El debate

* Peña dejó una nueva imagen al electorado. Demostró que ha estudiado al menos el arte de defenderse a la mexicana. La sensatez dentro del dominio de lo posible dio al mexiquense una nueva estatura. Al menos, dicen, tiene memoria de corto plazo y utiliza un ingenio casi perverso para revirar señalamientos. No tiene que ir muy lejos. Hay demasiadas verdades legales que él mismo se encargó de que lo protegieran cuando fuera el momento.

 

Miguel Alvarado

El debate entre los aspirantes a la presidencia de México dio al traste con el decisivo partido de futbol entre Morelia y los poderosos Tigres del Universitario de Nuevo León, que definiría un lugar en las semifinales del torneo doméstico. Nunca como antes dos equipos tan provincianos habían sido tan mencionados, ni siquiera cuando resultaron campeones o cuando las ciudades donde juegan resultaron blancos de ataques criminales. Morelia, dirigido, por el ex tigre Tomás Boy, partía como ligero favorito sobre los felinos del entrenador brasileño Ferretti. Al menos, se pensaba que vendería cara su eliminación. Pero al final los michoacanos encontraron desolación y miseria en la de por sí miserable liguilla mexicana. Boy, un hombre atrapado por el temperamento de las cosas inútiles, farfullaba la derrota desde su innecesaria banca y el “Tuca” agradecía a Yemanyá, la encantadora de océanos, que sus geniales bodoques supieran navegar, sin pensar casi nada, en la cancha embrujada del estadio Morelos donde el dueño de TV Azteca, un tal Salinas Pliego, apostaba porque los mexicanos no se enteraran si el priista Peña Nieto practicaba sus habituales descensos intelectuales.

Pero ni una ni otra cosa sucedió. Morelia mandó al carajo una temporada doliente y sufrida y ni siquiera el infame ingenio del comentarista Christian Martinoli, un argentino crecido en Toluca pero heredero de acatrinados léperos, evitaron el hundimiento.

Lo mismo pasaba en el encuentro político, donde una organización de opereta simulaba la democracia y tres letras, IFE, dictaban el ominoso oficialismo de la desmemoria. Allí, en un foro forrado de madera o algo que se le parecía, llegaron para permanecer de pie, con la resistencia de Filípides por dos horas, el priista Enrique Peña, el perredista López Obrador, la panista Josefina Vázquez Mota y el panalista Gabriel Quadri. Los cuatro, muy de traje, en la falsa moda que dicta el elegante que parece honrado, abordaron sus respectivos atriles de transparente acrílico y ajustaron los micrófonos a la altura de sus ficciones, mientras el mayor acierto de la noche, una edecán de escotado vestido blanco y entallada cintura, pasaba ante cada uno para reservar los turnos de participación. Aquella aparición resultó, entre tanta formalidad, una especie de hechizo que se apoderó de las redes sociales donde prontamente se encontró la identidad de aquella sexual pasajera de la democracia simulada. Se trataba de Julia Orayen, efectivamente una modelo de la revista Playboy y quien circula en internet una serie de portafolios que cancelan definitivamente cualquier intento de ejercicio electoral. Muy desnuda, aparece explicándose por ella misma por qué el IFE la contrató para esa singularidad sin objeto que resultan dos minutos de réplicas y contrarréplicas.

Pasó el asombro y con Quadri apenas recuperado de aquella Julia de blanco, el priista Peña comenzaba una perorata que compartiría por dos horas con quienes hacen del poder un negocio. Y, como el juego de los Tigres, iniciaba frío, sin ritmo pero muy sonriente. Todo iba. Se daba tiempo de hablarle de tú al fantasmal auditorio que se calculaba en 30 millones de indecisos entre el panbol y el aquelarre ése. Su corbata roja a rayas contrastaba perfectamente con un traje negro de esos cuyas marcas apenas se pueden decir sin contraer deudas por el copyrigth y muy serio ponía sus cartas sobre la mesa. Lo mismo hizo el resto. Tuvieron que pasar 5 minutos para que el primer hachazo se insinuara en aquel foro apenas controlado por una nerviosa Guadalupe Juárez, compañera de conducción de Sergio Sarmiento en Radio Red. Pero ella no importaba. No mucho cuando en un recuadro televisivo aparecía una traductora para que hasta los sordomudos se enteraran y que terminó con la extenuación casi heroica de la intérprete.

Esos cinco minutos sirvieron nada más para medir el ambiente. Nadie, menos Peña, quería entrar al terreno de los ataques, aunque en realidad a eso iban. Josefina encontró luz verde de sus asesores y derramó el primer cáliz enlodado cuando afirmaba con expresión de macaco que el Edomex era uno de los últimos lugares a nivel nacional en competitividad. El silencio se extinguió tan pronto afirmaba aquello y la réplica era de Peña. “Josefina, está equivocada” y tenso pero seguro respondió exitosamente, dentro de su propia intelectualidad. El mexiquense sorprendía. Luego de aquellas taras demasiado voluntarias en Guadalajara, todos esperaban escucharlo en un escenario que no le resultara cómodo, pero nunca perdió compostura. Con gesto exacto, ademán correcto aunque palabra trabada, Peña escalaba en el debate mientras Quadri, un ciudadano que hace política como un político para la maestra Elba Esther Gordillo, lanzaba propuestas como cualquier otro. Encontraba su estilo entre el maestro universitario y el jefe de departamento que traza el plan de la mañana. Pero el debate no era para eso y aunque Quadri lo sabía, no tenía intención de salirse de su papel. Los demás tardaron dos minutos en ignorarlo y hasta ellos lo relegaron al cuarto escaño.

López Obrador, aunque balanceándose epilépticamente en su lugar, se comportó a la altura de quien se sabe arrebatado y opinó, porque no podía probarlo, que priista y panistas eran la misma cosa y que la televisión protegía al del PRI. “La tele no quiere que se sepa quién es Enrique Peña Nieto”, decía con cierta desconfianza, mientras la señal de SKY fallaba repentinamente y pixelaba el rostro muy peinado y limpio del tabasqueño. Hasta Peña se dio cuenta de que Josefina y Obrador unían fuerzas sin querer pero queriendo y comentaba como un niño triste al que le fue mal en el reparto de dulces. “Ellos tiene el doble de tiempo que yo”.

Pronto Enrique se defendió y le recordó a Obrador los mil millones de pesos que se gastó en Comunicación Social cuando era jefe de Gobierno del DF. “No nos dejemos apantallar. Nos pueden llevar al despeñadero”, reviraba Obrador. La cantidad bastó para que el perredista sacara la primera imagen de la noche, una foto de Peña alzando la mano de Arturo Montiel, un ex gobernador al que su sobrino, Enrique, habría perdonado por la acusación de enriquecimiento ilícito pero que ahora lo persigue hasta en los debates del IFE. La foto no fue mostrada a tiempo y la toma televisiva cortaba la intervención del perredista, quien muy conturbado debió esperar a la siguiente tanda para terminar de enseñarla. Pero una distracción del Pejelagarto hacía aparecer aquella toma de cabeza.

– Esto no se va a ver en la televisión –decía muy seguro López Obrador. Y tenía razón. La foto aparecía al revés y hasta Peña, fuera de cuadro y sin micrófono, le gritaba a su acusador:

– No, porque está al revés.

– ¿Eh? Ah – corregía el del PRD, mientras volteaba la imagen.

Así, el debate llegaba a la medianía. No hubo nada más. Nadie reveló secretos o informes confidenciales para terminar de hundir al enemigo. Nadie quiso adelantar vísperas pero dejaron clara una agenda anti-Peña que será explotada los días venideros. Que si la muerte de Paulette, la niña de Huixquilucan; que si la relación con Carlos Salinas, que si los feminicidios, que si el fallido gobierno de Eruviel Ávila y su famosa tarjeta de La Efectiva son la misma cosa, que si un millón 200 mil mexiquenses en pobreza. Y como si de antemano hubieran pactado, el tema del narcotráfico no se mencionó ni por error.

