Futuro negro

* Los senadores votaron y decidieron pronto. Unas horas bastaron para que todo cambiara, al menos en lo legal, sobre los recursos petroleros. Desde afuera, el ciudadano promedio percibe apenas los beneficios del Pemex mexicano. Nadie le dice que aporta aproximadamente el 40 por ciento del ingreso nacional, y que supera incluso al dinero generado por el narco, unos 40 mil millones de dólares al año. Sin el petróleo, la economía nacional no podría entenderse, aunque deba lidiar con la corrupción e impunidad en el camino que recorre aquel dinero y otros.

 

Miguel Alvarado

Toluca despierta con Mañanitas y cohetes. Todo el día, un día antes, los pueblos comenzaron los festejos en la Basílica Metropolitana, símbolo católico inentendible por complejo pero oportuno, ahora como nunca, para la reforma energética, que le ha valido al presidente Peña Nieto hasta menciones como uno de los cien pensadores más influyentes del mundo en revistas progubernamentales. El Ejecutivo, mientras tanto, asistía a los funerales de Nelson Mandela en Sudáfrica y estrechaba las manos del cantante Bono y la actriz Charlize Theron mientras “se postran mexicanos ante la Guadalupana”, como titulaban algunos diarios locales.

Ese mismo 12 de diciembre era el día de la final del futbol mexicano. Los equipos León y América desataban un duelo todavía más interesante desde lo empresarial. El primero, con capital de Carlos Slim, el hombre más rico del mundo, y el segundo, propiedad de la tiendita de los sueños de Emilio Azcárraga, se embarraban amistosamente del lodo mediático por el derecho del pueblo a una trasmisión abierta del deporte más popular en el mundo. Hipócritas ambos, pero millonarios y con salud pudieron disfrutar de su velada futbolera como preámbulo de un mundial que, dice la inquina, les genera a ellos 600 millones de dólares. La Virgen de Guadalupe, como en 1531, calmará cualquier ánimo de revuelta porque ahora hasta programa de televisión tiene.

Y Toluca protesta, en su inmovilidad milenaria, en el silencio de siempre. Apenas el 12, todo cierra, se paraliza. La educación laica propone contrición, horas de arrepentimiento, sesiones de rosario y reflexión. Para desgracia del creyente, la acción celestial no puede todavía evitar que La Familia michoacana ejecute a algunos en Neza, la víspera del cumpleaños, o que en Michoacán una suerte de ejército trigarante ponga orden a punta de bala y ejecuciones. La alcaldesa de Toluca, la priista Martha Hilda González, dice el diario local Alfa, presume sin recato 180 obras sin terminar o que no existen mientras espera paciente los nuevos recursos para deslumbrar con un desfile de elefantes blancos. En el marco, una reforma hacendaria lo más parecida al sistema del Gran Hermano aplicará a partir del primer minuto del 2014. La retribución golpeará, implacable, pero no a todos, por lo menos no a Slim ni a Emilio, protegidos por el manto guadalupano de un poder que se ubica más allá de la ley.

La noche del 11 de diciembre, en espera del futbol y el triunfo sobre la virgen de los Remedios, se aprobó la reforma energética en medio de un circo político que registró hasta un diputado desnudo, desinhibido y más preocupado por el despojo a la nación que por la salud mental de los asistentes. El perredista Antonio García Conejo utilizó el estrado como table de lujo para ejemplificar el despojo a la patria. Las escenas eran dantescas pero enmarcadas en una pista del circo Atayde. Nadie quería perderse este paseo por la histeria que ubicará para siempre  senadores y diputados en la escala más baja del servicio público. Y es que demasiado tarde llega el estiptis a la reforma, ya nada podía hacerse y la toma de la tribuna tampoco significó nada. La venta de Pemex, que no se vende pero sí se abre a la inversión privada se consumó de la forma más sencilla, menos dolorosa para todos.

Los senadores votaron y decidieron pronto. Unas horas bastaron para que todo cambiara, al menos en lo legal, sobre los recursos petroleros. Desde afuera, el ciudadano promedio percibe apenas los beneficios del Pemex mexicano. Nadie le dice que aporta aproximadamente el 40 por ciento del ingreso nacional, y que supera incluso al dinero generado por el narco, unos 40 mil millones de dólares al año. Sin el petróleo, la economía nacional no podría entenderse, aunque deba lidiar con la corrupción e impunidad en el camino que recorre aquel dinero y otros.

El columnista Gerardo Fernández Casanova recuerda aquel espectáculo: “esta sesión, al igual que la previa de las comisiones dictaminadoras, no fue más que una pantomima –muy dramática, por cierto- en la que un grupo de aguerridas y aguerridos patriotas defendía a la Nación con argumentos válidos y comprobaciones documentales, en tanto que otro grupo la vendía sin más argumento que la búsqueda de la modernidad y la competitividad. Diálogo con sordos que hizo a la senadora Sansores recordar la conclusión del Premio Nobel José Saramago: “si quieren privatizar, privaticen el amor, privaticen la justicia y el agua… Privaticen hasta la puta que los parió”… y así lo hicieron, la dignidad devino en simple mercancía en subasta al mejor postor, la privatizaron y prostituyeron”.

De aguerridos, los perredistas tuvieron poco, quizás la actitud de Conan, desesperado guerrero que al final resuelve todo en batalla cuerpo a cuerpo. Pero en este país nadie podría detener una reforma a golpes, con piquetes de ojos, a pellizcos. La oportunidad de la izquierda por ejercer con autoridad se perdió hace años y ellos mismos enterraron su capital. Nadie supo encontrar la fórmula de la resurrección y hasta López Obrador los abandonó. La izquierda, pero no todos los que la componen, simula y se une al final a la fiesta de los vendedores, pues todo se comparte en esos niveles.

La reforma energética, sin embargo, es concreta hasta en la confusión. Toda riqueza que esté en el subsuelo es de los mexicanos. El chiste es que la extraigan. Como se considera imposible, ese servicio o actividad se oferta al capital privado, que la saca. Una vez fuera, deja de estar en el subsuelo. Aquella ley se anula naturalmente porque suelo y subsuelo no es lo mismo. En lo formal, los números dicen que “la mayoría de los senadores aprobó –con 81 votos a favor y 20 en contra– cambios al artículo 4° transitorio, y definió el esquema de contratación que se turnará a los particulares para explorar y explotar el sector petrolero, que es amplio y en cuatro modalidades: de servicios, de utilidad compartida, de producción compartida, de licencia y/o la combinación de algunos de ellos”, reseña el portal electrónico sin embargo.mx.

Por el Estado de México, la senadora priista Ana Lilia Herrera votó a favor. Era lo esperado. Ex dirigente estatal del PRI, ex presidenta municipal de Metepec y aspirante firme a la gubernatura del Edomex, tejió su carrera en torno al Grupo Atlacomulco y la figura de Arturo Montiel Rojas. Era reportera y trabajaba en el Senado, hace muchos años. Luego coordinó la campaña de 1999 que llevó al tío de Peña a la gubernatura y su panorama cambió. Siempre popular, siempre presente, posteó en su twitter, el 11 de diciembre, que “#HoyGanóMéxico”. Por su parte, esa ha sido hasta el 12 de diciembre la explicación más concreta para el sentido de su voto.

