Un país en reversa

* “En los últimos seis años hemos tenido gobiernos que no ven por la gente, sino por sus intereses. Un presupuesto de más de mil millones de pesos tiene considerado un gasto de más de 200 millones para despensas. Es absurda una suma tan elevada en un programa que no genera riqueza, bienestar social, nada, sólo votos para el PRI, que en los últimos años ha logrado que Metepec no sea seguro ni tenga la calidad de vida que lo ubicó en noveno lugar nacional. Provoca que pierda terreno frente a Calimaya, por ejemplo, porque en Metepec el gasto es electorero. ¿Qué podemos esperar en un municipio gobernado por la prima (Carolina Monroy) de Enrique Peña?”, apunta el diputado local panista Alfonso Bravo Álvarez Malo, al hacer un análisis sobre Metepec y el Congreso mexiquense.

 

Miguel Alvarado

Metepec, México; 17 de enero del 2015. Alfonso Bravo Álvarez Malo, diputado panista en la LVIII Legislatura del Estado de México, abogado por la Universidad estatal, está convencido de que el actual gobierno priista ha movido a México, pero en reversa y esa constante se aplica no sólo al país, sino a municipios como Metepec, Toluca y a la propia entidad. De 36 años, comienza por aceptar que el Congreso mexiquense es, prácticamente, una Oficialía de Partes del gobernador Eruviel Ávila y que la oposición está reducida a nada. Sin embargo, confía en que las cosas puedan cambiar luego de las elecciones del 2015 para renovar diputaciones federales, locales y alcaldías. Pero, dice, “eso sólo se logrará si se tienden puentes entre la clase política y los ciudadanos, que por lo pronto nos detestan”.

– ¿Ha sido difícil su gestión desde la Cámara de Diputados?

– Lo importante es cómo me califican los ciudadanos. He buscado ser un diputado activo, no esa imagen del levantadedos, sino alguien que propone, un contrapeso del Ejecutivo. De todas las iniciativas aprobadas en el Congreso, el 90 por ciento tienen una mano mía: las hemos opinado, corregido, propuesto. De repente nos hemos constituido en el Comité de Corrección de Estilo del gobernador (Eruviel Ávila). Tristemente, el Congreso del Edomex es visto por el Ejecutivo como una Oficialía de Partes, como una dependencia más, tolerado por la mayoría absoluta. El PRI, con el Verde y Nueva Alianza tienen 49 de 75 diputados con una oposición tan blanda que el gobernador hace lo que se le pega su gana. Se vale criticar, pero con propuestas. Yo lo he hecho con las políticas de transporte, pésimas, que dañan a la sociedad y he propuesto incorporar autobuses articulados con sistema de andenes para ascensos y descensos, los Metrobus, Mexibus. No importa que en Toluca se llame Chorizobus, pero necesitamos ese sistema. Otra alternativa es el uso de bicis, una Ecobici. Sobre las concesiones, que no se repartan como pagos políticos. Hemos logrado la aprobación de la Ley de Combate a la Trata; tipificar el feminicidio junto con el PRD; fortalecer la autonomía del poder Judicial con la reforma a la ley orgánica para que los magistrados no sean designados por dedazo sino emanados de un examen de oposición, hemos logrado una Reforma Electoral que cambia la manera de hacer política en el Edomex.

– Usted tiene su base de operaciones en Metepec. Pero es un municipio complicado para el PAN, que ha sido gobernado los últimos trienios por el PT y el PRI…

– En los últimos seis años hemos tenido gobiernos que no ven por la gente, sino por sus intereses. Un presupuesto de más de mil millones de pesos tiene considerado un gasto de más de 200 millones para despensas. Es absurda una suma tan elevada en un programa que no genera riqueza, bienestar social, nada, sólo votos para el PRI, que en los últimos años ha logrado que Metepec no sea seguro ni tenga la calidad de vida que lo ubicó en noveno lugar nacional. Provoca que pierda terreno frente a Calimaya, por ejemplo, porque en Metepec el gasto es electorero. ¿Qué podemos esperar en un municipio gobernado por la prima (Carolina Monroy) de Enrique Peña? Gobierna igual que su primo. Lo que vemos a nivel nacional es justamente Metepec. A los que sabían gobernar se les olvidó cómo hacerlo. Tienen a México detenido.

– El PAN gobernó Metepec un buen tiempo, pero algo sucedió. ¿Qué pasó ahí?

– En el 2006 AN no supo procesar sus temas internos y eso es fundamental. El ciudadano percibe la desunión. Fue el principal factor que nos llevó a perder. No hemos podido rearmarnos a pesar de tener buenos candidatos como Javier Mawaad, de amplia trayectoria. Falló la Operación Cicatriz pero los gobiernos del PAN en Metepec, reconocido por otros partidos, fueron mejores que los de ellos.

– ¿Recuperará el PAN este municipio? ¿Qué se necesita para eso?

– No tenemos que inventar el hilo negro. Necesitamos gente que quiera a su municipio, que no se sirva del poder. La gente está hasta el gorro de los políticos, del partido que sean, hay una falta de credibilidad en la autoridad, desconfianza. Ya no nos quieren, no nos ven. Debemos regresar a esa política cercana de autoridades que no se preocupaban por sus proyectos personales. Lo demás lo vamos a construir, pero hay que rescatar ese gobierno del Miércoles Ciudadano, de sesiones públicas con el gabinete; hacer que el presidente acuda a las casas para conocer necesidades y ponga soluciones.

– Una de las actividades más visibles de los gobiernos es la obra pública. En Metepec se optó por embellecer camellones y un teatro al aire libre…

– Hay que saber darle identidad al municipio, que la gente se sienta orgullosa del lugar en donde vive. Para ellos es el desarrollo, la obra pública. El caso de Medellín, en Colombia, es un ejemplo, usa el desarrollo urbano como generador de paz social, bienestar. Lo que me parece reprobable es que obras que pudieran ser buenas terminan siendo carísimas. El camellón en la avenida Pino Suárez da para hacer una obra bonita, que ya habla de identidad y que podría promover a la región. Vale la pena una avenida así. Todas las ciudades importantes del mundo tienen una. Toluca y Metepec se merecen la suya pero tiene que haber un gasto razonable y ahí no hay transparencia. Nos dicen que es una obra de 80 millones de pesos cuando a simple vista no se ven. O sea, no hizo una calle nueva, sólo cambió las plantas, algunas fuentes. El Teatro al Aire Libre es una buena obra para el Festival Quimera y otros espectáculos, puede tener un gran sentido, pero no hay infraestructura. ¿Dónde vamos a poner a los miles de coches para los miles que van a ir? Ese teatro desquiciará el centro de Metepec, habrá que caminar dos kilómetros. Carolina se fue sin terminar su jardín lineal, su teatro ni muchas calles. Los gobiernos del PRI se distinguen por tener alcaldes de a ratitos.

– Si usted compitiera por la alcaldía y ganara, ¿concluiría?

– Sí.

– Se sabe y se vive la inseguridad en Metepec. ¿Qué haría con eso?

– Es un tema de corresponsabilidad social. El gobierno no puede solo hacer las cosas. Si el gobierno crea una policía honesta pero el ciudadano soborna afuera, se va minando a la autoridad. Si el gobierno combate la piratería pero la gente consume y avisa cuando llegan los inspectores, no se logra nada. Necesitamos cuerpos capaces y preparados como en Neza, donde hay una labor real de prevención desde la policía municipal que disminuye la incidencia delictiva.

– ¿Está de acuerdo con los mandos únicos policiacos?

– Para nada. Eso no soluciona ningún problema. En el Edomex hay convenios de mandos únicos desde hace dos años y en Metepec, Naucalpan, Tlalnepantla y Toluca la incidencia sigue subiendo. El gobierno estatal es un inútil en seguridad. El gobernador ha cambiado tres veces el nombre, en lo que va de su gobierno, a la seguridad pública, una por año, como si eso solucionara los problemas. El PRI-gobierno no sabe qué hacer con la inseguridad ni termina de entender que la policía es un instrumento del Estado al servicio de la ciudadanía y la usa para presión política y obtener recursos. El mando único no funciona, no es viable. De los ayuntamientos del Edomex, sólo dos no firmaron el acuerdo del mando único, Texcoco y Neza, y son los que mejores resultados tienen.

– ¿Cuál es la posibilidad real de que gane el PAN en Metepec?

– Lo primero es ser una opción real, para que la gente recuerde los buenos gobiernos del PAN. No podemos ofrecer lo mismo que el PRI. Por supuesto que se puede ganar y gobernaremos Metepec en el 2016. Necesitamos tender puentes, que se hacen desde los dos lados. Pido a la gente que voltee a ver a los políticos y nos cuestionen, pregunten, revisen, vigilen. El gran problema de este país es la lejanía entre la gente y el político. Las decisiones que tomamos influyen en las vidas, las cambian.

– ¿Qué se siente tener poder?

– Es una gran responsabilidad, una sensación de… ¿cómo describirla?… como cuando vas a jugar una cascarita y tienes el balón. ¡Yo puedo meter gol, lanzar el pase! Así es la sensación, saber que puedo cambiar algo.

– El dinero corrompe, pero el poder más…

– Por eso es importante que te observen, estar en la lupa de todo el mundo. Si me vuelvo oscuro y no sabes en qué coche me muevo, soy inaccesible y no me revisas, puedo hacer lo que se me dé la gana. La gente ve a los políticos como una cosa mala y prefiere alejarse de ellos. Es un círculo vicioso donde fácilmente los políticos caen en la corrupción. Si votamos por la despensa, la tele, el político la libra porque ya pagó el voto. ¿Para qué regreso si sé que dentro de tres años con otra despensa votan por mí?

– ¿David López va por el PRI para la alcaldía de Metepec?

– Es la carta visible. Es un buen hombre, me saluda bien. El problema se llama sistema político, es un político del PRI. Hay un chiste o anécdota, no sé. Dicen que Dios estaba creando y decía que a los franceses les tocaba la sensualidad de su idioma y la maravilla de algo más. A los gringos la habilidad del dinero y otra cosa más. Así llegó a México y dijo: “a los mexicanos los vamos a hacer honestos, inteligentes y priistas”. San Pedro protestó airado porque había otorgado tres características y creía que había ventaja sobre los demás. “Está bien -dijo Dios- lo que se da no se quita. Vamos a dejarlas, pero nadie podrá tener las tres características al mismo tiempo”. Entonces habrá un priista honesto, pero no será inteligente. O un priista inteligente pero no será honesto. O un hombre honesto e inteligente pero no será priista.

– ¿Nunca quiso estar en otro partido?

– Muy chico me llamó la atención el PDM, el del gallito colorado, pero no, porque ¿qué partido en México, salvo el PAN, tiene ideólogos de verdad, un fundador creador de instituciones? Manuel Gómez Morín fue rector de la UNAM, creador del Banco de México…

– ¿Cuál es la figura más importante del panismo ahora?

