Éxito de Peña en la Ibero, pese a intento orquestado de boicot

* Una bajada aquí, para explicar por qué se usa un titular de El Sol de Toluca, sería demasiado. Mejor no le ponemos nada.

 

Miguel Alvarado

Toluca, México; 10 de febrero del 2015. Bueno, sí, nadie se alegra, aunque también nadie está triste, al menos aquí, en esta redacción. La lectura del El Sol de Toluca, de la cadena de los Vázquez Raña es obligada. Todos ojean por sus hojas, anémonas de color diseñadas desde la práctica periodística de uno de los monstruos del oficio, Mario Vázquez Raña, muerto a los 82 años, el despojo en el que está convertido el periodismo en todos sus diarios.

Uno se pregunta si vale la pena hablar de alguien que, él solo, lo ha dicho todo de sí mismo. Un ejemplo, que él mismo se encargó de inmortalizar en su propio periódico, fue el encabezado que reseñó la participación de Peña Nieto en el foro de la Ibero, en plena campaña electoral, un 11 de mayo del 2012. Fruto de la inteligencia de un hombre acostumbrado a cobrar hasta el respiro de los otros, el titular terminó de pintar la vida de Vázquez y sus relaciones con el poder, la explotación laboral, el nulo ejercicio de la ética y su amasiato con el dinero público destinado al deporte nacional. Que a su funeral haya asistido Carlos Salinas de Gortari parece sacado, efectivamente, de una de sus crónicas periodísticas.

Estoy de acuerdo con Salinas. El deceso de Vázquez es una gran pérdida para los amigos, aunque ningún atleta de alto rendimiento acudió a su funeral, apunta la revista Proceso. Salinas, sin embargo, en ese sitio, tuvo para todos. Luego de elogiar a Vázquez, le preguntaron sobre Ayotzinapa. El tipo dio media vuelta y se fue por la puerta de emergencia, por donde tal vez entró. Antes, el cuerpo de Vázquez recibía la bendición de Norberto Rivera.

Pero aquí se lee El Sol de Toluca. ¿Se lee? Bueno. En mi recuerdo siempre estará ese diario, en los peores momentos, para agregar. Se lee, para saber que lo que sucede en la ciudad de Toluca es lo contrario de lo que se publica en esas páginas.

Vázquez ha sido, pues, un maestro inverso del periodismo, pero ni siquiera en esto es indispensable, aunque sí insuperable.

¿Vale la pena hablar de Vázquez? ¿Decir que su falta de ética, su antiprofesionalismo ha lastimado, corrompido a México desde la desinformación? A mí me afectó de manera personal una de sus notas. No es que Vázquez debiera reportear o revisar la información, pero establecía las formas periodísticas de sus amados soles, que una inercia de los directores regionales y sus reporteros siguen, perpetúan. A mí, esa carencia de entrañas me acuchilló de manera profunda e irreversible. Parece inútil decirlo ahora -y además se trata de Vázquez Raña-. En su momento, un reclamo de mi parte habría sido hablar con las piedras. Hoy, efectivamente, lo es.

Luego de muerto, esa simulación, avidez por el poder, permeó entre los amigos que identifica Salinas de Gortari, como Alfonso Navarrete Prida, secretario federal del Trabajo, el propio Peña, quien acudía “a despedir al amigo”. Vázquez es el reflejo de de la narcopolítica mexicana, del arribismo, la incompetencia, el enriquecimiento ilícito sustentado en el dolor de los demás.

Vázquez es el México erróneo, equivocado, macabro, siniestro, que algunos se empeñan en reflejar, en hacer cierto, válido hasta la náusea. Mejor decir que Peña tuvo éxito en la Ibero, pese al boicot. Suena mejor, sobre todo ahora, al borde el país de una guerra civil incomprensible, países de fosas y desaparecidos.

En realidad, no tengo nada bueno para decir de Vázquez.

Mejor, para no desperdiciar la hoja.

Anuncios

Infierno y cielo

* La empresa Live Talent, organizadora del Hell and Heaven es fruto de la unión entre Ceime y Basic-Music y tiene 10 años en ese mercado. Y si bien Juan Carlos Guerrero y Javier Castañeda son apenas figuras públicas de bajo perfil, un tercer socio no lo es. Se trata de Miguel Ángel Jiménez, quien en el 2009 era el director de la Lotería Nacional y quien ese mismo año debió separase del cargo porque pesaban sobre él cargos de corrupción al supuestamente apoyar a candidatos panistas con recursos públicos, sobre todo en Campeche y Yucatán.

 

Miguel Alvarado/ Juan Manuel Hernández/ Fabiola Díaz

A Eruviel Ávila un concierto del género metalero, el Hell and Heaven Corona Metal Fest, que se realizaría en Texcoco el 15 y 16 de marzo, le costó algo más que críticas por “intolerante” o “exagerado” en redes sociales y medios públicos.

El gobernador confirmó con una sola declaración que las inversiones y desarrollo económico en el Estado de México no son competencia de las autoridades y que, en todo caso, deben pedir permiso a los empresarios relacionados con el Grupo Atlacomulco.

En la cancelación del Hell and Heaven se observa un factor político, una especie de venganza contra con una administración municipal, la de Texcoco, encabezada por el partido Movimiento Ciudadano, pero también uno comercial. En México, el monopolio de conciertos musicales y eventos relacionados lo opera la empresa Corporación Interamericana de Entretenimiento, OCESA, de la que Televisa es dueña del 40 por ciento de sus acciones.

Fundada en 1990, OCESA mantenía como misión empresarial “satisfacer las necesidades, deseos y expectativas de entretenimiento y esparcimiento en el tiempo libre de los diferentes grupos sociales latinoamericanos, convirtiéndonos en su mejor opción”. Pero ser una opción es una cosa. Ser la única, ya es otra. Y es que OCESA sencillamente no permite que nadie comparta su nicho de mercado. El Hell and Heaven convocaría unas 80 mil personas en dos días, y que dejaría una derrama de 350 millones de pesos para Texcoco con una inversión general de 5 millones de dólares.

Organizado por jóvenes fuera del circuito de OCESA como Juan Carlos Guerrero y Javier Castañeda, de la empresa Live Talent, el Hell fue cancelado unos 10 días antes por el gobierno del Edomex, que adujo incumplimientos en las disposiciones de Protección Civil y tuvieron que tragarse las palabras del Ejecutivo, quien dijo que “aunque “me gusta la música, me gusta el rock, me gusta Guns N’ Roses, ‘I used to love her’, ‘November Rain’; de Kiss, Charisma, por ejemplo; a mis hijos les gusta la música, los conciertos, pero como padre de familia yo no voy a exponer a mis hijos y a la gente que eventualmente pudiese ir”. El director estatal de Protección Civil, Arturo Vilchis, fue más concreto y señaló que faltan registros sobre modificaciones al espacio físico, un dictamen y una autorización de protección civil, además de un programa con diagnósticos internos y externos. La alcaldesa de Texcoco, Delfina Gómez, afirma haber sostenido siete reuniones con Protección Civil y que nunca le informaron de anomalías.

Live Talent, la empresa que organizaba, ha traído anteriormente al disc jockey Tiesto, al dúo Cristal Castles y organizado conciertos masivos con artistas como Babasónicos, Julieta Venegas Y Jumbo. En el 2013 realzó un masivo metalero, pero no tan ambicioso como el del 2014, con bandas como Motorhead, Antrax y Testament, entre algunas bandas.

Esta vez estaban anunciadas viejas glorias del rock y el heavy, como los Guns N’ Roses, Kiss, Rob Zombie, Twisted Sister, Lamb of God, Oped, Carcass, los mismos de Testament, Misfit, Dragon Force, POD, Brujería, Obituary, Hocico -grupo mexicano triunfador en Alemania- y Deiside, Marduk, Possesed, estas últimas tres iniciadoras de estos conciertos en los años 80 en Europa.

