Nuevo administrador

* Heredero de las políticas públicas de Peña Nieto, Eruviel no podía ejercer porque no tenía realmente poder. Se limitó a aparecer en público y cumplir con obras y actividades previamente programadas y a respaldar los dichos de la Presidencia, cualesquiera que esos fueran. María Elena Barrera, por su parte, ha sido secretaria particular de Enrique Peña cuando éste era secretario de Finanzas estatal; luego la nombraron secretaria de Salud estatal y por último recuperó la alcaldía de Toluca, en manos panistas, para el priismo, aunque no completó su trienio, pues se postuló para una senaduría que ganó sin dificultades.

 

Miguel Alvarado

La administración del gobierno mexiquense ha oficializado de manera interna la salida de Eruviel Ávila, actual Ejecutivo del Edomex, en reuniones internas desde cada Secretaría. Al menos tres de ellas ha reunido a su personal para informar que Ávila no llegará al 30 de noviembre de este año, y exige dejar los pendientes resueltos, aseguran mandos medios y empleados de Salud, Obras y Transporte. La exigencia incluye reportes sobre el estado de cada dependencia, que serán entregados al relevo, María Elena Barrera Tapia, quien ocupará el sitio de Eruviel.

Luego de casi año y medio de rumores y falsas renuncias, el hecho toma forma desde las propias secretarías y a pesar incluso del anuncio televisivo del propio Ávila, gobernador priista que anunció por Televisa su permanencia para todo el sexenio. El destino de Eruviel todavía no se conoce aunque se versiona que será llamado de manera oficial por la Federación y trabajará como asesor del presidente Enrique Peña, en primera instancia. Otras versiones lo ubican como embajador o directamente en la Secretaría de Relaciones Exteriores.

El destino laboral de Ávila poco importa ya al Estado de México. Dos años estuvo al frente del estado más poblado del país, uno de los más ricos también, y sede del Grupo Atlacomulco, organización política, empresaria y eclesiástica a la que pertenece el actual presidente de México. Ávila consiguió la candidatura luego de acercarse al PRD, que le propuso como aspirante, pero al final un acuerdo priista lo llevó a las campañas del 2011. Desde allí firmó 6 mil compromisos, imitando la estrategia del “te lo firmo y te lo cumplo” que usó el propio Peña cuando compitió por la misma gubernatura. Según Ávila, ha cumplido la mitad en dos años de gestión. El acuerdo que lo sentó en el edificio de Lerdo incluía, según versiones priistas, dejar el cargo luego de dos años, para que el grupo político dominante obtuviera el poder. Cumplido el término, al ex alcalde Ecatepec ya lo ubican en otras encomiendas.

Para Ávila no fue fácil sustituir al político más mediático en la historia de México. Nunca pudo igualar su publicidad pagada y no consiguió reflectores que garantizaran a su partido la retención del Edomex. Tanto perdió –no nada más por la publicidad- que una encuesta de Mitofsky señala que el PRI no ganaría las elecciones para gobernador si éstas se realizaran ahora. Contra Eruviel estuvo hasta Antorcha Campesina, una organización de choque usada para reventar proyectos políticos. Con ellos fue más la exposición negativa que alguna acción efectiva, aunque al menos lograron anunciar una mega manifestación contar el todavía mandatario en el Estadio Azteca, para el tres de noviembre. Antes de la fecha, a los de Antorcha se les complicó todo. El secuestro del padre de Maricela Serrano, alcaldesa de Ixtapaluca, desarticuló cualquier prioridad en el seno de los inconformes.

La cuestión electoral, sin embargo, debiera ser el menor de los problemas para Ávila. La entidad atraviesa por una de las crisis de inseguridad más severas, pero además se han cerrado los recursos públicos. La derrama económica llega a cuentagotas. Las dependencias han dejado de facturar y ni siquiera los compromisos que auspiciaron la campaña del 2011 han sido saldados. En su contra también operó que el equipo original que lo acompañaría en la aventura mexiquense fue desmantelado apenas iniciado diciembre. La Federación se llevó prácticamente a todos. Secretarios de Estado, directores y operadores políticos atendieron al llamado y lo dejaron prácticamente solo. Ahora, paradójicamente, algunos de los que se fueron preparan ya su regreso para apoyar a la todavía senadora María Elena Barrera. El efecto se ejecutará al contrario, según los mismos priistas, quienes, ya encarrilados, se atreven a soñar con que Barrera consigue suficiente capital para postularla en la presidencia, dentro de 4 años.