– Hay varios. Ernesto Cordero, un tipo brillante en la economía. Margarita Zavala, gran mujer. Ricardo Anaya, dicen que es El Chico Maravilla, con una claridad para plasmar las ideas. Pero hay más, está el Jefe Diego que siempre será el Jefe Diego…

– Así como está México, ¿a dónde va?

– Al despeñadero. México no está estancado. Va en reversa. Sí están moviendo a México, pero hacia atrás. Espero que en este proceso los mexicanos salgan a votar porque necesitamos… hicimos las reformas que México necesitaba. La de telecomunicaciones, la energética, que no es perder la soberanía, la laboral, la político-electoral. Era para que México estuviera creciendo hasta 7 u 8 por ciento pero la reforma fiscal detiene todo. Estos idiotas… bueno, no son idiotas, son malvados -es que son priistas inteligentes- han demostrado una voracidad nunca vista. El PRI tenía una característica que perdió con este gobierno y es que repartía en un ambiente de “corrupción institucionalizada”, donde alcanzaba a salpicar a la mayoría con dinero y ciertos beneficios. Los asuntos de la casa blanca, de Ixtapan, Malinalco no son un trabajo nada más periodístico, es que otros grupos dentro del PRI no reciben nada y están soltando información. Porque, si miramos bien, el gabinete federal es Atlacomulco e Hidalgo. Y nada más.

– ¿Cuáles son sus referentes políticos?

– Me podría calificar como un panista de cepa que tiene muy clara la visión del partido. Ingreso al PAN porque conozco a Luis Felipe Bravo Mena –que no es mi pariente- siendo yo muy chico. Iba en la misma escuela que sus hijos y allí me nace participar en política. Fui scout y allí enseñan tres principios: Dios, Patria y Hogar. Soy católico practicante, de misa cada ocho días porque si eres fiel en eso, tienes que serlo de verdad y comprometerte. A quien admiro, ejemplo de político verdadero, es a Carlos María Abascal, prudente y sensato. Lo conocí cuando iba yo en primaria, en 1988. También menciono a Carlos Castillo Peraza y más reciente, Juan José Rodríguez Prats, igual que el ex gobernador de Guanajuato, Juan Ramón Oliva. Mis referentes van por ahí.

– Cuatro nombres y usted opina: Andrés Manuel López Obrador.

– El Mesías Tropical. Es un cuate manipulador, un experto y un peligro, realmente, para México.

– Eruviel Ávila…

– Tristemente, pudiendo hacer mucho, ha gobernado el Edomex como si fuera un pueblito.

– Carolina Monroy…

– La prima del presidente.

– Enrique Peña…

– Ha dejado la oportunidad de pasar a la historia como un hombre que podía cambiar a México y en vez de aprovechar nos ha enseñado que en dos años se pueden destruir doce.

– Ayotzinapa…

– El ejemplo de la corrupción y de que cuando los políticos dejan de servir y falta la autoridad, todo se pierde.

– Si no hubiera sido político, ¿qué habría elegido?

– Bueno, estuve en el Seminario, pero sólo aguanté una semana. Luego me aceptaron en la escuela militar pero una cuestión de familia lo impidió.

– Muy pocos conocen la vida privada de Alfonso Bravo…

– Cumplo en el 2015 catorce años de casado con Lupita. Tenemos siete hijos. La más grande tiene 13, el más chico apenas tres y yo digo que en casa hay una fiesta permanente. Mis hijos juegan futbol en Búfalos Toluca y vamos a los partidos todos. Y por eso estoy tan involucrado en política, porque quiero que mis hijos puedan salir a jugar canicas a la calle, a los parques, y hoy no lo pueden hacer. Se trata de que toda la ciudad esté bien.

– ¿Qué hace cuando no está trabajando?

– Sentarme a leer un buen libro, una novela. Los grandes clásicos y los modernos. Alejandro Dumas, por ejemplo o Álvaro Uribe, autor de El Expediente del Atentado. Puedo leer a José Emilio Pacheco, Las Batallas en el Desierto escuchando a Café Tacuba, híjole… me encanta la música. Soy metalero de corazón, desde los grandes clásicos del rock, Led Zeppelin, AC/DC, hasta los contemporáneos, Metallica, me encanta el rock en español y también nuestra música, los corridos, la salsa, que no hay nada mejor para un día en que te está yendo mal porque te reaviva. Ahora ya no lo hago como antes, pero me gustan los videojuegos y claro, convivir con mis amigos, una buena carne asada.

Apapachan diputados al Ejército en Toluca

* Una iniciativa del gobernador mexiquense, Eruviel Ávila, fue aprobada para que, “con letras de oro”, se inscriba en los muros del Congreso una leyenda conmemorativa sobre los cien años de la Fuerza Aérea Mexicana.

 

Jorge Hernández

Toluca, México, 13 de enero del 2015. Como en ocasiones anteriores, la mayoría priista y sus satélites en el Congreso aprobaron inscribir con “letras de oro” en los “muros de honor” de la sede del Poder Legislativo del Estado de México, una leyenda conmemorativa del centenario de las Fuerza Aérea Mexicana.

Corresponderá a la Junta de Coordinación Política que preside el diputado Aarón Urbina Bedolla –a quien Televisa, la televisora aliada del presidente Enrique Peña Nieto, llama “El Cacique de Tecámac”- determinar cuándo realizar la inscripción y a qué altos mandos de la Fuerza Aérea se convidaría.

La iniciativa fue propuesta por el gobernador Eruviel Ávila Villegas en el marco de una intimidante exposición que el Ejercitó montó en las explanadas del zócalo de la capital mexiquense y el Teatro Morelos”, y de permanentes señalamientos contra los militares por violaciones probadas a los derechos humanos.

La leyenda se sumará a otras dos inscritas por esta LVIII Legislatura dedicadas también a las milicias del país: “Centenario del Ejército Mexicano, 1913 – 2013”, de abril de 2013 y “A la Armada de México en el Centenario de la gesta heroica del Puerto de Veracruz el 21 de abril de 2014”, de noviembre de 2014.

Durante la reunión de la Comisión dictaminadora de Gobernación y Puntos Constitucionales que preside el priista Apolinar Escobedo Ildefonso, el diputado del PT, Norberto Morales Poblete solicitó se pospusiera la calificación de la iniciativa debido a que las fuerzas armadas del país en el presente cuentan con diversos señalamientos en torno a presuntas violaciones a los derechos humanos.

En contraparte, el del PRI, Alfonso Arana Castro, defendió la iniciativa que consideró un homenaje y reconocimiento al ejército mexicano, que ha hecho numerosas contribuciones al país y a la paz social.

En la misma sesión se aprobó la propuesta del gobernador para modificar el régimen de concesiones para las autopistas de la entidad, que permite a los actuales concesionarios conservarlas aunque hayan recuperado su inversión original en un plazo menor al de la propia concesión, siempre y cuando acepten una nueva contraprestación para el gobierno estatal.

Los diputados del PRD, Octavio Vargas Martínez y Armando Portuguez Fuentes, así como el petista Norberto Morales se opusieron argumentando que el Estado puede y debe hacerse cargo de estos servicios, mientras que el panista Alfonso Guillermo Bravo la avaló sobre la base de que aquello que el Estado no pueda operar ni administrar debe dejarlo a los particulares.

Los mencionados opositores denunciaron también fallas en las autopistas privadas que no justifican el alto precio que cuesta circular por ellas, pero además advirtieron de tratos ocultos entre los funcionarios del ramo y los empresarios concesionarios.

Simulación efectiva: tiene el Edomex presupuesto para el 2015

* El paquete, que incluye las leyes de Ingresos del Estado y los municipios, así como el presupuesto de Egresos del gobierno estatal y una miscelánea de reformas al Código Financiero y otras leyes secundarias, incorpora algunas modificaciones propuestas por el PAN y el PRD durante la reunión de las comisiones legislativas dictaminadoras, relacionadas básicamente con reasignaciones de partidas presupuestales tan discretas para el universo de dinero de que se trata, que poco o nada impactan al paquete en su conjunto y al gobierno en sus funciones.

 

Jorge Hernández

De mero trámite resultó la sesión ordinaria de la Cámara de Diputados local, en la que éstos aprobaron el paquete fiscal para el año próximo, con un presupuesto de Egresos y unos ingresos estimados en poco más de 211 mil millones de pesos, poco menos del diez por ciento de incremento en relación con el presupuesto y los ingresos de este año.

El paquete, que incluye las leyes de Ingresos del Estado y los municipios, así como el presupuesto de Egresos del gobierno estatal y una miscelánea de reformas al Código Financiero y otras leyes secundarias, incorpora algunas modificaciones propuestas por el PAN y el PRD durante la reunión de las comisiones legislativas dictaminadoras, relacionadas básicamente con reasignaciones de partidas presupuestales tan discretas para el universo de dinero de que se trata, que poco o nada impactan al paquete en su conjunto y al gobierno en sus funciones.

Como suele ser el caso, tanto en la sesión de comisiones como en la ordinaria, la simulación prevaleció. Contra las propuestas que proponían el panismo y el perredismo, diputados del PRI presentaban otras como para presumir que habían analizado las iniciativas y necesitaba mejoras. Lo cierto es que sus “propuestas” les fueron remitidas por el personal de la Secretaría de Finanzas –encabezado por el propio titular Erasto Martínez- para hacer más efectiva la simulación.

Destacó en el trabajo de comisiones la presentación de los diputados Armando Portuguez y Octavio Martínez del PRD para acusar que cada año el gobierno termina ingresando más de lo que considera en las leyes de ingresos respectivas, y que se gasta más de lo presupuestado. Aunque para estos casos la ley mandata que el Ejecutivo informe al Legislativo sobre cambios sustanciales al paquete, sobre todo en el tema del gasto, los diputados no demandaron explicaciones, sino que se limitaron a proponer que de una vez se considerara en ambos rubros mil 600 millones de pesos más, que según sus cálculos sería lo que tal vez a fines de 2015 gastaría y recibiría de más el gobierno estatal. Obviamente la propuesta fue rechazada.

Posteriormente, en la sesión del pleno su compañero, Armando Soto Espino, insistió en modificar el presupuesto para situarlo por arriba de los 217 mil mdp, propuesta que le fue igualmente rechazada.

También resaltó la claudicación del panismo en el tema del inefable PAC o Programa de Apoyo Comunitario, que dota a los diputados de dos y medio millones de pesos a cada uno para hacer una supuesta gestión social. En el pasado el PAN había acusado que era un programa que facilitaba el clientelismo y permitía a los diputados ejercer presión electoral sobre sus potenciales electores, por lo que había venido pidiendo su desaparición. Esta vez, por medio de Alfonso Guillermo Bravo se limitó a pedir que en lugar de que fuera administrado por el gobierno estatal se transfiriera al presupuesto del Poder Legislativo, para que fuera éste el que lo administrara, lo que evidentemente fue rechazado por el priismo.

El panismo también intentó que se bajaran los cobros de trámites y documentación relacionados con las solicitudes de información pública, alegando que en aras de facilitar a la población el acceso a ella fueran más baratos o de plano gratuitos, pero sin mayor éxito.

