Me quedo aquí

* ¿Qué importancia tiene un músico cuando la sensación de aplastamiento, primero económica y luego con todo lo que ello significa para una sociedad sucede inexorable? Tal vez ninguna, porque cómo medirlo, excepto en el terreno de lo personal, que a fin de cuentas responde al terreno de lo imaginado, del supuesto y en última instancia, a la oferta del mercado de discos al que se tenga acceso.

 

Miguel Alvarado/ poema de Selene Hernández

El México de Enrique Peña se prepara para su aventura privatizadora. Todo se vende y todo se ha comprado, incluyendo aquello que todavía no se anuncia públicamente como el agua o la educación y hasta las canciones populares. El México de Peña es un pasillo gigante donde las trasnacionales abren sus tiendas y ofrecen servicios y bienes que no se necesitan. Mientras la presidencia balbucea los beneficios para la población y reactiva de manera oficial el proyecto del aeropuerto en San Salvador Atenco, esta vez por un costo de 120 mil millones de pesos, las reformas peñistas esperan el momento para ser aplicadas en lo práctico. Peña pasará a la historia, junto con su Grupo Atlacomulco y ni ellos saben de qué tamaño será su desatino pero ya están preparando la contingencia. Un departamento casi fantasma reescribe la historia para el sobrino de Arturo Montiel y la oficializa, le pone sellos y caligramas de todos los metales en busca de la veracidad. Peña, millonario, podrá retirarse en paz y vivir en la bonanza extrajera porque en México no tendrá cabida. La población experimentará lo que significa el capitalismo salvaje en su expresión más acabada sin la ayuda de Francis Fukuyama.

El ABC de la muerte no solo alcanza para que México se polarice de una vez y para siempre. Su reconstrucción, si es posible esa palabra aún, raya en la imposibilidad de un milagro. Los milagros no existen, nunca han existido ni siquiera ateniéndose a la ley de las probabilidades. Ese abecedario se extiende inconmovible y rasga la entraña de los que no pueden morir, no importa que sean estrellas de la música pop o rockeros poetas como Gustavo Cerati, muerto el 4 de septiembre del 2014 luego de cuatro años en coma, explicable sólo con un lenguaje médico.

¿Qué importancia tiene un músico cuando la sensación de aplastamiento, primero económica y luego con todo lo que ello significa para una sociedad sucede inexorable? Tal vez ninguna, porque cómo medirlo, excepto en el terreno de lo personal, que a fin de cuentas responde al terreno de lo imaginado, del supuesto y en última instancia, a la oferta del mercado de discos al que se tenga acceso.

Mal mirado, Cerati era uno de los pocos héroes musicales que cantaban en español y lo hacían bien y con el virtuosismo que su técnica y la tecnología le permitieron. Admirado aunque la mayoría no supiera nada de él, excepto que escribía y cantaba, a Cerati le alcanzó solamente su trabajo para morirse en paz.

 

En la nervadura de este árbol te entierro en paz.

En el recuerdo que tengo de mí vengo a enterrarme sola

a azotar mi ataúd, escuchar el nombre del acantilado.

 

Guardaste la negra llave y nadie habló más de ello.

– Mi pie quedó calcado en la sangre donde bebieron los perros.

 

II

Te encontré enredadera junto a la zarza.

Mis plantas se iluminaron, encontraron la urdimbre de esporas incendiadas.

Mi risa te bastaba. No lloré, ¿recuerdas? y tú seguiste rumbo al callejón que daba al ciruelo.

Ahora me une la sola orfandad: te ofrezco la mitad de mi ventana al precipicio

 

entrego sus ojos

 

en ellos hay rocas que caen sin fin.

 

III

Quedan escondidos los arpones en el muelle.

De ellos hablaste tanto mientras te hundías atado a piedras del monte.

Nunca viste al mar tan cerca como los remolinos de gavilanes en busca de abrevadero.

Tuve que enterrarme contigo muerte abajo, como retoño de peces en el redondel del naranjo.

Me quedas lejos, sobre aguas que agitan las vértebras del viento en agosto.

Infierno y cielo

* La empresa Live Talent, organizadora del Hell and Heaven es fruto de la unión entre Ceime y Basic-Music y tiene 10 años en ese mercado. Y si bien Juan Carlos Guerrero y Javier Castañeda son apenas figuras públicas de bajo perfil, un tercer socio no lo es. Se trata de Miguel Ángel Jiménez, quien en el 2009 era el director de la Lotería Nacional y quien ese mismo año debió separase del cargo porque pesaban sobre él cargos de corrupción al supuestamente apoyar a candidatos panistas con recursos públicos, sobre todo en Campeche y Yucatán.

 

Miguel Alvarado/ Juan Manuel Hernández/ Fabiola Díaz

A Eruviel Ávila un concierto del género metalero, el Hell and Heaven Corona Metal Fest, que se realizaría en Texcoco el 15 y 16 de marzo, le costó algo más que críticas por “intolerante” o “exagerado” en redes sociales y medios públicos.

El gobernador confirmó con una sola declaración que las inversiones y desarrollo económico en el Estado de México no son competencia de las autoridades y que, en todo caso, deben pedir permiso a los empresarios relacionados con el Grupo Atlacomulco.

En la cancelación del Hell and Heaven se observa un factor político, una especie de venganza contra con una administración municipal, la de Texcoco, encabezada por el partido Movimiento Ciudadano, pero también uno comercial. En México, el monopolio de conciertos musicales y eventos relacionados lo opera la empresa Corporación Interamericana de Entretenimiento, OCESA, de la que Televisa es dueña del 40 por ciento de sus acciones.

Fundada en 1990, OCESA mantenía como misión empresarial “satisfacer las necesidades, deseos y expectativas de entretenimiento y esparcimiento en el tiempo libre de los diferentes grupos sociales latinoamericanos, convirtiéndonos en su mejor opción”. Pero ser una opción es una cosa. Ser la única, ya es otra. Y es que OCESA sencillamente no permite que nadie comparta su nicho de mercado. El Hell and Heaven convocaría unas 80 mil personas en dos días, y que dejaría una derrama de 350 millones de pesos para Texcoco con una inversión general de 5 millones de dólares.