La empresa es fruto de la unión entre Ceime y Basic-Music y tiene 10 años en ese mercado. Y si bien Juan Carlos Guerrero y Javier Castañeda son apenas figuras públicas de bajo perfil, un tercer socio no lo es. Se trata de Miguel Ángel Jiménez, quien en el 2009 era el director de la Lotería Nacional y quien ese mismo año debió separase del cargo porque pesaban sobre él cargos de corrupción al supuestamente apoyar a candidatos panistas con recursos públicos, sobre todo en Campeche y Yucatán.

A este Jiménez se le relacionaba en aquel entonces, políticamente, con la maestra Elba Esther Gordillo. Estuvo en el cargo 67 días, suficientes para no volver. Era coordinador de los diputados del Panal y su primer presidente, pero algunos disgustos lo distanciaron de ella. Perdonado, Gordillo le consiguió aquella Lotenal más forzada que porque le conviniera. Jiménez representó en su momento una especie de eje desechable entre panistas y elbistas y se encargó de cultivar relaciones con personajes como Juan Camilo Mouriño.

Este es el escenario donde a Eruviel Ávila le tocó ofrecer su particular versión del festival metalero. Nadie esperaba una cancelación así pero tampoco se conoce del todo el trasfondo del negocio de los espectáculos musicales, que OCESA domina de punta a punta, y a la que se ha calificado de tentacular, monopólica.

El gobernador del Estado de México le dio al festival la promoción que necesitaba. Luego, los metaleros buscaron otras sedes y hasta el 12 de marzo se habían descartado el DF, Tijuana y Puebla como alternativas.

Christopher Ruvalcaba, otro de los organizadores del HELL, cree que la competencia de OCESA es dura, pues en cuanto ven un evento importante manejado por otra firma, impone trabas o de plano no renta los lugares.

Paralelo a los conciertos, también están programados otros masivos, el Electric Planet Music, de Pedro Moctezua, ex esposo de la actriz Alejandra Guzmán; el Electric Daisy Carnival, de OCESA y en Toluca el Festival del Centro Histórico, del 14 al 19 de marzo, donde la principal atracción son Pepe Aguilar, Moenia y Río Roma, realizado por el ayuntamiento local.

Un comunicado oficial del gobierno estatal confirmaría que el Hell no podría realizarse y el 12 de marzo, el secretario federal de Gobierno, Miguel Ángel Osorio Chong acercó más el punto final cuando declaró que los organizadores deberían dar “vuelta a la hoja” respecto al festival, pues “esto ya se hundió”

 

Escondido en el infierno

 

Ávila prefiere la parafernalia de un concierto de rock que dar la cara para, al menos, opinar sobre asuntos verdaderamente importantes. Si bien es cierto que el Hell le acarreará al PRI alguna resistencia en tiempos electorales, se apuesta por el olvido y los tradicionales pagos a acarreados, que practican todos los partidos pero en el PRI es, desde años, una práctica institucionalizada. Nadie espera pérdidas políticas por el lado de la banda”, pero sí un desgaste más acerado al menos en redes sociales. En lo público, pocos saben de los logros en la administración eruvielista y es difícil encontrar alguno que merezca mención, que se salga del programa regular de trabajo.

La inseguridad opaca por completo cualquier tipo de importancia que pudiera tener un festival musical y 163 ejecuciones a la fecha parecen confirmarlo. Nadie en el gobierno puede dar una respuesta al fenómeno, pero sí se acepta la presencia de cárteles en algunas zonas, sobre todo la del valle de México, donde en Chimalhuacán hay denuncias sobre comandos que acribillan negocios establecidos, entre 12 de la noche y 4 de la mañana, con el fin de amedrentar a los comerciantes para que paguen derechos de piso. Y uno de los grupos que se ha identificado en la Zona Metrpolitana es el de los Caballeros Templarios, quienes junto con La Familia Michoacana, extienden sus prácticas a la región desde hace meses.

De las 163 ejecuciones, las últimas tres habían sucedido en Luvianos, según reporte del diario electrónico local Alfa, que menciona el avance de un convoy militar sobre una carretera secundaria, rumbo a la comunidad de Vallecitos, frontera con Michoacán. A la altura del poblado de Cruz de Clavos, los militares fueron atacados por civiles armados, quienes al responder mataron a tres. Días atarás, recuerda Alfa, otro enfrentamiento se registró en la vecina Tenayac.

El gobierno de Ávila respondió a la violencia con brillantez burocrática. Primero creó una especie de vocería, un intermediario entre medios y autoridades, para difundir información y responder preguntas. Y luego guarda silencio, evita confrontaciones y sólo golpes mediáticos como la detención de cerca de una docena de secuestradores, pueden saberse.

Eruviel es un gobernador permanentemente emplazado. Casi siempre hay una fecha para que abandone su gobierno. Cierta o no, lo único que crea es incredulidad, desconfianza. Ahora algunos señalan que a más tardar saldrá del palacio de Lerdo el primero de abril. Pero las suposiciones no le resuelven nada. Quinientos sesenta y tres feminicidios entre el 2011 y el 2013 ubicaban a la entidad, hasta ese año, en el primer lugar nacional en este rubro.

Otro primer lugar que detenta la entidad es el secuestro y según el Sistema Nacional de Seguridad Pública (SNSP), hay 132 secuestros denunciados, de los cuales 19 fueron en tierra mexiquense. Uno más es el de violencia de pareja, con una incidencia del 54 por ciento y que supera la media nacional que es de 42 por ciento. Coco contrapeso, el gobierno estatal ha gastado más de249 millones de pesos en promocionar al propio gobernador y sus acciones. También tiene la flotilla aérea del país, compuesta por 8 helicópteros, que entre todos han costado unos 39 millones de dólares.

Que Ávila elija desgastarse todavía más en polémicas musicales significa solamente que nunca ha encontrado la brújula para su gobierno.

Fábrica de sueños

* Los negocios de la familia Maccise repuntaron en la administración montielista y se consolidaron con Peña Nieto. Nunca se pudo comprobar que Montiel estuviera detrás de esas empresas, pero versiones recurrentes lo ubicaban como uno de los socios. Ni falta hacía. El montielato permitió el desaforado crecimiento económico, gracias al cual los Maccise pueden anunciar la propiedad de diarios como Rumbo de México, Estadio Deportes, The News, Revista Cambio, Diario del DF, Green TV, El Reloj de Hidalgo, El Corregidor de Querétaro, El Caudillo de Morelos, El Águila de Veracruz, El Ángel de Puebla y El Libertador de Oaxaca.

 

Miguel Alvarado

El Grupo Atlacomulco obtuvo el poder absoluto de México en el 2012. Luego de exitosas operaciones de rescate a paraestatales en décadas anteriores y bancos en anteriores sexenios, como Imevisión, Banamex, Banca Cremi, Serfín, Bancomer y Banorte, el priismo tardó un año en poner casi todo lo que faltaba a la venta. Repite sin dificultades el modelo aplicado en el Estado de México durante más de 70 años, donde hasta un volcán puede ser privatizado.

La habilidad de sus miembros es directamente proporcional a la desinformación de la ciudadanía, la apatía, confusión, la incapacidad de usar elementos legales a su favor y ganar en la defensa de los bienes públicos. Otros opinan que la fuerza de aquella asociación de empresarios, dirigentes religiosos y políticos radica en hacer creer que no existe. Ese operar en las sombras es más que evidente. El poder público es una heredad, fórmula medieval al estilo de Blackberry y casas de bolsa inexpugnables, como fortalezas del tesoro.