Peña dejó una nueva imagen al electorado. Demostró que ha estudiado al menos el arte de defenderse a la mexicana. La sensatez dentro del dominio de lo posible dio al mexiquense una nueva estatura. Al menos, dicen, tiene memoria de corto plazo y utiliza un ingenio casi perverso para revirar señalamientos. No tiene que ir muy lejos. Hay demasiadas verdades legales que él mismo se encargó de que lo protegieran cuando fuera el momento.

El escritor Eduardo Galeano apunta que “la memoria del poder no recuerda. Bendice. Ella justifica la perpetuación del privilegio por derecho de herencia, absuelve los crímenes de los que mandan y proporciona coartadas a su discurso. La memoria del poder, que los centros de educación y los medios de comunicación difunden como única memoria posible, sólo escucha las voces que repiten la aburrida letanía de su propia sacralización. La impunidad exige la desmemoria”. Es verdad, porque hasta Morelia y Tigres habían olvidado aquella reunión de diablos y jugaban todavía en la pérfida Michoacán a las 8 de la noche. Era el minuto 31 del segundo tiempo y Martinoli decía a voz en cuello que “es increíble, Godínez”, mientras el marcador apuntaba el abismo del 3 a cero a favor de los norteños. Minutos después, el artista brasileño Edno dibujaba un cementerio marino donde los purépechas descansarán al menos hasta que inicie la siguiente temporada.

Como colofón, algunos diarios nacionales mostraban, con esa sustancia de lejanía y veracidad anticipada a los designios presidenciales, que la gran ganadora del debate era Josefina Vázquez, pues un sondeo entre los ciberlectores anunciaba 51 por ciento para ella, 28 por ciento para Peña, 25 por ciento para Obrador y 23 por ciento para Quadri. Otros como Excélsior eran menos kamikazes pero de cualquier manera ubicaban a la panista con 56 por ciento, a Obrador con 19 y a Peña y a Quadri con 13.

La realidad es que no hubo ganadores porque no hubo debate. El lugar de las ideas fue tomado por asalto por la edecán de Playboy, quien cortó alientos e ingenios desde el principio, pero la cortedad de quienes quieren ser presientes de México se encargó del resto. Un perdedor sí se puede identificar y hasta Josefina Vázquez sabe que debe cambiar rumbos y apariencias en una campaña que ha comenzado a parecerse mucho a ella misma, a su cara desolada, a sus varoniles pantalones.

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Masacre en Veracruz

* Luego de abordar la vida pública de personajes como el candidato presidencial priista Enrique Peña, los negocios a la sombra del poder del presidente de México, Felipe Calderón y los entramados del narcotráfico con autoridades locales en Ciudad Juárez y el Estado de México, el periodista Francisco Cruz publica una nueva historia en el libro “AMLO, mitos, mentiras y secretos: la biografía no autorizada”, editado por Planeta y donde presenta una versión poco conocida del aspirante perredista Andrés Manuel López Obrador. El periodista no evade el submundo donde los políticos de cualquier partido se desenvuelven y encuentra que es inevitable hablar de otros para dibujar a López Obrador. Tal es el caso de Peña Nieto, quien es protagonista de al menos dos capítulos.

Nuestro Tiempo

Francisco Cruz Jiménez es uno de los periodistas más sólidos de México. Capaz de encontrar historias donde otros solo escuchan una versión oficial irrefutable o la profunda verbena de la oralidad, ha construido a lo largo de los años el perfil de un país que se define entre la simulación de autoridades y protagonistas de algo que se ha denominado  historia, y lo que la calle retrata, recopila y guarda en una memoria que si bien no tiene capacidad de almacenamiento, sí en cambio proporciona los elementos de profundidad y matices que un legajo con sellos pasa ignominiosamente por alto.

Luego de abordar la vida pública de personajes como el candidato presidencial priista Enrique Peña, los negocios a la sombra del poder del presidente de México, Felipe Calderón y los entramados del narcotráfico con autoridades locales en Ciudad Juárez y el Estado de México, Cruz publica una nueva historia en el libro “AMLO, mitos, mentiras y secretos: la biografía no autorizada”, editado por Planeta y donde presenta una versión poco conocida del aspirante perredista Andrés Manuel López Obrador. El periodista no evade el submundo donde los políticos de cualquier partido se desenvuelven y encuentra que es inevitable hablar de otros para dibujar a López Obrador. Tal es el caso de Peña Nieto, quien es protagonista de al menos dos capítulos, el tercero, “Tribulaciones Mayores” y el décimo, “Rival inevitable… el lado oscuro de Peña Nieto”. Este último recuerda la masacre sucedida en Veracruz, donde cuatro escoltas de la ya entonces fallecida esposa del candidato, Mónica Pretelini, fueron asesinados presumiblemente por un grupo de sicarios que los confundió con un grupo rival. Cruz halla una versión muy distinta sobre lo sucedido e hila, en un estilo que le ha dado resultados. Sobre el capítulo, el propio Alejandro Encinas, ex candidato al gobierno del Estado de México en el 2011 y actual aspirante a senador por el PRD, ha dicho que pedirá una revisión sobre lo sucedido y que lo llevará al escenario electoral del momento, donde Peña es puntero y Obrador último, sin menospreciar al panalista Gabriel Quadri.

Nuestro Tiempo reproduce un fragmento de ese capítulo porque involucra a un ex gobernador del Estado de México y en su momento afectó la vida pública de la entidad.

“Pero hay otro acontecimiento que se sumó a las dudas que continúan en el aire. El jueves 10 de mayo de 2007, en un ilógico asalto en las calles de Veracruz, asesinaron a cuatro escoltas de los hijos del gobernador mexiquense, todos elementos de elite y de confianza comisionados por la Agencia de Seguridad Estatal. La historia del atentado también está llena de contradicciones.

Para la familia Peña Pretelini todo comenzó por la noche, después de una cena en el tradicional café La Parroquia, en el malecón. Aquella era la primera celebración de las madres sin Mónica. Según los informes oficiales, pasadas las 10 y media, los comensales abandonaron el restaurante. Paulina, Alejandro y Nicole, los hijos del gobernador, subieron a una camioneta Suburban negra acompañados por su tía, Claudia Pretelini Sáenz y por otros dos adultos. Atrás, en una Durango gris plata, los escoltaban los cuatro agentes, encabezados por el experimentado (Fermín) Esquivel Almazán, armados con las reglamentarias armas cortas y, como apoyo, rifles de Asalto R-15. Con excepción de Delgado Nabor, ninguno carecía de experiencia.

“Minutos más tarde, al veinte para las once, mientras se dirigían al hotel Galerías Plaza avanzando sobre el bulevar costero Manuel Ávila Camacho y apenas cruzando la esquina con Simón Bolívar, frente a la Plaza de la Soberanía, el corazón de la zona turística del puerto, otras cuatro camionetas –dos de éstas Mitsubishi, de acuerdo con testigos- se unieron a la comitiva oficial mexiquense. En lo que pareció una acción agresiva y violenta, y con la delicada encomienda de cuidar a los hijos del gobernador Peña, ninguno de los cuatro escoltas supuso que eran víctimas de una agresión. Ninguno sospechó.

“¿Acaso pensaron que jugaban a los autos chocones o que los conductores de las otras camionetas pretendían practicar arrancones? De forma sorprendente, todavía uno de los agentes se dio su tiempo para tomar el celular y comunicarse con Claudia Pretelini para pedirle:

“- Siga usted al hotel, señora, tenemos un incidente, en seguida los alcanzamos.