Organizado por jóvenes fuera del circuito de OCESA como Juan Carlos Guerrero y Javier Castañeda, de la empresa Live Talent, el Hell fue cancelado unos 10 días antes por el gobierno del Edomex, que adujo incumplimientos en las disposiciones de Protección Civil y tuvieron que tragarse las palabras del Ejecutivo, quien dijo que “aunque “me gusta la música, me gusta el rock, me gusta Guns N’ Roses, ‘I used to love her’, ‘November Rain’; de Kiss, Charisma, por ejemplo; a mis hijos les gusta la música, los conciertos, pero como padre de familia yo no voy a exponer a mis hijos y a la gente que eventualmente pudiese ir”. El director estatal de Protección Civil, Arturo Vilchis, fue más concreto y señaló que faltan registros sobre modificaciones al espacio físico, un dictamen y una autorización de protección civil, además de un programa con diagnósticos internos y externos. La alcaldesa de Texcoco, Delfina Gómez, afirma haber sostenido siete reuniones con Protección Civil y que nunca le informaron de anomalías.

Live Talent, la empresa que organizaba, ha traído anteriormente al disc jockey Tiesto, al dúo Cristal Castles y organizado conciertos masivos con artistas como Babasónicos, Julieta Venegas Y Jumbo. En el 2013 realzó un masivo metalero, pero no tan ambicioso como el del 2014, con bandas como Motorhead, Antrax y Testament, entre algunas bandas.

Esta vez estaban anunciadas viejas glorias del rock y el heavy, como los Guns N’ Roses, Kiss, Rob Zombie, Twisted Sister, Lamb of God, Oped, Carcass, los mismos de Testament, Misfit, Dragon Force, POD, Brujería, Obituary, Hocico -grupo mexicano triunfador en Alemania- y Deiside, Marduk, Possesed, estas últimas tres iniciadoras de estos conciertos en los años 80 en Europa.

La empresa es fruto de la unión entre Ceime y Basic-Music y tiene 10 años en ese mercado. Y si bien Juan Carlos Guerrero y Javier Castañeda son apenas figuras públicas de bajo perfil, un tercer socio no lo es. Se trata de Miguel Ángel Jiménez, quien en el 2009 era el director de la Lotería Nacional y quien ese mismo año debió separase del cargo porque pesaban sobre él cargos de corrupción al supuestamente apoyar a candidatos panistas con recursos públicos, sobre todo en Campeche y Yucatán.

A este Jiménez se le relacionaba en aquel entonces, políticamente, con la maestra Elba Esther Gordillo. Estuvo en el cargo 67 días, suficientes para no volver. Era coordinador de los diputados del Panal y su primer presidente, pero algunos disgustos lo distanciaron de ella. Perdonado, Gordillo le consiguió aquella Lotenal más forzada que porque le conviniera. Jiménez representó en su momento una especie de eje desechable entre panistas y elbistas y se encargó de cultivar relaciones con personajes como Juan Camilo Mouriño.

Este es el escenario donde a Eruviel Ávila le tocó ofrecer su particular versión del festival metalero. Nadie esperaba una cancelación así pero tampoco se conoce del todo el trasfondo del negocio de los espectáculos musicales, que OCESA domina de punta a punta, y a la que se ha calificado de tentacular, monopólica.

El gobernador del Estado de México le dio al festival la promoción que necesitaba. Luego, los metaleros buscaron otras sedes y hasta el 12 de marzo se habían descartado el DF, Tijuana y Puebla como alternativas.

Christopher Ruvalcaba, otro de los organizadores del HELL, cree que la competencia de OCESA es dura, pues en cuanto ven un evento importante manejado por otra firma, impone trabas o de plano no renta los lugares.

Paralelo a los conciertos, también están programados otros masivos, el Electric Planet Music, de Pedro Moctezua, ex esposo de la actriz Alejandra Guzmán; el Electric Daisy Carnival, de OCESA y en Toluca el Festival del Centro Histórico, del 14 al 19 de marzo, donde la principal atracción son Pepe Aguilar, Moenia y Río Roma, realizado por el ayuntamiento local.

Un comunicado oficial del gobierno estatal confirmaría que el Hell no podría realizarse y el 12 de marzo, el secretario federal de Gobierno, Miguel Ángel Osorio Chong acercó más el punto final cuando declaró que los organizadores deberían dar “vuelta a la hoja” respecto al festival, pues “esto ya se hundió”

 

Escondido en el infierno

 

Ávila prefiere la parafernalia de un concierto de rock que dar la cara para, al menos, opinar sobre asuntos verdaderamente importantes. Si bien es cierto que el Hell le acarreará al PRI alguna resistencia en tiempos electorales, se apuesta por el olvido y los tradicionales pagos a acarreados, que practican todos los partidos pero en el PRI es, desde años, una práctica institucionalizada. Nadie espera pérdidas políticas por el lado de la banda”, pero sí un desgaste más acerado al menos en redes sociales. En lo público, pocos saben de los logros en la administración eruvielista y es difícil encontrar alguno que merezca mención, que se salga del programa regular de trabajo.

La inseguridad opaca por completo cualquier tipo de importancia que pudiera tener un festival musical y 163 ejecuciones a la fecha parecen confirmarlo. Nadie en el gobierno puede dar una respuesta al fenómeno, pero sí se acepta la presencia de cárteles en algunas zonas, sobre todo la del valle de México, donde en Chimalhuacán hay denuncias sobre comandos que acribillan negocios establecidos, entre 12 de la noche y 4 de la mañana, con el fin de amedrentar a los comerciantes para que paguen derechos de piso. Y uno de los grupos que se ha identificado en la Zona Metrpolitana es el de los Caballeros Templarios, quienes junto con La Familia Michoacana, extienden sus prácticas a la región desde hace meses.

De las 163 ejecuciones, las últimas tres habían sucedido en Luvianos, según reporte del diario electrónico local Alfa, que menciona el avance de un convoy militar sobre una carretera secundaria, rumbo a la comunidad de Vallecitos, frontera con Michoacán. A la altura del poblado de Cruz de Clavos, los militares fueron atacados por civiles armados, quienes al responder mataron a tres. Días atarás, recuerda Alfa, otro enfrentamiento se registró en la vecina Tenayac.

El gobierno de Ávila respondió a la violencia con brillantez burocrática. Primero creó una especie de vocería, un intermediario entre medios y autoridades, para difundir información y responder preguntas. Y luego guarda silencio, evita confrontaciones y sólo golpes mediáticos como la detención de cerca de una docena de secuestradores, pueden saberse.