Ya en la plenaria, se le aprobó a la diputada Adriana de Lourdes Hinojosa la propuesta de reformar uno de los artículos del presupuesto para precisar que en el presupuesto de la Procuraduría estatal se apartarán 15 millones de pesos para la operación de los albergues que sirven para cuidar a las mujeres y menores víctimas de trata de personas.

A diferencia de otros años, esta ocasión no hubo grandes aspavientos por el PAN o el PRD, tampoco del PT o Movimiento Ciudadano para su aprobación, tampoco hubo sesión de comisiones por días enteros y hasta bien entrada la madrugada. Una sola reunión de las comisiones mencionadas y otra más del pleno –que no duró más de dos horas- bastaron para pasar el paquete.

Sólo al final de la votación, Octavio Martínez intentó un breve y pobre “posicionamiento” a nombre del PRD. Dijo que se trataba de un presupuesto histórico y el más elevado entre todas las entidades del país, pero preguntó si sería suficiente para conseguir mejoras en la entidad. Cuestionó si el titular de la Comisión de Derechos Humanos del Estado de México sería capaz de aprovechar el presupuesto que se le entregaba –casi 142 millones de pesos- para cumplir con su trabajo y no estar de frívolo –en lo que va del año sólo ha emitido una recomendación, acusó.

A la sesión de comisiones asistieron unos veinte diputados, mientras que a la plenaria no llegaron 63 de 75 que son.

LVIII Legislatura: legistitis y sumisión

* Miguel Carbonell, investigador y docente en el Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM, en una ponencia titulada “Calidad de la Ley y Técnica Legislativa” advierte de este mal, legislar y legislar sin considerar la oportunidad y valor de las nuevas normas. Acusa que es un defecto de nuestro parlamentarismo y nuestros diputados responder a cada necesidad con una nueva norma, como si al solo conjuro de la ley resolviéramos en este país nuestros problemas. Y critica además que las nuevas normas y leyes carezcan de la calidad necesaria para hacerla no sólo válida sino práctica.

 

Jorge Hernández

En el primer año de gestión la actual LVIII Legislatura mexiquense mantiene con el Ejecutivo del Estado la misma relación de sumisión que, a pesar de su integración política e ideológica supuestamente plural, siempre la ha distinguido. A esta vergonzosa y lamentable condición hay que agregar ahora una desmedida e injustificable inclinación por crear a diestra y siniestra nuevas normas y leyes: una debilidad que el especialista en Derecho Constitucional Miguel Carbonell, entre otros, califica como “legistitis”.

Lo primero es casi un axioma: no necesita demostración. Desde los orígenes de nuestro modelo político, tanto en el ámbito nacional como en el estatal, el Ejecutivo siempre ha sido la figura dominante. Con la alternancia, sin embargo, aunque el presidente de la República ha visto disminuir un poco sus facultades formales y reales, en las entidades las de los gobernadores se han fortalecido constituyéndose en poco menos que señores feudales.

Nuestra experiencia, por lo demás, es significativa. Arturo Montiel en primerísimo lugar alcanzó tal relieve y poder que incluso, ya sabemos, quiso ser presidente. Su sobrino, merced a ese poder y proyección mediática, lo es. El ahora gobernador mexiquense parece empeñado en superar esas formas y poderes reales para mantener postrado al que se supone debería ser su contrapeso.

Nada más démosle seguimiento y recordemos los modos del actual mandamás en el Congreso, el presidente de la Junta de Coordinación Política, Aarón Urbina Bedolla, quien no destaca por sus escasas virtudes cívicas, intelectuales o de estadista – que el área de Comunicación Social del poder Legislativo se esfuerza, por cierto sin conseguirlo, en maximizar-, sino por sus modos harto sumisos y zalameros.

Nada más veámoslo y oigámoslo en alguna de sus giras dizque sociales –de las que alguien debería llevar la cuenta en dinero, pues se ve que gasta pero en serio- para corroborar esa voluntad de sumisión al Ejecutivo.

Entre sus dichos destacan dos. En principio, siempre asegura sin rubor alguno que sale de gira porque el gobernador se lo ha ordenado, que salga a corroborar que los diputados están “trabajando” en sus comunidades y distritos entregando apoyos en despensas, materiales de construcción y ahora tabletas electrónicas para niños y jóvenes estudiantes. Afirma que va con otros diputados para eso y después informárselo a Eruviel Ávila.

Dice también que el mérito de esos apoyos no es de los diputados, que tan sonrientes los entregan, sino del mismísimo gobernador. No importa, sigue, si son del PRI, o del PAN o del PRD o de cualquiera otro partido los diputados que los entregan, esas despensas, esos bultos de cemento, esas tabletas las manda Ávila Villegas. Sólo le falta decir que si Eruviel no quisiera no los mandaba. Poco importa que haya un Programa de Apoyo a la Comunidad (PAC) a disposición de los legisladores –que les aporta dos y medio millones de pesos por año-, si el mandatario no quiere no se los libera. Y ha de ser, porque hay que ver las cantidades que manejan los diputados del PRI y sus aliados, mientras que los pocos opositores apenas para cubrir las apariencias.

Esta es una de las caras de esa sumisión, la que convierte en poco menos que otra dependencia del Ejecutivo  al que debería ser uno de los poderes constitutivos del Estado.

La segunda característica que permea esta Legislatura, la legistitis, se refleja en las poco más de doscientas iniciativas de reforma legislativa aprobadas  en este primer año. De éstas, 6 son nuevas leyes. A este ritmo, al término de la gestión serán más de 600 reformas y 18 nuevas leyes. Esto sin mencionar que para su aprobación tres periodos ordinarios de sesiones no ha sido suficiente, sino que ha tenido que convocar a ¡seis periodos extraordinarios!

Miguel Carbonell, investigador y docente en el Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM, en una ponencia titulada “Calidad de la Ley y Técnica Legislativa” advierte de este mal, legislar y legislar sin considerar la oportunidad y valor de las nuevas normas. Acusa que es un defecto de nuestro parlamentarismo y nuestros diputados responder a cada necesidad con una nueva norma, como si al solo conjuro de la ley resolviéramos en este país nuestros problemas. Y critica además que las nuevas normas y leyes carezcan de la calidad necesaria para hacerla no sólo válida sino práctica.

Entre los principales defectos que le apunta a las normas aprobadas sin la debida atención, señala la falta de análisis y estudio para dictaminarlas primero y someterlas al pleno después, pero sobre todo para justificar su oportunidad social; su falta de sustento financiero, es decir que nunca se acompañan de la debida proyección para su puesta en práctica, y la falta del debido análisis jurídico para evitar que choquen o se opongan a otra legislación.

En este contexto haya que apuntar que las recientemente aprobadas Ley para la Prevención Social de la Violencia y la Delincuencia con Participación Ciudadana, Ley que Crea el Organismo Público Descentralizado Denominado Inspección General de las Instituciones de Seguridad Pública, Ley de Voluntad Anticipada, Ley del Agua para el Estado de México y Municipios, Ley de Contratación Pública del Estado de México y Municipios y Ley que Regula las Casas de Empeño ya se encontraban perfiladas en el marco jurídico estatal, por lo que quizás sólo había que precisar algunos temas como el de las casas de empeño.

Pero caso significativo es el de la nueva Ley del Agua, pues apenas la Legislatura anterior había aprobado una, la anterior y primera, y la actual la abrogó para pasar aquella. ¿Era necesario eliminar la primera y expedir esta nueva? La pregunta vale porque una rápida mirada de ambas dejan ver numerosas similitudes. Hubiera bastado su actualización y mejoramiento, pero abrogarla y expedir una nueva no es más que un exceso y un afán legislador injustificado.

La ley de contratación pública es caso similar. Los códigos administrativo y financiero regulaban el tema, ¿qué caso tiene sacarlo de ellos para armar una sola ley? Legistitis sin más.

Lo mismo puede decirse de algunas reformas, como la que implementa la cárcel de por vida para ciertos delitos, aprobada hace un año y ahora ampliada a más delitos. Durante su modificación no hace ni un mes, el diputado Armado Portuguez acusó primero que era un instrumento para criminalizar la pobreza, pero además una norma inútil porque al final de cuentas en un año de vigencia sólo había conseguido sentenciar a esa pena a dos delincuentes.

Ante esto cabe recordar a Montesquieu, quien advertía precisamente contra el afán de legislar por legislar, de crear leyes innecesarias que sólo terminan por debilitar a las buenas.

Pero esta es la regla en nuestro Congreso, acatar la voluntad del gobernador tenga o no razón.

Quebrantado

* Un ejemplo del microcosmos del poder federal es la administración de Zinacantepec, encabezada por la priista Olga Hernández, y de quien se esperaba saneara las finanzas públicas quebrantadas por el anterior alcalde, de extracción panista, Gustavo Vargas. A 100 días de trabajo, la administración de ese municipio, colindante con la capital mexiquense y parte del Valle de Toluca, es cuestionada por sus habitantes por los resultados entregados.

 

Miguel Alvarado

Toluca. La victoria priista en las elecciones del 2011 y 2012 fue total. Acapararon todo. Alcaldías y diputaciones fueron recuperadas o afianzadas y usadas posteriormente para apuntalar el triunfo peñista en los comicios presidenciales de hace un año. Después del triunfo, los ánimos locales eran de lo mejor. El sector empresarial pensaba que Enrique Peña, por mexiquense, dotaría de recursos a la entidad y propiciaría la derrama. Así sucedió, pero sólo entraron a ese reparto cuatro o cinco grandes compañías, entre ellas Televisa, de Emilio Azcárraga; la OEM, de Mario Vázquez Raña y Teya, de Armando Hinojosa. Tampoco a los ciudadanos comunes les fue mejor. Según el diario local Alfa, la Subsecretaría de Desarrollo Social federal, al mando del mexiquense Ernesto Némer, dio de baja a 54 mil 403 adultos mayores del programa “65 y Más” porque no comprobaron que siguen vivos. Así, programas altamente burocratizados y administraciones perdidas en sus complejidades perfilan poco a poco un país al que el presidente Peña le ha prometido todo, pero sólo le ha cumplido a sus allegados. Los primeros seis meses de gobierno federal se han constituido para pagar promesas de campaña con los patrocinadores. Y como indica el periodista Jorge Zepeda, los cercanos a Peña cobran desde ya. Así, menciona al empresario Miguel Afif como el ganador del primer gran contrato de Pemex, que ale entre 114 y 162 millones de dólares. Según Zepeda, Afif era señalado como defraudador de la misma Pemex en los años 90, pero amigo del Grupo Atlacomulco.

Televisa, por su parte, obtuvo una condonación en impuesto por más de 3 mil millones de pesos y la familia Maccise ha sido colocada en la carrera por obtener un permiso para operar señales televisivas abiertas. Tampoco faltan los Hank ni el mencionado Armando Hinojosa.

La presidencia de México significa un negocio anual por más de tres billones 931 mil 289 millones de pesos para gastos, que incluyen sueldos pero también pagos por contratos a proveedores. La suma es enorme y los resultados raquíticos. Pero lo que propone el Ejecutivo federal se refleja en todos los niveles y es imitado con certera burocracia.