Barrera primero deberá poner orden o al menos ubicar a los nuevos cuadros. La inseguridad, como tema preponderante no le muestra un asunción tersa. Las últimas dos semanas han presentados casos extremos de violencia, como en Huehuetoca, donde pobladores tomaron la alcaldía después del asesinato de un joven a manos de la policía, cuando salía de una fiesta. La descomposición social alcanza a todos los rubros y se manifiesta de diversas formas. La entidad no puede confiar en su policía, a la que cambiaron el nombre, Secretaría de Seguridad Ciudadana, pero no la reglamentación ni las conductas. No hubo cambios en la estructura y los agentes fueron los mismos. La misma corrupción, con otra playera, mantuvo el control en las calles. Así, un caso en Metepec ejemplifica el fracaso de las políticas de seguridad del sexenio, cuando el 28 de abril del 2010 Osvaldo Aguilar moría en un enfrentamiento a tiros con la policía federal, en Metepec, cuando, según la versión oficial, se perseguía a un auto con reporte de robo. El conductor condujo a la policía a Osvaldo Aguilar, quien murió en el hecho. Óscar López, el conductor del auto supuestamente robado, era dueño de una popular taquería en Metepec, llamada El Jefe. Tres años después, una investigación de la Comisión Nacional de Derechos Humanos establece que aquella acción policiaca se trató de un montaje y que agentes federales asesinaron a Aguilar de 37 balazos. “Los hechos ocurrieron el 28 de abril de 2010, cuando se reportó un enfrentamiento a balazos… cuando una persona de apellidos López Granados se dio a la fuga en un punto de revisión a bordo de un vehículo Chrysler tipo 300 M, con reporte de robo, e ingresó a una vivienda de Metepec. Entonces, como resultado del enfrentamiento, murió Osvaldo Aguilar Martínez, habitante de la casa, quien pudo disparar y herir a un agente, argumentó en su momento la SSP”, dice el reporte.

Los crímenes relacionados con el narco, que tuvieron un repunte en el 2011, pronto desaparecieron de los medios locales, pero las zonas bajo influencia de cárteles no sufrieron reveses. Así, la Tierra Caliente del Edomex, los valles de México y Toluca operaron en esa modalidad “normalmente”. Por otro lado, el diario local Alfa reporta en noviembre que el Edomex es la entidad con más denuncias presentadas a nivel nacional por delitos del fuero común, con 203 mil 699.

Heredero de las políticas públicas de Peña Nieto, Eruviel no podía ejercer porque no tenía realmente poder. Se limitó a aparecer en público y cumplir con obras y actividades previamente programadas y a respaldar los dichos de la Presidencia, cualesquiera que esos fueran.

María Elena Barrera, por su parte, ha sido secretaria particular de Enrique Peña cuando éste era secretario de Finanzas estatal; luego la nombraron secretaria de Salud estatal y por último recuperó la alcaldía de Toluca, en manos panistas, para el priismo, aunque no completó su trienio, pues se postuló para una senaduría que ganó sin dificultades. De llegar, los cambios en el gabinete se prevén sucedan a partir de enero, cuando asuma completamente as distintas obligaciones. Barrera es la sucesora más adelantada, aunque en su momento se mencionaron también a Luis Miranda Nava, Ana Lilia Herrera, Ernesto Nemer, Miguel Sámano, Alfredo del Mazo y hasta Carlos Iriarte. El cambio, dicen, liberará al menos recursos públicos, pues los sociales deberán esperar lo que los políticos llaman “tiempos adecuados”, que nunca llegan.

El Barco Ebrio

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La ex alcaldesa de Toluca, la priista María Elena Barrera, pudo controlar a su ayuntamiento. Hoy senadora, Barrera dejó armado un grupo de funcionarios que con el tiempo organizó una pequeña mafia que autorizaba compras y contrataba proveedores que los beneficiaban individualmente. Además, esos funcionarios estaban emparentados con la ex secretaria particular de Enrique Peña Nieto.