Eruviel es un gobernador permanentemente emplazado. Casi siempre hay una fecha para que abandone su gobierno. Cierta o no, lo único que crea es incredulidad, desconfianza. Ahora algunos señalan que a más tardar saldrá del palacio de Lerdo el primero de abril. Pero las suposiciones no le resuelven nada. Quinientos sesenta y tres feminicidios entre el 2011 y el 2013 ubicaban a la entidad, hasta ese año, en el primer lugar nacional en este rubro.

Otro primer lugar que detenta la entidad es el secuestro y según el Sistema Nacional de Seguridad Pública (SNSP), hay 132 secuestros denunciados, de los cuales 19 fueron en tierra mexiquense. Uno más es el de violencia de pareja, con una incidencia del 54 por ciento y que supera la media nacional que es de 42 por ciento. Coco contrapeso, el gobierno estatal ha gastado más de249 millones de pesos en promocionar al propio gobernador y sus acciones. También tiene la flotilla aérea del país, compuesta por 8 helicópteros, que entre todos han costado unos 39 millones de dólares.

Que Ávila elija desgastarse todavía más en polémicas musicales significa solamente que nunca ha encontrado la brújula para su gobierno.

Un inmenso resplandor metálico

* “Empecé con una banda que se llamaba Campo Corteza, era cuando estaba el rollo de Hangar Ambulante, Tinta Blanca, Poncio Pilatos. A lo mejor para la nueva generación no dice gran cosa pero los metaleros de la vieja escuela fácilmente los pueden identificar. Del tiempo de las Insólitas Imágenes de Aurora, Sombrero Verde… con todos ellos tocábamos y rolábamos en esos tiempos. Dejé la banda y me fui a Estados Unidos, a Hollywood, California, al BIT. Allí estudié en forma el bajo, especialmente dirigido al heavy Metal. Anteriormente había estado en la Escuela Libre de Música y formé una banda. Estuvimos en un lugar que se llamaba el Whiskey, de teloneros de Gun’s and Roses, antes de que empezaran a ser famosos, cuando empezaban a tocar. Regresé a México y me integré a Branda. Con esa agrupación teloneamos a Iron Maiden en el 92”, narra Ozzy, bajista de Heavy Blaze, una nueva banda del DF que al mismo tiempo es ejemplo para las nuevas generaciones de metaleros.

 

Juan Manuel Hernández León/ Fabiola Díaz

En el Distrito Federal encontramos a Heavy Blaze, una experimentada banda de heavy metal con una formación de gran talento que, combinada con la irrupción de la nueva generación, defienden el metal. Entre cervezas y cigarros descubrieron su historia. Propietarios de la disquera Allory Studios, apoyan a nuevos grupos porque, dicen, “la sangre llama y el metal ordena”. A pesar de tener años en la escena musical del DF, Heavy Blaze fue fundada apenas, el 3 de junio del 2010. Con Richard G. Álvarez en la guitarra, Steve Sheepers como la voz, Ozzy Lovecraft en el bajo y los coros, Andrew Friedman en la lira y Alex Bittner como batería, narran que su primera tocada fue en el Metal Fest on the Street, en Tláhuac.

– Primero la banda se llamó Heavy Blade y se consolidó en el 2010. En ese tiempo estaba otro guitarrista y el nombre era suyo. Por discrepancias, hace 4 meses nos separamos y le cambiamos el nombre, pues era del otro. Blaze es resplandor, es algo que brilla muchísimo, el inmenso resplandor pesado.

– Ozzy, ¿cuánto tiempo tienes en la música?

– Como desde el 84. Empecé con una banda que se llamaba Campo Corteza, era cuando estaba el rollo de Hangar Ambulante, Tinta Blanca, Poncio Pilatos. A lo mejor para la nueva generación no dice gran cosa pero los metaleros de la vieja escuela fácilmente los pueden identificar. Del tiempo de las Insólitas Imágenes de Aurora, Sombrero Verde… con todos ellos tocábamos y rolábamos en esos tiempos. Dejé la banda y me fui a Estados Unidos, a Hollywood, California, al BIT. Allí estudié en forma el bajo, especialmente dirigido al heavy Metal. Anteriormente había estado en la Escuela Libre de Música y formé una banda. Estuvimos en un lugar que se llamaba el Whiskey, de teloneros de Gun’s and Roses, antes de que empezaran a ser famosos, cuando empezaban a tocar. Regresé a México y me integré a Branda. Con esa agrupación teloneamos a Iron Maiden en el 92, en el Palacio de los Deportes, y allí formé la agrupación Arkham, fieles del heavy y la influencia del oscurantismo de Howard Phillips Lovecraft… siempre he sido admirador de Lovecraft. En el 96 me retiré por problemas personales y apenas hace unos años regresé, pero no encontraba lo que yo quería, hasta Heavy Blaze.

– Steve, ¿cómo llegaste a la formación?

– Llevo como vocalista cuatro años. Todo empezó con Laning Forze… o algo así. Logramos pequeñas cosas. Llevábamos 2 años y 4 canciones, así que decidí emigrar. Entré al Myspace y me topé con un amigo de Sanctuary, que andaba buscando vocal. Llamé a Andrew, checamos por teléfono, yo chequé la banda, ellos mi trabajo y desde entonces estuvimos juntos. Nos faltaba un guitarrista y me traje a Kris. Yo conocí el metal con una banda que a nadie le gusta, Mago de Oz. Escuché Fiesta Pagana y Molinos de Vientos. Fue cuando dije “ah, qué chido, quiero cantar así”. En alguna ocasión tenía puesto a Mago, jugando Play Station, y canté un agudo sin darme cuenta, por inercia. Mi hermana volteó y me dijo muy sorprendida que “no manches, te salió igualito”. Después empecé a grabarme yo solito, así, sin dejar que nadie las escuchara. Eso fue lo que me ayudó en ese tiempo. Ahora escucho mis grabaciones con Heavy Blaze y nada que ver, incluso digo que qué vergüenza de lo que cantaba. Mis covers eran de Rata Blanca, Mago y después conozco o escucho a Tobías Sammet, de allí empiezo a tomar escuela de varios cantantes más, aunque los que me conocen inmediatamente dicen que Tobías es mi influencia. Me gusta su vibrato y cómo puede matizarlo. Inclusive digo que no tiene problema en cantar black por su facilidad del gutural. Hay otros, como Rob Halford, de Judas Priest y Michael Kiske de Helloween.

