en quiché o en tzotzil. A partir del año 2004 y tras el fiasco de los Acuerdos de San Andrés y otros intentos de negociación con el gobierno mexicano, los zapatistas se replegaron y se dedicaron a desarrollar formas de autonomía política en los “caracoles”, como llamaron a estas unidades de autogobierno. Este repliegue y la victoria de los gobiernos bolivarianos en el subcontinente hizo a algunos analistas superficiales, como el filósofo Slavoj Zizek, contraponer el modelo indigenista de la Bolivia de Evo Morales con el de los zapatistas y tildar al subcomandante Marcos de superficial e ingenuo por no decidirse a tomar el Estado en buena lógica leninista. No es este el lugar de entrar en esta discusión, pero sí el sitio de decir que ha llegado la hora de dejar de aplicar plantillas y modelos europeos a una realidad que siempre es mucho más compleja que estos modelos, que en el zapatismo hay no sólo mucho que aprender, sino también mucho futuro.

 

En junio del 2005 los zapatistas sacan a la luz la “Sexta declaración de la Selva Lacandona”, al año siguiente y coincidiendo con las elecciones generales del 2006, lanzan “La otra campaña”. En línea con el modelo de organización horizontal y apartidista, “La otra campaña” no se proponía ganar las elecciones, sino más bien ser un espejo de ese México invisible que vive abajo y a la izquierda ignorado por el México de arriba y por los gestores del capitalismo. “¡Viva México!” es un documental que se enfoca justamente en una parte importante del viaje que hace Marcos “el delegado Zero” para unir distintas resistencias al modelo capitalista neoliberal a lo largo de todo el territorio mexicano. No obstante, la función del “Delegado Zero” no era imponer el modelo zapatista a otras comunidades en lucha, sino actuar de espejo y amplificador de esas luchas, acumular suficiente fuerza, rabia y conocimiento para no tener que depender del sistema electoral y de los políticos corruptos para hacer justicia. Al nivel más básico, la cámara de Nicolas Défossé no es más que el espejo de ese espejo, el amplificador de ese amplificador que es el “Delegado Zero”, para que se escuchen y se vean las luchas y los sueños de ese otro México olvidado y despreciado. Y justamente porque la cámara es amplificador solidario, contenedor de sueños y no deseo fálico de saber patriarcal, la película no recurre a la voz en off ni a la narración omnisciente, no da una interpretación final, pero por supuesto toma partido a través del montaje y sobre todo a través de las voces e imágenes múltiples que conforman esta “anti-road movie” que ya no trata, como en el formato Hollywood, de solucionar una crisis de identidad individual, sino que más bien busca una poética visual colectiva, rebelde y zapatista.

Tal vez sorprenda a quienes vean el documental que el viaje empiece en Los Ángeles, pareciera como si empezáramos por el final, pero en realidad Défossé no podría haber escogido un mejor comienzo y ello no sólo por hacer un gesto hacia el México que vive del otro lado de la frontera, sino porque la historia que cuenta el documental es la historia de la “acumulación primitiva”, la historia de un colonialismo que no deja de reiniciarse con cada ciclo de acumulación de capital. En la historia de la acumulación primitiva, Marx explica como el capitalismo opera despojando a los campesinos de la tierra, cercando las tierras comunes, desposeyendo a los trabajadores de sus medios de producción, “liberándoles” del yugo del feudalismo, para transformarles en trabajadores libres, es decir, en cuerpos cuyo único poder es vender su fuerza de trabajo al mejor postor legalizando así distintas intensidades de explotación que van desde la esclavitud al trabajo asalariado y precario. Aún a riesgo de decir lo más obvio, hay que recordar que la inmigración no es un fenómeno atmosférico, no depende de la ira de los dioses o de la buena o mala fortuna de los migrantes, sino que es el producto de la acumulación primitiva, del despojo colonial. y la explotación. Nadie ejemplifica mejor esta dinámica que un señor que el documental encuentra en un parque de Los Ángeles tocando la guitarra. Tras terminar una de sus canciones el señor explica cómo llegó al país como parte del Programa Bracero y cuándo le preguntan si viaja de vuelta a México explica que le devolvieron a Tijuana más de 120 veces y siguió volviendo al Norte, porque el coyote y los inmigrantes “ilegales” los creó JFK cuando decidió cerrar la frontera.

La historia de este señor no es en absoluto independiente del resto de las historias que refleja el espejo caminante del “Delegado Zero”. Sorprenderá a quiénes vean el documental comprobar hasta qué punto la historia del México neoliberal que inauguró la firma de NAFTA es la historia de la intensificación de la acumulación por desposesión, un violento y creciente proceso de saqueo neo-colonial que continúa desplazando a miles de mexicanos que, sin embargo, se resisten a ser simplemente apartados por la mano blanca y criolla del mercado. De este modo, la película muestra, por ejemplo, a un grupo de pobladores pobres en Isla Mujeres, al lado de Cancún, que formaron una comunidad autogestionada y a quienes las autoridades están tratando de desalojar para venderle la tierra a las cadenas hoteleras norteamericanas y españolas, un grupo de pescadores de Nayarit que no pueden seguir subsistiendo a quienes el gobierno quiere desplazar para desarrollar complejos hoteleros, un grupo de vendedoras indígenas ambulantes de Chichén Itzá que el gobierno quiere desplazar para construir un centro comercial, un grupo de ganaderos de Zacatecas que se niegan a instalar más molinos de viento de una empresa española, porque la base de 40 toneladas de cemento seca la tierra y hace su supervivencia imposible, unos campesinos de San Salvador de Atenco que se niegan a vender la tierra para que construyan un aeropuerto. En todos los casos se trata de imponer la ley del dinero sobre los derechos de los pueblos, en todos los casos el turismo se revela como el dispositivo sobre el que operan nuevas formas de dominación y desposesión neo-colonial, como en el caso de Colima donde una erupción del volcán sirvió de pretexto, al más puro estilo de la infame doctrina del shock, para tratar de despojar a la gente de sus tierras.