Un ejemplo del microcosmos del poder federal es la administración de Zinacantepec, encabezada por la priista Olga Hernández, y de quien se esperaba saneara las finanzas públicas quebrantadas por el anterior alcalde, de extracción panista, Gustavo Vargas. A 100 días de trabajo, la administración de ese municipio, colindante con la capital mexiquense y parte del Valle de Toluca, es cuestionada por sus habitantes por los resultados entregados.

Desde las redes sociales, una página en Facebook documenta las actividades de los miembros de aquel cabildo y revela historias detrás de los cargos. Una de ellas, por ejemplo, publicada en el muro Valor Zinacantepec en la dirección https://www.facebook.com/valor.zinacantepec?fref=ts, da cuenta de la llegada del tercer regidor a esas tierras, Sabino B. Pérez Díaz, quien además es presidente de la Comisión de Educación, Preservación y Restauración del Medio Ambiente. Amigo personal del Niño Verde, Jorge Emilio González, el regidor cobra 88 mil pesos 606 pesos mensuales por hacer su trabajo, 2 mil 83 pesos diarios. Lo malo, dice la página ciudadana, es que ha asistido a la mitad de los cabildos pues está comisionado para hacer campañas en entidades de la república donde habrá elecciones. Según el señalamiento, el tercer regidor va a su oficina una vez a la semana. El diario Reforma también le dio seguimiento a Sabino, de quien documentó que posee un departamento en la Torre Residencial Emerald de Cancún, con un costo de un millón y medio de dólares.

Otro cuestionamiento para la administración de Zinacantepec es que contrató funcionarios de otros municipios, que no conocen las problemáticas locales o que no están comprometidos con la población. Zinacantepec, sin embargo, convive con uno de los mayores de inseguridad en el valle de Toluca. El narcotráfico logró consolidarse en la anterior administración y anunció su llegada con sendos asesinatos, entre el 2009 y el 2012, pero instaló una marca de 15 ejecutados en enero del 2013, lo que obligó a patrullar al ejército durante un tiempo.

Por allí ha pasado de todo. Los jefes locales del narcotráfico han encontrado en Zinacantepec un espacio geográfico apto para su expansión pero también estratégico para controlar el trasiego de droga, como sucedió con Serapio Solís Vergara, La Rana, capturado en el 2009 cuando ya había armado una red de distribución que abarcaba rutas desde Guerrero hasta Tamaulipas. Junto a él se aprehendió a José Luis Morales Ortiz, de 35 años, un kaibil guatemalteco que se encargaba de la seguridad de La Rana. El cártel michoacano de La Familia es el que ha encontrado mejores condiciones para apoderarse de aquella plaza y junto con la colonia El Seminario, en la ciudad de Toluca, se convirtió en uno de sus primeros bastiones. La actual alcaldesa, Olga Hernández, sostiene que su municipio ha sido elegido como tiradero de cadáveres. Una línea similar asumía Gustavo Vargas, quien afirmaba que la llegada de los militares había limpiado de narcos la región.

Vargas fue siempre cuestionado debido al exceso con el que se condujo. Un diario de Zicanantepec, Contexto Mexiquense, había documentado algunas propiedades del ex edil. En marzo del 2012 presentaba un contrato de compra-venta por una casa que compraba el ex alcalde, en Residencial Los Arcos en el Conjunto Diamante, y que medía 285 metros cuadrados. Por esta propiedad, comprada a Carlos Montes de Oca Guadarrama, el ex presidente pagó 3 millones 500 mil pesos. También compró una casa en el centro de Zinacantepec y la reconstruyó totalmente, erogando 4 millones y medio de pesos; adquirió  al menos 4 camionetas de lujo y seis caballos de buena raza.

En mayo del 2012 protagonizó una pelea en un restorán de su comunidad, al encontrarse con el periodista Raúl González Nova, a quien tundió a golpes y amenazó de muerte, aunque la más grave de todo fue la declaratoria de quiebra del municipio. Vargas explicó la situación financiera a los 300 trabajadores afectados por la retención de su pago, a principios de octubre del 2012, como una consecuencia de un favor político que concedió al líder sindical del SUTEyM, Édgar Salazar Sánchez. Luego explicaría que su municipio tal vez no estuviera en bancarrota, aunque aceptó afectaciones “por sentencias condenatorias en materia laboral y administrativa, así como con proveedores en materia civil, afectando la ejecución de pagos”. La deuda pública de Zinacantepec asciende a 394 millones de pesos. En promedio, su presupuesto anual es de 434 millones de pesos.

En el 2011, el Órgano Superior de Fiscalización del Estado de México auditaba las cuentas de Zinacantepec y concluía que el 42 por ciento de los egresos se destinaban al pago de salarios, 182 millones 831 mil 500 pesos; el  10 por ciento a servicios generales y el 14 por ciento para el pago de la deuda pública. Apenas el 9 por ciento era usado para inversión pública. En el 2011, la deuda pública eras apenas de 63 millones 790 mil 600 pesos. Una de las recomendaciones del OSFEM decía que Zinacantepec “presenta una distribución del gasto en la que refleja un desequilibrio en la apropiada aplicación del mismo”.

Tsunamis de sangre

* Las tareas de los cuerpos de inteligencia y seguridad mexicanos han resultado ser la estrategia perfecta para multiplicar las muertes e incrementar los bloqueos de narcos en ciudades y pueblos. En resumen, han sido las crueles generadoras de más violencia. Según sus principales detractores, Felipe Calderón dio un golpe al avispero. Pero el Jack Bauer mexicano se defiende y dice que no, que son reacciones de la delincuencia organizada porque se están afectando sus intereses.

 

Francisco Cruz Jiménez

Por sus apariciones en el portal de CompraNet y en la base de datos del Instituto Federal de Acceso a la Información Pública (IFAI), la empresa Mainbit es una de las favoritas de las dependencias a la hora de otorgar contratos, pese a contar con varias demandas, descalificaciones, rescisiones e inhabilitaciones por incumplimiento con diversas dependencias del sector público.

Aun con las malas notas, esta empresa ha sido favorecida con casi setenta por ciento de las compras de equipo que se han realizado por licitación pública. En el expediente negro de Mainbit, fundada en 1990, figura la inhabilitación y multa que la SFP le impuso en marzo de 2006 por incumplimiento de contrato con el Instituto Mexicano del Seguro Social para el mantenimiento de equipos de cómputo.

Según datos aportados por los abogados de las empresas inconformes, en 2007 Mainbit también participó en una licitación convocada por la delegación Gustavo A. Madero, del Gobierno del Distrito Federal, para la compra de computadoras, pero fue descalificada por no presentar los “documentos legales correspondientes”.

La cereza en el pastel es sin duda Enciclomedia, programa del foxismo que fue calificado como un auténtico fraude, pues lejos de reforzar el aprendizaje en las aulas de educación básica del país sólo fue una herramienta política. Así como en 2007 las empresas participantes en el concurso para dotar de tecnología al proyecto más ambicioso del calderonismo —Plataforma México— se inconformaron, durante la presidencia de Vicente Fox también llovieron las críticas por la asignación del proyecto de Enciclomedia a Mainbit.

En su número 1628, la revista Proceso dio cuenta de las inconformidades de las empresas Qualita, Intel y Foliservis, que en aquel caso también señalaron irregularidades en torno a la asignación de la licitación. Hubo, denunciaron, “favoritismo y uso irregular de información confidencial”.

En noviembre de 2007, la Comisión de Educación Pública y Servicios Educativos de la Cámara de Diputados difundió un resumen ejecutivo de la revisión y fiscalización de la cuenta pública correspondiente al ejercicio fiscal de 2005, realizado por la Auditoría Superior de la Federación.

En el documento quedaron de manifiesto diversas irregularidades en la planeación y aplicación del programa Enciclomedia, en perjuicio del erario, como que las empresas ganadoras de la licitación —Mainbit, Tecnología Editorial, Tecno Programadores Humanos Especializados y Corporativo Lanix, para la primera fase del programa— presuntamente incurrieron en tráfico de influencias y actos de “colusión” al ajustar sus precios en diez por ciento para beneficiarse entre ellas y obtener los contratos de manera diferenciada.

“En el caso de Mainbit, las autoridades fiscalizadoras encontraron que dicha empresa había devengado casi mil millones de pesos hasta diciembre del año pasado por la habilitación de veintitrés mil setecientas nueve aulas. Ello, a pesar de que los equipos instalados —compuesto cada uno por una computadora personal, proyector, pizarrón interactivo, fuente de poder, impresora y mesa para computadora— no estaban en operación”.

En aquella ocasión, a la empresa encargada de asegurar y sincronizar la información de los delincuentes más peligrosos del país se le impuso una multa “simbólica” por más de sesenta mil pesos, por violar la Ley de Adquisiciones, Arrendamientos y Servicios del Sector Público. La Secretaría de Educación Pública (SEP) también hizo su parte y rescindió a Mainbit el contrato de Enciclomedia, pero sólo a nivel secundaria.

Mainbit tampoco posee dentro de su oferta la garantía de la certificación, pues no figura en las listas de empresas acreditadas por Microsoft. Por ello, alegan quienes señalan las irregularidades, esta empresa “favorita” del gobierno federal “carece de la capacidad técnica y operativa para ofrecer a la Secretaría de Seguridad Pública los servicios informáticos que requiere”.

 

Estrategia de sangre

 

El 24 de noviembre de 2009 Calderón inauguró el Centro de Inteligencia de la Policía Federal (CIPF) para apoyar su lucha contra la delincuencia de una manera “científica” y con la tecnología más avanzada. Se trata, aseguró, “de un verdadero cerebro informático de las fuerzas del orden, que cuenta con tecnología de punta para la generación de inteligencia policial”.

El objetivo del CIPF, que Felipe de Jesús ha ofrecido a diestra y siniestra a diversos gobernantes del mundo, es que la policía vaya un paso adelante de la delincuencia. Se encuentra en instalaciones subterráneas en avenida Constituyentes 947, Delegación Álvaro Obregón, y la energía con la que trabaja no depende de ninguna empresa.

La presencia de nuevos programas anticrimen se siente, se palpa y se respira en cualquier rincón de México, ya sea por afectación directa o por eco de los medios de comunicación. El promedio de muertes de los tres bandos —los buenos, los malos y los civiles inocentes— se dispara, se multiplica. Genera tsunamis de sangre. Una lucha presuntamente más eficaz contra delitos como el robo, la extorsión o el secuestro, a cambio de más sangre bañando las calles. Ésa es la parte que Calderón apenas deja ver.

Dos meses después, el 9 de enero de 2010, integrantes del cuerpo diplomático de México, concentrados en la XXI Reunión de Embajadores y Cónsules organizada por la Secretaría de Relaciones Exteriores, recorrieron las instalaciones del CIPF. El titular de la SSP, Genaro García Luna, encargado de ofrecer una explicación de las funciones del Centro, expresó que antes la delincuencia se combatía con herramientas y mecanismos obsoletos, con los que también se protegía a la ciudadanía.