– Para Alex las cosas fueron distintas, ¿no?

– Sí. Mi papá me inculcó la música, es mi influencia más cercana. Tocó con Andrés en una banda, los Tuboxs y de cierta manera me quiso influenciar, pero a mí me llamaba la atención la batería. Después de una larga búsqueda nos quedamos en Heavy Blaze.

– Andrew, ya muchos años en el metal…

– Pues sí, siempre aguantando plomo. Empezó como hobby tocando con el papá de Alex en Tuboxs, pero por azares del destino no se continuó el proyecto, yo buscaba algo diferente y en ese tiempo estaba estudiando Ingeniería y se me complicó todo. Termino la carrera y formo Allory Studios para sentirme cerca de la música. Ahorita estamos trabajando el material del disco y nos va muy bien.

– ¿Cuál es la historia de Richard?

– Estoy en un proyecto alterno… este mundo del metal es chico. No quiero ser un músico más pasando por una banda más. Pero en este proyecto soy músico de tiempo completo y quiero marcar algo. Me gustó y me cautivaron, es una banda que está haciendo buena música.

– Ozzy, ¿qué quieren?

– La comunicación con el público es lo que queremos, queremos seguir con la flama del heavy metal. Es nuestra intención.

– Steve, ¿cómo ve tu familia a tu música?

– Le llegó a mi abuelo el rumor de que yo tocaba y me manda llamar. Fue muy curioso. “¿Qué cantas? dijo el abuelo. Yo también canté, ¿qué te parece si cantamos una juntos? Ese día me pareció uno de los mejores días. También hay comentarios chistosos, como el de una tía que cada que me ve me dice si ya me rapa. Es peluquera, así que imagínate. Mis padres me han apoyado mucho, aunque me dicen directamente que el género no les gusta pero la banda sí. Mi hermana es rastafari, no le gusta el heavy pero le gusta mi banda. Yo muero en un escenario.

– ¿Quién es para Alex el mejor baterista?

– Hay un buen, pero a me gustan Jason Bittner, Nicko McBrain de Iron Maiden, Scott Travis de Judas Priest. Lo ves y es magia. Felipe Chacón, dentro del metal nacional, es uno de los bateristas más conocidos.

– ¿Dónde ubicas tus influencias, Ozzy?

– Sympathy for the Devil, de los Rolling Stones fue la primera canción que aprendí a tocar y después la trova. Me compré mi primer bajo en la secundaria, trabajando de lavacoches. Empecé con el hard y después el progresivo, Phill Collins. Luego escucho a Black Sabbat y descubro lo que me identifica y conozco a Ozzy Osburn. Mi primera influencia fue John Entwistle, bajista de los Who. Antonio Castro, de La Caja de Pandora, que después se llamó La Caja es un gran bajista pero con Iron Maiden me doy cuenta de que el bajo es una chingonería. Harris es Iron Maiden. Pero toqué de todo, incluso salsa, que es un ritmo muy difícil.

– ¿Han tenido una peor experiencia?

– La del bar Blue Factor, porque el audio no nos ayudó. Subimos, nos pusimos a tocar. Steve cantó en ruso, cada quién iba a su tiempo. Total, todo salió mal.

– Qué sugieren a las nuevas bandas, Ozzy?

– Casarte con lo que haces y comprometerte, ser humilde y aprender de los demás.

Richard considera que “todos los géneros vienen de la misma base, el rock parte de un punto. Sería estúpido incluso opinar mal de la música clásica. Cuando eres honesto contigo, tocas lo que te gusta y la música clásica no interfiere con el Brutal”.

Andrew recuerda que “mi mamá tenía un disco de los Hollies. Cuando los escuché supe que era lo mío. Tenía ocho años. Pido mi guitarra a los Reyes, empecé a tocar y sonó horrible. Mi madre me dijo que tenía que aprender primero. Cuando muere Lennon, descubro a los Beatles pero “Corriendo Libre”, de Iron Maiden, me identificó con el metal… me metí a estudiar la clásica y me gustan Julio Revueltas, Joe Satriani, Marty Friedman. Megadeath, Marco Ángelo.

– ¿Qué sigue para la banda?

– El primer disco, sacaremos un EP que saldrá para finales de febrero.

Rock en frío

* “Tienen que entender una cosa: no van a ser una banda con las mismas oportunidades que tuvimos nosotros. Llegar a ser una banda de culto es casi imposible hoy. Con las redes sociales habrá éxitos de un solo día en los próximos años, así que encuentren su propio estilo, un buen sonido, una forma de sonar particular que los identifique. Promuévanlo y hagan noticia”, dice el noruego Krister Dreyer, conocido como Morfeus y que ha pertenecido a bandas de black como la legendaria Mayhem, fundada en 1984, con la que tocó como músico de sesión.

Juan Manuel Hernández/ Fabiola Díaz

Finalmente, para algo sirven las redes sociales. Internet, la magia electrónica del nuevo milenio, hizo posible el contacto con uno de los mejores guitarristas del mundo en el género del black metal, el noruego Krister Dreyer, conocido en ese ambiente como Morfeus y que ha pertenecido a bandas como la legendaria Mayhem, fundada en 1984, con la que tocó como músico de sesión. Ha sido también integrante principal del grupo Limbonic Art como guitarra y voz (en álbumes recientes) y de la banda black sinfónica Sandefjord, en su natal Noruega. Lo respaldan importantes proyectos reconocidos a nivel mundial, como el muy personal Dimension F3H, que contó con las colaboraciones de Nesmoth (Arch Nemesis), Arghamon, (Lucid Fear, Trail of Tears) y finalmente en la batería Mr. Moe (Cutthroat, Trail of Tears).

Todo comenzó con el infaltable “hola”, que a miles de kilómetros fue contestado por Dreyer, enfrascado en su casa con un juego de video. Aquello no fue un obstáculo y segundos aceptada hablar sobre su pasión más celebrada, la música black.

– ¿Podemos comenzar ahora?

– Sí, pero si me tardo un poco en contestar no te molestes, es que estoy jugando Age Of Conan, ¿está bien?

– Ok. ¿Por qué el sobrenombre de Morfeus?