“Más incongruente resultó que los cuatro agentes responsables de velar por la seguridad de la familia del gobernador mexiquense hayan decidido detenerse para arreglar el “incidente” con los conductores de la Mitsubishi. La Suburban se adelantó “a toda velocidad” y se perdió calles adelante, hasta llegar al hotel Galerías Plaza, donde se hospedaban los Peña Pretelini.

“Entonces, dos de los escoltas mexiquenses se bajaron de la Durango, mostraron sus credenciales, se identificaron como policías y descubrieron, ahora sí, que algo andaba mal. Recibieron una lluvia de disparos. Entre las calles Simón Bolívar y Valencia, sobre el bulevar, fueron recogidos más de doscientos casquillos percutidos. Los dos guardaespaldas que se quedaqron arriba de la Durango, en el asiento posterior, tampoco notaron ninguna irregularidad. Y tampoco tuvieron tiempo de sacar sus armas.

“Dos guardaespaldas cayeron muertos al instante, a unos metros de su vehículo. Los otros dos murieron dentro de la camioneta. Inútiles fueron las escuadras y los rifles de asalto R-15. “Fue una agresión sorpresiva y violenta, y cuando la cuñada del gobernador escucha los disparos, la camioneta iba adelante, imprime mayor velocidad para huir y llegar hasta el hotel”, comentaría casi de inmediato Humberto Benítez Treviño, secretario general de Gobierno del Estado de México. Aparentemente, sin ninguna prueba, se atrevió a declarar que los agentes murieron en una confusión de narcotraficantes.

“Muertos los cuatro escoltas, los asesinos abordaron sus camionetas y se perdieron en la zona turística del puerto. Minutos después llegó la policía veracruzana al lugar de la masacre e identificó a los cuerpos. Un comunicado emitido durante los primeros minutos del 11 de mayo dio cuenta del hecho, omitiendo la identidad de las víctimas. Sin embargo, la información generada en Veracruz no coincidió en algunos detalles.

“En su boletín, la Procuraduría veracruzana, que tampoco tenía pruebas, atribuyó la muerte de los policías mexiquenses a una confusión producto de las luchas de poder entre banda de crimen organizado. Descartó cualquier atentado contra los hijos de Peña, porque éstos “ya se encontraban hospedados en su hotel” al momento del ataque. Luego surgió la otra versión: los custodios viajaban solos y no escoltaban a nadie.

“En ese ambiente enrarecido, el procurador de Justicia veracruzano, Emeterio López Márquez, informó que el caso había sido atraído por la PGR, aunque ésta lo negó. La Subprocuraduría de Investigación Especializada en Delincuencia Organizada sólo pidió una copia certificada de la averiguación previa. Antes que los veracruzanos, el gobierno mexiquense deslindó las razones del “incidente”: no fue intento de secuestro, dijo un pálido gobernador. Tampoco fue acción de los narcos, informaba apresurado el secretario de Gobierno, quien sin evidencia alguna señaló que una banda había confundido a los escoltas con un grupo rival y por eso había disparado. No dijo qué banda ni por qué los escoltas parecían miembros de una organización delictiva.

“Un día después, en Valle de Chalco, Peña descartó que el homicidio de los escoltas asignados a sus hijos fuese una taque dirigido a su persona o a su familia. Con base en las primeras investigaciones, señaló que el tiroteo –que no fue sino una matanza- había sido una confusión de grupos relacionados con el narcotráfico, quienes habrían visto en los guardaespaldas a los rivales de una banda organizada.

´“No hay la más mínima sospecha de que se trató de un ataque personal; realmente las primeras investigaciones y conclusiones a las que llegan las autoridades son que, presumiblemente, se trató de una confusión de grupos de sicarios. Dejaré que las autoridades competentes realicen las investigaciones correspondientes”. En parte tenía razón. Por el modo de operar, al parecer los guardaespaldas conocían a sus agresores. Tal vez por eso no intentaron defenderse.

“Los cuatro agentes fueron sepultados en panteones de Zinacantepec y Toluca. A los familiares les entregaron 360 mil pesos por los seguros de vida y una compensación. Se les ofreció apoyo y se les pidió la debida discreción. Muy pocos repararon en que Fermín Esquivel era una de las pocas personas que conocía detalles de la vida matrimonial de Enrique peña y Mónica Pretelini porque su comisión oficial con la pareja no había comenzado el día del asesinato: llevaba varios años trabajando como escolta de la familia. La figura de Esquivel se fue difuminando hasta desaparecer.

“El asesinato terminó por perderse en una maraña burocrática judicial a partir del lunes 20 de mayo de 2008, cuando un comando de encapuchados irrumpió en un domicilio de la avenida 16 de Septiembre en Luvianos –un pequeño municipio al sur del estado, sumido en la pobreza y bajo el dominio de El Chapo Guzmán, Los Zetas y La Familia Michoacana-, y ejecutó al maestro Ranferi González Peña, un supervisor escolar de zona de 45 años de edad, considerado hasta ese momento cabecilla de los asesinos asueldo de La Familia.

“El homicidio fue perpetrado con al menos una decena de descargas de armas de fuego de alto poder. Los asesinos encapuchados –quienes vestían uniformes negros con las siglas de la AFI y de la ASE- abordaron dos camionetas que los esperaban y huyeron. Pero cuando la familia de la víctima aún no salía del estupor, regresaron, levantaron el cadáver y lo metieron en uno de los vehículos. Luego enfilaron en dirección a una casa de materiales, donde secuestraron al arquitecto Ranferi González Rodríguez, hijo de González Peña

“Aunque únicamente se habló de dos camionetas, vecinos de la familia recuerdan que a las 8 y 10 de la mañana, por la 16 de Septiembre apareció un convoy, instaló un retén en dos esquinas y, en un par de minutos, unos cinco sicarios descendieron de dos camionetas con vidrios polarizados, irrumpieron en el domicilio de González Peña y lo asesinaron, frente a su madre y dos de sus hermanas, de nueve y diez años de edad.

“En las calles de Luvianos nadie habla. Se respira el miedo. Pero todavía se recuerda que, en los días previos a la ejecución y al secuestro, allegados al maestro Ranferi –hermano de Alberto González Peña, El Coronel, jefe de una célula de Los Zetas en la zona, abrieron la boca y alardearon sobre algunas propiedades “liberadas” luego de una incursión al puerto de Veracruz ara silenciar a un grupo de agentes del Estado de México.

“La segunda semana de enero de 2012, un documento abrió nuevas interrogantes. Perdido en un expediente sobre delincuencia organizada, de más de 5 mil fojas, en la averiguación previa PGR/ SIEDO/ UEIDCS/ 231/ 2008, aparece la transcripción de llamadas –de un teléfono intervenido- en las que un par de narcotraficantes da a conocer pormenores de la ejecución de los 4 escoltas de la familia Peña Pretelini.

“Hasta la aparición de este libro, la transcripción de las conversaciones sostenidas a lo largo de 24 llamadas, nunca se había hecho pública.

“La explicación legal es clara: ‘mediante la presente diligencia –el día 12 de agosto de 2008 ante el licenciado Fernando Moreno Alonso, agente del Ministerio Público federal- se procede a verificar el contenido de un disco compacto, el cual tiene la leyenda escrita ’24 llamadas extraídas de un teléfono celular marca Sony S500i’ para lo cual se utiliza el equipo de cómputo oficial que se encuentra dentro de las instalaciones que ocupa esta Unidad de Investigación de Delitos Contra la Salud en su Coordinación General C. Una vez que se procedió a verificar su contenido, para lo cual se logra apreciar lo que a continuación se transcribe’.