 

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Un ejemplo de lo anterior lo proporciona el DIF municipal, dirigido actualmente por Diana Elisa González Calderón, hermana de la nueva alcaldesa, la priista Martha Hilda González. Allí trabaja José Marías Iglesias Becerril, quien aparece en el directorio de la instancia como jefe de Departamento de Adquisiciones. El entramado, revelado a este semanario por un empleado de aquella dependencia, enfatiza el tráfico de influencias que un grupo puede llegar a tener, pero también cómo se construye un capital, financiero y político, a lo largo de una carrera que implica cargos públicos.

 

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José María es novio de Patricia Garduño, hermana de la actual directora de la Tesorería del DIF municipal, Laura Garduño., todos colaboradores de María Elena Barrera Tapia, prima-hermana a la sazón de Martha Verónica Tapia Mejía y hermana de Elizabeth Tapia Mejía, quien al mismo tiempo se convierte en una de las proveedoras consentidas de José María.

 

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Martha Verónica Tapia Mejía estaba casada con Carlos Ocaña Ponce, ex jefe del Departamento de Servicios Generales del Instituto de Salud del Estado de México, hasta hace 4 años. Sobre Ocaña pesan señalamientos sobre “compras fraudulentas, ficticias, comprobaciones de gastos con facturas apócrifas, creación de empresas de su propiedad y a las que se le contrata para dar mantenimiento al servicio de cómputo, pagando facturas elevadas por los servicios, desvío de recursos para promocionar remodelación y ampliación de su academia”, narra el denunciante.

 

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Carlos Ocaña y su esposa, Martha Verónica Tapia Mejía, deciden divorciarse para desvanecer nexos familiares, pues Ocaña había elegido a otra prima-hermana de la ex alcaldesa Barrera, Liliana Marisol Tapia Mejía, como jefa de Servicios Generales en el mismo ISEM, cuando él fue enviado a trabajar en Agua y Saneamiento.

 

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La prima estuvo allí cerca de 3 años y medio, pero aprovechó para contratar como proveedor a su esposo, Ángel Emilio Arellano Novoa, quien prácticamente le vendió todo al Instituto de Salud mexiquense. Un ejemplo, dice el denunciante, es la renta de oficinas móviles, cuyo costo real era de 10 mil pesos pero que Arellano Novoa lograba facturar hasta en 150 mil pesos.

 

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Por su parte, Carlos Ocaña pudo comenzar un negocio propio como constructor de casas en San Antonio Buenavista, para el cual utilizaba como operadora a Citlali Mariana Acosta. Pero las ventas para el ISEM también incluían servicios de transporte, mantenimiento y construcción.

 

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Ocaña tenía ya antecedentes sobre corrupción, cuando trabajaba en las oficinas del Seguro Popular que se ubicaban en el ISEM, en Avenida Tecnológico de Metepec. Una auditoría interna lo habría inhabilitado en tanto se investigaba un robo en esa dependencia. Un personaje más en esa trama es José Ricardo Mondragón Tapia, sobrino de la doctora Barrera, y quien es jefe de Recursos Materiales en el IMEVIS (Instituto Mexiquense de la Vivienda Social).

 

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El diario local Alfa documenta que “el ayuntamiento se autorizó el gasto de un millón 993 mil pesos para el pago de celulares de su alta burocracia, incluida la alcaldesa y 2 millones 268 mil para Nextel, de acuerdo a sus reportes financieros disponibles en el portal de Transparencia. Ese dinero bien pudo ser invertido en cosas más útiles para los habitantes, como limpiar la ciudad, por ejemplo”. Esto, en el actual periodo de Martha Hilda González Calderón.

 

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“Pero ese no es el único dispendio. Para que Martha Hilda salga muy bonita en todos los medios de comunicación, dispone de un presupuesto de 21 millones 532 mil pesos etiquetados como “Comunicación Social”, y otros 17 millones 551 pesos para “Publicidad y Propaganda”. Está claro que en su lógica no importa lo que son, sino cómo se ven”, remata el mismo diario Alfa.