– Bueno, lo escogí porque mientras practico en el teclado me gusta el ambiente atmosférico, un ambiente como flotante. Morfeus es el dios griego de los sueños, así que para mí encajó con lo que yo hago.

– ¿Qué significa el black metal para ti?

– Es una expresión de ira, de oscuridad y sentimientos malignos, pero es eso, la forma de expresarlos hablando.

– ¿Para ti los sueños son lo oscuro y demoniaco a expresar en tu música?

– No diría que lo demoniaco, pero oscuro… definitivamente.

– ¿Cómo defines lo obscuro?

-Ja, ja, ja. ¿Mi definición de lo oscuro?  No tener luz. Y cuando la mente expresa el sufrimiento.

– ¿Cuál es el sueño de Morfeus ahora?

– Mi sueño hoy en día es seguir haciendo música, produciendo música, divertirme mucho y  algunos otros sueños que no se pueden platicar.

– ¿Guitarra acústica o eléctrica?

– Eléctrica, por supuesto.

– ¿Cuándo supiste que la guitarra era lo tuyo?

– No creo que la guitarra sea lo mío. Soy más compositor que músico, pero no negaré que la guitarra te da una energía especial cuando toco en vivo… y comencé a tocar a los 14 ó 15 años.

– Entonces, ¿cuál es tu instrumento favorito?

– Yo diría que mi cabeza. Uso tantos instrumentos, programadores… yo qué sé qué tanto más.

– ¿Tu primera guitarra fue regalo o la compraste tú?

– Yo me compré mi primera guitarra fue una baratita, pero era mi guitarra y con esa empecé, de hecho continúa en la familia. La tiene mi papá.

– ¿Fue difícil escoger esta carrera?

– Siempre he tenido lo que se considera un trabajo real. Este tipo de música nunca te va a dejar suficiente como para sobrevivir, a menos que seas una gran banda. Incluso hay bandas que ya lo dejaron de ser y ahora tienen que trabajar normal y tocar al mismo tiempo… no, con mi familia nunca tuve problemas, siempre apoyaron mis decisiones.

– Acabas de salir de gira por Estados Unidos con Mayhem y les fue bastante bien. ¿Con Dimension F3H cuándo vienen a México?

– No lo sé, es difícil. No es sólo decir “vámonos de gira” y ya. Como banda, debes tener bastantes cosas hechas para que eso pase. Ahora, con Dimensión F3H queremos enfocarnos en nuestro tercer álbum y después veremos qué pasa.

– ¿Cuál es la mejor experiencia que recuerdas en tu carrera?

– Esa sí es difícil. Creo que han sido muchas, pero haber tocado frente a 50 mil personas fue increíble. Déjame decirte que cada país es una experiencia diferente pero hay muchas otras que son muy satisfactorias: ir a lugares lejanos como Japón, Australia, Nueva Zelanda y México por supuesto.

– Hay muchas bandas nuevas en todos los países, ¿qué les podrías aconsejar?

– Tienen que entender una cosa: no van a ser una banda con las mismas oportunidades que tuvimos nosotros. Llegar a ser una banda de culto es casi imposible hoy. Con las redes sociales habrá éxitos de un solo día en los próximos años, así que encuentren su propio estilo, un buen sonido, una forma de sonar particular que los identifique. Promuévanlo y hagan noticia.

– ¿Músico o banda preferida?

– Metallica, Maiden, Ihsahn, Halford.

– ¿Cuánto tiempo le dedicas a practicar?

– Ahorita no es necesario, porque anduvimos de gira, así que hago calentamientos antes de una presentación. Lo que sí hago es escribir cosas nuevas. Visualizo escenarios mientras escribo.

– ¿Tienes un gusto culposo del cual nadie debería saber?

– Sí, claro que sí, como todos, “Always look on the briiiiiigth side of life”, (para los que no la ubican, es parte de una película musical religiosa. Está muy recomendable, si se quieren reír).

– El black metal es muy agresivo. ¿Crees que es una expresión o una forma de vida?

– El black metal no se debe malentender. Es una forma de expresar tu ira, enojo, furia, todos estos sentimientos oscuros que traemos. Esto te debe servir para sacar frustraciones. Sin el black metal seguro habría más asesinatos.

– Agradecemos mucho tu atención. Un saludo desde México.

– Un saludo, igualmente, y estamos en contacto.

El melódico campo de la muerte

* Deadfield es una agrupación toluqueña formada por Beto, guitarrista líder y vocalista, de 35 años; Ricardo, guitarrista de 22 años; Diego en el bajo, con 17 años y Fernando, baterista de 20, y comparten experiencias en la dura escena musical de la capital mexiquense. Definen de manera muy sencilla qué significa para ellos involucrarse en el death y cómo es el camino que eso les plantea.

 

Juan Manuel Hernández

El death black es un subgénero del heavy metal que se caracteriza por ser más duro y pesado en su interpretación. Usualmente una banda que toca esa música se integra por un vocalista, dos guitarras, un bajo y un baterista, con riffs de guitarra más pesados y con continuo uso del doble pedal de la batería.

Deadfield es una agrupación toluqueña formada por Beto, guitarrista líder y vocalista, de 35 años; Ricardo, guitarrista de 22 años; Diego en el bajo, con 17 años y Fernando, baterista de 20, y comparten experiencias en la dura escena musical de la capital mexiquense. Definen de manera muy sencilla qué significa para ellos involucrarse en el death y cómo es el camino que eso les plantea.

– Beto, ¿en qué proyectos musicales has participado?

– Uno fue de black metal, el grupo era Blefergoth. Estuve en otros más como Black Angel, Severous, Satiraxis, hasta ahorita que ya nos consolidamos como Deadfield. Tengo como 20 años en la música.

Ricardo revela que comenzó a tocar el bajo pero pronto supo que no era lo suyo, aunque lograría formar una banda, Ixtle, dentro del black depresivo. Diego, por su lado, acepta haber alineado con los Human Devouring, “pero me salí por problemas internos. La otra fue Satiraxis, empecé con la guitarra pero me di cuenta que tenía más velocidad con el bajo y me acomodé más”. Fernando estuvo también con los Human pero salió por las mismas cuestiones, hasta que conoció a Beto y formó la actual banda.

– ¿Cuánto tiempo lleva la banda?