La racionalización de este despojo pasa, como a menudo menciona Marcos en sus discursos, por la deshumanización del México de abajo. No sólo es que no gobiernen para los de abajo, sino que los consideran feos, sí, feos. Por eso, por ejemplo quieren desplazar a las vendedoras indígenas de Chichén Itza, por eso quieren sacar a los puestos del mercado de Texcoco, porque afean el paisaje y no son buenos para el turismo. La cámara de Déffossé responde a esta ignominia con un sonoro ¡Viva México! que a muchos les sonara a anuncio publicitario, pero que en realidad es una rotunda celebración no sólo de los paisajes de México, sino también de la belleza y la dignidad de sus gentes de las y los que resisten abajo y a la izquierda. Visualmente esto se logra con la atención al detalle, la cámara está siempre ahí mirando sin entrometerse, pero captando la belleza de las manos ajadas por el trabajo pero llenas de dignidad de un poblador de Isla Mujeres, el sonido del hielo raspado del heladero, las manos de un grupo de mujeres haciendo tamales, la mirada de una abuela que cuida de sus nietos mientras sus hijos trabajan, esta no es otra película de paisajes y puestas de sol en México, es la película de las imágenes que el turismo neocolonial y las dinámicas de acumulación primitiva tratan de poner entre paréntesis o simplemente desaparecer.

Pero, sin duda, el momento culminante de “¡Viva México!”, el lugar donde explotan todas las historias que la película va acumulando son los sucesos de San Salvador de Atenco de mayo del 2006 en el Estado de México. El gobierno local de la municipalidad de Texcoco, del PRD, decide sacar a las vendedoras ambulantes del mercado. El Frente de Pueblos Libres de la vecina localidad de Atenco decide acudir en apoyo de las vendedoras. A partir de ese momento, la película recurre a un montaje dialéctico en el que se superponen las imágenes de TV Azteca, una cadena originalmente pública y ahora en manos del Grupo Salinas (otra arista más del proceso de despojo y acumulación primitiva), con entrevistas a miembros del Frente de Pueblos Libres y a participantes de las protestas. Las imágenes de TV Azteca muestran a un grupo de policías corriendo por una carretera acosados por un grupo de manifestantes que les tiran piedras y les persiguen con palos y machetes en ristre. Los presentadores del programa, esas y esos que tan poco se parecen al pueblo mexicano, comentan las imágenes y empiezan a pedir mano dura contra los manifestantes, porque es “una vergüenza ver a la policía correr así”. Un par de escenas más tarde aparece una de las imágenes más brutales de la película es el cuerpo muerto de Francisco Javier, un adolescente de 14 años asesinado vilmente por la policía en Atenco. Mientras volvemos a ver las imágenes filmadas desde el helicóptero de Tele Azteca, escuchamos ahora a una mujer explicar que la narrativa de la cadena de televisión excluye un hecho clave: que lo que enardeció a la gente fue justamente que Francisco Javier ya había muerto, que al final la gente no es capaz de aguantar humanamente todo, porque “no tienen atole en las venas, tienen sangre”.

Al final los granaderos, haciéndose cargo de la narrativa de TV Azteca, entran en Atenco y reprimen con premeditación, alevosía e indiscriminadamente a los habitantes de la localidad; el mismo cuerpo represivo cuya disolución pedían los estudiantes en el 68 y por el cual muchas y muchos fueron masacrados en Tlatelolco. Sin embargo, la película no termina ahí termina con una gran manifestación de apoyo al pueblo de Atenco organizada por “La otra campaña”. Después vinieron las acusaciones e incluso los intentos de incriminar a los Zapatistas en esta sangrienta represión. La película termina con unas imágenes del 2002: un líder del Frente de Pueblos Unidos de Atenco habla con un machete en alto de la defensa de la tierra, su hijo lo abraza resguardando la cabeza en su vientre, la última imagen es la cara de este niño llorando de rabia y dignidad con el puño en alto, como todas y todos los demás, y gritando: ¡Zapata vive, la lucha sigue, sigue! ¡Viva México!” En esa imagen de este extraordinario documental está cifrada la esperanza de un pueblo que no se resiste a vivir de rodillas, la historia sigue abierta.

* Para Daniela Contreras y Jessica, que nos trajeron un pedazo del zapatismo a San Diego a cambio de nada y para todas y todos los zapatistas de San Diego, por todos los eneros zapatistas que nos han brindado en rebeldía.

* Web del documental para más información: http://www.vivamexicofilm.com/esp.html

* Luis Martín-Cabrera es Profesor de Literatura y Estudios Culturales en la Universidad de California, San Diego.

* Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

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