 

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Mientras unos se clavan todavía en la final pambolera ganada por el América, otros se aprestan para estrenar equipos nuevos, como la presidencia municipal de Valle de Bravo, que rentó una franquicia para la Tercera División profesional. Proveniente de Mérida, esta franquicia costó muy poco. Un depósito por 120 mil pesos y una renta anual por 400 mil pesos. Casi nada en comparación a las cantidades manejadas por el Ame o los diablos rojos y “Saturnine”. La apuesta de Valle de Bravo por el turismo incluye una enorme variedad de eventos, pero también la inclusión del futbol. De entrada, anuncian que todos los jugadores serán vallesanos

 

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No es nuevo que dependencias de gobierno le entren al negocio del fut. Tampoco que los políticos estén involucrados. Un ejemplo cercano lo puso el ex alcalde petista de Metepec, Óscar González, cuando levantó una cosa llamada Garañones, también en la Tercera División, y se dedicó a hacer bisnes con los jugadores. Uno de sus operadores, hace dos años, era el ex director de la policía municipal, Ricardo Ramos Arzate, quien cobraba los servicios públicos de la municipal a fraccionamientos y empresas, a quienes alquilaba los policías para servicios privados. El propio González se vio obligado a separarlo del cargo, pero no de la sociedad que habían iniciado en el fut.

 

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Como policía, Ramos se hizo famoso por sus actividades irregulares. Pero en el mundo del futbol se volvió todavía más poderoso porque resultó bueno para detectar “nuevos valores”. Con la promesa de entrenarlos y colocarlos en un equipo mejor, Ramos trajo a Metepec futbolistas casi niños para los Garañones, a quienes se les ofrecía casa y comida, aunque nada de sueldo. El ex policía sondeaba los mercados y los ubicaba, como había prometido, en otros equipos, aunque a veces ni siquiera tan invisibles como el de Metepec. La cosa era que el jugador no obtenía nada por su traspaso, pues así estaba pactado, y debía jugar aun contra su voluntad en destinos improbables. En eso del futbol, no sólo Azcárraga de quita la camiseta en cadena nacional. Pero él es uno de los dueños del país. Los otros, imitadores, se suman a la cohorte de estafadores que todos los oficios y profesiones tienen.

(Algunas) mujeres del presidente

* Ni en el mejor de sus sueños, Rosario Robles Berlanga pudo imaginar que, a su vergonzosa y humillante renuncia del Partido de la Revolución Democrática (PRD) la segunda semana de agosto de 2004, cuestionada y señalada por presuntos actos de corrupción y tráfico de influencia, estaba cayéndose para arriba. El texto, escrito por Francisco Cruz, es parte del libro Los Golden Boy’s, editado por Planeta en el 2012.

 

Francisco Cruz Jiménez

Antes de terminar febrero de 2012, cuando perfilaba como candidata al Senado de la República, el Partido de la Revolución Democrática (PRD) denunció a María Elena Barrera Tapia ante la Contraloría del Poder Legislativo, por el delito de omisión, al no ejecutar acciones de control de confianza a los policías.

Si bien fue desechada por tratarse de un personaje muy cercano a Peña, la demanda tenía una base sólida: antes de tomar posesión como alcaldesa autorizó la contratación de Germán Reyes Figueroa como titular de Inteligencia de la Policía Municipal de Toluca. En enero de 2012, un mes antes de que Barrera solicitara permiso de abandonar la alcaldía en forma definitiva para buscar la candidatura a un puesto de elección, se dio a conocer que Reyes controlaba el Valle de Toluca para el cártel de La Familia Michoacana.

Conocido por su alias de “M1”, a Reyes se le vinculó con, al menos, 25 homicidios, entre ellos el de un policía municipal de Zinacantepec, además de la desaparición de cinco personas, cuyos restos fueron localizados en una fosa clandestina en el municipio de Almoloya de Juárez. Como responsable de inteligencia en la policía municipal, Reyes operó con libertad por 18 meses en la capital del Estado de México.