“Las llamadas se transcribieron en 42 hojas tamaño oficio y, desde el inicio, deja en claro que se trata del Estado de México.

“- Entonces la situación es que andan sobre varias cabezas. Acá también en el estado.

“- Ajá.

“- Hay algunos cambios, Fabián dice que se iba para el Distrito Federal, Pepe Manzur. El licenciado y los (…) se presentaro hoy. Y ya les marcaron un arraigo. Aunque es domiciliar, él está muy bien, el pedo es que tu hermano, bueno pus habló mucho y lo puso pero gacho a él.

“- Ajá, ajá.

“- La cosa es desafanar la bronca y que se desafane la mayoría.

“El ‘Pepe Manzur’ al que se hace alusión en la página dos de ese documento es José Manzur Ocaña, ex delegado de la PGR en el Estado de México. Como referencia, valga recordar que es medio hermano de José Manzur Quiroga, actual presidente de la Legislatura del Estado de México, así como ex subsecretario general de Gobierno en os sexenios de Peña y de Arturo Montiel.

“Aunque prácticamente en cada una de las páginas se hace alusión al Estado de México, es al llegar a las primeras líneas de la página 14 cuando aparece pleno el tema de la ejecución de los cuatro escoltas de la familia Peña Pretelini:

“- Nada más Manzur. Hay la posibilidad de que se vaya a Veracruz. Pero con éste, Miguel (Fidel) Herrera, lo pidió para allá por una chamba especial que se hizo para el gobernador.

“- Ajá, ajá –responde Eduardo.

“- Entonces, pues, le dan en la madre a los de seguridad de Peña Nieto.

“- Sí, sí, sí –lacónica es la respuesta de Eduardo.

“Más claro ni el agua: el Estado de México mató a los escoltas de Mónica. Mató los últimos momentos que de ella se pudieran recrear.

“Paradójicamente, no hay nada claro. De cara a los comicios presidenciales de 2012, Enrique Peña Nieto tiene tras de sí algo más que una profecía, una noble estirpe política y religiosa y la fuerza del Grupo Atlacomulco. El ex gobernador que ha sabido explotar su imagen de galán de telenovela, particularmente entre las mujeres para ganar popularidad, necesitará mucho más olfato y pericia de los que ha demostrado para conseguir sortear los escollos que ha ido poniéndole en el camino su propio pasado. Llegar vivo a las elecciones, pese a los escándalos y a lo que aún permanece oculto, es el reto de Peña. Que no lo logre es la esperanza de las huestes lopezobradoristas

Las redes sociales

* Tras la popularidad que ganaron las redes sociales por internet en los últimos años, políticos de todo el mundo comenzaron a usarlas como otro medio de comunicación cercano a los votantes. En México, este año, las elecciones federales serán la oportunidad de probar el alcance que tienen estas redes en la ciudadanía utilizando todas las posibilidades que permite la web.

 

Hugo David Pérez / Luces del Siglo

Cancún. En México existen 35 millones de usuarios en internet, de los cuales, alrededor de 18 millones son mayores de edad, según la Asociación Mexicana de Internet (AMIPCI). Lo que significa un universo importante de votantes que los candidatos presidenciales tratarán de ganar por medio de las redes sociales, un escaparate que, al no estar totalmente regulado por el Instituto Federal Electoral (IFE), les permitirá hacer cualquier tipo de campaña.

Según la AMIPCI, en nuestro país 12 millones de personas están conectadas compartiendo información por medio de alguna red social, ya sea Facebook, Twitter y YouTube entre otras; y en su mayoría son mujeres quienes las utilizan. Además, los estados en los que más usuarios se concentran son el Estado de México, el Distrito Federal, Jalisco, Veracruz, Nuevo León, Puebla, Baja California, Guanajuato, Chihuahua y Tamaulipas.

Desde hace dos años se pusieron a prueba estas redes en las elecciones en diversas entidades de nuestro país, siendo el Estado de México el caso más significativo, pues el candidato priista Eruviel Ávila fue quien mejor comprendió el concepto que engloba este nuevo sistema: tenía una cuenta de Facebook, Twitter y hasta se daba tiempo para que sus seguidores (y detractores) lo pudieran observar vía webcam.

De hecho, el poder y alcance de las redes sociales tiene que ver con la inmediatez de los acontecimientos y, sobre todo, la cercanía con los usuarios, quienes pueden interactuar, proponer y comentar las noticias, fotografías, videos y demás contenidos en la red. Así lo entienden los equipos de campaña quienes han montado una gran estrategia alrededor de Andrés Manuel López Obrador (PRD), Enrique Peña Nieto (PRI) y Josefina Vázquez Mota (PAN).

Durante los arranques de campaña se hizo latente el protagonismo que tendrán el internet y las redes sociales, pues desde el primer minuto del 30 de marzo, tanto el candidato priista, como la panista, transmitieron en vivo sus eventos, además de utilizar Twitter para relatar los sucesos. Por su parte, el perredista comenzó hasta las 7 de la mañana de ese mismo día sus actividades, a pesar de que el “hashtag” (frase más comentada en Twitter) #HoyyMañanaconAMLO estuvo toda la noche en los primeros lugares.

Guillermo Pérezbolde, vicepresidente adjunto del comité de marketing de la Asociación Mexicana de Internet, ha señalado en diversas ocasiones que el papel importante de las redes sociales se debe a que cualquier tipo de campaña se puede implementar dado la nula regulación en la red de redes, por lo cual, ahí será donde los candidatos y sus equipos de campaña pondrán el esfuerzo final para lograr la promoción del voto.

 

Peña Nieto

 

El candidato que lleva la delantera en todas las encuestas y con una mejor gestión de redes sociales, también es el candidato con menos aceptación en internet. Entre acusaciones de compra de seguidores, burlas por sus errores en diversos actos y un público más informado, el candidato priista suma 2 millones 37 mil “me gusta” en Facebook, 502 mil seguidores en Twitter y 3 mil 800 suscriptores a su canal de YouTube.

Con una increíble promoción en la red, el equipo de campaña de Enrique Peña Nieto ha tenido un notable crecimiento en cuestión de redes sociales, volviéndose puntero prácticamente en todas. Un lenguaje coloquial, buena producción en los contenidos multimedia y cientos de repetidores a lo largo del país (entre los que se encuentran funcionarios priistas y hasta gobernadores como Roberto Borge) hacen de cada uno de sus comentarios o acciones una campaña virtual.

En su campaña, el priista también cuenta con la participación de su esposa, la actriz Angélica Rivera, quien realiza una especie de detrás de cámaras, grabando con un celular, titulado “Lo que mis ojos ven y mi corazón siente”, una serie de videos que irán compartiendo a través de YouTube las experiencias del matrimonio durante los 90 días que duren las campañas electorales.

A pesar de los aciertos que han tenido durante el arranque de la competencia electoral, también se acusó al equipo de Peña Nieto de realizar las peores prácticas de gestión en las redes sociales, al no poder parar las críticas y burlas generadas por sus comentarios en la Feria Internacional del Libro en Guadalajara, cuando no supo contestar cuáles eran sus libros favoritos, o cuando se transmitió una entrevista en la que aseguraba no ser “la señora de la casa”, justificando su desconocimiento sobre el precio de los alimentos básicos de una familia mexicana.

Sus miles de detractores en las redes sociales han criticado la cuenta del ex gobernador del estado de México @EPN por ser poco natural y controlada cada una de las palabras que utilizan en esa red. Asimismo, han detectado “bots” es decir, cuentas falsas creadas específicamente para seguir y replicar los mensajes de Peña Nieto, haciendo parecer que es una persona real.