La televisión ha enseñado, como doctrina absurda, que las acusaciones y pruebas de corrupción deben sustentarse con grabaciones casi en directo y que si no se ve en pantalla no existen o al menos no son sustentables. Y todo esto funciona y norma un criterio. Las clases sociales en el país están pulverizadas y todo se reduce a tres niveles casi primitivos pero también perfectos en la escala social: los dueños del dinero y las armas, ni siquiera el 2 por ciento de la población nacional, están por encima de cualquier tipo de ley constitucional; los operadores, una nueva clase de capataces cuyos látigos no son solamente físicos y por último los trabajadores, la esclavitud de hoy, disfrazada de oportunidades, de libertad de elección, de libre tránsito o expresión.

¿Por qué debemos creer a un grupo que siempre ha mentido, fracasado en sus políticas públicas y saqueado el erario? Atlacomulco no significa priismo. Con ellos están inmiscuidos militantes de todos los partidos, asociaciones y extranjeros. El mito de la democracia mexicana siempre ha señalado que el PRI es una fuerza política con un poder mayor a cualquiera de los grupos que lo forman. Esta vez no es así. El PRI aporta la legalidad y da la cara por el poderoso Grupo, pero lo han excluido del enorme negocio que significa el control del país. Basta ver el gabinete del presidente Peña Nieto, revisado a profundidad por el periodista Francisco Cruz en el libro Los Golden Boy’s. Pero ellos no se esconden. Currículas y filias están a la vista de todos, disponibles en sitios oficiales y seguidos en decenas de reportajes. Todos saben quiénes son y a qué intereses responden. El priismo, como ente político, es esclavo del Grupo Atlacomulco.

Así, provoca gracia la lista que la publicación norteamericana Forbes presenta sobre los 10 más  personajes más corruptos de México. Aquella revista, que en el entramado de los más ricos del mundo también incluye a narcotraficantes, es inocente, se lava las manos aunque se da el lujo de poner al tío del presidente Peña, Arturo Montiel, entre los más tenebrosos. La lista no es incorrecta pero ni siquiera perfila el verdadero cuerpo de la corrupción mexicana, globalizada a más no poder y condenada a responder a intereses todavía menos mexicanos que los de Atlacomulco. Parece más bien un golpe que, pasado el tiempo, generará su respectivo apapacho.

Si Montiel es uno de los más corruptos no es porque lo diga Forbes ni las razones que le enlistan sean las únicas. Producto del priismo mexiquense y miembro del Grupo Atlacomulco, a Montiel se le puede culpar de todo, excepto de no seguir la elemental conducta de un político. Desde sus Cocinas Quetzal, hoy afincadas hasta en Polanco, formuló una empresa política personalísima que no le alcanzó para hacerse de la presidencia del país de manera física pero, al menos, sí para negociar la prestancia y galanura de un sobrino muy mediático, que él mismo construyó y que sabía dócil, dogmático hasta el fanatismo. El Grupo Atlacomulco le debe a Montiel parte del pastel presidencial, pero no todo, y pronto comenzará a cobrarle la parte que ya se ha comido. Forbes recuenta que Montiel separó a sus hijos de la mamá, la francesa Maude Versini, de quien está divorciado aunque era una de sus principales impulsoras para Los Pinos. Cuando Montiel abandonó la carrera, también su matrimonio acabó. Versini regresó a París y rehízo su vida. Montiel casó por tercera vez y hasta pudo reaparecer en público, en un foro que lo colmó de aplausos seis años después de que nadie metiera las manos por su figura, luego de ser investigado por enriquecimiento inexplicable, un caso que Alfonso Navarrete Prida, actual secretario federal del Trabajo dio por cerrado al no encontrar pruebas de ninguna especie.

Fue el gobierno de Montiel el que perdió una de las batallas más significativas, junto con el federal de Vicente Fox, cuando no pudo instalar el aeropuerto de la ciudad de México en tierras ejidales de San Salvador Atenco, un negocio que se calculaba en 5 mil millones de dólares en el año 2000. Luego de una represión contra los opositores de ese proyecto en el 2006 y durante el gobierno de Peña en el Edomex, la Federación anuncia hoy que de todas maneras el aeropuerto será instalado en esas tierras, aunque sin necesidad de expropiaciones, según Gerardo Ruiz Esparza, secretario de Comunicaciones, quien necesita 5 mil 500 hectáreas para la expansión.

Para el Grupo Atlacomulco el aeropuerto representa sólo un negocio más y será tarde o temprano que logre conseguirlo. Ruiz Esparza, Peña y Montiel son algunos militantes distinguidos. La formación de cuadros, como si se tratara de un equipo de futbol que necesita renovar plantilla, es parte de la planeación en los grupos políticos, como lo demuestra el caso de Manuel Velasco, gobernador de Chiapas y quien lanzó una campaña mediática para reforzar su imagen con un costo de 10 millones de dólares. Su administración es un éxito. No cualquiera gobierna el estado más pobre del país y obtiene recursos para aparecer en espectaculares, revistas y redes sociales así como así. Jenaro Villamil, periodista de la revista Proceso, escribe que Velasco inició esta campaña en la revista Cambio, propiedad de la familia Maccise, originaria de Toluca. Empresarios de medios de comunicación, los Maccise siempre han estado del lado del régimen, sin importar apellidos. La filia es fuerte. Reciben algunos de los convenios publicitarios más grandes, sólo por debajo de las televisoras y se les menciona como posibles auspiciadores del tercer canal de televisión en señal abierta. Además son flamantes socios del periódico de ultraderecha El País, en España, una de las publicaciones globales más exitosas.

Los negocios de la familia Maccise repuntaron en la administración montielista y se consolidaron con Peña Nieto. Nunca se pudo comprobar que Montiel estuviera detrás de esas empresas, pero versiones recurrentes lo ubicaban como uno de los socios. Ni falta hacía. El montielato permitió el desaforado crecimiento económico, gracias al cual los Maccise pueden anunciar la propiedad de diarios como Rumbo de México, Estadio Deportes, The News, Revista Cambio, Diario del DF, Green TV, El Reloj de Hidalgo, El Corregidor de Querétaro, El Caudillo de Morelos, El Águila de Veracruz, El Ángel de Puebla y El Libertador de Oaxaca.

El sentido patriótico de los Maccise se impregna hasta en la elección de los nombres, la tendencia aparece desde la razón social y se encarga de las directrices editoriales, meros simulacros informativos impresos como lujosos pasquines a color que no dicen nada, pues ni siquiera se destacan en el arte de la adulación. Y es que para ello se necesita todavía más talento. Completan aquella empresa otros medios, ahora radiofónicos, y que son la cereza a aquel pastel tan cargado de publicidad : Radio Capital, que se escucha en el DF, el área metropolitana y Toluca; Capital Máxima, con cobertura en Chilpancigo, Ixtapan de la Sal e Izúcar de Matamoros y Capital FM, con difusión en Morelos, Villahermosa, Xalapa, Tepic y Colima. Antes de Montiel, la cobertura era sólo para el Estado de México.

Manuel Velasco es, para El País, los Maccise y el Grupo Atlacomulco, la moneda de cambio que sucederá a Peña en la presidencia. Al gobernador de Chiapas, joven pero no tan guapo como el sobrino de Arturo Montiel, le han construido una historia paralela a la del ex gobernador del Estado de México. No es brillante, eso sí, pero su apariencia está diseñada para aparecer en las revistas del corazón que para encabezar un gabinete explicando reformas, proyectos públicos. Es novio de Anahí, una actriz de Televisa y se le menciona continuamente en medios de espectáculo. Su sonrisa es incluyente y cálida. Cercano al pueblo, al menos en sus propios comerciales, no se avergüenza de las distancias sociales, donde él representa el extremo opuesto de la pobreza. Detrás de él, los Maccise, Anuar y Luis, se toman la foto con Juan Luis Cebrián, uno de los diamantes del Grupo PRISA, dueño del diario español, para cerrar alianzas. Y es que no se puede explicar que El País, a pesar de su postura, uno de los medios más rigurosos editorialmente del mundo, se fije en el periodismo deschavetado de los dueños de Radio Capital. “¿Leeremos en El País informaciones sobre actualidad mexicana filtradas con los criterios pro priistas que singularizan a las notas de Rumbo de México? ¿Se mimetizarán los diarios del grupo español con la costumbre de publicar como notas de la redacción informaciones pagadas (aquí les dicen gacetillas) que singulariza a los diarios del Grupo Mac igual que, todavía, a importantes segmentos de la prensa mexicana? ¿Imperarán en la mexicana XEW, copropiedad de Prisa y Televisa, los programas de Radio Capital que es como se denomina la frecuencia que históricamente fue la XELA, que transmitía música clásica y que desde hace algunos años es controlada por el Grupo Mac con una programación anodina y sin audiencia?”, escribe el columnista Raúl Trejo Delarbe sobre el tema.