Según las autoridades mexiquenses, el “M1” tenía la instrucción de eliminar a los grupos rivales y ordenar a los narcomenudistas en Toluca, así como extenderse a otras regiones del Valle de México, principalmente los millonarios municipios de Naucalpan y Huixquilucan, colindantes con el territorio mexiquense.

Además de operar la venta y distribución de droga, Reyes Munguía estaba relacionado con secuestros, delitos de extorsión,  contra la salud y portación ilegal de armas de fuego. En 2009, cuando Barrera llegó a la alcaldía, ingresó a la policía municipal de Toluca como subdirector de Policía Criminal, cuyas funciones eran recopilar información estadística y diseñar, junto con otros mandos de la corporación, planes operativos contra las células delictivas.

En junio de 2012, Enrique Gómez, del periódico Reforma escribió: “Quien despache los próximos tres años en la alcaldía toluqueña tendrá mil 95 días para revertir la sensación de los vecinos de que la capital mexiquense es una plaza ‘cómoda’ para la operación del narcotráfico, sin olvidar que el crecimiento urbano sin control podría colapsar los servicios públicos.

”De acuerdo con distintos líderes vecinales, en los últimos años han visto como la ciudad se ha convertido en un espacio inseguro, con la infiltración del crimen organizado en los cuerpos policíacos y la poca efectividad de las autoridades para revertir la tendencia delictiva.

”La principal preocupación estriba en dormir con el enemigo, como afirma Ernesto Carbajal, representante de la delegación de Capultitlán, quien lamentó que Toluca tenga una problemática similar a la de ciudades fronterizas, donde el narcotráfico ha sentado sus reales. En la capital del Estado (de México) era impensable que los grupos delictivos asumieran el control, pero con profundo temor nos enteramos del caso de Germán Reyes, alias “M1”, identificado como uno de los líderes de La Familia Michoacana, y quien durante año y medio fue el encargado de acciones especiales en la Policía municipal.

”Josué Tapia, presidente de colonos de la Colonia Isidro Fabela, también recordó que en el último trienio aumentó el delito de robo. Los vecinos hemos sido testigos y víctimas de todas las variantes que han adoptado los delincuentes para robar en vía pública y transporte público, ahora subirse a un taxi es un verdadero riesgo, a veces hasta más que en el Distrito Federal.

”Y no son los únicos problemas de los habitantes de Toluca, quienes ahora ven peligrar su calidad de vida con el asentamiento de nuevos fraccionamientos, lo cual detona una serie de problemas como caos vial, escasez de agua, contaminación ambiental y la pérdida de áreas verdes. […] En los últimos 12 años en Toluca fueron autorizados nuevos fraccionamientos que implican la construcción de 30 mil 167 viviendas, con una población nueva de al menos 130 mil habitantes, la pregunta es si existe la factibilidad de servicios para todos ellos, cuestionó José Mendiola, de la agrupación Hábitat Urbano”.

El 1 de septiembre de 2012, mientras Los Caballeros Templarios—una célula del crimen organizado perteneciente al Estado de México—, se disputaban a sangre y fuego la plaza de Toluca que controlada por el cártel de La Familia Michoacana, María Elena Barrera Tapia dejó atrás todo su pasado, se olvidó de su fracasada administración y, con toda la confianza que le dispensa ser la decana de las Golden Queens, tomó posesión de su escaño en el Senado.

 

“Víctima” del desamor

 

Ni en el mejor de sus sueños, Rosario Robles Berlanga pudo imaginar que, a su vergonzosa y humillante renuncia del Partido de la Revolución Democrática (PRD) la segunda semana de agosto de 2004, cuestionada y señalada por presuntos actos de corrupción y tráfico de influencia, estaba cayéndose para arriba.

Poco después de abandonar las filas perredistas —cuya dirigencia había puesto en marcha un proceso para expulsarla del PRD, después de 15 años de militancia —la rescató el gobierno del Estado de México. Primero se la vio en el programa “Mujeres en el Risco”, que se transmite a través de Televisión Mexiquense, un canal propiedad del Estado.