El CIPF tiene la misión de coordinar cuatro áreas: instalaciones estratégicas, alertas nacionales, seguridad pública y operaciones contra la delincuencia. También propiciará aprovechar al máximo la capacidad que se ha generado en los programas Plataforma México, la Red Nacional de Interconexión de Municipios, de estados, de dependencias, de procuradurías y del propio gobierno federal, que le da a las autoridades información oportuna para combatir el delito.

Las tareas de los cuerpos de inteligencia y seguridad mexicanos han resultado ser la estrategia perfecta para multiplicar las muertes e incrementar los bloqueos de narcos en ciudades y pueblos. En resumen, han sido las crueles generadoras de más violencia. Según sus principales detractores, Felipe Calderón dio un golpe al avispero. Pero el Jack Bauer mexicano se defiende y dice que no, que son reacciones de la delincuencia organizada porque se están afectando sus intereses.

En 2008, las manifestaciones del narcotráfico en Nuevo León eran menores a las que ahora acaparan las noticias locales, nacionales e internacionales. El 17 de septiembre de ese año, el gobierno federal inauguró el Centro de Control, Comando y Comunicaciones C4 San Pedro, en el municipio de San Pedro Garza García. A partir de entonces, los ríos de sangre en Nuevo León están en permanente crecida. Para ese C4, el gobierno federal aportó más de veinticinco millones de pesos, mientras que el gobierno municipal de San Pedro Garza García invirtió más de ochenta y seis millones.

En aquella ocasión, Calderón declaró que “para ganar una batalla, para ganar una lucha, una guerra es fundamental la tecnología, y por eso el gobierno federal también avanza en la consolidación de la Plataforma México y del Sistema Único de Información Criminal, que en paralelo con esfuerzos como se realizan a nivel estatal y a nivel municipal, nos permitirá contar con la tecnología para combatir y derrotar, como lo haremos, a la criminalidad”.

De esta forma, el gobierno mexicano busca participar en una tarea que a lo largo del tiempo ha sido trasladada a las agencias de inteligencia de Estados Unidos: “necesitamos estrategia, información e inteligencia policial; porque es, precisamente, a través de información clara y ordenada como podemos construir estrategias cada vez más precisas para detener a la criminalidad”, puntualizó Calderón en la víspera del otoño de 2008.

Pero los ciudadanos saben perfectamente que la inteligencia mexicana no existe. Un ejemplo claro fue lo ocurrido en Morelia, Michoacán, el 15 de septiembre de 2008 durante los festejos del Grito de Independencia. Y el mismo Felipe de Jesús lo reconoció: “la tragedia de Morelia es reflejo de una situación límite que pone, desde luego, en riesgo la seguridad interior de la Nación (…) Y eso es precisamente el atentado que todos podemos y debemos evitar”.

Escenarios para la crisis postelectoral

* La izquierda le asigna a Peña Nieto intenciones como la privatización de Pemex, una reforma laboral de corte neoliberal y la de poner en manos privadas la seguridad social, entre otras. Aún en el caso de que Peña Nieto tuviera tales intenciones, las principales figuras políticas del PRI son lo suficientemente experimentadas para saber que no pueden arriesgarlo todo desde un inicio.

 

Daniel Martínez Cunill/ Rebelión

Los recursos y apelaciones que presentó Andrés Manuel López Obrador, AMLO, candidato de la izquierda, para que las autoridades electorales mexicanas invalidaran la elección y designaran un presidente interino, desataron una crisis postelectoral y mantienen en suspenso a México, a la espera de la resolución definitiva de los resultados.

En el supuesto más probable, el que el candidato del PRI, Enrique Peña Nieto, sea designado ganador por las instancias previstas en la ley, se abrirán desafíos para el ganador y para el perdedor.

– Para el ganador, el principal desafío será construir la legitimidad que una elección tan cuestionada le niega.

– Para el perdedor, se tratará de diseñar un curso de acción donde negarle a Peña Nieto la legitimidad, no lo lleve a generar una situación de ingobernabilidad.

 

El PRI y Peña Nieto

 

La izquierda le asigna a Peña Nieto intenciones como la privatización de Pemex, una reforma laboral de corte neoliberal y la de poner en manos privadas la seguridad social, entre otras. Aún en el caso de que Peña Nieto tuviera tales intenciones, las principales figuras políticas del PRI son lo suficientemente experimentadas para saber que no pueden arriesgarlo todo desde un inicio.

El PRI sabe que el presidente saliente, Felipe Calderón, hipotecó todo su sexenio y puso a México al borde de convertirse en un Estado fallido, por equivocarse en sus prioridades en el 2006, en búsqueda de la legitimidad que la izquierda le negaba. Es previsible entonces que los priistas elijan un curso de acción paulatino que no ponga en peligro la costosa victoria.

Como el principal punto de rechazo de la ciudadanía contra Calderón y el PAN fue su errada estrategia de combate al narcotráfico, lo más redituable para el PRI sería desarrollar rápidamente una nueva estrategia de seguridad que proyecte sensación de paz y estabilidad al país.

El PRI hará todo lo posible para que las reformas estructurales que impulse logren consenso en el Congreso de la Unión y negociará con la oposición de izquierda las relativas a cuestiones sociales (salud y seguridad social, educación y reforma laboral) y con el PAN las reformas energéticas y hacendarias. La interrogante más grande es el ritmo y la profundidad con que abordará el PRI las reformas de Pemex.

Por otra parte es improbable que, en busca de mejorar su imagen, el PRI desate una acción mediática llevando ante la justicia algún político sospechoso de malos manejos. La fórmula del “quinazo” parece agotada y sería un error querer reeditarla ofreciendo en penitencia las cabezas de uno o dos ex-gobernadores corruptos.

El PRI no regresa por uno o dos sexenios, el PRI aspira a gobernar otros cincuenta años y en esa perspectiva buscará consolidar la presidencia de Peña Nieto en una estrategia de largo aliento. El nuevo PRI, que no es más que el viejo PRI, pero con su populismo nacionalista y maquiavélico depurado durante doce años, medirá sus acciones y negociará uno a uno los pasos que dará al inicio del sexenio.

El futuro ya es otra cosa

 

AMLO y los partidos de izquierda

 

El reto principal de las fuerzas de izquierda será mantener una cierta cohesión, en especial en los lugares donde tiene mayorías parlamentarias o donde ganó el gobierno del estado, como en los casos del D.F., Morelos o Tabasco, ya sea reagrupándose en un solo frente, tipo Frente Amplio de Uruguay o convirtiéndose progresivamente en un nuevo partido, por encima de sus corrientes, tribus y cacicazgos.

Como sea, lo que no pueden hacer es desgastarse en conflictos internos y desvincularse del movimiento que crearon y que les dio 16 millones de votos, cifra nunca alcanzada en el pasado.

Respecto a la opción elegida por AMLO, de buscar la invalidación del proceso electoral, una cosa es argumentar que los comicios no fueron limpios, pero otra es demostrarlo presentando pruebas que tengan valor jurídico. Las interpretaciones políticas y las apasionadas condenas en las Redes Sociales podrán tener valor mediático, pero no sustentan un llamado a invalidar 50 millones de votos.

Sin duda que los comicios tuvieron pasajes turbios, pero ni el PAN ni el PRD están exentos de todo pecado y también incurrieron en algún grado en las mismas prácticas dolosas de las cuales se acusa al PRI.

Más difícil aún es reclamar la invalidación parcial de un proceso que se considera adulterado puesto que la izquierda si le reconoce validez en el caso de los parlamentarios que eligió al Congreso de la Unión y de los Gobernadores de izquierda electos, uno de ellos Jefe de Gobierno de la capital del país.

Si AMLO no logra la anulación de las elecciones, puede aspirar a convertir el “fraude” – consagrado por las autoridades venales – en una bandera de lucha en defensa de la democracia, que de preferencia le dure otros seis años y que él pueda encabezar. Puede también abrir los espacios en la cúpula de la izquierda para que una bocanada de aire fresco renueve el enrarecido ambiente que reina entre los tradicionales dirigentes.

La estrategia de convertir el desconocimiento de la legitimidad de las elecciones en un cuestionamiento permanente a la legalidad del próximo presidente, y con ello a todo el andamiaje jurídico y político del Estado mexicano, es arriesgada. El margen de maniobra sin caer en la subversión es muy estrecho y los caminos de la desobediencia civil son muy difíciles de controlar.

En ese camino AMLO tendría que:

– Recurrir en permanencia a los parlamentarios de izquierda en el Congreso, para ampliar su margen de interlocución dentro del sistema y

– Reconstituir sus muy dañados vínculos con los Movimientos Sociales, que actúan autónomos y desafiantes y que no sólo no necesitan de su liderazgo sino que lo ponen en duda.

– Aunque algunos de sus apóstoles le apuntan más a las movilizaciones y tribunas callejeras, si AMLO decide avanzar con un pié en la agitación social y el otro dentro de la lucha política institucional, el Congreso de la Unión se revela como el principal escenario para la construcción de mediaciones y mantener vivo el capital político que logró.

Así entonces, el Congreso de la Unión podría ser uno de los escenarios de mayor importancia, no sólo por las posibilidades de entendimiento sino porque allí se decidirán las reformas estructurales que le urgen a México y la correlación de fuerzas alcanzada por la izquierda le abre excelentes posibilidades de operación.

Con la actual composición de las dos cámaras del Congreso de la Unión, nadie reúne suficientes votos como para hacer por si solo las reformas constitucionales necesarias, de tal manera que las reformas mencionadas sólo serán posibles mediante la construcción de mayorías transitorias en función de objetivos específicos.

En este punto es que las disyuntivas de AMLO adquieren toda su relevancia.

¿Querrá negociar con las fracciones parlamentarias del PRI, manteniendo la ficción de no reconocer a Peña Nieto como Jefe del Ejecutivo? En esa hipótesis, cabe preguntarse si AMLO podrá ejercer con fuerza una oposición parlamentaria, para lo cual necesitará controlar de muy cerca a sus aliados, de tal manera que no inicien acuerdos que desvirtúen su desconocimiento a la legitimidad del presidente.

¿O bien incrementará el carácter de su protesta hasta forzar una nueva elección? En este caso tendrá que redefinir su relación con los movimientos de la sociedad civil, con los cuales han mantenido mucha distancia hasta el momento y sólo ha requerido de ellos el voto y una cierta subordinación a los intereses electorales de la izquierda tradicional.

La eventualidad de que la crisis se profundice existe, pero un México que cierra el sexenio al borde del Estado Fallido, es difícil que pueda hacer frente a un incremento de las contradicciones y de los enfrentamientos. A menos que la izquierda esté dispuesta a hacer caer el gobierno por otros métodos y sus adversarios a permitirlo.

Que el PRI acepte una derrota es improbable y que la izquierda posea la determinación de ir hasta las últimas consecuencias en su enfrentamiento con el sistema, también. La crisis postelectoral de México amenaza en convertirse poco a poco en crisis de gobernabilidad.