Otra que imitó a Herrera fue la senadora María Elena Barrera Tapia, ex secretaria particular de Peña cuando gobernador y secretaria estatal de Salud, además de ex alcaldesa de Toluca y continuamente mencionada como posible relevo para el actual gobernador mexiquense, Eruviel Ávila Villegas.

Armando Neyra Chávez, dirigente de la CTM, no se quedó atrás. Señalado porque sólo estudió hasta la primaria, pero también porque ha ocupado cuatro veces una diputación federal y una local y porque en Toluca hay una colonia con su nombre, opinó con su voto que la reforma energética convenía. Una más, la panista Laura Rojas, votó a favor. Rojas posteó en su twitter que “Tengo grabada la alarma de votación en la memoria. ¡La escucho todo el tiempo!” y complementó sus comentarios con críticas al comportamiento de la izquierda. Ninguno explicó la reforma energética.

Los diputados federales, el 12 de diciembre, aprobaron los cambios con 354 votos a favor, 134 en contra y ninguna abstención.

El optimista mensaje del presidente de México en redes sociales, “mi felicitación y reconocimiento a los diputados federales por la aprobación de la ‪#‎ReformaEnergética, una transformación fundamental que impulsará el crecimiento económico y la generación de empleos en nuestro país. Una Reforma que apoyará al medio ambiente y a la economía nacional. Ahora es tiempo de que las legislaturas estatales hagan de esto, una realidad. Es tiempo de mover a México. ¡Felicidades!”, no alcanza a explicar de ninguna manera qué significa ésta y cómo afectará la vida en el país.

Entre otras cosas, los cambios aprueban que Pemex y la Comisión Federal de Electricidad operen durante los dos próximos años antes de que se transformen. “El Artículo 27 Constitucional modificado por los senadores del Partido de la Revolución Institucional (PRI) y Partido Acción Nacional (PAN) convierte a la Comisión Federal de Electricidad en distribuidor de energía eléctrica y le permite celebrar contratos con empresas particulares”, dice el portal sin embargo.mx.

Esto significa que se les aplicarán distintos criterios de operación que tiene que ver con la eficacia, honradez y eficiencia, como si no los hubieran tenido antes. Mientras sucede el cambio, las dos empresas podrán gestionar contratos con particulares. El mote de empresas productivas quiere decir que serán sólo un puente entre el Estado y los intereses particulares que llegarán a invertir. También el sindicato de Pemex ha sido excluido del Consejo de Administración que incluye cinco consejeros del gobierno federal y cinco independientes. Además, Pemex podrá transferir sólo 4.7 por ciento de sus ganancias al presupuesto federal.

Las empresas privadas explotarán mediante permisos el tratamiento y refinación, así como el procesamiento del gas natural. La trampa, según el PRD, radica en que una vez extraído el producto del subsuelo, puede ser vendido por quien lo haya sacado.

Habrá una Comisión Nacional de Hidrocarburos, que se encargará de asesorías técnicas, al mismo tiempo que una Comisión Reguladora de Energía dará permiso para utilizar estructura e infraestructura de los recursos.

El nuevo Fondo Mexicano del Petróleo para la Estabilización y el Desarrollo recibirá y administrará el dinero, y lo repartirá de la siguiente manera: “10 por ciento al Sistema de Pensión Universal, de 30 por ciento para las inversiones en infraestructura y hasta de 10 por ciento para la formación de capital humano en universidades y postgrados. El fideicomiso se constituirá en 2014 para comenzar a operar en 2015. Será un fideicomiso público con el Banco de México como fiduciario”, apunta el Centro de Investigación para el Desarrollo, CIDAC. La energía eléctrica podrá ser contratada para que empresas privadas la generen y comercialicen.

En realidad nadie sabe si el plan funcionará correctamente porque se ha pensando en todos los procesos técnicos y legales, pero no en el contexto en el que se aplicarán, que es la misma burocracia de corrupción e impunidad en la que se mueve el gobierno mexicano. Nunca ha sido diferente y a pesar de comparativos con los sistemas noruegos y norteamericanos, nada puede garantizar que suceda lo mismo que en esos países. Pemex, sin la reforma, es la empresa número 13 del mundo y siempre ha operado con subsidios y préstamos.

Los perredistas afirman que aplicarán una encuesta pública que preguntará a los ciudadanos sobre la reforma, similar a la que se hizo para aumentar el precio del transporte del Metro, pero estará lista hasta el 2015, año de elecciones.

Pemex, para empezar

* En el Edomex el gobernador Eriviel Ávila aplaude donde puede la reforma energética y la llama “nueva etapa en la que los consensos serán indispensables para lograr las reformas estructurales que transformarán al país, y reviviendo el espíritu de los Tratados de Teoloyucan, los mexiquenses decimos al unísono: sí a la unidad, sí a la modernización, sí a los consensos, sí a mover a México”. Extraña forma tiene el mandatario de interpretar públicamente el proyecto del Grupo Atlacomulco si se tiene en cuenta los niveles de inoperancia en los que mantiene a su administración. Para alguien que combate a la inseguridad con más policías, arengas y deslindes, el tema de Pemex no puede significar mucho y un poco de populismo puede resolverlo.

 

Miguel Alvarado

México está en venta, aunque hace mucho que sus principales activos están en manos privadas. La “apertura de Pemex y el sector energético es nada más el paso legal que da la administración de Enrique Peña y su Grupo Atlacomulco para de una vez dejarse de simulaciones. ¿Quién gana con todo esto? El ciudadano promedio, no. En todo caso, la industria mexicana en poder de quienes gobiernan y han gobernado el país por décadas. Habrá derrama y habrá oasis de riquezas. Algunos de los que ahora no ven bonanza la encontrarán y quizás por un tiempo se experimente una suerte de impulso económico. Pero el problema no es la privatización, sino la impunidad y corrupción de quienes hacen la operación y de hecho manejan los sectores en cuestión.

En realidad no s ele puede creer a Peña Nieto que busque un beneficio común si se examinan los seis años que pasó al frente del Estado de México, una entidad que ahora es una de las 10 más endeudadas del país, pero que curiosamente no observa esa crisis como su mayor problema. La participación privada en Pemex no garantiza que los ciudadanos se beneficien. Las cosas seguirán igual, en un escenario sin movimientos profundos. Los ricos, más ricos, el resto trabajando para ellos. Algunos ubican ya a Emilio Azcárraga como uno de los nuevos dueños de la energía eléctrica y señalan que la propuesta de Peña Nieto sobre el petróleo reproduce letra por letra a Lázaro Cárdenas, cuando nacionalizó aquella industria, como medida para ganarse el consenso popular. Peña, cuestionado por la forma en que llegó a la presidencia de México, no necesita del apoyo ciudadano, que además puede comprarlo. Las utilidades compartidas significan que el Estado vende el crudo pero debe entregar parte de las ganancias a la empresa que lo extrajo o lo procesó, casi lo mismo que se hace ahora pero con el sindicato de Romero Deschamps. La desigualdad en el país permite esto y más. La trampa consiste en hacer creer que el mexicano promedio tiene capacidad de decisión. Así, se le entrega el poder de protestar, disfrazado de derecho, de hacer marchas o mítines, de organizarse hasta en partidos políticos y de expresarse públicamente. Pero eso no incide en nada. Nunca ha sucedido que el consenso popular, si no es apadrinado por un político o un militar, llegue a obtener lo que reclama, más si es éste es razonable.