Luego se hizo familiar, hasta que el 3 de septiembre de 2012, Peña oficializó su nombramiento en el equipo de transición presidencial. Robles fue la comidilla del día, y de muchos días, la mayor “pecadora” de México después de que Peña Nieto la confirmó como vicecoordinadora de Política Social — uno de los tres pilares en que se basó la mudanza de gobierno—, aunque, en esencia, tuvo otro significado: su cambio de camiseta o su paso al PRI.

Rosario es un caso paradigmático. Su vida dio un giro de 180 grados cuando se ganó la confianza de Cuauhtémoc Cárdenas; eso es incuestionable, pese a que cayó políticamente en desgracia en 2003, después de hacerse público el desaseo con el que administró el PRD.

Luego, en 2004, pasó por la vergüenza de ver salir a la luz sus relaciones amorosas extramaritales con el empresario argentino-mexicano Carlos Ahumada Kurtz, el mismo que produjo e hizo llegar a Carlos Salinas de Gortari, Diego Fernández de Cevallos y Televisa, los videos en los que algunos connotados perredistas —allegados todos a Rosario— recibían o entregaban cuantiosas sumas de dinero.

La exitosa carrera de Rosario alcanzó la cúspide en 1997, cuando la nombraron secretaria de Gobierno del Distrito Federal. Tres años más tarde, en 2000, justo el día en que su jefe Cuauhtémoc Cárdenas solicitó licencia para convertirse, por tercera ocasión, en candidato presidencial, ella lo sustituyó como jefa de Gobierno de la capital mexicana. Luego, en 2002, de la mano del mismo personaje, ganó unas cuestionadas y sucias elecciones internas para convertirse en la dirigente nacional del partido.

Su labor controversial dejó atrás su historia, que inició en la década de los años de 1970 con su vinculación a las corrientes maoístas, su acercamiento a las organizaciones sociales y la posterior militancia en la Organización de Izquierda Revolucionaria Línea de Masas, que tenía presencia en colonias populares y sindicatos como la magisterial Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) y el STUNAM, donde, en 1988, Rosario alcanzó uno de los puestos otorgados a las corrientes minoritarias.

El 17 de mayo de 2001 se conoció que Ahumada fungió como anfitrión en un encuentro entre Rosario Robles, ya ex jefa de Gobierno del Distrito Federal, y los tres contadores mayores de Hacienda de la Asamblea Legislativa del Distrito Federal. El objetivo de esa reunión parecía claro: frenar un informe de auditorías.

Una investigación del periódico Reforma encontró que “el Grupo Quart financió al PRD durante las elecciones extraordinarias para gobernador de Tabasco del 5 de agosto del 2001. Y durante la jornada electoral Quart puso a disposición del partido vehículos, personal, apoyo logístico, teléfonos celulares y equipo de radiocomunicación, por medio del Plan de Apoyo a Tabasco. El grupo encabezado por Ahumada, había obtenido hasta octubre del 2001 al menos 70 contratos en obra pública para el Gobierno del DF, por 480 millones de pesos”.

Ahumada también había financiado campañas en las delegaciones Álvaro Obregón, Cuajimalpa, Azcapotzalco, Tláhuac, Xochimilco y Coyoacán. Ramón Sosamontes, el operador personal de Rosario Robles y uno de los protagonistas de los videos, declaró: el empresario argentino-mexicano se convirtió en el Frankenstein de la izquierda mexicana.

Ahumada colocó al partido, como lo advirtieron los mismos perredistas, “en una debilidad extrema. Ninguno de los líderes de las Corrientes Nueva Izquierda, Izquierda Democrática Nacional, Foro Nuevo Sol, Cívicos y Red de Izquierda Democrática son ajenos a la relación con Ahumada. Cada uno de ellos y de los integrantes del Comité Ejecutivo Nacional (CEN) en su momento acudieron a las fiestas que organizaba Ahumada y también a las que Robles los invitaba y asistía acompañada de Ahumada”.