 

* Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

Las “24 horas” de Jack Calderón

* Mentiras, espionaje y EU. Cuando en 2003 Fox dispuso que los archivos de la inteligencia mexicana fueran enviados al Archivo General de la Nación y se hicieran públicos, se descubrió una verdad oculta: más de tres millones de personas y organismos diversos, como partidos de oposición al PRI, estaban fichados; en lo que queda listo el búnker del presidente de México y mientras se resuelve qué hacer con ella, esa labor recae en Estados Unidos.

 

 

Francisco Cruz Jiménez/ Parte Uno de Nueve

El guión: cien millones de dólares y un juguete nuevo. El uniforme tipo militar en el armario y por lo menos un centenar de computadoras operando en un refugio subterráneo desde el corazón de la Ciudad de México, tantito más abajo que cualquier estación del Sistema de Transporte Colectivo Metro. El protagonista: Felipe de Jesús Calderón Hinojosa en el papel de Jack Bauer.

Un día quizá no muy lejano, el búnker súper secreto, oculto en algún punto de la capital mexicana, servirá como centro de operaciones para dirigir la guerra contra las organizaciones criminales más peligrosas del país. Pero también será el refugio del presidente de la república, pues en caso de sufrir amenazas o cuando haya riesgo de atentado, ahí podrá resguardarse y mantener el control de la nación.

Además de un puñado de empleados y funcionarios de alto nivel del calderonismo, la ubicación del complejo sólo es conocida por la CBS Broadcasting Inc. —antes Columbia Broadcasting System, de donde se derivan sus siglas en inglés, CBS—. Pero únicamente los segundos saben qué actividades se desarrollan ahí, al margen de los servicios tradicionales de la inteligencia mexicana de los que, según parece, ya nadie quiere oír y nadie sabe tampoco cómo deshacerse de su historia negra.

Todo en este guión tiene el sabor de una novela de espionaje o un cuento policiaco. Los malos son los asesinos a sueldo y los capos del crimen organizado, los mismísimos personajes principales de los comerciales de alto impacto de la PGR o de los espectaculares que adornan algunas de las dependencias y paredes administradas por el gobierno federal.

En la pantalla todo está listo: en su aparición estelar en uno de los principales programas de noticias de la televisión estadunidense, el señor presidente de los Estados Unidos Mexicanos desliza su ideal en la guerra contra el crimen organizado. Advierte que, si por él fuera, se haría de los “juguetes” bélicos que se exhiben en “24”, la multigalardonada serie dramática estelarizada por el actor Kiefer Sutherland, que no deja de ser un espectáculo televisivo.

Pareciera una broma lo de Jack Bauer, pero los allegados a Calderón saben que no lo es. En los cinco años de su administración ha dado muestras amplias de sus pasiones. Es abierto su gusto por rodearse de militares de alto rango; disfruta de su compañía, de su protección y asistencia. Junto a ellos ha desarrollado la pulsión por probar la maquinaria bélica que hoy se emplea en su guerra contra el narcotráfico, la misma que se exhibe cada 15 de septiembre durante los festejos por la Independencia nacional.

En un lustro, Calderón ha dejado constancia de que la seguridad nacional es apenas un asunto militar en su guerra contra los capos del narcotráfico, el crimen organizado en sus otras ramas y, tangencialmente, los grupos subversivos identificados, pero que todo tiene solución por la vía de las armas.

Como estrella de una serie cualquiera de la pantalla chica, lo mismo se deja filmar y fotografiar en un avión de combate F-10 que en una unidad terrestre artillada, al mando de la tripulación de esa maquinaria de guerra, que para eso es el jefe supremo de las Fuerzas Armadas, o con su uniforme militar cinco estrellas, aunque esa vestimenta haya servido para caricaturizarlo.

Todavía circulan no sólo las fotos, sino crónicas y noticias que lo recuerdan en la cabina del avión de combate un 10 de febrero, cuando celebraba en Chihuahua el Día de la Fuerza Aérea: “Al sentir y tener el dominio de la aeronave militar simuló un combate y ordenó disparar”. Más tarde, en Tamaulipas, en el marco del Día del Ejército y luego de pasar revista a la tropa, tomó el mando de una unidad terrestre artillada de las que usa el Ejército para campañas de combate urbano. La gran tarea es la guerra contra el narcotráfico.

En agosto de 2010 se reforzó el arsenal de la Fuerza Aérea Mexicana para hacer frente a la delincuencia organizada. Se adquirieron, por veintitrés millones doscientos cincuenta mil dólares pagados a la empresa israelí Elbit Systems, algunos aviones tácticos Hermes 450, llamados también aeronaves no tripuladas, que tienen una autonomía de vuelo superior a veinte horas.

Es un secreto a voces, publicado ya en algunos medios, que la empresa estadunidense Boeing construye tres satélites mexicanos que costarán al menos quince mil millones de pesos, para mejorar y resguardar las comunicaciones internas del Ejército, la Marina y la Fuerza Aérea.

Y al búnker u oficina de espionaje en el centro del Distrito Federal, llamado oficialmente Comando Central de Inteligencia, llegarán todas las señales que se captarán con el gran cableado que pretende extenderse por todo el país para monitorear al crimen organizado, señaló el mandatario mexicano durante una entrevista exclusiva para el CBS Evening News con Katie Couric, el viernes 12 de noviembre de 2010.

Ellos, los televidentes de aquel país, fueron los primeros en tener de forma abierta y oficial, acceso al inédito comando súper secreto desde donde Calderón, el Bauer mexicano, le da forma a su guerra contra el narcotráfico, aprovechando, según dicen, la tecnología más sofisticada y el avance de las redes cibernéticas y del ciberespacio.

CBS lució la entrevista: “el presidente nos mostró su mayor secreto, un búnker subterráneo, su ultra-secreto cuarto de guerra o top secret war room, de cien millones de dólares”, un centro operativo de inteligencia con extensas redes digitales e informáticas y otras herramientas de alta tecnología para hacer frente a los barones de la economía criminal.

Ante Couric, Felipe de Jesús se reconoció como admirador de Jack Bauer, personaje que ha sido blanco de enérgicas críticas por la tortura con altas dosis de violencia que ejerce contra sus enemigos, con el único fin de obtener información. Pero fue insistente: “Y cuando estamos diseñando el centro, digo, ¿recuerdas el programa 24, el show de televisión? Bien, quiero todos los juguetes. Todo eso. Todas las herramientas necesarias para ser superior a los criminales”. En otras palabras, combatir el creciente poder bélico de los cárteles con más poder bélico. Inteligencia “a la mexicana”.

Con certeza, Felipe no ha tenido acceso a señalamientos de los críticos más ácidos del programa: “La única diferencia entre la silla eléctrica y Jack Bauer es que la silla puede resultar cómoda al principio… y no te obliga a hablar” […] Sólo conoce dos formas de hacer las cosas: por las malas y por las malas con un disparo en la rodilla […] Harto de esquivar su realidad, Jack se decidió a trabajar matando gente. […] No cree en la ley de Murphy, cree sólo en la ley de Bauer: si algo puede salir mal, se resolverá en 24 horas”.

En la entrevista dejó entrever que su gobierno no será suficiente para derrotar a la delincuencia organizada ni al narcotráfico: “Como le digo a los mexicanos, nos va a costar dinero, nos tomará tiempo y, desafortunadamente, costará vidas humanas”. El fenómeno Wikileaks mostraría que ya ni la intimidad es suficiente para hacer frente a una guerra que tiene abiertos muchos frentes de batalla.

Mientras Wikileaks desnudaba en racimo los más oscuros secretos mexicanos del calderonato y exhibía la desconfianza que sienten la Casa Blanca y el Pentágono hacia su amigo Felipe de Jesús Calderón, éste se afanaba en presumir su cuarto de guerra y, por su parte, John C. Inglis, segundo jefe de la Agencia Nacional de Seguridad (NSA) de Estados Unidos, advertía que, con el avance de la tecnología, ya es imposible esconder y proteger los secretos.

Entre algunas de sus actividades más importantes, la NSA lleva años haciendo lo que pretende Calderón en su refugio subterráneo: recopilar todas las escuchas secretas, monitorear la actividad de la red de satélites espías y descifrar la información codificada de todas las naciones, sean hostiles o aliadas.

Pero hasta ahora el ambicioso proyecto de espionaje mexicano sólo es eso: un proyecto que comienza a formarse, pero que en la imaginación y en los planes de Jack Calderón ya es, de entrada, muy superior al devaluado y siempre cuestionado Centro de Investigación y Seguridad Nacional (Cisen), que cada presidente ha usado como la policía política del gobierno en turno. Y aunque algunos con sarcasmo lo llaman Central de Inteligencia Mexicana, sus tareas básicas consisten en reprimir y obtener información por vía ilegal: infiltración, soborno o chantaje.

Día Cuatro

* Obrador todavía no protesta. El camino legal que sigue es el que marca el propio IFE. Las protestas las encabezan los ciudadanos. Peña insiste. Descalifica los videos y las fotos donde se muestran desmanes en casillas electorales y asegura que AMLO es mal perdedor. “¿Quién dice que los video no han sido armados por la oposición?”, apunta reflexivo, con la mano sobre la barbilla pero con el gesto de quien se sabe prácticamente intocable, todopoderoso.

 

Miguel Alvarado

Debajo de los puentes de Paseo Tollocan, frente al conglomerado de una tienda de Aurrerá, en el cruce de Isidro Fabela y Cinco de Mayo en Toluca, una gran familia de empobrecidos vive, al amparo del techo sin paredes que la autopista les puede ofrecer, desde hace más de un año. Allí, en una jardinera acondicionada con muros –por decirlo de alguna manera- de cartón y láminas sobre botes de basura y cubetas, gobiernan dos personajes gordos, enormes y sucios. Estos reyes del cochambre, los verdaderos jodidos del México de Calderón y de la Toluca de Peña, despojos sin otra cabida que no sea en la calle, han elegido no protestar pero sí iniciar una empresa que controla a los limpiaparabrisas del rumbo y a los niños que piden dinero. Algunos ambulantes se han unido a ese país interno que representan los marginados que no incluye el “132”, y entre todos obtienen el dinero para sobrevivir. Pagan a los policías municipales para que los dejen en paz y más o menos los cuiden. El grupo lo forman unas 10 personas pero tiene gran rotación, como cualquier empresa. Así y todo, no pueden evitar enterarse de que Enrique Peña es el presidente de México y creen que con él les irá mejor. Y eso significa que los dejen vivir en ese puente salvador que además les entrega en bandeja algunas de las calles con mayor afluencia de la ciudad.