En el Edomex el gobernador Eriviel Ávila aplaude donde puede la reforma energética y la llama “nueva etapa en la que los consensos serán indispensables para lograr las reformas estructurales que transformarán al país, y reviviendo el espíritu de los Tratados de Teoloyucan, los mexiquenses decimos al unísono: sí a la unidad, sí a la modernización, sí a los consensos, sí a mover a México”. Extraña forma tiene el mandatario de interpretar públicamente el proyecto del Grupo Atlacomulco si se tiene en cuenta los niveles de inoperancia en los que mantiene a su administración. Para alguien que combate a la inseguridad con más policías, arengas y deslindes, el tema de Pemex no puede significar mucho y un poco de populismo puede resolverlo.

Para el ciudadano común, la privatización de Pemex es un ente abstracto que significa vender un bien del cual nunca ha participado, salvo para pagar las enormes deudas que la paraestatal representa, como los 100 mil millones de dólares para jubilaciones o los 60 mil millones que se gastan en operaciones que generalmente no llegan a nada. El hito más importante en la modernización del país tiene sin cuidado a José Alberto Pérez, un vendedor de paletas en los camiones urbanos de Toluca. Según él, su situación no cambiaría porque “no hay un trabajo que garantice que no me van a despedir. Soy obrero y a veces consigo un lugar en alguna fábrica pero no duro ni tres meses porque son temporales. El dinero del petróleo nunca lo he visto. Nadie lega y te dice que ahí está lo que te toca, y sé que es así, que hay un procedimiento pero si los gobiernos reciben esos apoyos primero, nada garantiza que lleguen a donde dicen que llegarán. El problema no es la venta, es la corrupción, pues ésa seguirá existiendo con empresas privadas o sin ellas de por medio. Vendo paletas, pero no soy tonto. Ignoro muchas cosas pero veo los años que llevo trabando. No tengo nada”. ¿Cómo se le explica a los 50 millones de pobres una reforma energética? O la educativa, que nadie pela salvo por la detención de Elba Esther Gordillo. La construcción de un país apto para el engaño ha costado tiempo, dinero y sangre pero al final se ha conseguido. A nombre de la globalidad o la modernización cualquiera puede ser presidente, sin importar preparación o intenciones y puede disponer de bienes públicos para beneficios poco claros.

El espectáculo de Peña no se reduce a las reformas energéticas. También cuela, de una vez, la posibilidad de legalizar la mariguana de una vez por todas. El tema terminará por convertirse en una de las cortinas de humo de su administración para los momentos cruciales, aunque uno sería muy ingenuo si pensara que la privatización del petróleo no está pactada todavía y se tiene el asentimiento de quienes deciden. No pasaría nada sin el apoyo del empresariado norteamericano, y las cúpulas políticas del país. Compartir Pemex y lo que resulte es una decisión tomada incluso desde antes de las elecciones, pues este apartado era uno de los aspectos fundamentales que llevaron al poder al sobrino de Arturo Montiel. Pemex estaba pactado en la agenda presidencial y se ofrecería a la iniciativa privada. No es una ocurrencia, pues, la privatización. Hace años que la agenda del priismo y sus aliados en otros partidos la diseñan.

 

Quebrantado

* Un ejemplo del microcosmos del poder federal es la administración de Zinacantepec, encabezada por la priista Olga Hernández, y de quien se esperaba saneara las finanzas públicas quebrantadas por el anterior alcalde, de extracción panista, Gustavo Vargas. A 100 días de trabajo, la administración de ese municipio, colindante con la capital mexiquense y parte del Valle de Toluca, es cuestionada por sus habitantes por los resultados entregados.

 

Miguel Alvarado

Toluca. La victoria priista en las elecciones del 2011 y 2012 fue total. Acapararon todo. Alcaldías y diputaciones fueron recuperadas o afianzadas y usadas posteriormente para apuntalar el triunfo peñista en los comicios presidenciales de hace un año. Después del triunfo, los ánimos locales eran de lo mejor. El sector empresarial pensaba que Enrique Peña, por mexiquense, dotaría de recursos a la entidad y propiciaría la derrama. Así sucedió, pero sólo entraron a ese reparto cuatro o cinco grandes compañías, entre ellas Televisa, de Emilio Azcárraga; la OEM, de Mario Vázquez Raña y Teya, de Armando Hinojosa. Tampoco a los ciudadanos comunes les fue mejor. Según el diario local Alfa, la Subsecretaría de Desarrollo Social federal, al mando del mexiquense Ernesto Némer, dio de baja a 54 mil 403 adultos mayores del programa “65 y Más” porque no comprobaron que siguen vivos. Así, programas altamente burocratizados y administraciones perdidas en sus complejidades perfilan poco a poco un país al que el presidente Peña le ha prometido todo, pero sólo le ha cumplido a sus allegados. Los primeros seis meses de gobierno federal se han constituido para pagar promesas de campaña con los patrocinadores. Y como indica el periodista Jorge Zepeda, los cercanos a Peña cobran desde ya. Así, menciona al empresario Miguel Afif como el ganador del primer gran contrato de Pemex, que ale entre 114 y 162 millones de dólares. Según Zepeda, Afif era señalado como defraudador de la misma Pemex en los años 90, pero amigo del Grupo Atlacomulco.

Televisa, por su parte, obtuvo una condonación en impuesto por más de 3 mil millones de pesos y la familia Maccise ha sido colocada en la carrera por obtener un permiso para operar señales televisivas abiertas. Tampoco faltan los Hank ni el mencionado Armando Hinojosa.

La presidencia de México significa un negocio anual por más de tres billones 931 mil 289 millones de pesos para gastos, que incluyen sueldos pero también pagos por contratos a proveedores. La suma es enorme y los resultados raquíticos. Pero lo que propone el Ejecutivo federal se refleja en todos los niveles y es imitado con certera burocracia.

Un ejemplo del microcosmos del poder federal es la administración de Zinacantepec, encabezada por la priista Olga Hernández, y de quien se esperaba saneara las finanzas públicas quebrantadas por el anterior alcalde, de extracción panista, Gustavo Vargas. A 100 días de trabajo, la administración de ese municipio, colindante con la capital mexiquense y parte del Valle de Toluca, es cuestionada por sus habitantes por los resultados entregados.