– Comenzamos en mayo del 2011. Para nosotros es un proyecto divertido y brutal.

– ¿Qué es el death black?

– Es más pegado a la brutalidad, la esencia obscura del humano, la lucha del bien contra el mal, donde domina el mal.

– Qué quieren expresar con él?

– Todos son aptos y libres de decidir lo que cada uno quiere. Para mí –dice Ricardo- es decir “no vas a triunfar, Cristo, te vamos a dar cuello por esto y por esto”.

– ¿Cuáles fueron las primeras bandas que escuchaste?

– Cannibal Corpse – contesta Diego.

– ¿Has tenido problemas para combinar la música con la familia, por ejemplo?

– No, porque mientras cumpla con la escuela no tengo problema y siempre cumplo.

– Fernando, ¿cuándo te diste cuenta de que la música era lo tuyo?

– Comencé estudiando y poco a poco me di cuenta de que lo que me gustaba era la batería. La mía fue un obsequio.

– Beto, ¿quién es el mejor guitarrista?

– Hay varios. Me gusta Jason Becker, Sanders. Creo que todos aportan algo, incluso en diferentes géneros, no podría decir uno en especial. Pero me gustan las guitarras de Nargarot y Dark Funeral.

– Ricardo, ¿hay una banda que mande en la escena local?

– Decirte un nombre específico sería como decirle a las otras bandas que “ustedes no” y pues no estaría chido. Estamos bien, pero hace falta mucho, no sólo en nuestra banda, sino en todas.

– Diego, ¿por qué escogiste el black?

– Escucho mucho una banda, Behemot, por eso me llamó más el género. Me gusta más que ser cien por ciento black.

– Beto, ¿quién escribe las canciones?

– Yo escribo la mayor parte y con el resto las acoplamos.

– ¿Cuál es la peor experiencia dentro del ambiente?

– La peor sería que no le agrade al público. No es el caso, pero sí es un golpe moral, equivocarte y que no le gustara al público. Diego piensa un momento y recuerda que “no pude tocar. Me invitaron a suplir en una banda y el bajista que tenían no sabía lo que hacía y tronó el equipo. Ya no pude participar. Fue con Putrid Pile”.

– Fernando, ¿cómo se puede conjuntar la música y la familia para un baterista de Black?

– En sí, no les molesta a mis familiares, pero donde practicamos sí, porque los vecinos son cristianos y nos han querido correr varias veces. Con mi familia me entienden y respetan. Beto es el más contundente y señala que “tengo muy separado lo de la familia y la banda. Y con ellos nos andamos correteando todos, así que no hay problema. Estudiamos, trabajamos… practico en las noches, una hora o más y no sólo black, de todo, trato de no brincarme porque pierdes lo que has hecho. Ricardo hace cuentas y dice que “tres veces por semana, dos horas”, mientras que Diego dice que “diario una hora. Lo tengo que hacer durante la noche porque en la mañana practica mi hermano, que es chelista”. Fernando confiesa que “en tiempo de vacaciones le he dedicado hasta ocho horas al día y en temporada de clases, aunque sea un pad, para no dejarle”.

– Fernando, ¿qué exponentes de la batería sigues?

– Inferno, de Behemot; Dominator, de Dark funeral

– ¿El mercado es reducido? ¿Declararse en un género dificulta las cosas?

– Los lugares se han reducido porque hay gente ajena a la música que hace desmadres, se orinan, destruyen y ya no te vuelven a prestar el lugar. En serio, no tienen idea lo que cuesta conseguir un lugar. Y te cierran la puerta bien rápido. Las bandas se prestan para combinar conciertos y las relaciones entre ellas son buenas, solo algunas son más especiales que otras. Los bares no los prestan en fin de semana y si lo haces, pus te cierran temprano y en la redes sociales postean que “ya pasó, chin… ora pal’otra”. También nos afectan las tocadas mal hechas y de un día para otro.

– Diego, ¿con quién te gustaría tocar?

– En el Distrito, un mano a mano con quien sea, quiero experimentar.

– ¿Ya tienen fechas para un nuevo demo?

– En marzo. Será de seis canciones, para empezar.

– Beto, ¿hay fechas programadas para la banda?

– Tenemos una propuesta para febrero pero no está confirmada. Ahorita seguimos escribiendo. Terminaremos el demo pero yo creo que es el momento pleno de la banda, por el nivel, todos estamos aportando para que lleguemos con un repertorio bueno y no estar tocando las mismas cinco canciones de siempre.

– ¿Tienen algún sitio para visitarlos?

– Sí, en Facebook/Deadfield y Facebook/Deadfield/band.

Death Metal “Desangre”

* Desde el momento de la composición debes ser sincero, no usar palabras estúpidas, al estilo old school. Tienes que ser congruente con lo que dices, con lo que tocas y lo que vives. Somos estudiosos de la música contemporánea. Sin menospreciar, hay muchos músicos de conservatorio que son una verdadera plasta. De primera impresión podrán tocar bien pero es algo plano, hay cosas viscerales que suenan mejor, aunque no es una regla”, observa la banda de death metal toluqueña Desangre.

 

Juan Manuel Hernández León

Intérpretes de death metal, la banda toluqueña Desangre platica planes y vivencias. “El género te elige, para nosotros ha sido difícil porque no hay espacios ni existe interés por esta música”, señalan Alka y Athal, integrantes del grupo. El death metal, según la más elemental definición, es un subgénero del heavy y se caracteriza por ser más duro y pesado en su interpretación, con riffs de guitarra más pesados y con continuo uso del doble pedal de la batería, además, las voces son más guturales.

– ¿Por qué escogieron el death metal?

– El género te elige, para nosotros ha sido difícil porque no hay espacios ni existe interés y no hay aprecio para este tipo de música. También, cuando tienes que tocar, todos quieren entrar sin pagar porque te hablaron en otro lugar y quieren entradas. Es un ambiente malinchista, no hay mercado local ni nacional. Cuando se enteran de que son bandas extranjeras, te encuentras a todo mundo, aún cuando hay bandas de mejor calidad aquí. Eso me recordó cuando vino a tocar Sound Storm, de Italia. Tocó mucho mejor Divine Sword, de Cuernavaca, incluso los italianos felicitaron a los Divine Sword y reconocieron la calidad de esa banda mexicana- dice Alka, medio sonriendo. Pero Athal, su compañero, completa de inmediato.