Es claro que no. Una alianza así no pasa por contenidos sino por relaciones políticas, empresariales. Los Maccise son una de las caras mediáticas de los de Atlacomulco y desde allí se puede negociar. Velasco es un negocio, como lo es Peña y el mismo Grupo PRISA. Los trucos, en esta puesta escénica, tienen una explicación y la más simple es la que prevalece.

Por lo pronto, el gobernador de Chiapas aprovecha algunos espectaculares en Toluca, como el que se encuentra en la avenida Venustiano Carranza, metros antes de la vialidad Vicente Guerrero, para comunicar sus parabienes. Presidencial o no, ha derramado 10 millones de dólares, casi todos  a sus amigos y a cambio ha conseguido atención nacional, aunque no del todo favorable.

El Barco Ebrio

*

El opinador Ricardo Alemán es uno de los más agrios críticos de la oposición en México. Escribe para el diario El Universal, desde donde saltó hacia algunas pantallas de tele. Tiene programas en Foro TV y Radio y Televisión Mexiquense. Mantiene polémicas más o menos entretenidas por redes sociales y es enojón. Se enoja porque los contratos publicitarios que firma con el gobierno del Estado de México se hacen público, aunque por definición jurídica están al alcance de todos. En redes sociales y diarios locales ya circularon algunas cantidades, hace algunos meses, sobre los montos cobrados y ahora otros contratos ven la luz.

 

*

Alemán propuso y produjo el programa La Báscula a TV Mexiquense en el 2012, que constaría de 13 programas de mayo del año pasado a marzo del 2013. El 15 de mayo del 2012 la empresa de Alemán, Comunícalo, SA de CV, firmaba por 650 mil pesos con el gobierno estatal. El 14 de marzo del 2013, Alemán lograba la tercera temporada de la exitosa Báscula, de la cual no hay datos sobre rating porque Transparencia del Edomex asegura que ésos son datos protegidos. Y por esta tercera vez, la empresa Comunícalo cobró 800 mil pesos. Antes, el 22 de enero del 2013 Televisión Mexiquense solicitaba oficialmente la renovación del mencionado programa para el primer cuatrimestre del 2013 por otros 800 mil pesos. La necesidad del Sistema de Radio y Televisión Mexiquense por hacerse de materiales obliga a solicitarlos por licitaciones abiertas o adjudicaciones directas y con un presupuesto anual de 90 millones de pesos, se puede dar ciertos lujos a costa de equilibrar por otro lado su ejercicio económico.

 

*

En total, la suma arroja 2 millones 250 mil pesos para Ricardo Alemán y su empresa en menos de un año, algo difícil de lograr en el Edomex, y menos desde un medio de comunicación crítico y veraz, como es la línea de don Ricardo. Todos saben que el dinero no está peleado con ninguna postura y se felicita al periodista por ser tan buen negociante, aunque se le recuerda que sus seguidores siguen esperando por su trabajo. Paciencia, hay tiempo para todo. Quienes quieran consultar los contratos, pueden dirigirse a la dirección http://es.scribd.com/doc/174180308/Contrato-Ricardo-Aleman-edomex-800-000-00

 

*

Todo estaría bien, nadie diría nada si el dinero público llegara donde se necesita. En el Edomex, la mayor parte de la población se conformaría con participar, aunque sea tantito, de la derrama económica que tanto pregona el Ejecutivo local. Dos millones y medio de pesos no es nada comparado con los escándalos que se le vienen encima a la administración del doctor Ávila y su equipo de ecatepenses que han dispuesto como han querido del presupuesto 2013. El ejemplo de Alemán es muy menor. El periodismo y los medios de comunicación confunden un contrato publicitario con la entrega de líneas editoriales y contenidos, y forman parte del tinglado que se monta para sostener la imagen de un gobierno o una empresa, pero eso no significa que la realidad se altere.

 

*

El primer grave problema que se le reventará al doctor viene directamente del sector salud mexiquense. Allí opera una especie de entelequia conocida como IMIEM, Instituto Materno-Infantil del Estado de México, que cumple noblemente las encomiendas para las cuales fue creado. Pero con lo que no se contaba era con el factor humano y con las decisiones políticas que por alguna razón obliga a esa instancia a declarase en “quiebra”, lo que equivale a decir que ya se gastó, desde hoy, todo el presupuesto que tenía para el 2013, algo así como 664 millones 481 mil 159 pesos.

 

*

La cosa no es menor. Según algunos de sus administradores, tienen apenas para pagar salarios hasta noviembre, antes de quedarse en la calle. Auditores de Ecatepec trabajan a marchas forzadas para determinar las razones de tal cosa, peor desde ahora advierten que los aguinaldos, sueldos y bonos a empleados están en riesgos. Uno, como sea, la pasa sin cobrar –hemos pensado mucho en ello- pero también los pacientes resultan afectados porque ni siquiera hay fondos para echar a funcionar el equipo médico. Este sector enfrenta al menos 10 demandas por negligencia médica, pero una de ellas llama la atención porque involucra a una joven embarazada que se desangró y se encuentra grave. Faltan las explicaciones médicas que ubiquen la denuncia en su verdadero contexto. El ISEM, dirigido por el joven César Monge como secretario de Salud, también se encuentra metido en esta vorágine de malversaciones. Cheques sin fondos expedidos por aquel instituto a proveedores hacen dudar de la capacidad de los encargados. Monge, un hombre que llegó por méritos propios debido a su sagacidad para moverse en el terreno político, es además tratado afectuosamente por el propio gobernador Ávila, quien ve en él un elemento digno de apoyar, a pesar de los retrasos en pagos a los propios empleados, que aducen que se les debe dos quincenas.

 

*

Entre chismes y verdades transcurre la administración de Ávila, quien tuvo la mala fortuna de pactar con el Grupo Atlacomulco y, peor, de suceder a Peña Nieto, el más mediático de todos los políticos. Mientras Ávila informa sobre un panorama terso y donde lo primordial va viento en popa, la realidad concreta demuestra otra cosa. No hay dinero porque no circula, pero se sabe que se encuentra “retenido”. Así, no es extraño que algunos funcionarios muy mayores anuncien con voz grave y parsimonia de entendidos, “la quiebra del 70 por ciento de las secretarías mexiquenses para diciembre”. Eso, sin contar con el efecto que genera ya Antorcha Campesina y el anuncio de pedir públicamente la renuncia de Ávila porque no sabe gobernar, al menos desde la perspectiva de ese grupo. Unos hasta aseguran que María Elena Barrera ya hace maletas para regresarse a Toluca.

 

*

Uno que reaparece luego de pasar por un tormentoso proceso, acusado de secuestro, es el escritor Jorge Toribio Cruz Montiel, quien está anunciado para encabezar una conferencia sobre el Teatro Juárez de El Oro, los próximos días.

 

*

¿El Nevado de Toluca será privatizado? ¿Habrá alguien que lo compre, así nomás? ¿Cuánto vale un volcán con dos lagunas, más cuarto de servicios y capilla católica?