Desde las redes sociales, una página en Facebook documenta las actividades de los miembros de aquel cabildo y revela historias detrás de los cargos. Una de ellas, por ejemplo, publicada en el muro Valor Zinacantepec en la dirección https://www.facebook.com/valor.zinacantepec?fref=ts, da cuenta de la llegada del tercer regidor a esas tierras, Sabino B. Pérez Díaz, quien además es presidente de la Comisión de Educación, Preservación y Restauración del Medio Ambiente. Amigo personal del Niño Verde, Jorge Emilio González, el regidor cobra 88 mil pesos 606 pesos mensuales por hacer su trabajo, 2 mil 83 pesos diarios. Lo malo, dice la página ciudadana, es que ha asistido a la mitad de los cabildos pues está comisionado para hacer campañas en entidades de la república donde habrá elecciones. Según el señalamiento, el tercer regidor va a su oficina una vez a la semana. El diario Reforma también le dio seguimiento a Sabino, de quien documentó que posee un departamento en la Torre Residencial Emerald de Cancún, con un costo de un millón y medio de dólares.

Otro cuestionamiento para la administración de Zinacantepec es que contrató funcionarios de otros municipios, que no conocen las problemáticas locales o que no están comprometidos con la población. Zinacantepec, sin embargo, convive con uno de los mayores de inseguridad en el valle de Toluca. El narcotráfico logró consolidarse en la anterior administración y anunció su llegada con sendos asesinatos, entre el 2009 y el 2012, pero instaló una marca de 15 ejecutados en enero del 2013, lo que obligó a patrullar al ejército durante un tiempo.

Por allí ha pasado de todo. Los jefes locales del narcotráfico han encontrado en Zinacantepec un espacio geográfico apto para su expansión pero también estratégico para controlar el trasiego de droga, como sucedió con Serapio Solís Vergara, La Rana, capturado en el 2009 cuando ya había armado una red de distribución que abarcaba rutas desde Guerrero hasta Tamaulipas. Junto a él se aprehendió a José Luis Morales Ortiz, de 35 años, un kaibil guatemalteco que se encargaba de la seguridad de La Rana. El cártel michoacano de La Familia es el que ha encontrado mejores condiciones para apoderarse de aquella plaza y junto con la colonia El Seminario, en la ciudad de Toluca, se convirtió en uno de sus primeros bastiones. La actual alcaldesa, Olga Hernández, sostiene que su municipio ha sido elegido como tiradero de cadáveres. Una línea similar asumía Gustavo Vargas, quien afirmaba que la llegada de los militares había limpiado de narcos la región.

Vargas fue siempre cuestionado debido al exceso con el que se condujo. Un diario de Zicanantepec, Contexto Mexiquense, había documentado algunas propiedades del ex edil. En marzo del 2012 presentaba un contrato de compra-venta por una casa que compraba el ex alcalde, en Residencial Los Arcos en el Conjunto Diamante, y que medía 285 metros cuadrados. Por esta propiedad, comprada a Carlos Montes de Oca Guadarrama, el ex presidente pagó 3 millones 500 mil pesos. También compró una casa en el centro de Zinacantepec y la reconstruyó totalmente, erogando 4 millones y medio de pesos; adquirió  al menos 4 camionetas de lujo y seis caballos de buena raza.

En mayo del 2012 protagonizó una pelea en un restorán de su comunidad, al encontrarse con el periodista Raúl González Nova, a quien tundió a golpes y amenazó de muerte, aunque la más grave de todo fue la declaratoria de quiebra del municipio. Vargas explicó la situación financiera a los 300 trabajadores afectados por la retención de su pago, a principios de octubre del 2012, como una consecuencia de un favor político que concedió al líder sindical del SUTEyM, Édgar Salazar Sánchez. Luego explicaría que su municipio tal vez no estuviera en bancarrota, aunque aceptó afectaciones “por sentencias condenatorias en materia laboral y administrativa, así como con proveedores en materia civil, afectando la ejecución de pagos”. La deuda pública de Zinacantepec asciende a 394 millones de pesos. En promedio, su presupuesto anual es de 434 millones de pesos.

En el 2011, el Órgano Superior de Fiscalización del Estado de México auditaba las cuentas de Zinacantepec y concluía que el 42 por ciento de los egresos se destinaban al pago de salarios, 182 millones 831 mil 500 pesos; el  10 por ciento a servicios generales y el 14 por ciento para el pago de la deuda pública. Apenas el 9 por ciento era usado para inversión pública. En el 2011, la deuda pública eras apenas de 63 millones 790 mil 600 pesos. Una de las recomendaciones del OSFEM decía que Zinacantepec “presenta una distribución del gasto en la que refleja un desequilibrio en la apropiada aplicación del mismo”.

El buen fin

* La producción de droga y las actividades que la rodean generan poco más que lo que obtiene Pemex en un año y supera las divisas enviadas por los migrantes desde el extranjero. Así, los 40 mil millones de dólares que mueve el narcotráfico sostienen la economía nacional. Sin ellos, México quebraría.

 

Miguel Alvarado

La legalización de la venta y consumo de marihuana es un tema que siempre se ha discutido y al que no se le encuentra consenso. Encuestas realizadas por las mismas casas que dieron ganador a Enrique Peña en el proceso electoral del 2012 señalan que el 79 de los entrevistados mexicanos se opone a legalizar esa droga, como señala Parametría, en contraste con la mitad que apoya en Estados Unidos la misma cuestión.

El caso mexicano es emblemático y no puede compararse, por razones de contexto, entre los dos países. Mientras EU es una nación narcotizada, la primera consumidora del mundo, México es uno de los productores más exitosos y en este territorio se desarrolla una batalla por esa industria. En Estados Unidos, por ejemplo, hay unos 3 millones de adictos a las anfetaminas pero 20 millones a la marihuana, que pagan mil 800 dólares por cada kilo de mota que se comercializa en sus ciudades. Además, 4.2 millones son adictos a la cocaína.

La producción de droga y las actividades que la rodean generan poco más que lo que obtiene Pemex en un año y supera las divisas enviadas por los migrantes desde el extranjero. Así, los 40 mil millones de dólares que mueve el narcotráfico sostienen la economía nacional. Sin ellos, México quebraría.

El narcotráfico ha generado una cultura, muy propia y profunda, alrededor de él. Tiene sus propios héroes, jefes y reglas, más respetadas y mejor observadas que la propia ley. Tiene un escalafón laboral que ha funcionado mejor que cualquier oficina o empresa durante las últimas dos décadas y reparte el dinero que produce en la misma región. No cobra impuestos pero sí ayuda para pagarlos. El producto es un poco más nocivo que la Coca Cola o las programaciones televisivas y se defiende con la vida. En cifras oficiales, el control de la droga le ha costado a México entre 60 mil y 90 mil muertos pero además acostumbra a la ciudadanía a vivir en un estado de miedo permanente. Promueve la impunidad y es una lección de cómo hacerse rico sin esfuerzo o creatividad si necesidad de estudios, al menos eso dicen las leyendas. El mercado laboral que decide trabajar para el narcotráfico, en alguna de sus ramificaciones, englobaba hasta el 2009 a medio millón de personas, según datos del propio gobierno, que también provee las cifras de ejecutados. Esa cantidad oficial mueve al año 260 toneladas de cocaína, 16 mil toneladas de marihuana y la mitad de las anfetaminas que se producen globalmente. La PGR y la DEA creen que la mariguana genera ganancias por 13 mil millones de dólares, la cocaína 2 mil millones y las metanfetaminas 4 mil millones.