– Otro ejemplo es Cenotaph, banda que migró y logró más reconocimiento del que ya tenía aquí en México. Las bandas emigran porque no hay apoyo de la gente. Te metes al Twitter o al Face y siempre te salen conque “ya pasó, chin, yo sí quería ir. Ahora para la próxima. ¿En la próxima va a venir banda extranjera?”.

– Respecto a Desangre, ¿cómo es la relación con la gente y sus seguidores?

Alka considera que “el compromiso existe y la relación es muy buena” y los dos coinciden en que, por otro lado, una banda recomendable puede ser “Rapture, del DF; realmente lo hace de manera profesional. Lo mejor de una banda es la sinceridad y Athal puntualiza que “el músico no es de computadora, es de años de práctica, estudio y ensayo”.

– ¿Y la música y el internet?

– El internet le ha dado en la torre a la música. Ya no quieren estudiar, todo lo buscan en tutoriales, es como si bajaras un tutorial para aprender a reírte. Por eso, ahora se dice mucho que hay más bandas que público. Desde el momento de la composición debes ser sincero, no usar palabras estúpidas, al estilo old school. Tienes que ser congruente con lo que dices, con lo que tocas y lo que vives. Somos estudiosos de la música contemporánea. Sin menospreciar, hay muchos músicos de conservatorio que son una verdadera plasta. De primera impresión podrán tocar bien pero es algo plano, hay cosas viscerales que suenan mejor, aunque no es una regla. Steve Vai es un gran guitarrista y combina ambas cosas.

Athal confiesa que practica seis horas diarias, mientras que su compañero, Alka, suma dos y media todos los días.

– ¿Es difícil compaginar la música con la familia?

Alka  cree que “depende, cada familia es especial. Hay cosas en las que no te entienden, te tachan de holgazán y te dicen que no vas a sacar provecho de eso que haces. Puedes hacer muchas cosas por lana pero no te van a llenar, no encontrarías la felicidad”.

Para Athal “es difícil. En la cultura que crecimos relacionan mucho el rock con agresión, nos llaman locos. Incluso tan sólo por los tatuajes, no ponértelos o atreverte por complacer a gente que ni siquiera conoces. En esta música te arriesgas pero lo haces. Hay que armarse de güevos para hacer las cosas y muchos se escudan en criticar a quienes tuvieron el valor de hacerlas.

– ¿Solteros?

Alka de inmediato contesta que “sí, nada de matrimonio todavía” y Athal opina que “matrimonio no, todavía no, es mucha responsabilidad tener niños. La responsabilidad es parte de ser músico, se vuelve un modo de vida. No está chido andar en las presentaciones sabiendo que tu hijo no tiene para comer y ese tipo de cosas”. Alka complementa que “se refleja en lo que tocas, tienes que estar equilibrado en tu vida. Vamos a hacer las cosas bien”.

– ¿Discografía?

– Un disco a finales del 2008, principios del 2009 y el segundo demo para el verano del 2012.

– ¿Quién compone las canciones?

– Athal compone y Alka le pone la letra. En realidad ambos colaboramos, escuchamos la idea completa y la cambiamos si es necesario, pero en sí, la idea principal es de Athal.

– ¿Cuál es la finalidad de su música?

– Veo al mundo con mis propios ojos, siempre puedes ver las cosas como te las da la vida o engañarte solo, cada quién interpreta las cosa como las ve: qué tan animales somos, qué tan viscerales, qué tanto la muerte mueve a las personas. Hay una canción que habla de un hombre que encuentra a su mujer con otro y los mata, pero en el ínter del asesinato se da cuenta de que lo disfruta. Comienza a sentir gozo y excitación. Esto no significa que creamos que ir matando gente esté bien, este tipo de música es sólo para expresar tu enojo en gritos y demás, son cosas reales, son anécdotas reales, es el humor mexicano, nos burlamos hasta de la muerte. Es conservar la raíz mexicana- dice Athal, mientras que para Alka, todo radica en que el mensaje llegue a la gente, pero además que sea “un buen mensaje, nos veríamos estúpidos hablando pendejadas, damos nuestra opinión de las cosas con un sentido de concepto personal, no es un tabú ni queja social, somos neutros, cada quién se forma su opinión. Es un momento para sacar a flote la vida”.

Athal recuerda que una anécdota simpática les sucedió en Texcoco, en una presentación, cuando se enteraron de que tenían un club de fans y que incluso hicieron fila. “Cuando estás tocando, sube la adrenalina bien cabrón. En El Chopo también nos pasó. Nos reconocieron en plena calle, intercambiamos playeras y aunque no lo hacemos por buscar fama, es muy chido, lo hacemos porque nos llega. Los obsequios que te dan no tienen precio porque es lo que le nace a la banda. En ese momento todo esto vale la pena sólo por saber que influyes en la gente y te retroalimentan, es gente que te sigue a las presentaciones, les compartes que estás feliz, no importa el género, lo que importa es la conexión que logras con el público, la vibra. Como músico, debes recordar que todos somos humanos, todos sentimos y podemos expresarlo.

– ¿Cuándo es la siguiente presentación?

– En abril, todavía hay que confirmar el lugar.

Mientras aquello ocurre, Athal confiesa que su bebida preferida es el búnker pero Athal prefiere la cerveza y “el refresco de la ola”.

– ¿Tienen alguna canción culposa, que nadie sepa que escuchan?

– Sí, contesta uno, “Lilly Allen”, y el otro mejora la respuesta: “Vanilla Ice, lo cantaba mucho cuando salió”. No diremos a quién le gusta cuál, y quedará como adivinanza para los fans.

“Tocar y divertirte, no enajenarte con la letra de la música. A fin de cuentas es la expresión de un momento en la vida, debes ser concentrado y disciplinado. Dénse la oportunidad de escuchar otros géneros, tengamos tolerancia, no hay que minimizar porque toma años ser músico”, concluye esta banda desde la capital del Estado de México.

Las salvajes noches del glam

* Desde febrero del 2011, Wildnigth, una banda toluqueña, ha encontrado en ese glam su forma de expresión. Con un promedio de edad de 19 años, vestidos al más puro estilo de Poison y Gun´s and Roses, Mötley Crüe, Cinderella y Alice Cooper, al verlos no se puede evitar pensar en “The final countdown” de Europe, “The firehouse  lady”, de Whitesnake o en Mr. Big y Scorpions.