Hay que sumarle que a cualquier “hashtag” que se proponga, los twitteros siempre le reviran el mensaje utilizándolo en su contra, así como una enorme participación de la comunidad dentro de la red en la creación de imágenes. Ejemplo claro fue la campaña en su contra copiando los anuncios de una librería y adaptándolos a su descalabro en la feria del libro.

 

Andrés Manuel

 

Uno de los candidatos más alejados de la tecnología ha logrado allegarse de un grupo que conoce la importancia de los contenidos en la web y la gran máquina de mercadotecnia que significan las redes sociales. El candidato de las izquierdas en México cuenta con 352 mil seguidores en Twitter, 176 mil “me gusta” en su página de Facebook y a través del canal RegeneraciónTV, en YouTube, aglutina a 7 mil 700 suscriptores.

El ex jefe de gobierno de la Ciudad de México dio a conocer en la última semana la puesta en marcha del sitio “amlo.si” un esfuerzo considerable por competir con sus adversarios en el terreno de las redes sociales. Una combinación de colores que identifican a los partidos postulantes, videos en apoyo al candidato (hechos de otros videos en YouTube) y contenidos descargables, dejan atrás la imagen de un candidato ajeno a las tendencias dentro de la web.

Hay que señalar también que el tabasqueño tiene el apoyo de organizaciones que cuentan con sitios alternos y sus propias redes sociales, que finalmente han servido de ayuda para buscar el voto, posicionar la imagen del candidato, destacar sus logros y también hacerle frente a los desprestigios. Organizaciones como Morena, Jóvenes con AMLO, o el mismo, Federico Arreola, periodista y empresario, uno de los impulsores de la campaña de López Obrador desde el 2006, y toda una personalidad en la red del pajarito.

Como en toda campaña siempre hay desaciertos, y quizás uno de los más grandes dentro del equipo del perredista es la poca retroalimentación que hay con el candidato. Su imagen en Twitter es un tanto gris, los comentarios no los hace él mismo y más parece una agenda de eventos que un real sistema de comunicación con sus electores.

En YouTube ha sabido muy bien hacer llegar sus spots e informes durante los últimos seis años, sin embargo, durante lo que va de campaña queda muy por debajo de la calidad y familiaridad que utiliza Peña Nieto. En cuanto al Facebook, es el que con menos “me gusta” cuenta de los tres grandes partidos (PRI, PAN PRD).

 

Josefina Vázquez Mota

 

Con un esfuerzo por tratar de colocar en primer lugar dentro de las redes sociales a la candidata de Acción Nacional, su equipo de campaña ha sufrido en los últimos días debido a la proliferación de comentarios negativos dentro de internet.

La ex secretaria de Desarrollo Social cuenta con 412 mil seguidores en Twitter, un millón 466 mil “me gusta” en su página de Facebook.

Tras un periodo de precampañas, donde tuvo que lidiar con la imagen de Santiago Creel y Ernesto Cordero para poder competir por la Presidencia bajo las siglas del PAN, la imagen fortalecida de Josefina Vázquez Mota se ha ido minando debido a toda una serie de acontecimientos que van desde equivocaciones en actos públicos hasta el mismo desprestigio con el que arrastra su partido.

El diseño que utiliza su equipo de campaña es quizás el más llamativo, los colores institucionales son más fuertes, su página de internet conjunta todas las redes y llama a los usuarios a participar activamente.

En cuanto a la retroalimentación con sus seguidores, la candidata panista trata de vez en cuando de contestar los cuestionamientos vía Twitter, y prácticamente repite sus comentarios en Facebook, con las ventajas que esta red le da, pues tiene un contenido más interactivo y al cual le ha sacado muchos dividendos.

Dentro de sus fallas están precisamente la poca efectividad que han mostrado sus campañas vía web y las duras críticas que se ha llevado por parte de los internautas y del PRI. Uno de los más recordados serán sus comentarios en un programa radiofónico en el que su tono y respuestas pueden interpretarse como signo de ebriedad, y aunque ella misma lo achacó al cansancio, el audio fue distribuido y comentado en todas las redes.

Otro paso en falso fue la filtración de una llamada entre Josefina y su coordinador de redes sociales, el diputado Agustín Torres, que le propone subir contenidos, en clara demostración que la candidata está lejos de involucrarse directamente en esa tarea.

Con la salida de los spots que llaman a Peña Nieto mentiroso, la campaña blanquiazul sube de nivel y abre las puertas para comenzar las agresiones dentro de las redes sociales, un terreno que ninguna ley electoral reglamenta

 

Gabriel Quadri

 

El competidor que llegó tarde a la contienda, Gabriel Quadri, se coloca muy lejos de los punteros y a pesar del entusiasmo por pretender ser una opción nueva es el candidato con menor presencia en las redes. El contendiente impulsado por el Partido Nueva Alianza (Panal) tiene 25 mil 500 seguidores en Twitter, 3 mil 650 “me gusta” en Facebook y con 64 suscriptores a su canal de YouTube.

El candidato emergente por parte del Panal ha tenido que luchar no sólo con el amplio aparato que manejan los otros candidatos, sino con el desconocimiento de la ciudadanía de su trayectoria y proyecto. A pesar de sus propuestas de privatizar Pemex o legislar a favor de la pena de muerte, los números de Quadri no aumentan en las redes sociales.

Su imagen en Twitter es buena, pues parece el único de los candidatos que escribe por sí mismo, utiliza un lenguaje coloquial y ha llamado a debatir por esta vía a los otros contendientes. Trata de responder a las críticas aunque casi siempre habla de cuestiones globales sin enfocarse a problemas particulares.

La manufactura de sus videos es de buena calidad, aunque se limita sólo a sus presentaciones o conferencias de prensa y con tan poca audiencia es difícil que se puedan difundir de una manera masiva, además, a diferencia de sus contrincantes ha tenido muy poca difusión en los medios tradicionales, lo que no ha permitido que fluyan las críticas buenas o malas a las redes sociales.

Gabriel Quadri al igual que los otros candidatos cuenta con todas las herramientas para promocionarse en internet, aunque su principal enemigo es el poco arraigo que genera, el poco público al que llega y una falta de campaña que posicione su nombre entre los internautas.

 

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Adivinanzas

* Sobre él se ha dicho y escrito en demasía, incluso que una profecía lo ubica como el único de los gobernadores nacidos en Atlacomulco que será presidente de México. Y aunque algunos ubican su cuna en Acambay y otros en la colonia Condesa del Distrito Federa, a Peña no le vendría mal una ayuda extraterrena. Si bien encabeza aquellas encuestas, su poderosa maquinaria se ha ido poco a poco desgastando. El PRI, su partido, juega sus cartas pero no puede evitar que las preferencias lo acerquen a Josefina Vázquez y a Andrés Manuel López Obrador.

Miguel Alvarado

Uno de los instrumentos que las actuales competencias electorales han elegido para medir preferencias es la encuesta, que ha dejado de ocupar lugares secundarios y que incluso ha subordinado las campañas, comportamientos y plataformas políticas a una opinión pública que en la estadística aparece como totalitaria, incluyente y representativa. No es para tanto, pero es así y en el caso del priista Peña Nieto, las encuestas lo han vuelto, al menos, popular, muy conocido y hasta serio aspirante para ganar la presidencia de México.