Michoacán, uno de los estados que más expulsa migrantes hacia EU y en permanente choque social, alberga a algunos de los pueblos más curiosos del país. Uno de ellos es el municipio de Aguililla, de mil 406 kilómetros cuadrados y con unos 16 mil 500 habitantes hasta el 2005. Allí, prácticamente todos se dedican a alguna actividad relacionada con el narcotráfico. También es cierto que el narco obliga a las personas a trabajar para esas empresas. El Frente Campesino Nacional asegura que no hay opción que evite la migración, excepto aceptar trabajos fuera de la ley. Paulatinamente, asegura aquella asociación, el trabajo se torna atractivo y resuelve la pobreza inmediata.

En Toluca, en promedio, cada adulto conoce a 6 más que tienen algún nexo de trabajo con el narco y a otros 10 que consumen algún tipo de droga.

Responder por qué un negocio así tiene éxito, no es difícil. La pobreza, el desempleo y los prejuicios educativos, religiosos y de familia inciden directamente. Las historias generadas por aquellas decisiones son muchas y variadas, e incluso algunas no terminan en tragedia. Otras sólo reflejan las fuentes que las producen, como sucede en el barrio de Zopilocalco, ubicado en la periferia de esta ciudad. La zona, tradicionalmente peligrosa, se dedicó durante años al narcomenudeo y la economía de las familias dependió de eso. El negocio era tan bueno que se involucró hasta a los niños pequeños, a quienes se les encargaba el cuidado de las tiendas durante las madrugadas. Así, niños de 7 años esperaban pacientes debajo de una ventana a que los consumidores acudieran. Ellos hacían el primer contacto, sin discriminación alguna, e informaban sobre la mercancía. El trato lo hacían ellos mientras los adultos se parapetaban dentro de las casas y preparaban el pedido. Zopilocalco ha sobrevivido por años apoyado en esta práctica, que ahora heredaron quienes fueron los niños e inician a sus propios hijos en el oficio.

El trasiego de marihuana involucró los negocios más extraordinarios. Taxistas que proveían la mercancía a domicilio organizaron una flotilla especializada para dar servicio por Toluca y Metepec. Otros, más ingeniosos, escondían la droga en paquetes de cigarros que vendían mediante contraseñas. Al final la historia fue la misma. Las llamadas narcotienditas siempre han sido controladas por las propias autoridades y policía, que autorizan la apertura del local y dictaminan sobre su operación. Es casi imposible tener un negocio de este tipo y no participar al gobierno del mismo.

Nadie sabe a ciencia cierta qué pasará si en México se despenaliza la marihuana. El gobernador mexiquense, Eruviel Ávila, se ha pronunciado en contra de la aprobación que elaboraron los estados norteamericanos de Colorado y Washington. “En México no podría pasar una decisión similar”, dijo el mandatario mexiquense, aunque no pudo expresar por qué es inconveniente no aceptar aquella determinación. Y es que al menos para las autoridades, México no es un país de drogadictos, pero sí de alcohólicos.

La Encuesta Nacional de Adicciones reveló que en el 2011 el alcohol fue probado por el 71 por ciento de los mexicanos. El 32.8 por ciento aceptó consumirlo en dosis altas, pero sólo 6.2 por ciento dijo ser dependiente, aunque 5.4 por ciento es consumidor consuetudinario. En el rubro de drogas, el 2.2 por ciento de los encuestados dijo consumir marihuana, mientras que la cocaína incide en el .9 por ciento, los alucinógenos en el .1, los inhalables en el .2 por ciento y los estupefacientes de tipo antetamínico, en el 0.2 por ciento.

El mercado verdadero de la marihuana no está en México, que no cuenta ni siquiera con consumidores reales que sostengan la empresa. La marihuana, como droga ilegal, presenta más problemas de logística que el resto de las drogas, pues requiere de grandes espacios para producirla, secarla y empaquetarla. Más del 90 por ciento de ese estupefaciente cruza la frontera norte. El resto, distribuido en la población mexicana, apenas hace mella. Los verdaderos beneficiados con la legalización no se encuentran en el grueso de la población, como se entiende desde el principio y tiene que ver más con sortear obstáculos que los productores encuentran para trasladarla a la frontera. Un negocio que es impulsado por Estados Unidos tendrá que encontrar la legalidad, necesariamente. Nada tienen que ver los 60 mil muertos de Calderón, empeñado en proteger o imponer a sus aliados y que disfrazó como una guerra contra el crimen. Peña, producto del mismo eje político, mantendrá la misma dirección pero sin muertos, o al menos sin tantos muertos.

El Barco Ebrio

*

En el Estado de México la figura de Enrique Peña es más o menos conocida. Luego de seis años con sus respectivos escándalos y sus 10 mil espectaculares, a Enrique se le identifica pero no se le reconoce. Nadie se traga la historia del príncipe azul que conquista a la damisela y luego gobierna el reino en paz

*

Es sabido que emergió de un grupo que la clase política local llamó los Golden Boy´s, jóvenes ávidos de poder que reconocían en Arturo Montiel a su impulsor y hacedor. Claro, Peña fue la creación mayor del de Atlacomulco. No es casualidad que ocupe la presidencia, aunque sí que haya nacido guapo, probablemente la mayor de sus virtudes. Ésa, y que obedece casi ciegamente.

*

Para el resto del país, Peña es solamente un político más, iletrado y tramposón, que compró la presidencia gracias a una televisora, un supermercado y la promesa a los gringos de abrir Pemex a la Iniciativa Privada. En México, quien empeña el tema del petróleo puede estar seguro de que recibirá el respaldo yanqui. La leyenda cuenta que los gringos mataron a Madero, por ejemplo, por apoyar a la Standar Oil, y nada más a ella, implementando impuestos para los competidores y afectando los intereses del resto de las empresas norteamericanas. El petróleo es, para algunos, sinónimo de muerte y, para otros, garantía de perpetuidad. Peña estudió bien su librito de texto y por elemental que sea, no desdeñó el tema. Su equipo hará los negocios de forma tal que la ciudadanía se entere lo menos posible.

*

Así son los Golden Boy´s a la mexiquense. Y eso es de llamar la atención. Nunca antes se había escrito tanto sobre un personaje que aportara tan poco en cualquier rubro. Peña lo ha conseguido. Ha revelado que detrás de su fachada hay algo tan productivo como un capítulo del Chavo del Ocho. Interesante, si acaso. Sin embargo, el entorno que le rodea es distinto, aquel donde Peña fue literalmente incubado. Y eso es precisamente lo que explorarán los periodistas interesados en el fenómeno de Enrique. Antes de que asuma el poder, su contexto será explicado.

*

La niña Daniela Patiño desapareció por casi 5 días. La encontraron sana y salva en el municipio de Ixtlahuaca, a unos 60 kilómetros de la ciudad, aunque no se saben los motivos del presunto rapto. De cualquier forma, algunas familias del rumbo, la colonia Del Parque en Toluca, entraron en pánico porque por esa zona se han registrado al menos 7 desapariciones de niñas similares a Daniela.