 

Juan Manuel Hernández León

“Es difícil el mundo del glam: no es que no te crean músico, sino que ni siquiera se dan la oportunidad de escucharte. Aunque el mundo del metal en Toluca sea reducido, te siguen juzgando -los mismos metaleros- por la apariencia”, dicen tres jóvenes músicos de la escena mexiquense que eligieron en el glam un escaparate para intentar destacar. Desde febrero del 2011, Wildnigth, una banda toluqueña, ha encontrado en ese glam su forma de expresión. Con un promedio de edad de 19 años, vestidos al más puro estilo de Poison y Gun´s and Roses, Mötley Crüe, Cinderella y Alice Cooper, al verlos no se puede evitar pensar en “The final countdown” de Europe, “The firehouse  lady”, de Whitesnake o en Mr. Big y Scorpions.

La banda, joven para el mercado pero de gran calidad, está integrada por “Rose” en el bajo, de 19 años y pelo largo lacio castaño, lentes tipo Police y sombrero de vestir, una imagen cercana y certera del joven Axl que todos recuerdan; Cristóbal Alan, “Enixx CC”, en la guitarra, de 20 años, pelo largo, abundantemente rizado, paliacate en la frente y muñecas, de figura delgada y facciones largas, muy parecido a Nikky Sixx; Luis Andrés Robles, “Giib Sixx”, con chamarra de cuero, mezclilla, todos sonrientes y amables.

– ¿Cuándo formaron la banda?

– El 15 de noviembre del 2010. Tenemos influencias de Rata Blanca, Mötley Crüe, Poison, Gun’s and Roses, Cliff Burton, Def Leppard, Quiet Riot, Skid Row, Metallica, Nikki Sixx porque toca asqueroso, Iron Maiden, Pantera y Cinderella- responden los tres sin dudarlo.

– ¿Cómo consideran su entrada a la escena toluqueña del rock?

– De repente nos consideran metaleros pero no es agradable que no sepan diferenciar los diferentes géneros. Nosotros tocamos glam metal y, que sepamos, no hay otra banda de glam. De hecho, nos ha servido para difundirnos más. La banda es multicultural y agrada más que otros géneros.

– ¿Qué obstáculos hallaron en la escena toluqueña?

– Generalmente la hipocresía, la mamonería. No hay muchos lugares que te abran las puertas para presentarse. Hay muchos que de plano dicen que no interesas. Nos hacen invitaciones para tocar y te hacen sentir como si te estuvieran haciendo un favor. De repente algunas bandas te hablan bien y luego te enteras de que hacen comentarios mal pedo.

– ¿Qué tan difícil es combinar la escuela, la música y la familia?

– No ha habido represión. De hecho, nos apoyan mucho, siempre nos dicen que si es lo que queremos hacer lo hagamos bien y le entremos con todo.

– ¿Cuánto tiempo le dedican a ensayos, a la música en general?

– Entre dos y cuatro horas diarias- coinciden Rose, Giib y Enixx- y ensayamos juntos en la casa de Enixx.

– ¿Qué proyecto está haciendo Wildnigth?

– Sale nuestro demo en febrero, con cinco canciones.

En la era de las comunicaciones instantáneas, Giib saca su celular y prepara la canción. La expresión de ellos es de emoción y dejan ver que ha sido un triunfo para la banda. Moviendo las manos, emulan tocar siguiendo perfectamente los acordes y notas que le corresponden a cada uno. Tocando en el aire, interpretan su canción, realizada en un ritmo más intenso que el glam. Es una buena canción y curiosamente es en inglés.

– ¿Por qué en inglés?

– Porque el género lo pide. Se no hace más fácil, se puede mover más el estilo aunque no nos permitimos decir groserías, no nos late estar cantando mentadas.

– ¿Quién escribe las canciones?

– Giib las letras y algo de la música. Enixx la música y por último Rose le da el toque con el bajo.

– ¿Qué es lo que quieren expresar con su música?

– El desmadre, la furia de lo que era el rock and roll de verdad– dice Rose soltando una carcajada. Enixx cree que “más que nada, es lo mucho que disfrutamos el tocar, que vuelva el sentimiento de los 80” y Giib apunta que “lo que más nos gusta es todo lo que se hacía en la época dorada del glam”.

– ¿Cuáles han sido sus experiencias más memorables?

– Tocar en Quimera ha sido nuestro mejor concierto pero algo curioso sucedió cuando teníamos muy poco tiempo de haber formado la banda y tocamos en la casa de un amigo. Es muy serio, de familia conservadora. Nosotros estábamos en una mesa y se notaba la diferencia. Tocamos y se empezó a prender la gente y terminó siendo un desmadrote. Otro día, en el bar La Macarena se armaron los madrazos, aventaron botellas y tuvo que llegar la policía. En otra, el organizador nos dijo que si queríamos triunfar debíamos tocar a Maná y esas cosas. Lo tomamos como si quisiera transmitirnos sus frustraciones… así se sintió.

– ¿Qué rolas son las que más les gusta tocar?

– Cada una te hace sentir algo diferente. No sabemos cuáles.

– ¿Qué opinan de la frase “sexo, drogas y rock and roll”?

– Tanto así como llevarlo literal, no. Si te das cuenta, los que cayeron en los excesos no terminaron bien, así que no es una buena etiqueta para nosotros. A nosotros no llama más el sentimiento de la música. Estamos sanos, cero drogas, el vicio es la música, aprovechar los mensajes positivos, que la gente se sienta bien con nuestra música. Somos muy responsables con nuestros compromisos. Como sea, pero cumplimos siempre.

– ¿Qué tan difícil es hacer un demo?

– No tienes mucho apoyo de fuera. Fue apoyo de nuestras familias y ha sido un esfuerzo de todos para sacar el proyecto adelante.

– ¿Y su próxima presentación?

– El 27 de enero, en el auditorio de San Buenaventura, y el 10 de febrero.

– ¿Qué les dirían a los que quieren hacer nuevas bandas?

– Que no se den por vencidos porque, si no, no la van a hacer. Hay que tocar cientos de puertas, eso deben mentalizarlo, es normal. Y practicar mucho, comprometerse.

– ¿Cuál han sido el peor comentario que han recibido?

– Una chava nos preguntó si éramos los Jonas Brothers.

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