Sobre él se ha dicho y escrito en demasía, incluso que una profecía lo ubica como el único de los gobernadores nacidos en Atlacomulco que será presidente de México. Y aunque algunos ubican su cuna en Acambay y otros en la colonia Condesa del Distrito Federa, a Peña no le vendría mal una ayuda extraterrena. Si bien encabeza aquellas encuestas, su poderosa maquinaria se ha ido poco a poco desgastando. El PRI, su partido, juega sus cartas pero no puede evitar que las preferencias lo acerquen a Josefina Vázquez y a Andrés Manuel López Obrador. A la ciudadanía, sin embargo, no le importa lo que suceda con estos candidatos y si hacemos caso de la ventaja de Peña, deberemos entonces voltear a otros documentos, donde con similares técnicas la Encuesta de Ciudadanía, Democracia y Narcoviolencia ubica la atención política de los mexiquenses en 26 por ciento para los que nada de eso les llama la atención, pero un enorme 46 por ciento que se dice poco atraído por ese tema. La ignorancia, al menos el desdén que los electores del Edomex muestran sobre el tema tiene sus aristas. Esa misma encuesta se encarga de resolverlas cuando señala que el 29 por ciento se siente muy priista o algo priista, aunque el significado de esas frases no se explique. También dice que apenas el 9 por ciento en la entidad se siente perredista o algo perredista y que el 12 por ciento es panista o muy panista. Las ambigüedades acuden al servicio de esta interpretación pero no deja de resultar interesante que el 44 por ciento en el Estado de México, hasta el 2011, prefiere mantenerse al margen de cualquiera de estas circunstancias. Sin embargo, el 18 por ciento señala que se inclina por el PRI, el 10 por el PAN y el 8 por el PRD. De los que no votaron, 13 por ciento señaló que no lo hizo porque no le interesaba, pero el 26 por ciento prefirió no responder. El 8 por ciento tuvo compromisos o actividades más importantes y el 10 por ciento tuvo problemas con la credencial del IFE.

Mitofsky, Parametría, GEA/ ISA y otras casas de encuestas dan como líder al priista, pero otras, aplicadas en un universo distinto con las mismas técnicas, obtienen otros resultados. Así, un simulacro de elección aplicado en la Universidad Pedagógica Nacional el 27 de marzo del 2012, señala que Peña Nieto ocuparía el último lugar, con apenas 8.74 por ciento de las preferencias. Vázquez Mota estaría en segundo lugar con 9.34 por ciento y el perredista Obrador en el primero, con 72 por ciento. Quadri, del Panal, apenas saca 1.80 y el 7 por ciento de los sufragios se han anulado. Demasiada ventaja para el perredista. Los números no coinciden. Peña gana o pierde y Vázquez apenas figura.

Otra medición, esta del diario Milenio Televisión, señala que Obrador obtiene una mayoría abrumadora de votos. Sin dar porcentaje, la televisora indica que el de Tabasco obtiene 2 mil 551, Vázquez 337 y Peña 74.

El de Tabasco, luego de seis años de campaña permanente pero desprestigiado primero por no defender aquel supuesto triunfo en el 2006 y luego porque su credibilidad se ha desgastado, no ha podido escalar en las encuestas oficiales y gana, sí, pero en otras de menor rango y poco difundidas. Obrador sabe la importancia de la exposición y él, del que algunos creen que s el político más mediatizado, todavía encuentra su propia profecía, que también lo ubica como presidente de México luego de que un documento de la época de la Conquista en 1521 narra que Ahuelitoc Ixcapa Calzada, un indígena noble, sería ejecutado pero que cuando agonizaba alcanzó a maldecir a Hernán Cortés. Una entrevista de la revista Proceso a un descendiente de Ignacio Ramírez, el Nigromante, cuenta que “así como había una profecía de tu llegada, hay también una profecía de tu caída entre nuestro pueblo y será al terminar esta era, en 2012. Venus anunciará tu final y todos los indígenas que masacraste nos vengarán. Nunca disfrutarás de tus conquistas o de lo que nos robaste y jamás encontrarás reposo en estas tierras (…) y el gobernante que te expulse de nuestro reino llegará a ser el monarca más querido de esa nueva era de esplendor (…) Tus restos desaparecerán en llamas, como con las que atormentaste a nuestro gran Tlatoani… de estas tierras en el sur del imperio, en donde nos encontramos y en donde murió nuestro señor Cuauhtémoc, nacerá y llegará el primer gobernante de la nueva era, y la gran tortuga de su tierra natal lo profetizará: Ipiltzin-ayutl-tepetl… aunque se considera que Hibueras es hoy territorio de Honduras, Arellano dice que es Tabasco, y que la tortuga es una escultura del sitio arqueológico Tortuguero (donde se encontró la estela que señala al 21 de diciembre de 2012 como el inicio de un nuevo ciclo en el calendario maya), localizado en el municipio de Macuspana… sólo uno de los candidatos a la presidencia de la República es de Tabasco (Andrés Manuel López Obrador, quien nació precisamente en Macuspana)…”.

La panista Vázquez no necesita profecías cuando tiene de su lado el poder presidencial. Y como sucede siempre, quien tiene el poder cuenta los votos. Vázquez podría ser la primera mujer presidenta pero ni siquiera su imagen es inteligente. Prefiere la provocación y usar razones simplistas de género para justificar una aspirantía que no comulga con lo justo. El poder del calderonato, extendido hasta la desagradable y hueca Vázquez, logrará ubicarla a la cabeza de las preferencias, al menos en los extraoficial y el día de las elecciones, si conviene, le dará el empujón final. Peña podrá entonces decir que la profecía era una mentira, pues no se cumplirá en él. Claro. No cumple los requisitos de aquella adivina ante la cual todos los políticos del Grupo Atlacomulco desfilaron en busca de la ansiada señal.

“La verdad es que no me gusta leer”

* La supuesta unidad tricolor es como el aspirante mismo. Detrás de la apariencia Pedro Joaquín y Manlio Fabio tienen todavía algunas sorpresas reservadas para el Grupo Atlacomulco. Coldwell es hechura del profesor de Santiago Tianguistenco, Carlos Hank y junto él exploró todos los negocios habidos y por haber que el ramo turístico les ofreció, ya en el sur mexicano como en el norte de Beltrones.

Miguel Alvarado

De joven, Enrique Peña siempre fue un joven melancólico. Quienes lo trataron hace más de 20 años recuerdan de él su buen carácter y su proclividad para servir a los demás pero también su creciente melancolía, que lo obligaba a separarse de los grupos que se formaban en las reuniones familiares en Atlacomulco, donde acudían las familias Montiel, Del Mazo, Peña y Monroy, entre otras. Pero el tiempo y el ambiente estudiantil cambiaron el carácter del hoy aspirante presidencial y poco a poco lo fueron acostumbrando a los apegos del poder y el dinero. La carrera política de Enrique Peña no sería la misma si no perteneciera al Grupo Atlacomulco, una asociación de personajes que incluye a Isidro Fabela, Carlos Hank y casi todos los grupos del valle de Toluca en una invisible pero palpable organización que, según el investigador Jorge Toribio Cruz, experto en el tema, puede comprobarse por tres tipos de relaciones entre los presuntos militantes: empresarial, de parentesco y de compadrazgo. Se sabe que el padre del presidenciable, Gilberto Enrique Peña del Mazo, desaprobaba que el hijo se involucrara laboralmente con el grupo de Montiel Rojas pero aceptaba las decisiones del vástago.