Poder en venta

* “Pintoresca y pícara como suele ser la relación prensa-PRI, por decir lo menos, los casos pequeños de corrupción quedan “archivados” en donde casi nadie los puede tomar. Y esa fue la situación que enfrentó el director de una pequeña revista en Toluca, a quien, en plena campaña, los priistas le ofrecieron un “negocio” redondo en el que ganaría 60 millones de pesos, libres de paja y polvo”. Este reportaje es parte del libro Los Golden Boy’s, del periodista mexiquense Francisco Cruz Jiménez, editado por Planeta en el 2012.

 

Francisco Cruz Jiménez

Los políticos y gobernantes siempre han estado rodeados de escándalos, malas decisiones, grandes obras para beneficio de unos cuantos y proyectos personales que los encumbran o aseguran en el siguiente escalafón del poder; pero el modelo informativo sólo permite conocer algunos de los muy llamativos.

Por ejemplo, el 11 de junio de 2012, el diario británico The Guardian recuperó cables elaborados por diplomáticos de Estados Unidos en México y divulgados por Wikileaks, en los que, desde 2009, se alertaba sobre la relación entre Televisa y Peña Nieto y en los que se expresaba inquietud de ese país por tales nexos. Y que Peña, en particular, “está pagando por debajo de la mesa a medios de comunicación para una favorable cobertura de noticias”.

“Los cables de los Estados Unidos retoman lo publicado por The Guardian en el sentido de que el candidato favorito en las elecciones presidenciales de México ha pagado por cobertura televisiva favorable. […] Es un hecho ampliamente aceptado, por ejemplo, que el monopolio Televisa respalda al gobernador (Peña) y le proporciona una extraordinaria cantidad de tiempo de emisión y otros tipos de cobertura. […] Ha puesto en marcha importantes proyectos de obras públicas en las zonas seleccionadas por los votos y, tanto analistas como dirigentes priistas, han expresado a funcionarios políticos de Estados Unidos su creencia de que él está pagando a los medios de comunicación para una cobertura favorable, así como potencialmente el financiamiento de encuestadores para influir en los resultados de sus encuestas. […] Los periodistas y sus jefes han sido más o menos libres para dedicarse a la larga tradición electoral mexicana de vender notas favorables y una cobertura para la difusión de candidatos y partidos”.

Documentos consultados por el rotativo inglés estaban archivados bajo el nombre de Yessica de Lamadrid que en esos momentos era empleada de (la empresa) Radar y amante de Peña. De Lamadrid declaró a The Guardian que ella creía que los documentos eran falsos. También dijo que, en los proyectos promocionales en los que trabajó para políticos, nunca se pusieron contenidos a la venta.

Televisa emitió un indignado rechazo y cuestionó la veracidad de la información de The Guardian, pero los señalamientos, se dijo, están respaldados por los documentos enviados por la Embajada de Estados Unidos en la ciudad de México a otros organismos gubernamentales de Estados Unidos en 2009.

En respuesta a la negación de Peña y a la demanda de Televisa de una disculpa, el rotativo inglés emitió una declaración pública: “The Guardian se ha comprometido a informar sobre temas relacionados con México y mantenemos lo dicho ante el artículo en cuestión”.

Documentos publicados por The Guardian muestran que Peña pagó alrededor de 3 millones de dólares por 180 “noticias” favorables en Televisa, además de varias emisiones especiales de noticias, entrevistas con el candidato y otra cobertura sesgada. Además pagó cerca de 2 millones de dólares por anuncios pagados en la televisora.

Pintoresca y pícara como suele ser la relación prensa-PRI, por decir lo menos, los casos pequeños de corrupción quedan “archivados” en donde casi nadie los puede tomar. Y esa fue la situación que enfrentó el director de una pequeña revista en Toluca, a quien, en plena campaña, los priistas le ofrecieron un “negocio” redondo en el que ganaría 60 millones de pesos, libres de paja y polvo.

El editor deja a un lado la parsimonia y recuerda cómo se enteró del fabuloso  negocio y cómo llegaron hasta él: “Eran las 4 de la tarde del viernes 1 de junio del 2012. Una junta secreta se realizaba en el PRI del Estado de México, en la sede de las oficinas tricolores de la capital mexiquense, sobre la avenida Alfredo del Mazo, nombre de tres integrantes del enjoyado Grupo Atlacomulco, impulsor político de la carrera pública de Enrique Peña Nieto.

Esa reunión tenía como objetivo operar las órdenes provenientes del PRI nacional para recuperar el terreno que su aspirante presidencial había perdido. Un estudio interno revelaba la catástrofe. Peña sería tercer lugar en las encuestas si el voto duro no funcionaba el domingo 1 de julio. Así, en uno de los salones de aquella bodega-edificio donde despachara alguna vez Arturo Montiel Rojas, como presidente del Comité Directivo Estatal, un grupo de operadores sin nombre ni rostro conocido, implementó la campaña.

Cerca de mil millones de pesos se moverían desde Toluca y serían encauzados a la compra de utilitarios. De buenas a primeras, impresores y vendedores de publicidad se encontraron con pedidos urgentes y multimillonarios: 6 millones de playeras blancas, por 60 millones de pesos; 3 millones de pelotitas antiestrés por 18 millones de pesos, 170 mil lonas con el rostro del candidato por 10 millones de pesos, 5 millones de bolsas ecológicas por 25 millones de pesos, un número indeterminado de ceniceros, de la marca Tokai y al final, todavía el 14 de junio, cualquier cosa que tuviera impresa la imagen del esposo de ‘La Gaviota’.

Esos pedidos quebraron los mercados. El Estado de México fue incapaz de responder a la disparatada demanda, pero también el resto del país, cuyas fábricas y proveedores reportaban las mismas, absurdas cantidades. Algunas ciudades de plano se negaron a cotizar, pues el PRI les ha quedado mal en pagos; sobre todo, porque ‘es para un partido de ladrones’, decían los comerciantes, que desdeñaban pagos en efectivo y sin obligación de entregar facturas”.

Al editor toluqueño le ofrecieron hacerse cargo de la compra de las playeras y la adquisición de las pelotitas antiestrés. Pero, ciertamente el negocio tenía un pero… “me pidieron que se manejara el dinero en efectivo —los 60 millones de pesos de las playeras y 18 millones de las pelotitas— y sin facturas. Sin nada que pudiera ligar el gasto al PRI ni al comité de campaña”. Como respuesta, los “negociantes” priistas recibieron un rotundo no. Finalmente, los productos fueron encontrados en el norte del país y transportados en tráileres a bodegas diseminadas por la ciudad de Toluca.

Los números que al gobierno mexiquense le interesan son ampliamente conocidos: a partir de 2005, el gobierno del Estado de México gastó, oficialmente, poco más de mil millones de pesos para difundir la imagen, promesas, acciones y logros de Peña como precandidato a gobernador y, más tarde, como gobernador de la entidad,  así como fortalecer su liderazgo entre los priistas.

En 2006, la Legislatura local le autorizó 133 millones 390 mil 2 pesos para difundir su imagen a través del programa de Comunicación Pública y Fortalecimiento Informativo. No obstante, la cuenta pública de ese año reportó 204 millones 547 mil 200 pesos gastados; en 2007 tuvo a su disposición 142 millones 644 mil 226 pesos; en 2008, 143 millones 382 mil 370 pesos; en 2009 le aprobaron 172 millones 304 mil 442 pesos; en 2010, 179 millones 300 mil pesos; y en 2011 el presidente de la Junta de Coordinación Política, Ernesto Némer Álvarez —casado con Carolina Monroy, prima del gobernador— operó para que le aprobaran un presupuesto de 178 millones 825 mil 119 pesos para promocionarse.