Metros adelante, una de las sucursales de Telmex, propiedad de Carlos Slim, el hombre más rico del mundo y nuevo socio del gobernador mexiquense Eruviel Ávila, da clases sobre la importancia de la comunicación. Telefonía, internet y televisión en uno solo paquete y a precios accesibles para todos son su negocio y lo hace bien. En esas oficinas, donde se exhiben computadoras y al menos tres maneras de pagar las cuentas, construyeron nichos al estilo de las iglesias católicas, pero en lugar de santos, vírgenes o jesucristos, esos espacios los ocupan con pequeñas tarjetas rígidas que explican la promoción del mes a todo aquel que se acerque curioso. Dios no tiene cabida en el país más católico del mundo, menos cuando espejismos más concretos tienen en sus manos lo importante. La administración de la religión ha perdido poder en el sistema de control que poco a poco se ha creado en el país y ahora hasta un hombre de apodo vegetal es más importante que los Diez Mandamientos, sustituidos adecuadamente por bandas anchas y canales por cable, todavía más intangibles que cualquier mesías.

Carlos Slim, a quien se coloca detrás del movimiento “Yosoy132” ha mantenido bajo perfil la semana posterior a las elecciones mexicanas. Y ha hecho bien. El sentido común le dicta que no tiene ninguna necesidad de escuchar lo que para muchos es el preludio a la desobediencia civil organizada en repudio de la manipulación electoral, de la impunidad cotidiana y de la asociación que la ciudadanía hace entre autoridades y grupos criminales, especialmente narcotraficantes. Nadie puede probar nada. Para el gobierno, si le conviene, nadie es corrupto y el narco es todavía una subterránea actividad que mata, nada más, a quienes trabajan para ella. Y aunque todos saben que no es verdad es imposible obtener un acta firmada que avale. Si la hay, será desvirtuada fácilmente, como Peña lo hace con las protestas multitudinarias en todo el país. El virtual ganador dice a la BBC de Londres que Andrés Manuel es el que organiza todo, que no sabe perder. Horas antes, el presidente Calderón decía lo mismo. “Era previsible que así se comportara”.

Pero Obrador todavía no protesta. El camino legal que sigue es el que marca el propio IFE. Las protestas las encabezan los ciudadanos. Peña insiste. Descalifica los videos y las fotos donde se muestran desmanes en casillas electorales y asegura que AMLO es mal perdedor. “¿Quién dice que los video no han sido armados por la oposición?”, apunta reflexivo, con la mano sobre la barbilla pero con el gesto de quien se sabe prácticamente intocable, todopoderoso.

Para el opinador Carlos Figueroa, “el proceso electoral en México en este 2012, como el de 2006, está matando a la democracia. El asesinato de la democracia que hoy observamos, comenzó en 2005 con la multimillonaria inversión que desde ese año hicieron los grandes poderes fácticos mexicanos para promover la imagen del que ya se perfilaba como candidato del PRI, Enrique Peña Nieto. El duopolio televisivo hizo suyo a dicho candidato y como lo ha denunciado el diario londinense The Guardian, cientos de millones de dólares fueron invertidos en promover la imagen de Peña Nieto y en denostar la de Andrés Manuel López Obrador”.

Mientras los eruditos repasan la crónica del triunfo priista, las principales ciudades mexicanas muestran su descontento y al menos los estudiantes protestan. Nadie sabe, más allá del recurso legal de revisar urnas, qué pasará después, cuando los que contaron por primera vez cuenten por segunda, idénticamente, y entreguen a Peña la maltratada banda presidencial.

El diputado federal perredista Gerardo Fernández Noroña, polémico pero acertado, resumió de un plumazo la realidad mexicana. “Si gana AMLO, la gente va al zócalo. Si gana @josefinaVM, la gente va al Ángel. Y si “gana” @EPN va a Soriana. Qué cosas”, publicaba en la red social de twitter.

Como él, pero desde el extremo, el mandatario mexiquense Eruviel Ávila tuvo por fin algo que hacer. Desde Valle de Bravo, donde su presencia no es casualidad, explicaba en confortable retórica pleistocénica, que su gobierno había entregado 170 mil monederos electrónicos de Soriana a estudiantes primaria y secundaria desde marzo, como parte del programa social denominado “10 Acciones por la Educación” y que caducarán hasta noviembre. Ese monedero, cuenta el reportero de La Jornada, Israel Dávila, otorga 500 pesos a los alumnos y son canjeables en tiendas como las de Soriana. “Desde luego que voy a seguir (entregándolas). Lo que haremos es revisar la forma, el procedimiento de cómo se entregan. Vamos a hacer entrevistas con los beneficiarios para ver cómo se sintieron en la atención y demás, para ver si se sigue con esa modalidad o se entrega con alguna otra”, dijo al final.

El mismo fenómeno, las compras de pánico con tarjeta priista, se registró en algunas bodegas Aurrerá del Edomex, pero el ejemplo de Soriana cundió. Aquella empresa no tuvo manera de defenderse cuando los usuarios subieron a las redes sociales los tickets de compra en donde se leía un concepto catalogado como “Beneficios PRI”.

Otro que repartió tarjetas de descuento fue Geovanni Ramírez, director del Instituto Municipal de la Juventud en Toluca, quien anunciaba en twitter que estaba “entregando tarjetas de descuentos Armala En Grande en la Telesecundaria 499 de Capultitlán”, el 5 de julio.

La estrategia de los monederos electrónicos no es nueva, pero hasta ahora se descubren sus bondades públicamente. Otra tarjeta mexiquense, inscrita en el programa “Mujeres trabajadoras”, que agrupaba a 127 mil mujeres, principalmente campesinas y que recibían 500 pesos mensuales, fue reactivada luego de dos años de terminada. Promotores priistas que trabajaron el día de la elección en la zona de San Andrés Cuexcontitlán, también en Toluca, convencían a quienes la poseían de votar por Peña. “En esa tarjeta se les depositarán mil 500 pesos a cada una de las que vote por el candidato. Los resultados nos dirán si ustedes cumplieron”, decían los priistas. Así, muchas votaron sin la mínima seguridad del pago y cuando lo reclamaron, les dijeron que lo harían, y que incluso les regalarían y activarían otra tarjeta, La Efectiva, usada en la campaña de Eruviel Ávila del 2011. Han pasado cuatro días y al menos en aquella región nadie ha recibido compensación.

Otras denuncias vinculaban a Soriana con el supuesto fraude electoral. “En Tultepec, México, en la calle San Pedro esquina con San Francisco existe un centro de entrega de despensas a adultos mayores del gobierno del Estado. El 20 de junio fue cerrado con sellos de Soriana, identificándolo como “concesionario”. A la fecha todavía existen los sellos. Eso demuestra el vínculo de Soriana con el PRI y el gobierno estatal”, escribía un usuario de La Jornada.

El engaño y descaro con el que el PRI y la Federación intervinieron el proceso electoral detonó en todas partes. No era necesario que fuera verdad, como no lo era el resultado final para la mayoría ciudadana, para creer lo que Anonymous, el grupo de expertos cibernéticos revelaba: que el presidente del IFE,  Leonardo Valdés Zurita, había recibido 100 millones de pesos para favorecer la campaña de Peña Nieto. Otros datos se filtraron. Que Soriana había vendido al gobierno mexiquense 568 mil despensas en 2010, por un costo de 129 millones 986 mil 800 pesos, según datos de Transparencia, cuando todavía gobernaba Peña.

Que se podían instalar en el país 143 mil 437 casillas como máximo, ni más ni menos, pero se instalaron 144 mil 13, según la base de datos del PREP.

Que, según esa base de datos, hay mil 829 casillas con más votos que votantes en la lista nominal y que la casilla con más votos tiene 2 mil 221, pero su lista nominal es de 670 eran sólo pequeñas muestras.

Peña, el probable ganador, no salía de su postura, por otra parte normal. “Mi rechazo a las prácticas del pasado es contundente”, apuntaba en una entrevista.

Para el analista Gonzalo Fernández Ortiz, la izquierda mexicana se lleva tres lecciones importantísimas de este proceso electoral: “las derechas definen estrategias cada vez más unitarias y agresivas… la estrategia de la izquierda partidaria de plantear un mensaje centrista le deslegitima como alternativa, a la vez que no le permite alcanzar el gobierno y ha sido la sociedad civil organizada la protagonista de la confrontación con la derecha, y no el PRD”.

La Ley de Herodes

* El diario El Universal publicaba una edición especial nocturna que encabezó con el titular de “¡Es Enrique Peña!”, y que salió a la calle con apenas 4 por ciento de las casillas computadas. El mismo Peña se autoproclamaba presidente del país en su sitio web, con apenas 10 por ciento de las casillas computadas y una diferencia con AMLO de menos de cuatro puntos. Lo único que faltaba era que Calderón, a las 11:24 de esa noche, saliera al aire y con garbo y desparpajo anunciara que Peña era el nuevo presidente de México, con 13 por ciento de las actas contadas.

 

Miguel Alvarado

El perredista Andrés Manuel López Obrador reunió un millón 200 mil personas en el cierre final de su campaña presidencial, en el zócalo de la ciudad de México. La elección no la resolvió el Distrito Federal, donde Miguel Mancero apabulló a la priista Beatriz Paredes, pero sí el Estado de México, donde el padrón electoral alcanza cerca de 10 millones. Aquí el perredismo no apoya a López Obrador y hace años la simulación de militantes y dirigentes los ha llevado a colaborar con el PRI y con el gobierno en turno, con quienes trabajan para entorpecer los procesos electorales. En el 2006, por ejemplo, en las casillas del valle de Toluca no hubo observadores perredistas, a pesar de estar asignados y pagados. La militancia mexiquense es tan corrupta como la de otros partidos, pero a diferencia de sus contrincantes, no apoya a sus candidatos.

Algo similar pasó la jornada electoral. Si bien la inasistencia perredista fue menor, el priismo pudo comprar funcionarios de casillas como algunos presidentes confesaron. Veinticinco mil pesos para cada uno a cambio de hacerse de la vista gorda en algún punto del proceso. O las movilizaciones para ese día, que costaron 5 mil pesos por cada docena de votantes conseguidos; otros 5 mil pesos para los Vocales; mil 500 pesos para los Jefes de Manzana y hasta 500 pesos por cada sufragio retratado en un celular.

Otros datos aseguraban que los paquetes de pagos priistas eran diseñados de acuerdo a la zona geográfica. En las secciones 17 y 36 del valle de México, movilizar 820 activistas tuvo un costo de 9 millones 72 mil 500 pesos, reportaba el diario La Jornada. También informaba que en general, llegarían al Edomex “477 mil 500 personas, 855 mil contactados y habrá 3 mil 820 activistas”. En Sinaloa, se tenían calculadas 880 mil 250 personas y se movilizarían 530 mil ciudadanos, más 3 mil 841 activistas con un costo de 8 millones 172 mil 375 pesos. En el Distrito Federal, en las secciones 9, 10 y 11, habría 426 mil 500 personas movilizadas pero 853 mil habrían sido contactadas. Esta logística correspondió a un programa llamado Movilización, de cinco fases, que se incluyeron dentro del Plan Ágora, formulado por Elba Esther Gordillo y su sindicato, el SNTE, para garantizar 5 millones de votos con un costo de 151 millones 277 mil 750 pesos, según el documento Sistema Digital de Activismo y Movilización alternativo (Ágora) del SNTE, que filtró el sindicato disidente de la CNTE.