Como funcionario público y diputado, Peña pudo probar su arrastre como figurín en eventos públicos y reuniones de Estado. Se dio cuenta de que su atractivo personal sustituía en lo inmediato otras capacidades. Su tío también se dio cuenta y le propuso trabajar para conseguir, si se podía, la aspirantía presidencial. El cambio, al menos en lo exterior, fue notable y en ello tuvo que ver el enorme presupuesto que el gobierno del Edomex destinó a la publicidad que sobre todo recayó en Televisa. Hoy, con la candidatura en sus manos, al ex gobernador del Estado de México le cuesta mucho lidiar con aquello que no tenga que ver con su imagen ni con los guiones establecidos desde que administraba la entidad. Pero eso es un problema menor cuando a Humberto Moreira la Federación lo investiga por la deuda pública que le dejó a Coahuila; cuando el reemplazo de aquel al frente del partido se llama Joaquín Coldwell y junto con él asciende Jesús Murillo Karam; cuando Manlio Fabio Beltrones guarda prudente silencio en un falso retiro que aprovecha para visitar a empresarios del Edomex y en giras privadas por el país; cuando la sombra de Carlos Hank se cierne de nueva cuenta sobre Montiel y le recuerda derechos y obligaciones y cuando el propio Enrique se encarga de tirar a la basura los años dorados de cuando todo le era perdonado.

Moreira ganó todo, dice Peña en su descargo, refiriéndose a las elecciones estatales que le tocaron luego de dejar la deuda por 34 mil millones de pesos en su territorio. La presidencia de Moreira fue impulsada por el propio Montiel, quien vio en él un aliado pero no se molestó en hacer el elemental repaso del pasado político inmediato, como tampoco lo hizo con su sobrino. Montiel olvida que meses antes de buscar él mismo la candidatura priista para suceder a Fox, tuvo que reunirse con la cúpula, configurada por la familia Hank, Manlio Fabio Beltrones y Coldwell. Y en esa reunión se le dijo claramente a Arturo que nadie lo apoyaría pero que si quería ir por la libre, respetarían eso. Y así sucedió. Tomó el riesgo y al final fue destrozado en lo político y lo legal. Parecía que Peña corría con otra suerte, que sus negociaciones iban a buen puerto, que la historia del tío no se ensañaría en su candidatura pero no es así. La supuesta unidad tricolor es como el aspirante mismo. Detrás de la apariencia Pedro Joaquín y Manlio Fabio tienen todavía algunas sorpresas reservadas para el Grupo Atlacomulco. Coldwell es hechura del profesor de Santiago Tianguistenco, Carlos Hank y junto él exploró todos los negocios habidos y por haber que el ramo turístico les ofreció, ya en el sur mexicano como en el norte de Beltrones. Coldwell no apoyó nunca las aspiraciones mexiquenses por Los Pinos y dejó de lado a Alfredo del Mazo cuando buscó su oportunidad, para ir con Carlos Salinas, quien ahora termina por demostrar quién controla el PRI nacional. Si las cosas le salen mal a Peña, Montiel y Moreira, como se plantea en un escenario, Manlio deberá entrar al quite y las encuestas, pagadas o no, dicen que de todas maneras el tricolor gana. Jesús Murillo Karam, ex presidente estatal del PRI cuando el triunfo de Peña en el 2005, será presidente de la Comisión de Procesos Internos en su partido. Le toca hacerla de árbitro. El PRI tiene todo para ganar, incluso de manera legal: la estructura, los militantes, hasta propuestas e ideas y el dinero pero le falta candidato. Y Beltrones se ha encargado de recordarlo. Recientemente en Segundo Foro de la Democracia Latinoamericana, en el Colegio de San Ildefonso, dijo que “medios de comunicación sin control y sin idea son tan peligrosos como un político sin idea de lo que quiere hacer si gana las elecciones”.

Las diferencias en las encuestas siguen cerrándose. Antes, incluso que la debacle de Guadalajara alcanzara a Peña, en algunos ejercicios el ganador ya resulta el perredista López Obrador. Esto sucedió con la propuesta de El Diario, publicación de Ciudad Juárez, que registró 39 por ciento de votos para AMLO, 32 por ciento para la panista Vázquez y 29 por ciento para Peña. Todo esto el 15 de noviembre.

Y de Peña era bien sabido que no le gusta leer, como lo recuerda el periodista de Proceso, Álvaro Delgado, cuando narra un encuentro con Manuel Espino, ex presidente nacional del PAN, cuando a Enrique le regaló su libro, “Señal de Alerta”, que habla sobre el lado sórdido de Beltrones. “La verdad es que no me gusta leer. Voy a pedirle a mis asesores que me hagan unas tarjetas con lo más importante”, respondió Peña.

El amoroso Andrés

* Con un cambio de estrategia, el ex candidato presidencial en 2006 está de vuelta en la escena política. Durante su visita a Cancún, se definió como “un hombre bueno” que busca la felicidad y aseguró que de ganar las elecciones de 2012 se reconciliaría con todos los actores, incluyendo a personajes como Salinas de Gortari. Defendió a “Greg” Sánchez y ahondó en los postulados de la “República amorosa”.

Isela Serrano/ Revista Luces del Siglo

Cancún, Q. Roo. Hace cinco años, Andrés Manuel López Obrador descalificó al servilismo, “a los poderes fácticos” y mandó “al diablo” a las instituciones; hace media década fue acusado de dividir, de sembrar el odio en el país y fue considerado el enemigo número uno de México.

Hoy, el ex jefe de gobierno del DF apela al amor como estrategia para captar votos. Con su discurso de conciliación, sostiene que de ganar las elecciones de 2012 estaría dispuesto a firmar la pipa de la paz hasta con su acérrimo enemigo, el ex presidente, Carlos Salinas de Gortari.

— Muchos mexicanos ven cambios en su discurso. El hombre que “dividió”, al que se le acusó de haber “sembrado el odio” en el país, habla hoy de la “República del Amor”. ¿Qué cambio experimenta usted? —, se le pregunta a su arribo al Aeropuerto Internacional de Cancún, la mañana del miércoles 23, y a los pocos días de que Marcelo Ebrad decidiera no disputar la candidatura presidencial para dejarle libre el camino a López Obrador.

— Tenemos que buscar la reconciliación. Lo que está de por medio es sacar a México del atraso en que se encuentra. Estamos en una gran crisis; es más, no es sólo una crisis, es una decadencia, es un proceso de degradación progresiva. Para sacar adelante al país se requiere de la unidad de todos. Hay que reconciliarnos.

— ¿Se reconciliaría usted inclusive con personajes como Carlos Salinas de Gortari?

— Con todos, con todos. Yo no odio, no es mi fuerte la venganza sino la justicia.

En su visita relámpago a Cancún para conocer los avances de su organización Movimiento de Regeneración Nacional (MORENA), el aspirante presidencial fue insistente en su proyecto sobre la construcción, sin rencores, de la “República amorosa”, la fraternidad y los valores humanos para transformar el país.

Dijo estar convencido de que “la crisis de México tiene que ver con la falta de oportunidades, con la falta de bienes materiales; esto es por la falta de empleo, la falta de bienestar, pero también, la crisis de México tiene que ver con la pérdida de valores. Es fundamental fortalecer valores morales, culturales, espirituales”.

Y adelantó que regresará a esta ciudad en enero de 2012 para dar a conocer los postulados de su nueva propuesta, cuyos principios se centran en “el amor a la familia; el amor al prójimo, a la naturaleza y a la patria”.

“Si se es bueno, se puede ser feliz. La felicidad no es acumular bienes materiales, no es acumular riqueza, títulos, fama. La felicidad es estar bien con nosotros mismos, estar bien con nuestras conciencias y estar bien con el prójimo”, expuso.

Han pasado más de mil 500 días desde el 16 de septiembre de 2006, cuando López Obrador derrotado, se auto declaró “presidente legítimo de México” y se “ungió” con la banda tricolor y el águila juarista en el Zócalo de la Ciudad de México frente a su gabinete alterno. Hoy, con un cambio drástico en su discurso, está de regreso en la escena política nacional. A diferencia de la falta de equipo que vigilara las casillas aquél fatídico primer domingo de julio en que se le cayó de las manos la presidencia de la República, ahora que vuelve a ser candidato.