Según el portal de Transparencia del gobierno mexiquense, en 2005 Peña y su antecesor Montiel contrataron espacios publicitarios por más de 129 millones 998 mil 335.13 pesos. La publicidad alcanzó para cubrir a 255 medios, controlando prácticamente todas las plumas en año electoral. La empresa de Emilio Azcárraga fue la más bendecida con 36 millones 414 mil 848 pesos facturados; pues 31 millones 644 mil 36 pesos correspondieron a Televisa, 391 mil 649 al diario deportivo Ovaciones, un millón 522 mil 163 a Editorial Televisa, mientras que Editorial Clío cobró 2 millones 875 mil.

Antes del primer debate de los candidatos en 2012, el equipo de campaña de Andrés Manuel López Obrador documentó que, sólo en su primer año, el gobierno mexiquense destinó 742 millones de pesos para promocionar la imagen de Enrique Peña Nieto.

Aunque Peña hizo esfuerzos para desmentir los datos —acción a la que se sumaron personajes como el escritor Héctor Aguilar Camín, quien además intentó, si bien en forma fallida, desacreditar al periodista Jenaro Villamil—, esa información había sido publicada por la revista Proceso —firmada por Jenaro Villamil— en octubre de 2005. Los recursos, se informó entonces, “forman parte del ‘Plan de Acción’ que Televisa negoció con el gobierno de Peña para fortalecer su liderazgo a nivel nacional y su proyección a nivel nacional e internacional”.

Títeres y titiriteros

* Aunque los periodistas tienen memoria muy frágil o, de plano son muy olvidadizos, el 11 de mayo de 2012, en plena campaña presidencial, se descubrió que durante el sexenio de Peña Nieto la gubernatura mexiquense gastó más de 32 millones de pesos en “apoyos informativos” especiales. Con nombre y apellidos se mencionó a Óscar Mario Beteta y Joaquín López Dóriga. Este es un extracto tomado del libro “Los Golden Boy’s”, del periodista Francisco Cruz, editado por Planeta en el 2012.

 

Francisco Cruz Jiménez

El repentino y meteórico ascenso de Enrique Peña Nieto, un católico conservador de mano dura, defensor del neoliberalismo económico, no puede explicarse sin Televisa, cuyas coberturas informativas están lejos de la imparcialidad y objetividad; pero el gobierno del Estado de México se aseguró también, en forma simultánea a los multimillonarios contratos de publicidad, de buscar el apoyo de algunos periodistas a través de generosas derramas de dinero que salieron de los impuestos de los habitantes del estado.

El modelo de campaña que se eligió para que Peña obtuviera la presidencia es el mismo que desde hace 70 años utiliza el PRI. La época electoral es, en realidad, un enorme negocio que mueve miles de millones de pesos, algunos de procedencia ilegal, y que tiene como cereza la obtención del poder y un presupuesto inimaginable que implica la compra de conciencias y, valga decirlo, de las políticas editoriales.

Sus antepasados Isidro Fabela, Alfredo del Mazo Vélez, Salvador Sánchez Colín y Arturo Montiel Rojas compraron, crearon o destruyeron periódicos para evitar críticas y se rodearon de periodistas, articulistas y analistas afines. Carlos Hank González, hijo adoptivo de Atlacomulco, fue más ambicioso y aprobó un arreglo con reporteros para usarlos como “plumas” a su servicio, o, de plano, espías, y el gobierno de Enrique Peña Nieto documentó sus propios deslices.

La extraña forma en la que el Grupo Atlacomulco ve a la prensa se puso en marcha a partir de marzo de 1942: el poder de Fabela se extendió a la prensa y se apropió del semanario El Demócrata. Puso como encargado a su sobrino Gabriel Alfaro. Y con él llegaron los fabelistas, políticos, periodistas y columnistas, Rafael Suárez Ocaña, Santiago Velasco y Manuel López Pérez, junto con José Ángel Aguilar, Rodolfo García y Alejandro Fajardo. Incluso Horacio Zúñiga trabajó para ellos. Las páginas de ese semanario estaban abiertas para los integrantes del grupo, que así oficializaban la cultura de aquella época.

Si bien desde hace dos décadas se registra un cambio, la transformación de la prensa no se ha dado de igual forma. Algunos empresarios usan a los medios como una herramienta de negociación con el poder.

Aunque los periodistas tienen memoria muy frágil o, de plano son muy olvidadizos, el 11 de mayo de 2012, en plena campaña presidencial, se descubrió que durante el sexenio de Peña Nieto la gubernatura mexiquense gastó más de 32 millones de pesos en “apoyos informativos” especiales. Con nombre y apellidos se mencionó a Óscar Mario Beteta y Joaquín López Dóriga.

Enrique Gómez y Arturo Espinosa, del periódico Reforma, fueron generosos en una nota que publicaron aquel día: “además del gasto de 990.6 millones de pesos del programa de Comunicación Pública y Fortalecimiento Informativo que hizo el gobierno del Edomex entre 2005 y 2011, periodo en el que Enrique Peña encabezó la administración estatal, el priista pagó 32.3 millones de pesos para apoyar entrevistas y comentarios que se hicieron sobre él y su gestión.

”La mayoría de los gastos se concentraron en 13 razones sociales y personas físicas, según las facturas que el propio gobierno estatal entregó, tras una solicitud de transparencia hecha en octubre del año pasado. […] Por ejemplo, al conductor Joaquín López Dóriga se le pagaron 9.2 millones de pesos, según facturas a nombre de Astron Publicidad, agencia que contrató el servicio, por comentarios en sus noticiarios de radio.

El pago se dividió en dos ejercicios fiscales, pues la factura con número 1104 corresponde a julio de 2006, y fue por 4.6 millones de pesos. […] La factura 1216 fue de enero de 2007 y representó un gasto de un millón 150 mil pesos, mientras que en diciembre del mismo año se pagó la1481, por 3.4 millones.

Además entre 2005 y 2006 fueron facturados 112 mil 499 pesos para E.L. Producciones por concepto de ‘apoyo información programa Perfiles entrevistas’ (sic). Otra de las razones sociales que más facturaron al gobierno estatal por el concepto de apoyos informativos fue GRC Publicidad-Comunicaciones, a quien la entidad pagó 5 millones 780 mil pesos.

Grupo Acir, a quien el entonces gobernador Peña pagó 5 millones 766 mil pesos, describe que sus servicios consistieron en la transmisión de información relacionada con los programas de las dependencias estatales. A su vez, la radiodifusora Ultra 101.3 facturó 2.4 millones de pesos ‘por difusión y reforzamiento de actividades’ de la administración estatal. […] Según las facturas del gobierno mexiquense, queda claro que estos ‘apoyos informativos’ son comentarios o entrevistas con conductores radiofónicos y no de spots formalmente contratados”.

En tiempos no tan lejanos, los gobiernos priistas y el partido llamaban a esos “apoyos” especiales: “embute”, “entre”, “sobre”, “dádiva” o “chayo”. En cualquiera de sus acepciones el significado real era el de corrupción porque representaba la entrega de dinero a manos llenas, en efectivo, a determinados periodistas afines al régimen, al PRI o al gobierno que para el caso eran lo mismo.

Días antes de la elección, la revista Proceso difundió algunos contratos que ofreció y pagó el gobierno mexiquense a locutores de Televisa, como el de Adela Micha, por 350 mil pesos, para impartir una conferencia de una hora en 2012, escribía el periodista Jenaro Villamil. O los 5 millones 750 mil pesos que cobraron Joaquín López y Óscar Mario Beteta en 2006.

Si bien una parte de la prensa mexicana contribuyó en 2000 a la derrota del candidato presidencial priista Francisco Labastida Ochoa y al ascenso del neopanista guanajuatense Vicente Fox Quesada; el gobierno peñanietista aprovechó la histórica subordinada relación de la prensa con el gobierno, una situación bien aceptada por las élites de poder que a partir de los últimos años de la década de 1930 impusieron los gobiernos priistas.

Los pagos demuestran una relación perversa para comprar líneas editoriales y evitar cuestionamientos al ahora candidato a la Presidencia, alertó el chihuahuense Javier Corral Jurado, especialista en medios. “Ahora está más claro que el agua. Se ha invertido en publicidad, en comprar la postura editorial. Se ha comprado el silencio y la complicidad”.