*

Las Ciénagas del río Lerma son escenario de una matanza sin razón de patos silvestres por parte de ejidatarios de San Pedro Tultepec. Ecologistas de la localidad envían un SOS a grupos civiles y gobierno para evitarla, aunque advierten que estas última san sido corrompidas y apapachan a quienes asisten para disparar a las aves. Los ecologistas de la Fundación Ret planean un sabotaje pacífico a esas actividades, aunque todavía no saben cómo se van a enfrentar a las escopetas de los cazadores.

*

Otra niña, Montserrat Loza, de 17 años, fue reportada como desaparecida en Toluca desde el 10 de octubre de este año. Si Daniela Patiño tuvo suerte al menos de salir viva de su aventura, sin conocer pormenores, hay otras que podrían no correr el mismo destino. Monserrat fue vista por última vez en las calles de González Arratia y Primero de Mayo. Mientras, la Procuraduría ofrece 300 mil pesos de recompensa a quien aporte pistas que lleven a la localización de María Bárbara Muñiz, desaparecida el 8 de agosto del 20011. En Toluca, dos mujeres fueron detenidas acusadas de trata de blancas. Una de sus víctimas tenía 19 años en cautiverio.

*

Las extorsiones telefónicas están a la orden del día. Haciéndose pasar por narcotraficantes o sicarios, exigen a quienes llaman el pago de tarjetas de teléfono o dinero en efectivo. Aceptan de todo, hasta 100 pesos, nada más porque, dicen, “somos amigos”. El golpe sicológico es casi inmediato. Amenazan con matar familiares si uno cuelga, pero lo que más llama la atención es que se identifican como comandantes de la policía municipal de Toluca, con la capacidad de enviar a tres camionetas con 15 policías para detener al extorsionado, a quien además citan a las puertas del ayuntamiento, donde se podrá “arreglar el problema”. Los extorsionadores saben que si se identifican como policía adscritos a algún cártel, su amenaza tendrá mayor credibilidad. Para quienes vive este tipo de situaciones, la Secretaría de Seguridad Ciudadana ha abierto el número 089, para denuncia anónima donde además explican cuándo se trata de una amenaza que puede cumplirse o cuándo es una extorsión que se resuelve colgando el teléfono.

*

Se avecina una temporada de represiones, dicen algunos cuando voltean a ver la nueva administración de Peña Nieto, quien recibe de manos de Calderón una de las peores y más tristes versiones de México. Lo peor es que es más fácil que empeore. Las represiones en Michoacán, Ayotzingo y Atenco son la muestra de que lo que les sucederá a quienes piensen distinto a quienes administran el poder. Los pretextos pueden ser flores en el mercado o clases de inglés y computación. El trasfondo es el control total, la sumisión absoluta y la enajenación de cualquier tipo de mercados, de cualquier oportunidad de crecimiento que no se genere en los círculos afines al poder. Algo estúpido, por donde quiera que se le vea, pero así ha sido casi siempre.

Pobreza made in Atlacomulco

* La Oficina de Investigación en Desarrollo Humano de México del Programa de las Naciones Unidas señala que hay municipios mexiquenses que son tan pobres como la más pobre nación africana o asiática. La desigualdad en el Estado de México es emblemáticamente representada por Huixquilucan, Metepec y Coacalco, calificados como de primer mundo pero que entre una calle y otra presentan los extremos del México que nuevamente gobernará el PRI. Una calle, una barranca en Huixquilucan, es suficiente para que los precios inmobiliarios cuesten, en el lado agraciado, hasta 4 millones de dólares y en el otro, el de los 60 millones de pobres, las casas tengan techos de lámina y cartón.

 

Miguel Alvarado/ Nuestro Tiempo

“Pese a logros, hay mexicanos sumidos en la pobreza”, dice Enrique Peña en un artículo que al menos firmó como suyo y se publicó en el diario francés Le Mond, el 16 de octubre del 2012, donde asegura que la reforma laboral mejorará las condiciones de trabajo. Fiel al estilo del Grupo Atlacomulco, a Peña no le importa usar generalidades para proponer un plan que combatirá la miseria que gobiernos como el suyo han prohijado. No aclara ni revela mecanismos de operación pero muestra optimismo, aunque en el país sólo él parece creerlo. Peña sigue el guión que ha servido a los presidentes para vender México en giras extranjeras. No tendría que ser la excepción en una misión europea que lo ha llevado a poner en primer término la venta de Pemex a la IP, una jugada que los inversionistas extranjeros esperan con avidez cada vez que se renueva el Ejecutivo. Así ha sido históricamente, desde que se descubrieron las utilidades del hidrocarburo.

El tema de la pobreza, uno de los tres más sensibles para los mexicanos –los otros son la educación y la seguridad, los tres lo mismo, si somos justos- representa sin embargo, el pretexto público del mexiquense. Enarbola causas sociales y prevé, ante los dueños del mundo occidental–Francia, Estados Unidos e Inglaterra- su pronta solución. Peña llegó a Madrid y comprometió el rescate económico de aquel país como parte de una agenda de saliva que incluyó una corte de manifestantes contra su elección y que apareció en cada punto que visitaba. Nada más cándido que su arrojo financiero cuando la realidad del Estado de México, gobernado por el virtual presidente por seis años, exhibe versiones opuestas.

Así, la Oficina de Investigación en Desarrollo Humano de México del Programa de las Naciones Unidas señala que hay municipios mexiquenses que son tan pobres como la más pobre nación africana o asiática. La desigualdad en el Estado de México es emblemáticamente representada por Huixquilucan, Metepec y Coacalco, calificados como de primer mundo pero que entre una calle y otra presentan los extremos del México que nuevamente gobernará el PRI. Una calle, una barranca en Huixquilucan, es suficiente para que los precios inmobiliarios cuesten, en el lado agraciado, hasta 4 millones de dólares y en el otro, el de los 60 millones de pobres, las casas tengan techos de lámina y cartón.

Según un estudio de la ONU, Índice de Desarrollo Humano, el Edomex ocupaba el séptimo lugar nacional en el índice de Salud, el treceavo en el índice de Educación, el 15 en el índice de Ingresos y el 14 en el de desarrollo humano. Según la ONU, el estudio mide “las oportunidades de los individuos para gozar de una vida larga y saludable, para acceder a conocimientos individual y socialmente útiles, y para obtener medios suficientes para involucrarse y decidir sobre su entorno”.