“El Peje” — como popularmente se le conoce — asegura contar con 40 mil secciones, integradas por indígenas, campesinos, intelectuales, científicos y demás ciudadanos afiliados a MORENA.

El radical cambio de imagen de Andrés Manuel ha despertado la creatividad pintoresca de usuarios de redes sociales como Twitter para acuñar “AMLOVE”, como una combinación de iniciales de sus nombres y apellidos con la palabra “love” (amor) para referirse a la nueva estrategia del político. Desde que AMLO habló de la “República amorosa” en una entrevista con la periodista Carmen Aristegui, la frase se ha prestado a polémicos comentarios en las redes sociales, charlas de café y es motivo de intensos debates políticos.

El reloj marcaba las 10:00 cuando el miércoles 26 de noviembre, AMLO arribaba al Aeropuerto Internacional de Cancún, el aspirante presidencial portaba guayabera blanca y pantalón color negro. Entre el tumulto de reflectores y flashes, se le preguntó si apoyaba o no al ex candidato a gobernador Gregorio Sánchez Martínez, preso en el penal de Nayarit y puesto en libertad a menos de un año de su aprehensión por falta de pruebas, y quien hoy busca obtener una curul como senador.

“Greg Sánchez resultó el mejor posicionado en una encuesta que hizo Convergencia Nacional, el Partido del Trabajo y MORENA. Falta una medición con el PRD, y el que esté mejor posicionado va a ser candidato”, expuso.

Cuestionado sobre si consideraba que “Greg” Sánchez era inocente y fue un preso político, el tabasqueño respondió: “Como se ha usado la justicia en México, con propósitos políticos, no se puede acusar a nadie mientras no se le demuestre… Sí, (es inocente de las acusaciones) son parte de la propaganda que se da en temporada electoral”.López Obrador se dio tiempo para calificar como “una ofensa para los ciudadanos de Quintana Roo” el que su contrincante por el PRI, Enrique Peña Nieto, la maestra Elba Esther Gordillo y el presidente del Partido Verde, Jorge Emilio González, “hayan decidido que el candidato a senador del PRI en Quintana Roo sea el ‘Niño Verde’”.

Llamó a investigar el caso toda vez que, dijo, “el PRI ha hecho lo que le ha dado la gana, un gran saqueo (en el estado), corrupción y ahora se junta con el Partido Verde para seguir llevando a cabo prácticas corruptas”.

El veterano político de 58 años aseguró que de resultar ganador de la contienda electoral, promoverá la construcción de un tren bala que se desplazaría a 300 kilómetros por hora a lo largo de la ruta maya que comprende Cancún, Chichén Itzá, Mérida, Uxmal, Campeche y Palenque. Detalló que el proyecto costaría alrededor de 60 mil millones de pesos.

“En el caso de ganar se construiría en tres años, a razón de 20 mil millones de pesos por año. Esto permitiría darle un incentivo a la región para que el turista no sólo venga por el mar y el sol, sino que también conozca más sobre la cultura maya. Estamos hablando de trasladarse de Cancún a Palenque, pasando por estos sitios, máximo en tres horas”, ahondó.

A pie de una escalinata a la salida del Aeropuerto Internacional de Cancún, López Obrador aseguró que la ciudadanía, harta de la simulación, optará en 2012 por un cambio ante la disyuntiva de elegir más de lo mismo con el PRI y el PAN.

Advirtió que “si regresa el PRI a Los Pinos, acabaría de arruinar a México (…) sería como el retorno de Antonio López de Santa Anna la última vez que fue presidente, después de que entregara más de la mitad del territorio nacional, cuando posteriormente regresó para vender otra parte del territorio”.

“Si regresara el PRI (…) terminarían de privatizarse PEMEX, la industria eléctrica, privatizarían la educación, la seguridad social. Terminaríamos – dijo – como esclavos en nuestra propia tierra”.

“El Peje”, quien se disputa el segundo lugar en las encuestas con el Partido Acción Nacional, pareciera que sigue los pasos de líderes izquierdistas latinoamericanos que han apelado al amor para resurgir en tiempos electorales, como el presidente venezolano Hugo Chávez, quien declaró que daría “una paliza de amor a la oposición”, y el primer ministro de Nicaragua, el ex guerrillero Daniel Ortega, que cambió el uniforme militar por camisetas blancas en sus actos de campaña y ha optado por versiones adaptadas con lemas sandinistas de la canción Give peace a chance, de John Lennon.

Propuestas, medidas “copiadas” y malas interpretaciones. El político que hace casi cinco años cerró Reforma, una de las principales avenidas de la capital del país, y se le responsabilizó del quebranto económico de la ciudad en aquella ocasión, ahora se presenta como “un hombre bueno, alguien que procura serlo todos los días para ser feliz” y aclara que cuando presentó su programa para crear 4 millones de empleos en 42 días, fue malinterpretado.

“Di a conocer un programa que se llama ‘Jóvenes construyendo el futuro’ porque hay 7 millones que no tienen trabajo ni tienen estudios, estamos planteando, además de echar a andar la economía, que haya empleos en el país”. “Puse de ejemplo lo que hizo el presidente de Estados Unidos, Franklin Roosevelt cuando la Gran Depresión en el año 29 del siglo pasado. Él enfrentó la crisis decidiendo garantizar empleo pleno, y en seis semanas le dio trabajo a 4 millones de estadounidenses”, detalló.

“El programa que planteo representa una inversión de 150 mil millones de pesos, lo que equivale a menos del 5 por ciento del presupuesto nacional, el propósito es otorgar pre-empleo a 7 millones de jóvenes, en los primeros seis meses del año”.

Puso como ejemplo el que sus propuestas como jefe de gobierno del Distrito Federal han sido “copiadas” por otros candidatos a la presidencia del país.

“Cuando íbamos a llevar a la práctica el programa de apoyo de adultos mayores en el Distrito Federal, dijeron que no, al mes de estar en el gobierno (el programa se aplicó) y ahora hasta nos copian, incluso se entregan tarjetas de adultos mayores. Se volvió institucional el apoyo a los adultos mayores”, dijo.

Otro de sus proyectos ampliamente cuestionados, es el caso de los segundos pisos en “la ciudad de la esperanza”, la idea fue copiada por su principal contrincante del PRI, Enrique Peña Nieto, quien como gobernador del estado de México construyó vialidades de segundo piso para continuar la ruta de sur a norte de la Ciudad de México y su área conurbada, con la diferencia en que éstas tienen tramos de peaje, en donde los ciudadanos pagan un monto que no les corresponde, puesto que ya pagaron impuestos.

Aclaró: “no soy demagogo. No engaño. Estoy acostumbrado a cumplir mis compromisos. Siempre que digo algo lo cumplo. Que me digan cuándo he ofrecido algo que no he podido cumplir, o que no he llevado a la práctica”.

Cuestionado por Luces del Siglo respecto a si mantiene o no la misma postura que en 2006, cuando visiblemente molesto declaró “al diablo” las instituciones, Andrés Manuel López Obrador, sostiene: “Esa fue una mala interpretación, igual que ésta (la generación de 4 millones de empleos). Ya no más —dijo refiriéndose a que no contestaría más preguntas— si no me van a sacar de contexto. Ustedes no, porque ustedes son gente buena, pero hay quién sí”.

Pocos minutos después de la charla, AMLO se dispuso a abordar la lujosa camioneta del año, color blanco, doble cabina que lo esperaba a la salida del Aeropuerto Internacional de Cancún. Durante su breve estancia se reunió con dirigentes de las diferentes corrientes internas para escuchar sus respectivas versiones sobre el panorama del PRD en Quintana Roo, donde los ánimos están caldeados por la lucha de las candidaturas a diputados federales y senadores, que se renovarán en julio de 2012.

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