En un perfil que escribió en marzo de 2004 el investigador y especialista en medios Raúl Trejo Delarbre recordó: “Adherida a causas tan radicales que en más de una ocasión la condujeron a ella y sus compañeros a comportamientos destemplados e incluso violentos, formó parte de la corriente que permanentemente disputaba la dirección del STUNAM a los líderes que fundaron ese sindicato. […] A grupos como la OIR-LM los definía, de manera obsesiva, su antagonismo con el Partido Comunista Mexicano. Los procedimientos no siempre democráticos de ese partido, su proclividad a los acuerdos con el poder y la hegemonía que conservaba en organismos como el STUNAM, irritaban constantemente a los militantes de origen trotskista o maoísta.

Robles simpatizaba con grupos que desconfiaban de la política electoral. Sin embargo en 1989, después de los controvertidos resultados electorales [presidenciales] del año anterior, se incorporó a la fundación del PRD, en donde más tarde sería secretaria de Movimientos Sociales y de Organización. Pronto, se ganó la confianza de Cuauhtémoc Cárdenas, quien en 1997 la nombró secretaria general del Gobierno de la ciudad de México. En 1994 había sido diputada federal. […] Si no hubiera renunciado [al PRD], a Rosario la habrían expulsado debido a su participación en los negocios del corruptor empresario Carlos Ahumada”.

Deslegitimada, con una errática conducción del partido, una guerra sucia para desprestigiar su administración y ataques constantes a su liderazgo, Rosario Robles fue obligada a renunciar en agosto de 2003. Un año después, cuando aún no se recuperaba, le estallaron en pleno los escándalos por la divulgación de los videos que filmó Carlos Ahumada, ya conocido como el empresario corruptor.

En 2009, en su libro Derecho de Réplica, Ahumada exhibiría aún más esa cara oculta y deshonrosa de los dirigentes perredistas y de su ex pareja sentimental Rosario Robles. En el segundo párrafo de la página 158 ratifica que de sus cuentas bancarias salieron recursos para cubrir parte de la abultada deuda del partido, calculada en unos 600 millones. Y afirma que él, personalmente, rescató un pagaré por 200 millones de pesos que Andrés Manuel firmó con Televisa.

Esos 200 millones nunca aparecieron en la contabilidad del partido ni en la auditoría que luego practicó un equipo encabezado por Ricardo García Sáinz. Pero en declaraciones posteriores a la prensa, éste admitió que, en ocasiones, los partidos políticos manejan dineros “por fuera” de la contabilidad, que no tienen soporte documental y, por eso, no se registran. “La diferencia se debe haber dado en términos de que eran recursos que estaban fuera de los ingresos y de los egresos presupuestales del partido”. En la filosofía práctica de la Chimoltrufia nada puede darse por cierto, ni negase, como se dice una cosa, se dice otra.

Limitar la presencia de Carlos Ahumada a esos pequeños fragmentos sería un error. Las incógnitas de la relación con Rosario Robles se levantaron con los videoescándalos, aunque el acercamiento entre ambos puede documentarse al 3 de mayo de 2000, durante la presentación del plan para remodelar el monumento Cabeza de Juárez, en Iztapalapa, el cual sería conocido como Alameda Cabeza de Juárez, a cargo del Grupo Quart.

La ocasión era especial por varias razones, pero destacaba una: Iztapalapa se vestía de gala porque nunca antes una mujer había ocupado la Jefatura de Gobierno del Distrito Federal. Además, era una mujer de izquierda, vieja luchadora comunista. Y el proyecto fue impulsado por el jefe delegacional Ramón Sosamontes Herreramoro, el perredista en camino de convertirse en el operador político de Rosario Robles.

Tenía otras peculiaridades, como describió el periodista Héctor Zamarrón: “Después de todo se trataba de la presentación de un proyecto impulsado por Sosamontes, hijo de un viejo comunista, a cargo de otro izquierdista, el crítico de arte Alberto Híjar, y el objetivo era restaurar la gigantesca cabeza erigida por un comunista más, el escultor Luis Arenal”.

Fue ese el primer encuentro. “Cuatros de los asistentes a ese acto —escribió Zamarrón— confirmaron que ahí también fue donde se conocieron Ahumada y Robles. Y ahí también comenzó una relación de casi cuatro años que, tras la revelación de los videos en [los] que Ahumada entrega bolsas con dinero a Carlos Ímaz y René Bejarano, terminó por hundirlos.