La entidad cuenta con 15 millones de habitantes y aporta al Producto Interno Bruto nacional el 10.3 por ciento, que significa una gran producción fabril y comercio boyante. Pero eso no significa que el dinero beneficie a la ciudadanía, al menos no a la mayoría y se evapora en canales que incluso en el extranjero, donde las ganancias son invertidas o gastadas generando para la entidad poco o nada en algunos casos. De cualquier forma, los datos oficiales indican que la entidad es la segunda de México y la octava del continente, según el Consejo Nacional de Población, pero las autoridades reconocen los 7 millones 117 mil pobres, poco más de la mitad de la población, que habitan la entidad. Entre los municipios más depauperados destacan San José del Rincón, de mayoría otomí, al igual que Villa Victoria y San Felipe del Progreso. En la zona sur, dominada por el narcotráfico, Sultepec. Luvianos y Zacualpan encabezan las listas. En esa última zona el narcotráfico ha financiado los “rescates económicos” de la región, peor ese dinero no se usa para producir y sucede lo mismo, termina invirtiéndose en otra parte. Los niveles de marginación, sin embargo, superan a los de Oaxaca, Chiapas y Veracruz, las entidades más pobres del país, según el Consejo Nacional de Evaluación de la Política del Desarrollo Social. Uno de los municipios con mayor pobreza extrema es Ecatepec, donde habitan 173 mil personas en esa condición. De al menos 3 millones de habitantes, fue encabezado por Eruviel Ávila dos veces, antes de ser electo gobernador del Estado de México.

El diario local Alfa revela que San José del Rincón es el primer lugar estatal en pobreza, de acuerdo a datos del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social. Así, “en 2010 el 83.6% (58 mil 331 habitantes) presentaba una situación de pobreza; 47% (33 mil 14 personas) en extrema pobreza; 99% presenta alguna carencia social, que incluye la falta de educación, servicios de salud, seguridad social, vivienda, servicio básicos y alimentación; en esta última, 57% no cuenta con ingresos para satisfacer su necesidad de comida. Respecto al rezago educativo, 41% carece de este aspecto, 20% no tiene acceso a salud; 90% a seguridad social; 34% a vivienda; 79% a servicios básicos”.

En Toluca, “el último conteo de pobreza en la entidad realizado por el mismo Conapo revelaba que el 2.91 por ciento de las viviendas de Toluca no disponían de sanitario o excusado; el 6.73 por ciento de las casas no contaban con red de agua potable, el .68 por ciento de los domicilios carecían de energía eléctrica, el 52.66 por ciento de sus habitantes no contaban con seguridad social y el 32.23 por ciento de la población ocupada tenía un ingreso inferior a los dos salarios mínimos”, investigó el periodista Elpidio Hernández.

Las cifras del Coneval son desesperanzadoras. Casi dos millones se encuentran en pobreza alimentaria, similar a los 1.5 millones de mexiquenses que estima la Secretaría de Desarrollo Social estatal, tomando en cuenta el censo del año 2000; el 14 por ciento de los habitantes en la entidad, 3 millones de personas, sufren de pobreza de capacidades y 6.7 millones padecen pobreza patrimonial, que representa el 48 por ciento. Para la Comisión de Planificación Demográfica de la Cámara de Diputados local, las estrategias de combate a la pobreza son equivocadas y si no se cambian, tardarán hasta 72 años en erradicarla. Según sus datos, 2 millones y medio perciben menos de dos salarios mínimos al día en Ecatepec, Tultitlán, Valle de Chalco y Cuautitlán. El estado registra un movimiento anual de 36 mil mexiquenses a Estados Unidos, lo que significa 6.13 por ciento del total de migrantes que salen de México; 2.2 millones de mexiquenses no reciben agua potable y los que tienen “la reciben en condiciones de reprochable calidad”, además se pierde el 30 por ciento por fugas en el volumen de agua, que afecta a 4 millones de habitantes.

“La solución de Peña para erradicar la pobreza fue ‘una mayor sensibilización y un mayor acercamiento a las condiciones en las que vive gran parte de nuestra gente… no sólo se trata de dar dádivas o canalizar apoyos monetarios para ayudar a quienes más lo necesitan, sino se trata de sentir en carne propia, de vivir la experiencia de cómo viven grandes sectores de la sociedad mexiquense y de la sociedad de este país’, diría como gobernador.

Otras cifras confirman el verdadero rostro del estado más rico del país. Para el Consejo Estatal de la Mujer y Bienestar Social (CEMyBS), más de 17 mil menores de 18 años padecen pobreza alimentaria y hasta el año pasado había 841 mil madres adolescentes de entre 10 y 14 años de edad, así como 55 mil 543 de entre 15 y 19 años de edad. Y el 92 por ciento de los ancianos viven en pobreza alimentaria.

Otro municipio que representa fielmente la pobreza es Chimalhuacán, donde el grado de abatimiento es de 53%, porcentaje mayor al de Chalco, La Paz y Chicoloapan; presenta una tasa de crecimiento poblacional de 7.4 por ciento anual, la segunda más alta entre los municipios de la zona oriente; el 9.62 por ciento vive en casa con piso de tierra y el 21.84 por ciento de las viviendas tienen techo de lámina de cartón.

A pesar de ello, el 52 por ciento de la población no tiene derecho a servicios de salud, igual que en Morelos, Guanajuato y Durango; el 5 por ciento vive en casas con piso de tierra; el 10 por ciento no tiene excusado; el 6 por ciento carece de agua entubada y también 6 por ciento carece de drenaje; otro 6 por ciento vive sin energía eléctrica y el 39 por ciento no tiene lavadora, mientras que el 25 por ciento no puede comprar refrigerador; 1.11 es el promedio de habitantes por cuarto en las viviendas y se ocupa el lugar 21 en medición de pobreza a nivel nacional.

Al mismo tiempo, los municipios mexiquenses se declaran en bancarrota y piden a la Legislatura nuevos créditos para operar los últimos 70 días de sus administraciones, como sucedió con Tlalnepantla, que pidió 650 millones de pesos más.

El Palacio del Elíseo fue escenario de una fastuosa comida, en honor del viajero Peña y su comitiva. Allí, sentado junto a Luis Videgaray, quien además tuvo la ocurrencia de subir la foto a redes sociales, aparece la comitiva de Peña y el presidente francés Hollander, el 17 de octubre, en un salón repleto de candelabros y fuentes de comida adornadas con flores. Allí, acordaron “reactivar las relaciones entre los países”.

Escenarios para la crisis postelectoral

* La izquierda le asigna a Peña Nieto intenciones como la privatización de Pemex, una reforma laboral de corte neoliberal y la de poner en manos privadas la seguridad social, entre otras. Aún en el caso de que Peña Nieto tuviera tales intenciones, las principales figuras políticas del PRI son lo suficientemente experimentadas para saber que no pueden arriesgarlo todo desde un inicio.

 

Daniel Martínez Cunill/ Rebelión

Los recursos y apelaciones que presentó Andrés Manuel López Obrador, AMLO, candidato de la izquierda, para que las autoridades electorales mexicanas invalidaran la elección y designaran un presidente interino, desataron una crisis postelectoral y mantienen en suspenso a México, a la espera de la resolución definitiva de los resultados.

En el supuesto más probable, el que el candidato del PRI, Enrique Peña Nieto, sea designado ganador por las instancias previstas en la ley, se abrirán desafíos para el ganador y para el perdedor.

– Para el ganador, el principal desafío será construir la legitimidad que una elección tan cuestionada le niega.

– Para el perdedor, se tratará de diseñar un curso de acción donde negarle a Peña Nieto la legitimidad, no lo lleve a generar una situación de ingobernabilidad.