Las facturas que suman 32.3 millones de pesos se extendieron por los conceptos “transmisión y apoyo a la información”, “apoyo informativo”, “paquete de servicios informativos” y “difusión de actividades”.

Otra factura consigna un pago a Silvia Carolina Faure Vilchis, quien en 2006 cobró 201 mil 250 pesos por ‘apoyo a la información y entrevistas’ en el programa ‘Reflejos de Mujer’, que estuvo al aire en la XEQY-AM, con sede en Toluca. Estos gastos tienen un carácter oficial y omiten lo que ellos llaman la cifra negra; es decir, el gasto oculto o no reportado.

Destinar recursos públicos para pagar ‘comentarios’ sobre gobernantes o sus administraciones representa un engaño a la población y una forma de corromper el ejercicio periodístico, consideró Aleida Calleja, presidenta de la Asociación Mexicana de Derecho a la Información (AMEDI).

Calleja fue clara cuando habló con Reforma: “es un proceso de corrupción tremendo en términos éticos del derecho de información de la gente (…) se debería decir a la gente que la información es pagada. Eso viola el más mínimo ejercicio ético del derecho a la información porque las personas creen que se recibe una información como parte de un ejercicio periodístico cuando es propaganda gubernamental. El problema, dijo, es que en México se sigue viendo como un asunto normal el que los medios reciban dinero por publicidad gubernamental, cuando esto sí afecta la línea editorial”.

Resalta, pues, que prevalecen las prácticas impuestas por el viejo PRI y que muchos medios —impresos, electrónicos y digitales— no han alcanzado una calidad mínima ni se han preocupado por profesionalizar el ejercicio periodístico. Y Emilio Azcárraga Jean tiene una visión particular de su empresa: “en Televisa a nosotros no nos regalaron nada, nosotros hemos pasado por varias crisis, varios presidentes y varios políticos que sí se han robado muchísimo dinero. Si tenemos el canal 9 es porque el 8 no pudo, y si Sky está solo, es porque DirecTV no pudo. ¿Y ahora me van a castigar porque se ha competido y porque gano?”.

Dicho sea de paso, los peñanietistas aprovecharon la extraña alianza prensa-poder que ha beneficiado a ambos bandos: a unos, los políticos, porque pueden hacer los que les viene en gana, de robar hasta coordinar escandalosos fraudes electorales. Y a los otros, los medios, a procurarse recursos del erario. Por eso, no debe sorprender que “cada semana” estalle un escándalo, y poco a poco, se haga pública esa “extraña” forma de subordinación al poder.

Soldados al servicio del “rey”

* Según diversos análisis del sector financiero, Azcárraga Jean —el verdadero Golden de los nuevos Golden Boy’s— acumula ya una fortuna de 2 mil 400 millones de dólares, para colarse en la lista de los tres multimillonarios más destacados de México. Los otros dos son el magnate de la telefonía, fija y celular, Carlos Slim Helú, cuyo capital supera 70 mil millones de dólares para ubicarlo como el empresario más rico del planeta; y Ricardo Salinas, quien en sus arcas tiene, según algunos especialistas, entre 7 mil y 9 mil millones de dólares, propietario de TV Azteca, de las tiendas Elektra, Banco Azteca, y operador de la telefonía celular Iusacell.

 

Francisco Cruz Jiménez

Hay un clima de sospecha generalizada, aunque nadie pone en duda que Televisa sea el imperio mediático más grande del mundo de habla española: controla cerca de dos tercios de la programación de los canales gratuitos de televisión en México. Por eso los irritó aquel reportaje de Víctor Hugo Sánchez que culminó con una entrevista el 19 de octubre de 2007 a Víctor Hugo O’Farrill, ex socio en Televisa, sobre Azcárraga y su empresa.

De nueva cuenta, los encabezados —“Verdades de Televisa y los Azcárraga”; “El ‘Tigre’ me traicionó y, al final, se traicionó a sí mismo”— y, el desarrollo posterior de la entrevista —bajo resguardo en los archivos del desaparecido periódico Centro, que circuló dos años en la Ciudad de México, dieron cuenta de algunos secretos, que no lo eran tanto, sobre los comportamientos y las doctrinas de un emporio televisivo cuyos productos consumían más de 90 países.

La situaciones anómalas que enmarcaron el proceso electoral de julio de 2012 y las pruebas que presentó la Coalición Progresista conformada por los partidos de la Revolución Democrática(PRD), del Trabajo (PT) y Movimiento Ciudadano para documentar un escandaloso fraude electoral son hoy anecdóticas, como el burdo fraude de 1988 para imponer en la Presidencia a Carlos de Salinas de Gortari, o el descarado de 1999 para hacer que Arturo Montiel Rojas despachara en la gubernatura del Estado de México; pero poca atención, apenas de la revista Proceso, han recibido temas como el de la voracidad de la Televisa de Azcárraga Jean, tercero de la dinastía en manejar los destinos del “monopolio” televisivo.

Los números “hablan” del poder: controla 70 por ciento del mercado televisivo, produce cada año 55 mil horas de contenido, exporta programas a 90 países; en 2007 proveía contenidos a más de 600 cableros, era propietaria del sistema Sky —con más de un millón de suscriptores—, tenía 23 señales de televisión en tres continentes y cuatro canales de televisión abierta en la ciudad de México; además, operaba más de 306 estaciones de radio, así como sellos disqueros, de video, cine, editorial e internet, una escuela de educación artística que controlaba hasta90 por ciento del “talento” en México, tres equipos de futbol —dos en la Primera División, América y San Luis Potosí, y uno en la de ascenso, Necaxa—, el estadio de futbol más grande del mundo en capacidad de asientos, el Azteca, y hace tiempo se hizo de una importante participación accionaria en Univisión.

Según diversos análisis del sector financiero, Azcárraga Jean —el verdadero Golden de los nuevos Golden Boy’s— acumula ya una fortuna de 2 mil 400 millones de dólares, para colarse en la lista de los tres multimillonarios más destacados de México. Los otros dos son el magnate de la telefonía, fija y celular, Carlos Slim Helú, cuyo capital supera 70 mil millones de dólares para ubicarlo como el empresario más rico del planeta; y Ricardo Salinas, quien en sus arcas tiene, según algunos especialistas, entre 7 mil y 9 mil millones de dólares, propietario de TV Azteca, de las tiendas Elektra, Banco Azteca, y operador de la telefonía celular Iusacell.

Víctor Hugo Sánchez escribió: “O’Farril habló con franqueza y la seguridad que le dio haber sido, durante 27 años, socio de Televisa, además de la cabeza que dirigió, como vicepresidente de la empresa, lo que los especialistas llaman la época de oro de las telenovelas mexicanas, cuando la producción era inmensa, acelerada y el producto final llegaba a más de 90 países, lo que convirtió a la Televisa de Emilio Azcárraga Milmo —padre de Azcárraga Jean— en la número uno a nivel mundial.

La historia es simple, y a la distancia, O’Farril pone el dedo en la llaga cuando habla de la crisis que sufre Televisa, cuyos niveles de audiencia siguen a la baja y sus mercados han disminuido notablemente, y ni los festejos del cincuentenario de la telenovela han ayudado a elevarlos.

Emilio Azcárraga me traicionó, y se traicionó a sí mismo, y así, discurre sobre un tema que conoce al dedillo: la producción de melodramas, pero igual abunda en temas como las relaciones de Televisa con el viejo sistema presidencial de México, y desde la lejanía —allí en su rancho del Estado de México—, comenta sus puntos de vista sobre la nueva Televisa que dirige Emilio Azcárraga Jean.