”Ese día se presentaban los trabajos hechos por Quart en una laguna de regulación aledaña a la Cabeza de Juárez —bordos de contención para evitar inundaciones—, del mismo monumento y, además, un proyecto para transformar la imagen urbana de la zona. […] Con sus 25 metros de altura y seis toneladas de peso, la escultura se encontraba para entonces oxidada y en el abandono. ‘Las obras incluían un museo que nunca funcionó’, relata Híjar, quien también participó en un libro conmemorativo que se editó para la ocasión. [E] incluyó un texto de Ahumada que ahora podría leerse con una intención completamente distinta a la que quiso su autor: ‘El afortunado encuentro entre el Gobierno del Distrito Federal y el Grupo Quart ha fructificado en importantes obras de beneficio social. Con estos trabajos, Grupo Quart colabora en beneficio de la transición a la democracia como derecho ejercido en la transformación de los espacios habituales para los usuarios del oriente de la ciudad’.

”La fotografía incluida en el libro conmemorativo muestra a Robles y Ahumada separados sólo por [Adolfo] Llubere —coordinador de logística de Rosario—. Unos minutos después del acto oficial, ambos volaban juntos en el helicóptero que trasladó al constructor a la zona y en el cual, galantemente, ofreció llevar a la gobernante hacia el siguiente punto de su agenda. […] Otra mañana de mayo, un año después, aparecieron juntos una vez más. Al despuntar el mes, el día 3, ambos acudieron a la presentación que la jefa delegacional de Coyoacán, María Rojo, hizo del periódico La Rosita [(…]) la imagen que de ellos captó el fotógrafo Francisco Olvera es contundente: ella se inclina hacia el empresario por encima de las piernas de Rojo. […] Rosario vestía ese día una falda corta, varios centímetros por encima de la rodilla, como empezó a hacerlo particularmente ese año”.

Héctor hace un recuento preciso: “Ese mes tuvieron al menos cuatro encuentros y en el último de ellos nació el romance. Apenas diez días más tarde coincidieron en el cierre de campaña por la gubernatura de Tabasco del perredista César Ojeda Zubieta, en Villahermosa, al que también asistieron la mayoría de los dirigentes del PRD: Cuauhtémoc Cárdenas, Andrés Manuel López Obrador y Carlos Ímaz.

El 17 comieron juntos en la casa de Ahumada en el barrio residencial de San Ángel, al sur de la Ciudad de México, en el que éste fungió como anfitrión de una insólita ‘reunión’ de amigos —como la calificó uno de los asistentes, Ramón Sosamontes— a la que también acudieron Armando Quintero, el procurador fiscal capitalino Eugenio Robles y los contadores mayores de la Asamblea Legislativa, María de la Luz Mijangos, Carlos Nava y Luis Humberto Sanguino, quienes para entonces revisaban las finanzas del gobierno de la ciudad desde 1999 y estaban a punto de entregar resultados de la gestión Robles.

Fue entonces cuando salió a la luz pública el nombre de Carlos Ahumada Kurtz. Tres días después de realizada la comida, la contadora María de la Luz Mijangos se atrevió a denunciar que el objetivo de aquella ‘comida de amigos’ había sido para pedirles que retrasaran la entrega de resultados de las auditorías para no afectar a Rosario Robles. Ese fue el primero de los escándalos que después caerían en cascada sobre Rosario y Carlos. […] para fin de ese mes ambos desayunaban juntos en Berlín, Alemania, a donde Rosario viajó del 28 al 31 invitada por la Fundación Friedrich Ebert”.

El 27 de abril de 2012 hizo público lo que no hacía falta: encabezó en Acapulco, Guerrero, reuniones con la Red de Mujeres de la Sociedad Civil, en donde anunció el apoyo incondicional al entonces candidato presidencial priista Enrique Peña Nieto, de quien dijo ganaría las elecciones.

Después de los comicios presidenciales, cuando arreciaban y se endurecían los cuestionamientos lopezobradoristas, salió en defensa de Peña y advirtió: “Que AMLO no se venga a dar golpes de pecho, el PRD también compra los votos en el DF, sino pregunten en Iztapalapa”.

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