 

El PRI y Peña Nieto

 

La izquierda le asigna a Peña Nieto intenciones como la privatización de Pemex, una reforma laboral de corte neoliberal y la de poner en manos privadas la seguridad social, entre otras. Aún en el caso de que Peña Nieto tuviera tales intenciones, las principales figuras políticas del PRI son lo suficientemente experimentadas para saber que no pueden arriesgarlo todo desde un inicio.

El PRI sabe que el presidente saliente, Felipe Calderón, hipotecó todo su sexenio y puso a México al borde de convertirse en un Estado fallido, por equivocarse en sus prioridades en el 2006, en búsqueda de la legitimidad que la izquierda le negaba. Es previsible entonces que los priistas elijan un curso de acción paulatino que no ponga en peligro la costosa victoria.

Como el principal punto de rechazo de la ciudadanía contra Calderón y el PAN fue su errada estrategia de combate al narcotráfico, lo más redituable para el PRI sería desarrollar rápidamente una nueva estrategia de seguridad que proyecte sensación de paz y estabilidad al país.

El PRI hará todo lo posible para que las reformas estructurales que impulse logren consenso en el Congreso de la Unión y negociará con la oposición de izquierda las relativas a cuestiones sociales (salud y seguridad social, educación y reforma laboral) y con el PAN las reformas energéticas y hacendarias. La interrogante más grande es el ritmo y la profundidad con que abordará el PRI las reformas de Pemex.

Por otra parte es improbable que, en busca de mejorar su imagen, el PRI desate una acción mediática llevando ante la justicia algún político sospechoso de malos manejos. La fórmula del “quinazo” parece agotada y sería un error querer reeditarla ofreciendo en penitencia las cabezas de uno o dos ex-gobernadores corruptos.

El PRI no regresa por uno o dos sexenios, el PRI aspira a gobernar otros cincuenta años y en esa perspectiva buscará consolidar la presidencia de Peña Nieto en una estrategia de largo aliento. El nuevo PRI, que no es más que el viejo PRI, pero con su populismo nacionalista y maquiavélico depurado durante doce años, medirá sus acciones y negociará uno a uno los pasos que dará al inicio del sexenio.

El futuro ya es otra cosa

 

AMLO y los partidos de izquierda

 

El reto principal de las fuerzas de izquierda será mantener una cierta cohesión, en especial en los lugares donde tiene mayorías parlamentarias o donde ganó el gobierno del estado, como en los casos del D.F., Morelos o Tabasco, ya sea reagrupándose en un solo frente, tipo Frente Amplio de Uruguay o convirtiéndose progresivamente en un nuevo partido, por encima de sus corrientes, tribus y cacicazgos.

Como sea, lo que no pueden hacer es desgastarse en conflictos internos y desvincularse del movimiento que crearon y que les dio 16 millones de votos, cifra nunca alcanzada en el pasado.

Respecto a la opción elegida por AMLO, de buscar la invalidación del proceso electoral, una cosa es argumentar que los comicios no fueron limpios, pero otra es demostrarlo presentando pruebas que tengan valor jurídico. Las interpretaciones políticas y las apasionadas condenas en las Redes Sociales podrán tener valor mediático, pero no sustentan un llamado a invalidar 50 millones de votos.

Sin duda que los comicios tuvieron pasajes turbios, pero ni el PAN ni el PRD están exentos de todo pecado y también incurrieron en algún grado en las mismas prácticas dolosas de las cuales se acusa al PRI.

Más difícil aún es reclamar la invalidación parcial de un proceso que se considera adulterado puesto que la izquierda si le reconoce validez en el caso de los parlamentarios que eligió al Congreso de la Unión y de los Gobernadores de izquierda electos, uno de ellos Jefe de Gobierno de la capital del país.

Si AMLO no logra la anulación de las elecciones, puede aspirar a convertir el “fraude” – consagrado por las autoridades venales – en una bandera de lucha en defensa de la democracia, que de preferencia le dure otros seis años y que él pueda encabezar. Puede también abrir los espacios en la cúpula de la izquierda para que una bocanada de aire fresco renueve el enrarecido ambiente que reina entre los tradicionales dirigentes.

La estrategia de convertir el desconocimiento de la legitimidad de las elecciones en un cuestionamiento permanente a la legalidad del próximo presidente, y con ello a todo el andamiaje jurídico y político del Estado mexicano, es arriesgada. El margen de maniobra sin caer en la subversión es muy estrecho y los caminos de la desobediencia civil son muy difíciles de controlar.

En ese camino AMLO tendría que:

– Recurrir en permanencia a los parlamentarios de izquierda en el Congreso, para ampliar su margen de interlocución dentro del sistema y

– Reconstituir sus muy dañados vínculos con los Movimientos Sociales, que actúan autónomos y desafiantes y que no sólo no necesitan de su liderazgo sino que lo ponen en duda.

– Aunque algunos de sus apóstoles le apuntan más a las movilizaciones y tribunas callejeras, si AMLO decide avanzar con un pié en la agitación social y el otro dentro de la lucha política institucional, el Congreso de la Unión se revela como el principal escenario para la construcción de mediaciones y mantener vivo el capital político que logró.

Así entonces, el Congreso de la Unión podría ser uno de los escenarios de mayor importancia, no sólo por las posibilidades de entendimiento sino porque allí se decidirán las reformas estructurales que le urgen a México y la correlación de fuerzas alcanzada por la izquierda le abre excelentes posibilidades de operación.

Con la actual composición de las dos cámaras del Congreso de la Unión, nadie reúne suficientes votos como para hacer por si solo las reformas constitucionales necesarias, de tal manera que las reformas mencionadas sólo serán posibles mediante la construcción de mayorías transitorias en función de objetivos específicos.

En este punto es que las disyuntivas de AMLO adquieren toda su relevancia.

¿Querrá negociar con las fracciones parlamentarias del PRI, manteniendo la ficción de no reconocer a Peña Nieto como Jefe del Ejecutivo? En esa hipótesis, cabe preguntarse si AMLO podrá ejercer con fuerza una oposición parlamentaria, para lo cual necesitará controlar de muy cerca a sus aliados, de tal manera que no inicien acuerdos que desvirtúen su desconocimiento a la legitimidad del presidente.

¿O bien incrementará el carácter de su protesta hasta forzar una nueva elección? En este caso tendrá que redefinir su relación con los movimientos de la sociedad civil, con los cuales han mantenido mucha distancia hasta el momento y sólo ha requerido de ellos el voto y una cierta subordinación a los intereses electorales de la izquierda tradicional.

La eventualidad de que la crisis se profundice existe, pero un México que cierra el sexenio al borde del Estado Fallido, es difícil que pueda hacer frente a un incremento de las contradicciones y de los enfrentamientos. A menos que la izquierda esté dispuesta a hacer caer el gobierno por otros métodos y sus adversarios a permitirlo.

Que el PRI acepte una derrota es improbable y que la izquierda posea la determinación de ir hasta las últimas consecuencias en su enfrentamiento con el sistema, también. La crisis postelectoral de México amenaza en convertirse poco a poco en crisis de gobernabilidad.

 

* Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

  • Calendario

    • mayo 2017
      L M X J V S D
      « Ago    
      1234567
      891011121314
      15161718192021
      22232425262728
      293031  
  • Buscar