Algunas cifras pueden ejemplificar los 3 meses más sórdidos del año 2012, en los que se escucharon insensateces, mentiras, soluciones fantasmales y propuestas de gobierno sustituyendo a las obligaciones. Así, los 76 millones de pesos que se gastaron diario deberían indicar que la democracia mexicana es cualquier cosa menos un sistema de gobierno justo. Fundaciones Internacionales Electorales para Sistemas apuntaba que el voto mexicano costaría 17.24 dólares cada uno, contra los 41 centavos de dólar que sale en Argentina o los 29 centavos en Brasil. En México, debieron votar 78 millones 345 mil 445 personas.

“Muchos sectores se han ilusionado con un triunfo de la “izquierda”; creen que de esta forma se resolverán sus problemas y sus demandas. Sin embargo, no perciben que al igual que el PT de Lula en Brasil, AMLO desde que proclamó su “República amorosa” —vs. su “república des-amorosa y rijosa del 2006—, ha venido entretejiendo una maraña de alianzas y compromisos con fracciones de la burguesía, la oligarquía y el empresariado a quienes les ha garantizado respetar sus inversiones, incluso de los proyectos ya establecidos en áreas consideradas estratégicas como la industria petrolera y de la electricidad”, apunta el analista Adrián Sotelo.

El periodista Miguel Ángel Ferrer recuerda que los fraudes electorales en México han estado presentes en toda la historia de los comicios. Menciona a Francisco I. Madero y Porfirio Díaz; a Álvaro Obregón, Pascual Ortiz Rubio y José Vasconcelos; Manuel Ávila Camacho y Juan Andreu Almazán; Adolfo Ruiz Cortines y Miguel Enrique Guzmán; Cuauhtémoc Cárdenas y Carlos Salinas y López Obrador y Felipe Calderón. La lista es interminable, así como las modalidades de las trampas.

Para Josefina Vázquez, una ex secretaria de Educación y Desarrollo metida en la contienda por Los Pinos, la trampa consistió en ser parte del partido político de Felipe Calderón, el presidente mexicano más criticado de la historia debido a los 60 mil muertos que arrastró la pretendida guerra contra el narco que su administración promovió.

Calderón había derrotado a López Obrador con menos de un punto porcentual de diferencia. La sospecha nunca podrá ser borrada del imaginario. Vázquez, la mujer que derrotó al delfín de Calderón para el 2012, Ernesto Cordero, comenzó su campaña en el segundo lugar de las preferencias pero terminó tercera aunque la diferencia todavía le permitió pensar en empate técnico. Vázquez fue abandonada por su partido y Calderón, quien había encontrado otra manera de garantizarse que nadie lo perseguiría luego de terminado el mandato, le aconsejó que renunciara a cualquier esperanza a las 8 y media de la noche del primero de julio, apenas apareció la encuesta de salida del diario Mileno.

Antes, no hubo la prometida detención de Joaquín Guzmán, que le hubiera granjeado alguna simpatía final y tal vez algunos miles de votos. En cambio, sí el vacío y una desorganización a propósito que terminaron afectando a la mujer que quiso gobernar con los pantalones bien puestos.

El diario norteamericano The Washington Post señalaba sobre el voto de castigo que recibiría el panismo y la desolación que en algunas entidades ha provocado la presencia del narcotráfico y su total impunidad. “Sabemos lo que está pasando. Con el PRI, usted tiene un montón de falta de honradez, un montón de robo, ¿de acuerdo? Sin embargo, cuando me dirigía a mi rancho, cuando estaba el PRI, no vi cuerpos sin cabezas. Ahora lo hago. ¿Cuántos restaurantes han cerrado? ¿Cuántas tiendas, almacenes, empresas se han ido? La gente en Tampico con todo el dinero se han ido o se está yendo”, decía un poblador de Tamaulipas a aquella publicación.

Pero el primero de julio no era una fecha para futurismos. Lo importante era establecer el cambio, aunque su significado no estuviera claro para nadie, ni siquiera para Obrador, quien supo desde el principio que debería trabajar codo a codo con los poderes fácticos y con los verdaderos dueños del país. Garantizar a los norteamericanos el abasto de narcóticos y otros insumos de primera necesidad influiría de manera determinante en su plan de gobierno. ¿Pactar con el narco cuando forma parte del mismo gobierno? ¿Cambiar de golpe la burocracia y el sindicalismo? El cuento de hadas de alguien que sabe que sólo cuenta con apoyo ciudadano podría resquebrajarse nada más asumir el poder. Los mismos políticos aseguran que existe una base donde todos ellos están de acuerdo, porque la militancia se anula junto con proyectos sociales. Desde allí se deciden cargos y oportunidades, tiempos, ritmos. Que Peña o Vázquez pierdan no significa nada y que Obrador gane tampoco. La generación de los X-Box, del Xperia, de las descargas superveloces desde internet quiere resultados, y los quiere ahora. Eso no se podrá y menos cuando un lápiz fue el instrumento donde se depositó la confianza absoluta de una nación. Pero el lápiz era rosa, muy olvidable y muy pronto quedó atrás la suspicacia.

Hace seis años, AMLO arrasaba en el primer conteo. Luego, en la madrugada, fue rebasado por Calderón y el domingo primero de julio del 2012 las cosas serían distintas. Mientras, el genio maléfico de Luis Videgaray, orquestador público de la campaña de Peña, hacía conjeturas y auguraba diferencias de hasta 5 millones de sufragios antes de las 9 de la noche.

El domingo, Enrique Peña llegaba a votar en helicóptero a su querido Atlacomulco pero hasta allá hicieron presencia los de “Yosoy132”, que obligaron a instalar una valla para que el todavía aspirante pasara junto con su familia. La jornada electoral había comenzado para Enrique 24 horas antes, cuando desde las redes sociales descubrían a Gerardo Ruiz Dosal, hijo del ex secretario mexiquense Gerardo Ruiz Esparza. Joven petimetre, mostraba en fotos los lujos que alguien como él puede tener. Paseos en Ferrari, fiestas en Las Vegas, habitaciones de hotel por 30 mil pesos la noche, vinos Petrus de 34 mil pesos la botella y viajes alrededor del mundo inspiraron al junior para recrearle la pupila a aquella plebe adicta al twitter. La realeza priista no pudo contenerse ni el último día de veda electoral. Ruiz se supo descubierto y borró la evidencia, pero ya era demasiado tarde. Tuvo que disculparse con el Jefe de Jefes, como llama a Peña en una de las fotos que había compartido y ponerle buena cara al mal tiempo.

En general, la jornada electoral transcurrió en calma en la capital mexiquense. La misa dominical en Catedral consiguió casa llena pero no hubo una sola mención para la sucesión. Dios, que en Toluca cobra en la nómina del Grupo Atlacomulco, supo guardar distancias hasta las 8 de la noche. Tres horas antes, todo era especulación y los tres partidos principales se declaraban en ventaja. No podía ser de otra forma en un escenario pasado por un aguacero que ahuyentó a todos los votantes en el centro de la ciudad. Lo bueno vino hasta las 7 de la noche, cuando las primeras filtraciones daban como ganador a Peña Nieto. Encuestadoras como Parametría adelantaban sin recato que el mexiquense obtenía 42 por ciento, AMLO 29 por ciento y Vázquez 23 por ciento. Otra, Mendoza Blanco y Asociados, colocaba al priista con 44 por ciento, al perredista con 30 por ciento y a la del PAN con 30. La réplica llegaba de inmediato y faltando 20 minutos para las 8 de la noche, los perredistas afirmaban que Mitovsky daba ventaja a Obrador con 39 por ciento y colocaba a Peña y Vázquez con 33 y 27 respectivamente. Milenio y Televisa, faltaba más, daban a Peña 42 por ciento. A AMLO 31 y a Vázquez 23. Estos números, de cualquier forma, quedarían atrás, olvidados.

Las 8 de la noche con tres minutos. El primer resultado preliminar del IFE indicó que Vázquez Mota tenía el 19 por ciento, que Peña el 51.71 por ciento y que Obrador el 24 por ciento. Veleidoso como es, el PREP reportaba a las 8:23 de la noche que Josefina adelantaba hasta 32 por ciento y que Peña se estacionaba en 40, mientras que Obrador se ubicaba en 23. La noche sería larga y todavía no había un ganador definitivo. La noche sería larga para algunos pero lo único cierto era que de Quadri ni siquiera Elba Esther se acordaba.

A las 8:30 Josefina reconocería que “las tendencias no me favorecen” y se retiraba a su casa, sin más ni más mientras su grey le aplaudía la sabia decisión, cobijada por los resultados de Milenio y Mitofsky. Roy Campos y la filial de Televisa hacían mientras tanto su papel y daban como ganador absoluto al priista, mientras en la norteamericana cadena de televisión, CNN, se daba a Peña 42 por ciento contra 41 de AMLO. De todas maneras, en la sede nacional del priismo hasta el cantante Julio Preciado conocía lo inevitable y ponía a bailar a la concurrencia con sus ritmos pachangueros que certificaban lo que les pusieran enfrente. Y por si faltara algo, el diario El Universal publicaba una edición especial nocturna que encabezó con el titular de “¡Es Enrique Peña!”, y que salió a la calle con apenas 4 por ciento de las casillas computadas. El mismo Peña se autoproclamaba presidente del país en su sitio web, con apenas 10 por ciento de las casillas computadas y una diferencia con AMLO de menos de cuatro puntos. Lo único que faltaba era que Calderón, a las 11:24 de esa noche, saliera al aire y con garbo y desparpajo anunciara que Peña era el nuevo presidente de México, con 13 por ciento de las actas contadas.

Obrador salió luego a dar la versión de sus hechos. Dijo lo esperado, que mantendría la calma y vería hasta el final los datos que arrojaran los resultados. Peña, ya endiosado y con su Paulina acompañándolo en el estrado, dio las gracias a México por votar por él. El surrealismo mexicano surtía efecto, una vez más, y hasta los paisanos en Estados Unidos hacían ver su adhesión al peñismo en las redes sociales, una especie de filosofía adaptada para un país con los pies al revés.

El PREP, sin embargo, seguía recabando datos. Así, a las 00:53 del 2 de julio, marcaba a Peña como puntero con 36.55 por ciento, mientras que AMLO llegaba a 33.26. La diferencia, luego de que el IFE la hiciera pública, no era de 6 puntos, sino de 3.19, que representaba unos 500 mil votos.

La madrugada estiraría la diferencia y quedaría hasta las 9:30 del 2 de julio, como la había anunciado Leonardo Valdés Zurita, presidente del IFE, antes de la medianoche, y quedaría con 37.79 para Peña Nieto, 31.96 para Obrador, 25.47 para Josefina y 2.33 para Quadri. La mañana del lunes todo estaba consumado certificado y a las primeras felicitaciones de reconocimientos desde otros países llegaba a la mesa del mexiquense cuando Gran Bretaña y España se apresuraban a reconocerlo ganador.

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