Sobre la relación de Televisa con el gobierno federal, grabado en la memoria de O’Farril quedó el día aquel cuando la Asociación Nacional de Actores (ANDA) se puso en huelga o bajó las banderas rojinegras —por cuestiones económicas—. “Fui con Guillermo Cañedo a ver a Pedro Ojeda Paullada —secretario del Trabajo y Previsión Social del 1 diciembre de 1976 al 14 de octubre de 1981—. Memo no quería que hubiera huelga, y Emilio estaba de vacaciones; le dije: si tú firmas, yo renuncio, ¿tú te echas la bronca? Qué banderas… a los tres días (los actores) doblaron las manitas.

Era esa de 1979 la época de ‘Los ricos también lloran’, considerada uno de los mayores éxitos de audiencia de la historia de la televisión mexicana, exportada a más de 150 países y doblada a 25 idiomas. La telenovela lanzó a la fama a Verónica Castro. La hizo, dicen, una celebridad mundial. En plena grabación estalló el conflicto laboral. La ANDA prohibió a 14 actores del elenco seguir en la telenovela.

En cuanto a la censura oficial, O’Farril recordó que, por ejemplo, cuando en 1978 Televisa transmitió ‘Santa’, protagonizada por Tina Romero, en el papel de reina de un burdel del México de principios de siglo XX; y ‘La Colorina,’ que en 1980 estelarizaron Lucía Méndez y Enrique Álvarez Félix, y que recibió una clasificación ‘C’ o no apta para todo público porque ella hacía el papel de una prostituta; ‘El Tigre’ Azcárraga y Miguel Sabido buscaron la salida a través de Javier García Paniagua, también secretario del Trabajo.

El problema que tuvimos fue que mandábamos los capítulos a Gobernación, y dependíamos de los censores, cada uno era distinto, así que me llevé capítulos con Javier García Paniagua —titular de esa dependencia— y le mostré el mismo capítulo calificado de manera distinta por los censores gubernamentales; me dijo: ‘no te preocupes, yo lo arreglo’.

– Y es que teníamos claro algo: si bien la telenovela entretiene, debe tener un mensaje, algo más que ayude a la audiencia, y por eso se hacía necesario meter, como en ‘Quinceañera’, temas como secuestro, violación, drogadicción, y García Paniagua me dijo ‘cómo los vas a tratar’… le expliqué que teníamos asesores, expertos, y me dijo: ‘haz lo que quieras; si te multan, te las condono todas’.

– Les dieron manga ancha, como quien dice.

– Sí, pero esa libertad nos dio una responsabilidad, y cobramos conciencia de qué hacer, qué decir y cómo sustentarlo, y cuando lo de la violación dimos consejos de cómo ayudar, de cómo apoyar… Esto nunca lo dijimos abiertamente, justamente para que los políticos no quisieran usar las telenovelas como arma subliminal.

– En su tiempo, ¿los anunciantes mandaban sobre el contenido? Hoy se sabe que empresas como Bimbo, Coca-Cola y otras ejercen presión para que los mandos en Televisa hagan o dejen de hacer tal o cual cosa…

– Nunca. Por eso funcionaba el famoso plan francés —cobro por adelantado en la compra de tiempos para publicidad—, porque teníamos en el año un promedio de 40 puntos por novela, y era tal el éxito que, al contrario, Emilio me dijo un día: ‘hay que bajarle el rating a las novelas’… eso no lo sé hacer… por qué… ‘porque nos están dejando de comprar, porque llegan a los puntos de rating antes; si le prometimos al cliente 5 mil puntos de rating, pues llegan a ellos en cinco meses, en lugar de ocho, y están dejando de gastar con nosotros’, y dije: ah, pues sube el precio o pon competencia más fuerte en los otros canales, pero yo no le puedo bajar; ¿cómo le voy a bajar el rating a las novelas? que, además, es tu base de venta, y estamos vendiendo no sé cuántos millones de dólares en Estados Unidos, en Europa, en Sudamérica, ¿cómo les vamos a bajar de rating? Entonces inventamos otra programación en el (canal) 5, metimos novelas, subieron el precio de las tarifas. El anunciante compraba por adelantado un año y en efectivo porque tenía la garantía del rating. No había sorpresas… Ni tenían injerencia.

Hoy es una vergüenza lo que producen; yo no me anunciaría con Televisa. Es una vergüenza.

– ¿Cuál es lo último que ha visto y qué le parece?

– No; nada. De repente me encuentro por ahí y lo último que veo son minifaldas, bustos, las niñas, no sé cuál es el personaje, todas son igualitas. Antes de salirme yo ya había corrido a Eugenio Cobo de ser el director de la escuela y vino una amiga que trabajaba con los actores y llevaba el primer año de los actores (sic) fuera de Televisa, Elsy Domínguez; pero fue en ese momento en que fui invitado a dejar Televisa y ya no la quité; es lo más funesto que ha pasado para la actuación en televisión, porque ahora todos son iguales, no saben actuar, todas gritan, todas hablan el mismo tono. Todas son igualitas Yo no sé cuál es la buena y cuál es la mala. De lo muy poco que he visto no tengo una claridad.

– ¿Cuándo se le empieza a caer el rating a San Ángel y por qué?

– Pues porque no hay una cabeza que les diga por dónde. Hay una anarquía de los productores, y como nadie sabe decirles por dónde, entonces el productor se ha convertido en un señor feudal que tiene su reinadito y nadie le puede decir nada, ¡y cómo les van a discutir si nadie sabe lo que están haciendo!

– ¿Cómo ve lo que ha hecho en 10 años Emilio Azcárraga Jean?

– Dicen unos que sanearon las finanzas, otros dicen que le dio en la madre a la empresa porque, sí, muy sana, ¡pero no tienen qué producir, porque no saben! Eso es todo. Regresemos al teatro. ¿Por qué no llevamos a un administrador de empresas a producir teatro? Y, ¿por qué no llevamos a un productor de teatro a que administre una empresa? ¿Por qué no llevamos a un contador a una sala de operaciones? Y esto de hacer telenovelas es una especialidad distinta, como de sensibilidad y hay que desarrollarla. A nosotros, la primera etapa de desarrollo de cambio de la televisión, nos tomó cinco años, que fueron progresistas. Cada vez era mejor.

Estuve 27 años, y apenas iba en el 50 por ciento de la primera etapa; con Lucy Orozco hicimos un cambio radical en la producción. Sin tener que comprar nada más, sin necesidad de dinero, pude producir 40 por ciento más. Esa era la tendencia y era maravilloso y era un paso para llevar todo el sistema de producción de novelas a ese lugar. Pero ¿quién tomó la decisión de quitar eso?

– ¿Hubo grandes fugas de dinero?

– Claro y, además, nadie quería meterse porque amenazaban: ‘si no me dejan en paz, dejo la producción’… entonces, ¿quién tiene la autoridad: los productores o la empresa?

– ¿Cuando se fue de Televisa, quiénes le dieron la espalda?

– Todos. El mismo Emilio giró la orden que quien hablara conmigo, lo iba a correr. A Martha Oliver la corrieron por ir a comer conmigo y con Salma, y a Salma le compraron un departamento en Los Ángeles. Era yo el enemigo número uno de Televisa.

– ¿Qué sintió en ese momento?

– Fue algo inesperado, porque se había hablado todo lo contrario. La promesa de Milmo era que me iban a dar acciones, como a los demás hijos de dueños. Empecé a tener problemas con todos porque dejé de ser accionista para ser empleado. La gente cambió radicalmente. ¿Por qué no me voy, esto no funciona? Le dije a Milmo: me voy, porque esto ya no me gusta. ‘No, primero se van mis hijos, antes que tú’, me respondió. Sin embargo, a la semana me habló y me dijo: ‘Hasta hoy trabajamos juntos’; tú eres el jefe, le dije y me salí.

  • Calendario

    • septiembre 2017
      L M X J V S D
      « Ago    
       123
      45678910
      11121314151617
      18192021222324
      252627282930  
  • Buscar